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A B C SÁBADO 7 DE AGOSTO P E 1909. EDICIÓN i. PAG. 11 na de las cosas que más han llamado la u atención- en Melilla ha sida la llegada del noble procer ronden duque de Rioseco y de su na meaos noble y caritativa esposa. En todos los centros de no se habla de otra cosa que de este ilustre varón, que ha abandonado los placeres y comodidades de su vida aristocrática para afrontar los peligros de la guerra, trayendo á su lado á un ángel, que así puede considerarse á su Joven y bella compañera. La gente comenta con verdaüeio entusiasmo el hermoso rasgo de los dos aristocráticos róndenos, que ya se han hecho populares, y todos les prodigan sus bendiciones. El duque, que ostenta los galones de cabo, es una excepción dentrade la milicia, pues, naturalmente, no presta los servicios que cualquier cabo de escuadra. Sin embargo, dando un alto ejemplo de disciplina, ha empezado por pelarsecon el doble cero y vista ropa de faena exactamente igual á la de los oficiales. Los galones son de seda, y lleva en el brazo derecho el escudo de la Real Maestranza de Ronda, y en el pecho la caballeresca cruz de Calatrava, Su armamento consiste en un machete cubano y una pistola Bro- wmg. Gasta botas de charol y monta á caballo. Desde que llegó á la plaza está siempre rodeado de los oficiales de su batallón, con algunos de los cuales se tutea. Con ellos acude al calé y hacen vida de compañeros el trato, pues, que tienen al aristocrático voluntario no es de superior á inferior. Mientras su valiente esposo hace vida de militar, la joven duquesa de Rioseco nades. perdicia el tiempo. Apenas llegó presentóse al director del Tias pital Militar, ofreciéndose para cuidar á fos efetmos y heridos en aqael establecimiento o en los que se han improvisado en distintos sitios Juzgúese- con la admiración oon que fue admitido el ofrecimiento de la caritativa dama, y hoy tienen los heridos de Melilla ana verdadera madre que vela por ellos, que cura, sus heridas y tes prodiga frases de consuelo. El Sr. Loprua le ha dado- albergue en s u. casa, y el duque haee vida completa de carapaña, permaneciendo en el campamento. Palomares, que adeEl diestro Franciscode toros es periodista más de matador bajar para prooorcionar alimento á los que pelean. Cuando llegueesta sita ación, que está muy próxima, y las tribus hostiles se hallen bien castigadas, es casi seguro que tendrán que deponer las armas y someterse. Por esto se cree ue- la guerra no ha de durar mucho o son espíritus apocados las mujeres ri feñas. Ellas son las primeras en excitar á los hombres al combate, y á veces se muestran más intransigentes que los más fanátieos. Bu las minas de 5 eni- Buifrur, cuando los ingenieros practicaban los estudios del ferrocarril, las vimos motejar á los moros y decirles: No sois hombres, ouando permitís que los cristianos pisen nuestro territorio y vean á vuestras mujeres. Ahora toman parte en los combates. Está confirmado que algunos heridos de piedra lo fueron por las que arrojaban algunas bravas hembras diseminadas entre los combatientes, esgrimiendo hondas con gran habilidad bandera y comieron nuestro, pan para luego abandonar el territorio á los prrmero s disparos de fusil- MOVIMIENTO DE TROPAS p l espíritu de los soldados. Refleja bien el espíritu que anima á las tropas expedicionarias el siguiente sucedido en el puerto de Málaga. Siguiendo su costumbre con todas las ex pediciones, el diputado á Cortes y banquero D. José Alvarez Net repartía á los soldados cajetillas y puros desde la canoa- automóvil con que escolta á los transatlánticos al zarpar. El entusiasmo de la tropa era tai 4 que los soldados respondían á los obsequios de tabaco echando á la canoa cuantas chucherías llevaban á mau Un caba de Artillería se quitó ei pañuelo que llevaba al cueho, escribió en él con lápiz sobre la borda unas líneas y se lo echó al Sr. Alvarez Net, gritando ¡viva Málaga! Las líneas, trazadas con hermosa letra decían: Este pañuelo está sucio; pero esto es sudor del cabo de Artillería natural de Onil (provincia de Alicante) Me voy á Mehíla á defender á España. ¡Viva España! ¡Viva Málaga! y ha acompañado en Zehián á Muley Mohamed el Roghi, ha solicitado su ingreso como voluntario en las filas del ejército que lucha en Melilla. Este intrépido torero, que conoce ei árabe y, según afirma, está en los secretos de la táctica de nuestros enemigos, se propone demostrar que no ha perdido el tiempo al ir en el séquito del pretendiente, pidiendo un puesto en las avanzadas para combatir á los adversarios. aumenEntre las cabilas que pelean sigueinformes tando el desaliento, según fidedignos. La paralización completa de los trabajos agrícolas entre algunas cabilas y los desastrosoSí ectos de la guerra ha hecho que muchqs se retiren. Según opinión de un personaje moro de Mezquita, el bloqueo de los españoles hará que los cabileños tengan que rendirse por hambre, pues no siendo los rebeldes soldados asalariados, y viviendo únicamente de su trabajo, es lógico suponer que tengan que ir pensando en trabajar para alimentarse, pues aunque hasta ahora muchos se han prestado ayuda por odio á los cristianos, hay que esperar que no se a o m d e n t r a r e El Telegrama del Rif, de Melilla: Hemos recorrido los campamentos en que se hallan instalados los batallones de Cazadores de Cataluña, Madrid y Campo de Gibraltar, y sacado una gratísima impresión de nuestra vis ta. Ocupan las fuerzas una extensa zona, desde la playa junto al Hipódromo á las lo- T esembarco de heridos. mas de Cabrerizas Bajas, formandor una nu- La Comandancia de Marina de Málamerosa hilera de blancas tiendas de lona, ga está practicando sondeos en la playa veque albergan á los defensores de la patria. cina á la Casa de Misericordia, que se transEn todos los campanrentos observamos forma en hospital de sangre, para instalas orden perfecto y respiramos patriótico am- un pantalán que permita ei atraque de los biente, que se leía en las caras de jefes, ofi- transatlánticos y la conducción, directa de los heridos sin que tengan que atravesar ciales y soldados. toda Málaga en coche. Era la hora del rancho de la tarde. Los La Diputación, el Ayuntamiento, y soldados, haciendo mesas de eua quiercosa, particulares rivalizan en dar toda clase ios ée dedicábanse á reponer las fuerzas perdidas f acuidades, siguiendo la nobilísima 1 cotiáaepor el trabaio diario, abrumado como todos ta que Máiaga se ha impuesto desde el prilos que se hacen en campaña. Las charangas hacían oir alegres aires mer día. nacionales, que traían á los soldados agradables recuerdos déla tierra querida y des- I a Administración Militar. pertaban sus entusiasmos y sus alborozos. Es objeto- de entusiastas elogios la laEl campo exterior estaba animadísimo. bor que realiza en Málaga la Administración Poi todas partes soldados con el arma; al Militar. Técnicos y profanos advierten ía brazo, reatas de acémilas que iba á abrevar, rapidez y precisión de los embarques áe tropas, ganado y material que llega en caacarruajes militares de distintos servicios. De cuando en cuando, un cañonazo de la tiaades enormes Ni una demora, ni un intorre de Camellos recordaba la guerra. A lo cidente ha habido. Todo se realiza, previalejos las patrullas de caballería íeeorrían el mente dispuesto, con matemática justeza terreno á este y al otro lado de los límites. Así son de calurosas las alabanzas que de En el Gurugú, algunas humaredas, restos Melilla llegan paxa este servicio, que tieae de incendios producidos durante el día por en Málaga la clave dé la campaña y constituye un timbre de gloria para el Cuerpo de las granadas Estuvimos también en Tos. campamentos Administración. de las baterías de artillería expedicionarias, encontrando acertadísima distribución de los servicios, buenas posiciones y exquisita policía. El ganado franco de servicio reposaba á la sombra de las cubiertas preparadas por C u el mixto de las siete y veinticinco marla Administración Militar. -r charon ayer 50 hombres Uno de los sitios más bellos es el Huerto batallón de ferrocarriles que y un oficial del manda el ñus de las Cañasj ocupado por las tropas de Ad- trado teniente coronel D. José Madrid JRuiz. ministración donde remaba gran actiTambién á despedirlos acudieron muchas vidad. militares y público. Junto á la plaza de toros, convertida tam- La pequeña fuerza marcha con. un gran bién en alojamiento para el escuadrón de espíritu, y desde el dignojefe que la manda Lusitama, y en cuadros cubiertos al exte- al último soldado que aquí se queda todos rior, vimos el material de la Compañía de hubiesen deseado acompañarla. Aerostación Militar, los globos, los balones La ovación al partir el tren fue muy cade hidrógeno comprimido de que han de lurosa, alimentarse aquéllos, y muchos accesorios del servicio. A las once y cuarenta saííá de la estación La terminamos en el tuerte de Camellos, de Atocha el regimiento de Saboya y y allí vimos á los más caracterizados jefes algunos individuos de Wad- Ras que no pude Mezquita, que haa venido á albergarse dieron incorporarse á tiempo á su regien las viviendas que ocuparon durante años miento. los refugiados de Mazuza y Frajana, que A despedir á estas tropas bajaron á la es. Yí- Yíeroirtranquilos á la jsombra de nuestra tación las altas autoridades multases, el jo- NOTICIAS DE MADRID nrnri i iMimmmr iat Krai i iiwmunitinifMi a TMnr nraamamniimtnnin muí iMimnmMn- ifliaiftintuir minnmmnirill infilIlfflMlfíFlliFriKJtiniItMri