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A B C MARTES i DE AGOSTO DE 1909 EDICIÓN 1. PAG. contratista encargado de las obras de desmonte en el sitio en. donde se ha de emplazar la draga. DESPACHO CON EL REY p l presidente del Conseio despachó coa D. Alfonso hasta cerca de la una, y cuando salió dijo á los periodistas que en Melilla no había novedad y que allí estabaa todas las tropas que se consideraban necesarias. Respecto de noticias del interior, dijo el Sr. Maura que había completa tranquilidad, incluso en Barcelona, donde se trabajaba ya en todos los talleres y fábricas, á pesar de que algunos elementos habían anunciado la repetición de la huelga. J os ministros de Estado y Gracia y Justi cia despacharon ayer con S. M. pero no aicieron, al salir de Palacio, ninguna manifestación de interés general. EL TIEMPO Era éste de los que por sus excelentes condiciones se conquistan las simpatías y el respeto de todos. Modesto, inteligente y laborioso en extremo, habia llegado á distinguirse entre los periodistas dedicados á la información. Morales de Setiéa muere joven y cuando la dicha le sonreía. Se casó recientemente, y en su hogar todo era felicidad. A su desconsolada esposa, hija del general de la Armada Sr. Puente; á su madre y hermanos, como á la redacción de nuestro estimado colega El Correo, enviamos la expresión de nuestro pésame más sentido LOS SUCESOS DE BARCELONA LAS VICTIMAS DEL CALOR POR TELÉGRAFO R l verano ha llegado por fin. Durante el día de ayer lució tm. sol implacabl que lanzaba dardos de fuego sobre la capital. E l- cielo permaneció límpidamente azul, sin que una sola nube ía ensombreciese. Et termómetro llegó á marcar 40 grados á ta sombra. En las- Casas de Socorro fueron auxiliadas numerosas personas que sufrieron los efectos del excesivo calor. Señaláronse también algunos casos de locura. Un fabricante de la calle de la Folie Mericourt, llamado Martin, fue atacado súbitamente de locura y disparó desde su ventana dos tiros de revólver, que, afortunadamente, no hirieron á nadie. Otro caso de locura repentina es el de un joven llamado Luis Audricq, que se arrojó al canal Saint- Martin. Unos descargadores que se hallaban próximos pudieron extraerle sano y salvo. Por último, una mujer, casi desnuda y con los cabellos en desorden, comenzó á pasearse por los tejados de una casa de la calle Baudin. Tres plomeros que trabajaban en un edificio contiguo pretendieron apoderarse de la infeliz; pero ésta huyó al aproximarse sus salvadores, dando lugar á una emocionante persecución, accidentada y peligrosa, que atrajo la atención de multitud de gente. Los bomberos de un puesto cercano acudieron, consiguiendo apoderarse de la desgraciada loca. PARÍS, 9 1O M. DE SOCIEDAD Ayer salió para Santander, donde pasará- unos días al lado de su anciana madre, nues- iro estimado amigo particular el ex gobernador de Madrid Sr. Ruizjiménez. En San Sebastián, donde, acompañado de su familia, había ido de paso para Sobrón á restablecerse de su quebrantada salud, ha fallecido el interventor general del Banco de España, D. Emilio Rodero de la Calle. La noticia, al hacerse pública, causará general sentimiento, dadas las excepcionales condiciones que adornaban al finado. En el alto puesto que desempeñaba en el Banco de España demostió su poderosa inteligencia, voluntad para el trabajo y acrisolada honradez. En el trato social, su bondad no reconocía límites. Ayer falleció en Madrid nuestro querido amigo y compañero ea la Prensa el redactor de El forreo D, Emilio M? alesjle Se- 1 as Noticias publica el siguiente relato de un padre marista que tenía su residencia en el convento de la calle de San Jaime, de la barriada de San Andrés. El martes 27, por la mañana- -nos dijo, -fue cuando nos percatamos de la efervescencia que reinaba en San Andrés. Por todos conductos llegaban noticias alarmantesy desco. nsoladoras. En el edificio nos encontrábamos reunidas 130 personas entre hermanos y novíciosv bajo las órdenes del hermano visitador Fioriberto, que ha ejercido con éxito la dirección del antiguo Colegio de Valldesnta de MataíóvAeabábanios de practicar ejercicios espirituales, y para atender á las necesidades del crecida número de religiosos que de todos los puntos se congregaron, el establecimiento se hallaba repleto de ropas y provisto d e toda: clase de elementos para la subsistencia. Par la tarde aumentad peligra qae co rríamos, y llamamos al jefe de las fuerzas, del somatén, á quien no faltaba voluntad para auxiliarnos, pero nos manifestó que, dada la situación de las cosas no se veia con ánimo para reclutar la gente que forman parte de la gloriosa institución. Entonces nos aprestamos á la defensa propia y reforzamos las puertas con camas de hierro y cuantos objetos nos venían á mano. Desde el interior del edificio contemplábamos cómo los revolucionarios construían harneadas en la calle de San Jaime y adyacentes. Avanzaba