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A B C MIÉRCOLES 28 DE JULIO DE 1909. EDICIÓN i. PAG. 11. En la estación se hallaban los gobernadores militar y civil. A las cinco de la madrugada saldrá el regimiento de Caballería de Almansa. BURGOS, 2 7 1 1 K. PASATIEMPOS UNA EXPLICACIÓN- -Dice aquí en este periódico que los casados viven más tiempo que los solteros. -No lo creas; lo qae sucede es que á los casados nos parece más largo el tiempo. PASATIEMPO, POR NOVEJARQUE. Cale para Barcelona una compañía del re giiniento de la Lealtad en pie de guerra. Marchan también fuerzas de la benemérita. VALENCIA, 8 i U oy. marcharán á Barcelona fuerzas de In genieros y ciento cincuenta números e la benetnérica. La Caballería que salió esta mañana ha llegado á Tortosa. DE NUESTRO ENVIADO ESPECIAL A B C EN PARÍS 1 A VUELTA DEL FAICO Os haré la presentación primero. Don Ignacio de la Torre, el Príncipe de Galles de Méjico, como se le llama en París, es un sincero amigo de España, admirador de todo lo español... y un poco españo! él también. El Sr. De la Torre habita en París hace algunos meses nada más y se dispone á regresar en breve á su patria; pero en el corto tiempo que aquí lleva ha sabido captarse las simpatías de todo el mundo. Correcto caballero, hombre de mundo experimentado, cortés y amable, tiene siempre la frase discreta á flor de labio, y posee, como pocas personas, el don de gentes... Es rico, inmensamente rico; pero tan agradable en su trato, tan ameno en su conversación tiene tal conocimiento de la vida y de los hombres, que escuchándole se pasan agradablemente las horas... y se hace graciosamente perdonar sus riquezas. En su hotel del barrio de la Estrella celebranse de vez en cuando artísticas fiestas y comidas íntimas... No son las bacanales á que nos tienen acostumbrados muchos de los americanos que por París pasan como meteoros; son, por el contrario, fiestas agradabilísimas, de una corrección exquisita, de distinción extremada, á las que la personalidad atrayente. y simpática del dueño de la casa presta cierto aristocrático carácter. No gusta de la ostentación el Sr. De la i.o rre, ni busca, como otros muchos que todos conocemos, el paraitre... Vive en gran señor, que sabe serlo, observa imparcialjnente los países que visita, y estudia á las personas con un suave espíritu de indulgencia... De carácter expansivo y generoso, joven todavía, fuerte y vigoroso, el Príncipe de Galles mejicano, no puede negar que por sus venas corre sangre española y tiene los impulsos quijotescos de la raza. Su casa es un palacio, y desde que pisamos los umbrales de su residencia observamos cierta etiqueta que no es prestada ni artificial... Este hombre debe vivir regiamente en cualquier parte del mundo donde e encuentre, porque siempre vive con grandeza quien hecho á grandeza está Y, sin embargo, una vez introducidos en EU intimidad, nada nos cohibe ni molesta, se habla de todo con absoluta libertad, se Jiaee música- -Quimto Valverde es un habíiue de la casa, -se comentan los últimos poItine del bulevar, se bebe buen coñac y se fu ¡man excelentes cigarros. Las horas, pues, transcurren veloces... Pero sobre todos estos detalles hay que colocar la simpatía irresistible del dueñd de la casa, que con su conversación, sus atenciones y sus finezas se apodera de las voluntades de sus invitados... ¿Decís que su fortuna le permite rodearse de amigos y conquistar simpatías? II Pintor español, de Madrid. Pero, afortunadamente, aquello pasó; verificóse el debut, tuvo un éxito colosal y se vio precisado á recorrer los salones de los millonarios yanquis, donde le festejaban y pagaban á peso de oro. Luego vinieron sus temores ai agua á la hora de embarcar... Ya en el remolcador que la conducía al transatlántico, quiso tirarse de cabeza... ¡España de mi alma! -exclamaba. ¡Cuándo me veré yo en rni España! Y no pensaba que tenía el bolsillo lleno de dolían y la pechera y las manos cuajadas de brillantes... Por fin llegó á París... Aquí se encuentra como en su casa; le solicitan, le aplauden, gana mucho dinero... Los empresarios de América quieren contratarle otra vez, le ofrecen brillantes condiciones para convencer 1 e; pero el Faíco no se decide, y cada vez que le hacen una proposición diee: ¿Pasar el charco otra vez? Qu lo pase. lyiientras transcurría la velada, el Faíco nos refería las peripecias del viaje, divirtiéndonos con sus comentarios y su vocabulario gitano. Más tarde se bailó unos tangos clásicos de los que no entiende. los extranjeros y Lola la Flamenca se arrancó cantando coplas de su tierra: Sevilla de mi alma, La solución, mañana. tierra divina, donde son tus mujeres ramos de nardos y clavellinas... Solución al acertijo: CAM- PEON- ATO Y ya de madrugada, el Sr. De la Torre, afable, cortés, siempre correcto, siempre amable, nos despedía dándonos gracias por haberle hecho el honor de aceptar su inviquisimos, poderosos, que no han podido te- tación. Los contadísimos invitados repetíaner jamás una amistad sincera... Son muy mos al salir la misma frase: pocos los hombres ricos que lo saben ser... -Decididamente es un hombre encan. Y yo he oído en más de una ocasión á los tador... invitados que salían del palacio de un poJosé JUAN CADENAS, tentado decir pestes del dueño de la casa y tomarle lindam ente el pelo... Pues bien; en TAURINAS este caso sucede todo lo contrario, y cuando nos despedimos del Sr. De la Torre, después de asistir á una de sus veladas, los comentarios terminan siempre con la misma frase: ¡Es un hombre encantador! POR TELEFONO HOMO LAS CORRIDAS DE FERIA VMJ 31 CUI, 3 7 8 N. ocnes pasadas celebrábase en casa de la Torre una comida en honor de Fernando Casa- Eguía. Este no necesita presentación. La buena sociedad madrileña le conoce. Fernando Casa- Eguía, después de derrochar su patrimonio, pudo continuar viviendo en Madrid á lo grande como mil más. Ha preferido hacerse hombre de negocios al otro lado de los mares, y como tiene talento y es emprendedor, no lo dudéis, el día menos pensado acertará con el filón que le haga muchas veces millonario... A la fortuna es preciso salirla al encuentro. La fiesta organizada por la Torre era, como digo, en honor de Casa- Eguía, y, según es costumbre aquí, habían sido invitados al sonper de media noche unos cuantos artistas, entre los que predominaba el elemento español. Alguien anunció que había vuelto el laico de su viaje á América y se buscó ¿1 Faíco que inmediatamente acudió. Fue el clon de la noche... Las impresiones del Faíco durante su permanencia en Nueva- York son algo épicas, inenarrables. Yo no he escuchado en mi vida más aplausos. Los hombres se volvían locos y las mujeres... ¡las mujeres me comían! Pero un día me sentí enfermo... Horas después tenía que irme á Filadelfia... ¡San Antonio bendito- -exclamé, -si me pongo malo sernos muertos! Porque el Falco era el jefe de la itoupe española, una troupe en la que figuraban una batlaom despiporrante, Lola la Flameaca, y un tocador de guitarra maravilloso, Amalio N C e juegan Miuras por las cuadrillas de los dos Bombitas y la del Cocherito de Bilbao. El público llena la plaza. El primer cornúpeto es negro, de buenas agujas, grande y de mucho poder. Los espadas manejan el capote en quites con adornos y escuchan palmas. Toma el miureño cuatro varas, propoi ciona dos caídas y deja para botones dos jacosPatatero y Morenito ponen dos pares y medio, buenos los del primero. Bomba encuentra al toro tnansürroneando, haciendo upa faena laboriosa para que iguale el enemigo. Entra sobre tablas para dejar un pmciiazo; sin esperar que iguale el toro vuelve á herir, marcando otro pinchazo. Por fin deja en buen sitio media estocada q. tte mata al marrajo. (Palmas. Cegando. Castaño, muy grande y con dos velas imponentes. El público ovaciona al ganadero. Con bravura y poder toma el elefante cua, tro puyazos y despanzurra á un penco. Los espadas hacen buenos quites. Zurito colocó un puyazo auperiorísimo, recibiendo una ovación. Cámara entra guapamente y deja un buen par; repite en su turno con otro, tan bueno como el primero. Blanquet puso sólo una banderilla. Cocherito, ante el monstruo, despliega la i p i 3 t ués de í vahen-