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LA CUESTIÓN DE MARRUECOS LA CAMPA 3 STA DE MBLILLA LOS TELEGRAMAS OFICIALES I os despacli 05 s oficiales recibidos ayer por el Gobierno, únicos que podemos publicar, según las disposiciones del ministro de la Gobernación, son los siguientes: Ail elilla, 25 de Julio de 1909, á las 23- 15. Madrid, 26 de Julio de 19 J 9, alas 20- 26. Gobernador militar ministro uerra: Se efectuó convoy á segunda caseta sin más que ligero tiroteo, causando un herido. Trajo nueve heridos leves de posición, avanzada: día tranquilo, por la tarde se cañonearon barrancos enemigos; en esta operación tomaron parte barcos de guerra. He sabido que en combate 23 actual cabo Pedro Calvo, de Estella, dio muerte por su mano á un moro que remataba á un herido nuestro con su propia gumía que arrebató al moro y que ha entregado en este Gobierno, así como el fu il de dicho moro. Recomiendo V. E. distinguido comportamiento de este cabo. No hay más novedad plaza y posiciones ocupadas. Es copia. elilla 26 de Julio de 1909, á las 7,30. Ma drid 26 üe Julio de 19) 9, á las 9,30. Gobernador militar á ministro de Guerra: Por continuo movimiento he dejado de comunicar detalles de las tres fases en que puede dividirse combate día 33. En la primera, la columna del coronel Cabrera sale á media noche del Hipódromo con seis compañías y sección montaña para auxiliar Sidi- Musa y caseta núin. 2, presumiéndose ataque; llega madrugada á Sidi- Musa, arremete contra atacantes y los rechaza, cayendo muerto con gloria frente tropas, así como Fernando Cuevas, de África, y dos oficiales regimiento Melilla y trece heridos tropa. Segunda fase. Al salir del Hipódromo co ronel Cabrera, envío eu apoyo de éste á teniente coronel Aizpuru con brigada disciplinaria, dos compañías África y sección montaña, para ponerse en contacto al amanecer con coronel Cabrera, caso hallarse en inmediaciones. Roto fuego coa numerosos grupos en las proximidades de los límites y formalizándose acción, envié general Real con dos compañías Estella y batería montada para que reforzara y me informase de las ocurr- encias mientras yo esperaba en el mueile desembarco de Figueras y Barbastro. Informado de que fuego se sostenía tenazmente, tan pronto desembarcó Figueras me fui con dos compañías y su teniente corpnel al lugar de la acción tomando el rnaudp á las nueve mañana. Desplegó una compañía de Figueras que dirigió teniente coronel y poco más huoo que hacer, pues las disposiciones adoptadas por general Real no podían ser más acertadas. Tercera fase. No conviniendo avanzar más, pues se habían dominado las primeras estribaciones Gurugú y pasar á las siguientes hubiera obligado á ocupar frente excesivo, me sostuve en posiciones conquistadas durante todo el día, replegándose fuerzas antes del obscurecer á posición de Lavadero en las inmediaciones Posada Cabo Moreno. E 1 repliegue se hizo con verdadera precisión escalando las fuerzas para contener al enemigo caso intentar ataque; fuego Artillería, bien dirigido, basta á contenerle, y sólo en la extrema izquierda, á favor de unas chumberas, acosó á eompañía de Figueras, la cual, en reacción ofensiva, hizo huir al grupo numeroso haciéndole 14 muertos, como sa vio en reconocimiento verificado al día siguiente. Allí encontró muerte gloriosa Ibáñez María al frente de sus Cazadores, que quiso en la primera jorDe no existir el desfiladero, podría avannada que con ellos tomaba parte ocupar el zar b b con todo su frente, y al acercarse á sitio de mayor peligro. I as bajas en las tres A A ofenderle con la totalidad de sus elefases son las telegrafiadas á V. E. aproxi- mentos de combate; pero la estrechez del mándose á 300 entre muertos y heridos, ha- desfiladero es causa de que el avance no biendo todas las tropas cumplido bien con pueda hacerse sino despacio, desfilando su deber. I, as del enemigo han debido ser poco á poco, por pequeñas fracciones, que considerables, haciendo rebasar los muer- en cuanto llegan á a quedan batidas por la tos de cien las noticias que del campo se re- totalidad de las fuerzas en A A acumuladas. ciben. Es copia. Consecuencia de esto es que en toda operación de esta índole en la guerra realizada, las primeras unidades que salvan el paso estrecho y frente al enemigo se presentan, vense obligadas á combatir tenazmente en 1 a situación de nuestras tropas en Malilla condiciones de inferioridad, á sacrificarse y la explicación de los combates que para conservar expedito el paso á las tropas allí se suceden son cosas de que la opinión de refuerzo que en pos de ellas llegan; á no se ha dado cuenta, y por ello andan las aguantar, cueste h que cueste, el empuje de la gentes un tanto despistadas, recelosas, for- totalidad, de fuerzas enemigas, cuyos esmando juicios aventurados y comentarios fuerzos tienden á apoderarse de la salida del paso para impedir que los que en bb- se por demás pesimistas. No es extraño, pues siendo la guerra cosa hallan puedan llegar á formarse á los costécnica, lógico es que la opinión, desconoce- tados de a. Para A A es clara la ventaja de acumular dora de tecnicismos, no se dé razón clara esfuerzos mientras duran estas circunstandel alcance de los hechos de armas. Si á esto se agrega que son las operacio- cias desventajosas de a y b; de aquí lo imnes militares materia sobre la cual apetece petuoso de los ataques, lo repetido de ellos, á los menos versados en bélicos asuntos pues por cada uno que a rechaza disminudiscurrir, ejercer la crítica y aun proponer yen para A A las probabilidades de éxito, ya planes con el mayor desembarazo, cual si que el transcurso del tiempo da lugar á la cada arbitrista resultara un Moltke, no debe llegada de refuerzos que van haciendo menor la desproporción numérica entre los sorprender que la opinión desbarre. Usando un sencillo símil diremos que lo combatientes. Es lo normal y es lógico que las tropas mismo que el vulgo puede sin necesidad de ser pintor saber si un cuadro ya pintado es que en los primeros momentos tienen que una obra de arte ó un mamarracho, también desempeñar el rudo papel encomendado á al finahzar una campaña pueden los ignoran- la fracción a sufran mucho; es frecuente que tes de las ciencias militares apreciar si ha lleguen á situaciones muy criticas y cotnestado bien ó mal dirigida. Pero mientras prometidisimas, que en Melilla no han sido la obra artística ó guerrera se desarrolla; nunca de temer, por carecer de artillería los mientras el pintor maneja los pinceles y el rífenos. caudillo las tropas, ni éS vulgo puede dar ka historia de la guerra está llena de heopinión juiciosa sobre el modo de combinar chos cual el explicado, entre los cuales es colores ni fallar sobre la forma de emplear típico el de los combates de Asspern y Esslas armas; para lo primero fáltale compe- ling, donde á la salida de los puentes por tencia, para lo segundo, competencia y datos. