Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
DE TOPO EL MUNDO, POR CORREO, CABLEtTELÉGRAFO tY TELÉFONO k m ESPAÑA EN MARRUECOS DE TODO EL DO, POR CORREO, CABLE, TELÉGRAFQ 4 í t f Y TELEFONO LA CAMPAÑA DE POR CORREO Y POR TELÉGRAFO CRÓNICA DE LA CAMPANA (DE NUESTRO COMPAÑERO SR. SAN CHEZ OCAÑ v MIRILLA, l f na operación importante. i Cuatro palabras más, precisas, indispensables, á guisa de preámbulo, sobre 1 combate del 23, que después hablaré con datos nuevos y creo que interesantes sobre los hechos de armas posteriores. V no sé si por ese espíritu pesimista que dominó en los primeros momentos en la península, ó si por el laconismo de los partes oficiales, cuya extremada concisión yo ao he de discutir, á la acción del día 23 se la ha considerado por ahí como desgraciada ó poco menos. Y es necesario decir muy alto y dejar- sentado de una vez para siempre, por justicia para nuestros soldados y para prestigio de España, que el combate del día 23 fue una operación dura, sangrienta, tremenda; pero que con ella se consiíguió deshacer una gran concentración del enemigo, y contenerlo en el avance que, indudablemente, pretendía efectuar sobre la plaza. Y si es cierto que nosotros tuvimos muchas pérdidas, ellos, los moros, las han sufrido en proporción enorme, cómo inmediatamente sabrá el lector. He procurado adquirir informes fidedignos y depurados del campo enemigo. Depurados he dicüo y ya el lector comprenderá que tal comprobación es solo relativa. Quieto decir que de todos los informes que de ayer á hoy han llegado he escogido aquel que por su origen me pareció mas cierto y cuya parte principal coincide con las confidencias que quiza tieae el general Marina. Ayer, sobre, una colina que da vista al campamento del general, apareció una bandenta blanca, y luego otra. No se sabe si eran de motos que buscaban muertos ó si era, y esto parece mas probable, un ardid de los cabileños. Nos inclinaremos por esto ultimo, puesto que la noche anterior habían llameado varias hogueras de señales á las cabilas de Quebdana, y ayer mismo, pocas horas después de ondear las bandentas, un grupo de asesinos, emboscados en la reVuelta de un barranco, hicieron fuego sobre el convoy que regresaba de la segunda caiseta matando á dos soldados del regimiento ¡áe Mehlla é hiriendo á do. de dicho Cuerpo, a dos cazadores de Alba de Tormes y á un artillero. Y no fue ésta la ún ca cotoarde agresión del día por aquella zona, pues á las nueve de la mañana, cuando el atallón de Arapiles, relevado, bajaba del Atalayón, llegaron algunos proyectiles y cayeron tres soldados heridos, uno de ellos bastante grave. Estas y otras intentonas de ayer determinaron la intervención de la Artillería, que jugó desde el Hipódromo y fuerte de Camellos, cañoneando el barranco de la Mezquita y colocando vanas granadas en la antigaa casa de! Chauly. listos últimos disparos fueron preciosos; se veíanla cenias no se dieron por satisfechos, y, en su mayoría, comenzaron á desfilar, quedando sólo unidos á estas cabilas los grupos de los más habituales inerojeadores. 2 J 1 24 fue I as bajas de los moros. cuando llegaron más contingentes del Rtf Pero vamos a las noticias del campo Central, que son los que ahora constituyen moro. Del zoco que celebraron, según cos- el refuerzo. Y ahora pretenden á todo trantumbre, el domingo, varias cabilas de las ce atraerse los quebdanas. combatientes, y simplemente las de BeniI a situación. faklan y Benisidel. situadas entre los Benibuifrur y Benibugafar, vinieron ayer referen- Su situación les hace estar en constancias directas. Según ellas, uno de los princi- te movimiento hacia las cabilas del cpntorpales agitadores, el santón Maj Amiziau, de no para poder comer, pues no tienen reBembuifrur, ha enviado al general Marina puesto de víveres y hay tal carencia de ésuna carta diciendo que tiene prisioneros á tos, que los hebreos ael campo- -judíos cados soldados españoles, cuya vida respetará, paces de meterse, sonriendo, bajo un cañón, y que propone canje si nosotros, tene ¡nos pri- para ganar dos reales- -les han vendido sioneros moros. Ya se comprenderá por este azúcar á cuatro pesetas pilón, que vale una; detalle que hay noticias del lado de allá á tres duros el aceite, que vale 4,50, y así Los daños que el enemigo ha sufrido en por el estilo. Sin abandonar su principal objetivo de el combate del 23 han sido espantosos. Entre los rífenos la cifra de muertos- -sólo de apoderarse de la segunda caseta, ó sea de muertos- -que se da, con su peculiar manera nuestros depósitos, parece que el pensamiento del enemigo es correrse hasta más de contar, es de doce cientos. Han estado enterrando cadáveres duran- allá del Atalayón. Por eso el general Marite un día entero en cinco ó seis puntos. En na dispuso que fuera en el cañonero, como uno solamente dieron tierra á 159; advir- ya ha ido, una compañía de África, fuerza tiéndose que abundan los cadáveres des- muy brillante y aguerrida, á reforzar Cabo trozados y los restos de cuerpo, como pier- de Agua. Ha ido la primera compañía del nas y brazos, etc. lo cual evidencia que la primer batallón, que manda el bravo capiartillería hizo un magnífico papel. Ya lo tán Ariza. ¿Cuantos son aaora los moros? ¿Cuántos creo! Como que al hacerse la retirada, con más orden y precisión de los que se traslu- pueden ser mañana? ¡Quién lo sabel Para cen en nuestros telegramas mutilados; como estos salvajes no hay distancias. Su cosque al efectuarse ese repliegue, que ha sido tumbre de acudir determinado día á casa, notable, digno de nombre, en los diez kiló- les hace ausentarse en grupos; pero á la tarmetros del combate (y que en gran parte vi- de, a la noche siguiente, vuelven. Muchos, ni van siquiera, poique las mumos desde el Hipódromo) la artillería sostuvo un fu go progresivo; que parecía ma- jeres- -y esto también se ha comprobado en temático, colocando las granadas en sentido los informes de ayer- -acuden al Gurugú, ascendente ó descendente, como quien pro- permanecen en la retaguardia, y cuan- do no yecta á voluntad un rayo de luz, y coate- hay fuego acuden con panes y agua. Sueien niendo á la morisma, que estaba frenética y recoger ésta en las vet tientes del Oeste, sin se arrojaba casi da oabeza por los peñascos dnda en algún hilo que eiias conocen. No les aniendo la ganancia si los antepara acosar á nuestros soldados ojos de los artilleros ies dan visla, sobre todo aesde hoy, que se han colocado un par I os refuerzos de! enemigo. de piezas enfrente de la Mezquita, en tanto En la lucha, como anuncié por telégra- que llega el material Shneiderde esta batefo, habían entrado muchos cabileños de re- ría (independientemente del que traiga la fuerzo, bien armados. Casi todos procedían división Orozco) de Alhucemas, completándolos los rífenos centrales que ese día comenzaban á llegar. XTuestras tropas. Unos y otros habían venido, llamados JTM Hablemos ahora de nuestras iuerzas y por estas cabilas, ea la creencia de que po- de su situación. dría darse el asalto á la plaza y entrar al saEs indudable que el general ¿íanua tiene queo, suprema aspiración guerrera de estos ultimado su plan de avance, y ultimado en salvajes. Lucharon los refuerzos como ya es todos sus detalles. ¿Cuándo ¡o emprenderá? sabido; vteron la imposibilidad de lograr el No lo sé. El próximo domingo es día de propósito, y, llamándose á engaño, anun- gran zoco en lugar cercano a Benisicar, yenciaron que se retiraban y que no volverían do por Mezquita, y se celebra en punto desen tanto no se uniesen todas las cabilas de de el cual se domina toda la cabila de BeQuebdaaa y otras cercanas, aún neutrales. nibugafar. (De ahí las fogatas de anoche, llamando á Nadie puede decir, claro es, cómo se desla guerra. arrollará lt. acción; pero gente con quien yo Por añadidura, los recién llegados, des- he hablado, muy conocedora del terreno, pués de recoger sus muertos y heridos, vie- tan conocedora, que ha pasado meses y meron que no se les daba auxilio de víveres ses entre los cítbüeños, supone que el 3 nm recuesto de municiones. Toda la noche cese efectuará en forma que yo o o deW espermanecieron sin comer. pecificar ajuí, no porque los rífenos vo an Al siguiente día por la tarde se les llevó a enterarse de esos planes por mi modesta de Frajana ó Farjana panes, higos secos y crónica, sino porque la discreción y el pa ¿á Í! ¿í S pero. los, de Alhn- triotismo imponen ciertas reservas. simple vista desde el puerto; yo los aprecié con toda exactitud mediante unos simples gemelos de camoo.