la tarde y la situación se hacia más difícil cada vez. Mandamos aviso á personas significadas que residen en San Andrés, y todas expresaron su parecer en el sentido de que se imponía el abandono de la casa. La salida por las puertas de las fachadas principal y lateral no era posible. Los momentos eran de verdadera angustia y confusión. Al fin, y sin poderj llevarnos nada consigo, decidimos salir por la puerta posterior del jardín y refugiarnos en el Manicomio de la Santa Cruz; pero este establecimiento no se hallaba disponible. Entonces unos pocos, dos ó tres, conmigo, encontramos amparo seguro en casas amigas de la barriada. Los demás no tuvieron otro re. medio que, por caminos desiertos y extraviados, desconocidos por ellos, dirigirse á La Garriga, donde residía actualmente el hermano provincial. En el convento quedaron rezagados- unos siete individuos, entré ellos un hermano cojo y un novicio. A las diez de la noche, los infelices rezagados oyeron un tiro junto á las tapias del edificio, y sabiendo que ésta era la consigna de los incendiarios, hicieron desde el interior algunos disparos y tocaron á somatén. Esto ahuyentó á los grupos que se habían acercado á las tapias del convento, y á las siete de la mañana del miércoles, pasando también por la puerta posterior del jardín, abandonaron su residencia aquellos siete desgraciados religiosos. Uno de ellas, y temeroso de que las turbas le reconocieran y atrepellaran, recogió todos los panes que había ea la despensa y los repartió entre los vecinos, creyendo así congraciarse con las personas que podían descubrir su salida. Mientras tanto, los que habían huido el día anterior pasaban las mayores penalidades y vieron transcurrir tres días sin poder comer. Seis de ellos fueron detenidos y presos en Granollers, sufriendo toda clase de rigores é impertinencias; á uno le dispararon tres tiros los revoltosos que le atravesaron el cuello, y ésta es la hora que no se le ha podido extraer las balas. El martes, 2 j, fue incendiada la iglesia parroquial de San Andrés, y en la madrugada del miércoles, 28, se efectuó el incendio del edificio que ocupaban los hermanos maristas. El incendio empezó por la parte posterior del templo, hermosa joya arquitectónica contigua al convento. Después pegaron fuego á la parte central y luego al resto del edificio. El fuego era tan intenso y vivo, que fue preciso desalojar las casas vecinas de la calle de San Jaime, á las cua les amenazaban prenderlas llamas El convento ha quedado completanientt destruido, no habiendo quedado más que algunas paredes en píe- y salvado algunascamas de hierro. La biblioteca y librería delos- hermanos niaristas, qire han devorado lasllamas, contemair. más de 3.00 a volóme, nes, algunos deeltos de inapreciable vaiori En su huida, los re- 1 gLosos na pidieron. cargar con. una cajita que; tenían easoirdiday en la cual conservaban encerrados documentos importantes, y algunos paeos valores. Ello era objeto de la preocupación de los contados hermanos que estaban enterados de la- existencia- de la caja. El hermano visita dor se presenté el viernes, vistiendo traje devanadera y acompañado de un. joven novicio, coa objeta tie ver si los saltea. doresdel convento habían dadoccoir aquel depósito. Penetró en su querida morada, preguntando por un supuesto hijo suyo perte- neciente á la congregación marista. El pobre hombre contemplaba con lágrimas en los ojos aquel montón de ruinas, y, buscando con avidez, pudo cerciorarse de que el escondrijo se hallaba intacto. El viernes, 30, el hermano direccor, una vez quedó libertado en Gracollers, con la misma intención deí hermano visitador, se fue, arrostrando peligros sin cuento, á San Andrés, y pidiendo la protección de las fuerzas del Ejército dedicóse á buscar la an siada caja. La encontró, y al día siguiente volvió á recogerla y de ella hizo entrega al jefe de la fuerza de tropa que custediaba el edificio. I a Asociación de Arquitectos de Barce lona ha publicado una protesta; en la que se dice: Las joyas del arte no tienen propiedad particular; son de la Humanidad, símbolo divino que quiere decir: Amaos los unos á los otros, y amad el bien sólo para el bien, y amad el arte para el hombre y para el bien. El arte es hijo de feliz conjunción entre si trabajo y la verdad; quien no respeta el arte no conoce el trabajo, y quien no ama el arte no quiere la verdad. El pórtico de San Antonia, la capilla de Marcús, ejemplares únicos; las iglesias de 1 las Jerómmas, San Cugat y San Pedro de las Puellas son tantos otros monumentos que no podemos verlos en su verdadera originalidad. La política podrá correr un velo a 10 pa sado; los artistas lloraremos siempre los días luctuosos de la última semana de Julio de 1909. POR TELEFONO LUNES, 9, I T, Ce hafi reunido los jueces ínstrueiores que entienden ea los anularlos per I s últimos sucesos, n niiimmriu i ¡iiji; im ¡neraii ¡tiiin ¡n i: i: