Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C DOMINGO i DE A. G 0 STO PE fatí segura cual si lo hubieran presenciado, tú tanta y tanta patraña con que los pusi. lá 5 jmes, de- un lado, y de otro los que antes que de su nacionalidad española se preocupaban de su filiación política, querían encogernos el corazón y achicarnos el ánimo. Ya no vienen de Melilla tales alarmas, pero vienen de otra parte, y los rumores y los se dice alcanzan proporciones de gravedad extraordinaria, mayor seguramente que la que puedan tener los hechos reales. Por lo mismo que no podemos dar crédito á especies á todas luces absurdas; por lo mismo que aun considerando altamente desagradable, más aun, vergonzoso lo que en Cataluña ocurre no nos dejamos llevar de pesimismos, de femeniles temores ni de espeluznantes é irracionales augurios; por lo mismo que al lado estamos de los Poderes públicos para cuanto sea condenar y aplastar ese monstruoso movimiento que en Gataluña se combate; por lo mismo que estamos seguros de que la nación está con el Gobierno en tal empresa, y, finalmente, por tener la evideneia de que aun cuando la real situación fuera muy grave no lo será tanto, ni con mucho, como pintarla quieren rumores exagerados, creemos conveniente un poco menos de parquedad en la smunicación de noticias, pues aun en el supuesto de no ser totalmente satisfactorias, su influencia en la opinión sería menos peligrosa que el dejar tomen cuerpo á gratuitas especies mucho más de temer que la verdad. Nosotros, que pulsamos la opinión, estamos ciertos de que ésta no ha de regatear meáios ni apoyo al Gobierno para la lucha con hordas de asesinos é incendiarios, y aun en el supuesto de existir pasajeras eontrariedades y momentáneos obstáculos para que el escarmiento fuera tan rápido cual todos apetecemos, el conocimiento de la exis. íencia de ellos sería no remora, sino acicate para toda España. En cuanto á la opinión, y tratando el asunto con la discreción indispensable para que estos renglones, destinados á sosegar espíritus excesivamente conturbados, no Sean soplo que avive hogueras de embolismos, conviene que las gentes mediten que movimiento que por bandera lleva la tea, por arma el puñal y las bombas y por objetivo el saqueo y el asesinato, no puede enconirar eco, ni menos apoyo, en el pueblo catalán; conviene recordar que en Cataluña existen grandes masas, sobre todo en la montaña, cuyas ideas son el polo opuesto de las que impulsan á los revoltosos que van contra España, contra Cataluña, contra la sociedad, contra la religión. Conviene, además, recordar á quienes á todas horas tienen en la boca el Jims Hispaytia que esta nación ha pasado y vencido trances mucho más graves que el que puedan crear unos pocos millares de forajiáoá; que á un tiempo mismo tuyo guerra separatista en Cuba, guerra carlista en el Norte, el centro y Cataluña, insurrección cantgna. 1 gn Cartagena, la indisciplina militar en Cataluña... y de todo, de todos supo triunfar. Compárese la situación de aquellas azarojsas épocas en que España parecía estar sxhausta de fuerzas, y al cabo de sus recursos de toda especie, divididos sus hijos en facciones y facciones, compárese en la presente, y bastará el recuerdo para encauzar juicios y augurios por más serenos derroteros. Y, finalmente, ¿cuándo, en qué país lian constituido nunca gentes cuál las alzadas en Cataluña otra cosa que momento febril de escasa duración? ¿Cuándo ni dónde han logrado encender una guerra duradera ni seria quienes sólo se mueven á impulso de negaciones? Nunca, ni en lugar alguno. Movimiento s de esa clase no pasan de ser morboso absceso pasajero, jíojtra. el qae basta vaeis. saladura j a PAG. diee- -y si su política es mala, no es éste ef ¿nomento de criticarla. Todos los españoles! feln distinción de opinión, deben facilitar el doble cometido que incumbe á los ministros: salva la bandera en Marruecos, matar la insurrección en el reino. El Gobierno, por su parte, parece tener una idea muy clara de su deber y está dispuesto á cumplirlo, cueste lo que cueste. Si triunfa, si los rífenos ceden á la presión del general Marina, si el orden es restablecido en Barcelona, no habrá que engañarse, porque el profundo malestar que reina en España no s habrá disipado Trata luego Le Temps de las causas dt nuestra decadencia política y administrativa, y termina su artículo diciendo: De este mal es del que sufre España. Y sufre desde hace muclio tiempo, y eso que se llama el caciquismo, desgraciadamente, no ha nacido ayer. I, a insurrección de Barcelona no es más que un accidente local. Cuando el Gobierno de Madrid lo haya tratado como conviene, e quedará por devolver la salud á todo el cuerpo social. POR TELÉGRAFO D CEL NA, 3 I I LA TRANQUILIDAD PUBLICA i mpreslones oficiales. El ministro de la Gobernación manifestó ayer, respecto de los sucesos de Barcelona, que la situación mejora y el orden va restableciéndose. Cuantas fuerzas sean necesarias para res- tablecer y asegurar enérgicamente el orden j en aquella provincia, irán, como exigen los i intereses nacionales. En efecto, en los centros- oficiales reinan impresiones satisfactorias, pues dominada la insurrección ea el casco de la capital en la cual reina ya tranquilidad, los rebeldes que se han refugiado en los pueblos inmediatos son activamente perseguidos poi nuestras tropas, y en breve serán totalmente deshechos. Para ello el Gobierno ha acumulado en Cataluña los elementos necesarios, y enviaría, si fuese preeiso, que no lo es, muchos más. Según referencias autorizadas, todos ios servicios municipales han funcionado desde ayer mañana en Barcelona con perfecta regularidad, y á la riora acostumbrada se han abierto los mercados y la mayoría de los comercios. Parte de los rumores que circulan han sido desmentidos por el jefedel Gobierno en cuanto se relacionaban con medidas de rigor á que habían sido sometidas personas conocidas de todos y que residen en Barcelona. I os actos sediciosos, egún informes particulares, habían qnedaáo reducidos á muy contadas y pequeñas poblaciones de las provincias de Gerona y Barcelona, sobre las que habían salidoJioy algunas fuerzas de la última de las capitales. Personas que gozan de la intimidad y confianza del presidente del Consejo nos confirmaban ayer tarde qae el movimiento iniciado en Barcelona por deteianínados elementos ha venido elaborándose desde el mes de Mayo. El principal fomentador de este movimiento ha logrado escapar de Barcelona, según las propias referencias á que nos atenemos. Las fuerzas de Infantería salidas el viernes de Madrid con dirección á Valencia recibieron orden antes de llegar de continuar el viaje á Cartagena para embarcar ea este puerto con dirección á Melilla cuando se les ordene. Ayer debieron llegar á Barcelona los bar- v: eos de nuestra escuadra Carlos Vy Princesa de Asturias. limpieza á renacer lo tranquilidad. Por el centro de la pobk ión circula bastante gente. I,o s diarlos llegados de Madrid son muy solicitados. Hoy se han reunido los directores de los periódicos locales para acordar el día ea que reanudarán la publicación de ellos. Probablemente será el próximo lunes. I os mercados están escasamente provís tos, debido ala intenupcióu de los trenes. Muchos productos llegan por mar, utilizando los expendedores barcas pesca loras, I OS dueños de estas embarcaciones han hecho buen negocio acatreando los artículos, de alimentación. I, a barriada donde menos se ha sentido la falta de éstos ha sido la Barceloneta Ha empezado la limpieza en las calles, viéndose muchos carros extrayendo las basuras acumuladas en la. vía pública, LOSROÑC, 3 I, J í Al. y J J an regresado las f aerzas de Ingenieros que salieron para Calahorra, pues ea este pueblo rema tranquilidad cornp eta. 1 I os diarios franceses llegados ayer a Ma dríd publican noticias referentes á los sucesos de Melilla. Periódico hay, como La Depeche, de Tolouse, que ofrece á sus lectores más de dos columnas de información verdaderamente sensacional, de la qae claro es que no podemos hacernos eco. Le Temps sigue dedicando atención preferente á los acontecimientos extraordinarios que en España se desarrollan actualmente. Del editorial de su número llegado ayer á Madrid tomamos los siguientes párrafos juzgando la situación de Barcelona: Creemos- -dice Le lemps- -que los incidentes del Rif han servido solamente de pretexto á un nuevo levantamiento, que no difiere de los anteriores más que por el origen. Enfocada de esta inanera la actitud de Cataluña, parece injustificable. Así, todos los periódicos liberales y conservadores lo consideran como un crimen de lesa patria. Algunos de aquéllos protestan contra la extensión del estado de sitio, contra la censura ejercida por el Gobierno sobre los telegramas; pero no olvidan, en general, el defeer nacional que España debe cumplir. Sil GbiJí id I rf a Inspección General de Sanidad extea rior ha dirigido á los directores de Sanidad de los puertos la siguiente circular: I, as noticias de origen oficial recibidas en este ministerio acusan, como era de esperar, un recrudecimiento, notable por su intensidad y difusión, del cólera, estaciona do en distintas comarcas del imperio ruso, I, a marcha de esta epidemia en años anteriores, y la situación actual de algunos de sus principales foco? sigaifican una constante amenaza de importación del germen por la vía marítima quo si en circanstancias ordinarias obliga al cumplimiento estricto del deber por paite del personal sanitario, en las actuales, de exagerado movimiento en ¡diversos puertos de la Península con motivo de las operaciones militares de la costa de África, imponen la necesidad de extremar todos ios recursos y todas las medidas previsoras, esforzándose sin desmayo en la ejecución de los servicios 1 inherentes á la defensa sanitaria del reino Y aunque, seguraméale, habrá usted de demostrar el mayor celo y, diligencia eu e! cumplimiento de los deberes de su cargo, esta Inspección, cumpliendo con ios suyos, se apresura á recordarle la inmensa reabijdd en las actuales circuns il rtltfmftijTtiI Bit! Mnttnmf ¡ll