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A B C DOMINGO i5 DE AGOSTO DE 1909. EDICIÓN 1. PAG. 7. Melilla Anocfee saH 5- para Depósitouna sección fo- LA GUERRILLA tográfica del. de la Guerra, compuesta de un sargento, tres cabos y cuatro soldados. Al frente de la misma va el teniente de la brigada Sr. Ramos. f- oy se publicará una Real orden fijando las reglas de distribución de los 6.000 excedentes de cupo llamados á filas. El simpático trompeta condensó el dell- rante entusiasmo en un viva á la bandera hemos de colocar la cima DE VIZCAÍNOS española, que como último adiós en nuestra del Gurugú, y á JSl telegrama dirigido por la Diputación querida ciudad antó de nuevo: áe Vizcaya al presidente del Consejo Adiós, Málaga del aliña, sobre la formación de la guerrilla de volundechado de deferencias, tarios dice así: por lo mucho que agasajas CBILBAO, 3 A Q 0 S T C I9O9. al húsar de la Princesa. Señor presidente del Consejo de minisNuevos vítores y palmas del pueblo, al a tros. atusiasmado I a Diputación de Vizeaya, en sesión de que responde ¡viva Málaga la uno de los húsares con un noble! hoy, acordó por aclamación ofrecer al exceDesatracado ya el buque y antes de enfilentísimo señor ministro de la Guerra una lar la boca del puerto, un soldado de Caza contraguerrilla, titulada de Vizcaya, comlos puesta de 200 voluntarios, cuyo equipo, dores, de esta heridos euie regresan á Meüpreciosa jota: vestuario, sueldo y armamento correrán á lla, cantó Cuando voy á la labranza cargo del Erario provincial mientras dure y paso por los rosales la guerra de Melilla, solicitando un puesto me acuerdo de aquella niña en aquélla el diputado Sr. Alonso, que ha que vive en los arrabales sido felicitadísimo. -El presidente. Luis Sa ¿azar. Pero la última nota, en que se concentraEl Sr. Maura ha contestado en este otro ba todo el sentir de aquellos cristianos soltelegrama: dados, el último canto, el último recuerdo Señor presidente de la Diputación pro- que dejaron para impresionar fuertemente vincial de Vizcaya. á todos los corazones, que al unísono sen Felicito á esa Corporación por acuerdo tían con elios, fue esta bella copla, compenque me comunica de formar y sustentar dio y cifra de los amores de nuestro creyencontraguerrilla de 200 voluntarios durante te pueblo: campaña Melilla. Otro timbre nobleza para Es la Virgen del Pilar Vizcaya, pues ninguno más alto que amar la que más altares tiene, á la patria sirviéndola. -Maura. porque no hay un español que en su pecho no la lleve I,o s clarines tocando una brillante maiLOS HÚSARES cha, las sirenas de todos los buques surtos en el EN MALAGA y las puerto, verdaderamente atronadoras, incesantes aclamaciones del pueblo, i algo faltaba á los ánimos, caldeados con completaban cuadro tan hermosísimo, que, S la despedida tributada á los Príncipes como decimos al principio, es nueva página y con la nota de verdadero españolismo que de gloria legítimamente conquistada g r desde el primer embarque de tropas viene nuestra querida patria chica. Minutos después de las nueve de la noderrochando nuestro pueblo, lo consiguió un simpático trompeta de Húsa que en che abandonaba nuestro puerto el Puerto pie, al final de la escalera del Puerto Rico, Rico, llevando á aquellos bravos, que jamás teniendo el schacot en ia mano, cantó con olvidarán la despedida de los malagueños. voz potente y afinada una jota, cuya letra es como sigue: Adiós, Málaga la bella; IMPRESIONES adiós, me voy á Melilla; cuando vuelva de Marruecos SOBRE LA CAMPA- ÑA ya te contaré mi vida. 1 íbrenos Dios del común prurito de defiUna salva general de aplausos casi dejó nir objetivos, y más aún de señalar diterminar al cantor, que galante con los que recciones y sugerir planes para la campale aplaudían los obsequió con estas otras, ña. Si dicha tentación, de que en todo concuando ya hubo subido sobre la borda del flicto armado se dejan arrastrar, no ya mtsehos profaaos en las cosas de la guerra, sino barco: no pocos que profanos ño son, les hace se Adiós, Málaga la bella, guramente desbarrar, á los indoctos por ya me marcho para el Rif, serlo, y á los doctos, alejados de ¡teatro de á matar todos, los moros lucha, por falta de contacto inmediato con que me encuentre por allí. la realidad; si esto ocurre en las campañas En el vapor Puerto Rico donde se combate con ejércitos regulares, voy á Melilla contento, núcleos permanentes donde se encuentra la porque monto un jaco rucio resistencia del adversario, desarrollados en que es más ligero que el viento. países civilizados, sembrados de ciudades y lugares que por lo numeroso de su poblaAunque sean muchos los moros ción, riqueza, influencia política ó situación ymuy larga la campaña, marcan claramente objetivos cuya imporlos mataremos á todos tancia puede aquilatarse aprion; si en dial grito de ¡Viva España! chos casos yerra, de cien veces, noventa, No ha de temer á las balas cuando menos, quien pretende juzgar las ni de gumías á las puntas, cosas desde lejos, y las noventa y nueve cuando llegue á Melilla quien no sólo juzga lo hecho, sino dictamitoda la Princesa junta. na sobre lo que ha de hacerse; si tal sucede I, a impresión que en el público causara en casos relativamente claros, imagínese á el muchacho con su valiente canto, en el qué extremo podrán llegar los errores al traque se revelaba la grandiosidad de un alma tar de las operaciones del ejército de África, española enardecida por los vítores de nues- afirmando que en lugar de marchar por tros conciudadanos, es imposible de des- aquí debió el esfuerzo dirigirse por allá, ó que las fuerzas empleadas debieron combicribir. Cada copla era saludada con millares de nar su acción de esta ó la otra manera. Basta, para justificar lo que decimos, fijar aplausos y vivas, dados por cuantos presenciaban el acto. Pobres y ricos, autoridades la atención en unas cuantas- cosas. Es suy sacerdotes, damas y humildes hijas del mamente fácil coger un plano, á veces menpueblo, todos gritaban enardecidos y acla- tiroso, decir aquiestá Zeluán, aquí el Gurumaban- al Ejército, á España y á los Húsa- gú, allá Taza, allí Tetuán, y en seguida pasearse con toda facilidad por dicho plano y res de la Princesa. Diario Oficial publica los destinos de oficiales de Administración Militar que van á las compañías montadas que se organizan en Málaga para el eiército de operaciones en Melilla. El farmacéutico segundo D. Santiago Gressa, á Melilla, publicándose hoy la Real orden para que vaya al Peñón. Al 2 P montado, el capellán D. Francisco García. C e ha firmado una disposición d termí nando que los jefes y oficiales que vayan en comisión á Melilla sin dejar sus destinos tengan- corno indemnización 10, 8 y 5 pesetas los coroneles, tenientes coroneles y comandantes; 4 y 3 los capitanes y tenientes; una los sargentos y 0,30 los cabos. j- Sa llegado á Madrid el director de las obras del puerto de Sevilla, quien ha conferenciado con el ministro de Fomento. El Sr. Sánchez Guerra ha manifestado que, en vista de necesitar mayor amplitud el dragado de la bocana de Mar Chica, ha ordenado que marchen allí los trenes de dragado de Sevilla y de Huelva para cooperar al trabajo iniciado ya por la draga de Almería. El EL SOLDADO QUE RECOBRA EL HABLA rD aimundo Cristóbal I, ópez, de Sepúlveda, perteneciente al batallón de Arapiles, fue herido en la espalda en el combate sostenido el día 27 del pasado Julio y se enEuentra en el hospital de Granada. Este valiente soldado, al caer en tierra herido de un balazo, hiciéronlo prisionero los moros, quienes pretendieron obligarle á que luchase contra España, y como, se negase á ello, sometiéronle á rudos castigos, haciéndole perder el habla. I os rífenos dejaron abandonado en el campo á Raimundo, creyéndole muerto. El valeroso soldado fue recogido por nuestras 1 tropas en las faldas del Gurugú, trasladándolo al hospital de Melilla; después pasó al ñe Málaga, y el día 5 del corriente quedó Instalado en la clínica de Cirugía del de Granada. En la mañana del domingo, Raimundo lijóse en su compañero Florencio Jiménez García, que también fue herido el mismo día, y con gran dificultad le preguntó que cómo se encontraba. llenos de asombro los heridos que escucharon la pregunta de Raimundo, comunicaron la nueva al médico militar encargado de aquella sala, el cual hizo al bravo soldado distintas preguntas, que quedaron in 1 contestadas por haber enmudecido de nuevo Raimundo Cristóbal. Ayer, el virtuoso capellán del establecimiento, -D. Manuel González irela, preguntó dulcemente á Raimundo por qué no tse mudaba de ropa interior, respondiendo el Soldado: 1 5 No lo he hecho porque la lavandera no Hie ha traído la otra muda. El señor capellán castrense continuó haciendo preguntas á Raimundo, que éste contestó sin gran dificultad. 1 El médico recwmendó la conveniencia de que no se hicieran muchas preguntas á Raimundo para no fatigarlo. Por esta causa nos abstuvimos de interrogar al heroico soldado.