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A. B C JUEVES i PE AGUbTO P E 1909. EDICIÓN i. PAG. 6. eiSFpor la paite de la iacnada, rociando las puertas con petróleo, sin conseguir su intento, por ser éstas de hierro, dirigiéndose ttn grupo de revoltosos á la parte de atrás, donde hay un edificio, saltando al jardín y pegando fuego al convento, del que se ha podido salvar la parte de obra quedando jcompletamente destruido todo el mobiliario ¡y cuantos enseres había en el interior del mismo. ton las Salesianas. Esta Comunidad tenía su casa en la calle de Sepúlveda, detrás del edificio de Jos Salesianos. Se dedicaban á la enseñanza y á enseñar, fi las niñas diferentes labores, preparando á alguna de ellas para la carrera de maestra También se dedicaban á trabajar para tiendas y casas particulares. Los revoltosos quemaron todo cuanto ha bia en el interior del convento, salvándose el edificio. Convento comúnmente conocido por el nombre 3 e Monjas del Surtidor, de Pueblo Seco. Se dedicaba á la enseñanza y tenia un gran número de pensionistas. Es de su propiedad un gran solar, la mayoría del cual dedican á jardín, que había deconveitirse en edificio, pues éste le iban constluyendo poco á poco y á medida que sns fuerzas económicas se lo permitían. En el momento del fuego había dos monjas enfermas, ¡as cuales fueron trasladadas al hospital, saliendo también del edificio las demás hermanas, pegando después fuego al edificio, que ha quedado casi en su mayoría destruido. podemos desmentirrotmidamente la aoti cia de que en los fosos del castillo de Montjuich se hayan hecho fusilamientos, y basta asegurar que serán muy contados los juicios sumarísiinos que se sigan, limitándose á aquellas personas que fueron cogidas con las armas en la mano haciendo fuego de un modo indudable contra la fuerza pública f on el incendio de la iglesia de San Antón han desaparecido cuatro joyas artísti cas de inestimable valor. Trátase de cuatro pieciosos retablos del artista catalán Bergós, los cuales han sido pasto de las llamas. El valor de los cuatro retablos se estimaba en unas 100.000 pesetas, y hacía- tiempo que se venía gestionando la venta de esas obras arlísticas al Ayuntamiento. Se están llevando á cabo en la iglesia y en el edificio de los Escolapios obras de albañileria para evitar desplomes de paredes. Uno de los pilares de la entrada del templo habrá que reforzarlo con sillería, en espera del derribo definitivo, pues hay peligro inminente de que se venga abajo todo lo que queda de la fachada. I ¡a casa núm. 59 de i a calle de San Antonio, inmediata á los Escolapios, ha sufrido también daños considerables. Igualmente los han sufrido, quedando total ó parcialmente destruidas por el incendio, las casas números 2,10,12,14 y 16 de la calle de San Antonio; entre la primara y las últimas se levantaba el convento de las Jerónimas, del cual no quedan más que algunos paiedones. Es el edificio que más ha sufrido con ei incendio. p n la barriada del Clot se presentó el ge neral Brandéis con artillería y cabaíleTía, dispuesto á acabar la resistencia en pocos momentos. i a intervención de una autoridad municipal ahorró no poca violencia, deponiendo las armas los rebeldes sin graves consecuencias. En Pueblo Nuevo fue preciso emplear la fuerza y hacer jugar los cañones en vista de la negativa de los délas barricadas á entregar las armas. Siguió un tiroteo que limpió decente las calles de Pueblo Nuevo; pero no pasaron las bajas de 10 muertos y 16 heridos por parte de los paisanos y de seis soldados heridos, levemente por fortuda. Cualquier otra cifra que se diga es absolutamente falsa. Para demostrarlo está el libro diario del Dispensario del distrito y la recogida por los individuos de la Cruz Roja. Momentos antes- de presentarse el general Brandéis, un inspector de Policía invitó á los de las barricadas á retirarse. Simultáneamente un individuo le disparó tres tiros de revólver en el bajo vientre, dejándolo muerto en el acto. Un grupo subió luego al domicilia de otro inspector de Policía que vive en la calle Mayor del Taulat, el cual tuvo la suerte de huir por una ventana. No hallándole, las turbas desvalijaron el piso de mala manera, Poco después se presentaba el general Brandéis y arreglaba la situación. seo de Gracia v comienzo de! a calle Mayoa En la calle Torrente de la Olía ua grepo volcó una jardinera y lá atravesó en mitaá déla calle. Por la tarde hubo relativa tranquilidad en toda la barriada, viéndose sólo numerosos grupos que comentaban los sucesos. El gas y los focos eléctricos de la calle Mayor no se encendieron en toda Ja noche. Al día siguiente, á eso de las doce y media, comenzó un vivo tiroteo entre la Guardia civil y un grupo numeroso de paisanos á la entrada de la calle Mayor, tiroteo que ¿e generalizó bien pronto por la parte derecli de la barriada, habiendo habido, según se í ce, algunos muertos y heridos. Al tiroteo había precedido la formación de algunas barricadas, que pronto fueron numerosas ea. todas las barriadas. t, as b- rrieadas estaban hechas con piedras del adoquinado. El tiroteo duró hasta las cuatro de la tarde, y la formación de barricadas continuó hasta ya entrada la noche. El mismo día 27 itté saqueada una armería de la calle Torrente de la OUa. Desde la torre de la plaza de Oriente se tocó á somatén durante largo rato. A las siete de la tarde subió hasta- os Jo sepets una sección de tropa de Infantería y abrió- paso en ios sitios de la calle Mayor donde las barricadas lo impedían. Dicha fuerza estableció su cuartel en la misma plaza de los Josepets. Durante la noche, un grupo de revolucio narios llamó en la rectoría de la parroquia de San Juan, y después de exigir al cura párroco que les entregara el dinero, las alhajas y cuanto tuviese de valor prendieron fuego á la iglesia. El miércoles se fijó en diferentes sitios de la barriada un bando del capitán general prohibiendo la permanencia er. los terrados y balcones, la circulación por las calles y toda demostración pública aacia el Ejército, incluso los vivas y aplausos. Tamhiée eran muchas las personas que acudían álos terrados para ver las distintas humaredas de las iglesias que quemaban en diferentes direcciones. El público comentábalos sucesos, cada cual á su manera, siendo muchísimas las personas que recrimin, aban tan bárbaros hechos. Durante el día hubo prolongados tiroteo en distintos puntos de la barriada, caimán dose algunos instantes y reanudándose luego con más intensidad. Por la mañana fue saqueaaa y quema- da la iglesia que los Padres del Oratorio de San Felipe Neri poseen en la calle del Ángel. Por la noche, un grupo de revoluciona ríos roció con petróleo la puerta del convento üe las Hermanas Carmelitas, establecido en la calle Mayor, pero instados por los vecinos de dicho convento, los que formaban eí grupo desistieron de su propósito, no sitt que antes uno de ellos disparara un tiro de revólver contra la puerta del convento; Poco después intentaron asaltar y quemar otro convento de monjas de la calle de Saa Gervasio, en donde están recluidas y atendí das por las Hermanas buen número de nía jeres locas, y como un sujeta de por aque Has cercanías advirtiera á los revolucionarios que quienes iban á perder más, si üev ban á cabo su idea, eran aquellas pobres majeres por el desamparo en que quedaría los del grupo desistieron de su propósito; pero uno de ellos, cando una prueba de la mayor barbarie, sacóse un cuchillo y dio tro. navajazo á aquel sujeto que les había aconsejado, hiriéndole en una pierna. También intentaron quemar por la noeite la parroquia de los Josepets, no pudiendo lograr su objeto gracias ai retén de trapa que había en la pla ¿a y cerca de la iglesia. Durante la noche, la tropa que formábale! mencionado ve ¿a hizo algunas descargas y disparó varios tiros sueltes, no permitiendo! p n las Trinitarias. INFORMES Y DETALLES VARIOS g u a n d o más recio era el fuego en el Clot, se presentó al comandante Mercader, que mandaba la fuerza, un paisano pidiendo parlamento. Avanzó el jefe con un trompeta y un or. denanza, después de tocar alta el f uego. Mientras hablaba con los defensores de ana barricada sobre la cual ondeaba bandera blanca, fue traidoramente agredido con una descarga y una lluvia 4 e adoquines que caía de los terrados. Disparó su revólver sobre el parlamentario, hiriéndole en una pierna, y milagrosamente pudo salir ileso de la emboscada. Entonces, al galope, se dirigió á la Capitanía general, pidiendo dos piezas de artillería, que á toda prisa marcharon al Clot, rompiendo el fuego. Hicieron 19 disparos admirables, que sembraron el pánico entre tos rebeldes, que en seguida ofrecieron rendirse, entregando las armas. Un oficial del regimiento de Asia, al frente de una sección, con serenidad y arrojo admirables, tomó una barricada á la bayoneta, perdiendo un sargento y seis soldados. hs probable que se le forme expediente para darle la cruz de San Fernando. i a cifra exacta de muertos causados por T los pasados sucesos es de 76, incluyendo el ciudadano muerto ayer en Pueblo Nuevo por resistirse á la tropa. Figuran entre ellos un fraile marista, muerto en Pueblo Nuevo el martes; el prior del convento de San Martín, de la calle de Santalój- heiido en la calle de Muntaner, al escapar, falleciendo en el Hospital Clínico, y ocho militares, de ellos un oficial. En la referida cifra no se incluyen los que hayan, podido fallecer en sus casas, parriroj- yurés. T esde el primer día repercutieron allí los alborotos para impedir la circulación de los tranvías. Grupos de mujeres y chiquillos los apedreaban, rompiendo los cristales y causando desperfectos en las cajas de los coches. Unas y otros colocaban piedras de gran tamaño sobre ios rieles para impedir el avance de los vehículos. I a Guardia- civil hizo esfuerzos para dominar el tumulto, y á las dos y media de la tard del lunes, día 26, no hubo mas remedio que llevar á retiro los coches, cuando ya casi ninguno de ellos tema un cristal entero, tistos actos tuvieron lugar al final del pa- EN LA BARRIADA D 2 GRACIA mnili Huitín mil 1 iiimunrni Siiunra