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ESPAÑA EN MARRUECOS LA CAMPAÑA DE MELILLA colega no se ha contentado con menos que con matarlo. Por supuesto, que el capitán Lobera puede consolarse; otro capitán, el bravo Gil, ha muerto ya tres veces, y, por fortnna, sigue con vida. Fáciles y disculpable paréncenje estos errores, pero reitero mi propósito de librarme en cuanto puada de (DE NUESTRO COMPAÑERO SEÑOR ellos, singularmente por lo que abajas se SÁNCHEZ OCAÑA) refiere; para lo cual he desistido, desde luego, de envi l. r relaciones de nombres, dejando á la dirección del periódico ei cuidado de fisitando los fuertes. Prolongué ayer la visita diaria á los llenar con ios partes oficiales de Guerra esta campamentos. Desde mediodía, hasta que omisión, que podía ser una falta ó laguna ei cañonero anunció la puesta del sol y con en jni tarea informativa, pero que yo come las sombras primeras de la noche fueron to conscientemente y con recta intención. avanzando las líneas de vigilancia, perma- Me parece, señores, rnxy duro largar un necí en el campo. Un cochero indígena, coa nombre de muerto, si no es de baja señalasu tronco de muliüas enanas y huesudas, da y comprobad sima, para que en Málaga, que trepan como cabras, arrastrando el ca- por ejemplo, junto al vapor que zarpa para rruaje destartalado por vericuetos y lomas, Meliila, se produzca una escena desgarrarealizó el milagro de llegar á las tiendas de dora... y resulte luego que no hay tal detodos los batallones acampados desde más funcióní allá del Hipódromo hasta la prominencia 1 cabo Blanco. en que se vergue el fuerte de Cabrerizas En el campamento del Hipódromo hice Altas. entrega ai cabo Pedro José Blanco ae las Si la voz- del cañón no hubiera hecho me- cien pesetas enviadas por ei comandante moria de la realidad, hubiérase supuesto Perinat. El jefe del batallón llamó al inaque se trataba de ejercicios en paz, de ma- chacho á mi presencia; hizo que refiriese el niobras, de operaciones más ó menos fati- episodio; le dirigió frases laudatorias, y luegosas, pero sin nesgo: tan vivo y unáuime go, coa el comandante y la oficialidad, preadvertí el espíritu alegre y levantado da ía senció la entrega. Estella, como por telegratropa. mas anticipé, sufrió mucho en el ataque; sus Tengo el deber de ser sincero y añadir filas volvieron muy claras, La fotografía que que, aun con toda mi admiración por nues- Alba ha sacado dará idea de las bajas de tros soldados, no podía esperar en ellos tan oficiales, pues quedan sólo los que aparecen viva reposición después del espectáculo en el grupo y unos cuantos, muy pocos, que sangriento del 27, en que muchas fuerzas por haber prestado servicio nocturno estarecibieron el bautismo de sangre. Cuanto á ban descansando. los jefes y oficiales, no cabía un punto de El cabo Blanco, apenas le entregué el biduda; conocíamos bien sus ánimos después llete, corrió á mostrarlo á sus compañeros. de su conducta valerosa, en la cual, por es- Instantes después llegábase, encogido y pertímulo de ejeniplarídad, han llegado á ia plejo, á la tienda del teniente coronel, soliabnegación. Los tenientes y capitanes de la citando permiso para ir á la plaza y prebrigada de Cazadores de Madrid- -los húsa- guntando cómo podría girar las cien peseres de Infantería se les llamaba con cariñosa tas para que llegasen pronto á manos de su chanza cuando flaneaban por la Castellana y mujer por la caiie de Alcalá, -podrán pasear con- ¿Las cien íntegras- -le pregunté. orgullo su uniforme cuando vuelvan, porY el, mirándome entre sorprendido y moque han sido unos muchachos heroicos, lle- lesto, por si mi pregunta envolvía una duda, nos de pundonor, que se han jugado la vida m: contestó conciso, terminante, eon acento- mandando un avance en las peores circuns- cerrado aragonés, después de una inevitatancias que pueden darse, incluso por la ble interjección churra: consabida composición de la tropa. ¡Pus pa quién habían de ser toas! Si el general Pintos levantara la cabeza, mostraríase ufano de la oficialidad que le t- j abla la artillería. siguió en ese avance, para el cual el bizano Un rato de diálogo, animado, pinto brigadier acaso puso mayor ardimiento y mayor resco, con los jefes, y proseguí el paseo. Ya empuje y mayor distancia ganada de lo que se los cañones de á veinte deliVamana a detohabía de menester para un ataque demos- naban con furia, y yo tenía resuelto asistir, trativo, ataque que, como ya he dicho, no provisto de mi permiso especial, á la operapodía tener por objeto la toma del Gurugú ción de la tarde. A poco rompió el fuego (según en alcance telegráfico, que lo daba Camellos con los Krupp. Estas piezas propor hecho, he leído lleno de asombro) sino ducen una detonación sencillamente bárbaque tenía por objetivo único sostener con- ra, y los proyectiles acusan la niarcha con centrado al enemigo, amagándole las altu- un ruido entre de silbido y de desgarraras y tomando algunas lomas, para que el miento, una trepidación y un agitarse del convoy pasase y los ingenieros reconstru- aire que parece que se nos va á llevar la yeran ia vía. cabeza. A ¡as cinco y media se emplazó la batería de montaña con sus cañoncitos, que parecen de juguete hasta que está uno en 1 os muertos vivos. No es éste 5 por supuesto, el único lap- cima de ellos y recibe la caricia del aire y sus lamentable que el telégrafo ha llevado del estampido. Se hicieron tiros magnífiá Madrid. Noticias he leído de oficiales cos. Tengo dicho que la artillería está hamuertos que viven; de episodios adecuados ciendo en esta campaña na papel brillantípara una lámina en colores, y que por con- simo. Pero después de ver desde cerca su ducto alguno se comprueban; y ahora mis- juego, no resisto á reiterer ese justo elogio. mo, cuando me disponía á escribir estas Hay en todos los detalles una precisión, un cuartillas, he tenido el gusto de abrazar al orden, una serenidad, admirables. Los homcapitán Lobera, que por primera vez sale bres parecen autómatas. No se oye más voz hoy deLhospital y que me ha expresado su que la de mando, ni se mueve nadie más gratitud porque en A B C dije la verdad de que quien se ha de mover, y con los pasos su estado y de su lesión (por caída del ca- y los ademanes necesarios. Un detalle: cuanballo) en tanto que otras referencias le se- do cesó el fuego, las piezas fueron enganñalaban como herido grave, y un apreciable chadas en menos de medio miauto. v, POR CORREO Y POR TELÉGRAFO CRÓNSCÁ DE LA CAMPANA JWHLJ L g. 7 E f a noche en la plaza. Cuando entré en el mantelete era no che ya. La escasa gente que circulaba iba hacia sus viviendas. Aun se veian algunas señoras, fami. lias patrióticas y valerosas, de jefes y oficiales que continúan aquí. Comenzaban á circular las patrullas y se deslizaban, earabiua al hombro, los serenos pitando con un silbato especial, que suena, primero con nota aguda, y luego. abierta y grave, y aguda otra vez. D á es ce modo comunican entre sí, como los centinelas con el ¡a que suenajejano y va acercándose á mi barrio; y se aleja de nuevo hasta apagarse cooio una queja. En un corro de la puerta del Campo se hablaba di la posibilidad de un nuevo ataque, de ¡a concentración de ia harca en el interior Gel Gmugú, del supuesto plan de Marina, que ya todo el m indo va creyendo habrá de ser, aproximadamente, como en mis notas he anticipado. Se pronosticaba una sumisión de ios rífenos próxima, indudable. Calculábase una era de prosperidad para Meliila, una er- a d ¿paz, de trabajo en ei campo y en las minas, bajo la protección de nuestras armas, en la zona inmensamente rica de mineral. infame. contrabando peña comentábase algo muy En otra desagradable, que en anteriores notas me parece haber insinuado; la supuesta ayuda de víveres, en más ó menos escala, que desde Meliila haya podido prestarse á los moros. La sospecha es fundada. Hqy, apenas salto de la cama, véola comprobada en Et Telegrama del Rif. Adviértase que este periódico, porque llega á manos de los moros y por su carácter, pudiéfamos decir autorizado cerca de las autoridades militares, es muy parco en acoger alarmas y rumores de cierta índole. Y hoy dice bajo el epígrafe Heehos vergonzosos c Estos días se venía diciendo que algunos comerciantes del alto Polígono, Caña- da y Tnana se dedicaban al criminal y ver- gonzoso comercio de víveres con los moros amigos de la harca. La $i nvestigaciones, practicadas con el mayor acierto por el jefa de Policía Sr. Alemán, dieron ayer por resultado la comprobación- de tres tentativas de aquella naturaleza, que se pudieron eviá tar. Eso dice el periódico loca! y yo lo copio tan sólo para que se vea que no por ser yo aquí recién llegado he acogido precipitada mente tales gravísimas suposiciones. Y des pues de copiado, no añado nada, no digo nada, como no sea esto; que para ciertas deportaciones (hoy se harán tre; me parece á mí que sobran los botes, y los barcos, y todo, y fuera lo mejor arrojar á los hombres al agua é irles dando con un remo en las costillas hasta dos milias del ¿tmelie, Y que hicieran la travesía á nado. NOTICIAS DE MALAGA Ril álaga, la noDle y hermosa ciudad perla del Mediterráneo, ha hecho una recep ción y una despedida grandiosa al oatallóta. de Chiciana. Sobre los sentimientos de lamilla y amís tad reinó el de patria, que supera á todos porque en él se encierran 5 concretan dice un periódico, Con entusiasmo altísimo, que salía del fondo de todas 1 las almas; con enterez de f Í: Í -S c JO! íTi- fiofes. de nobles u s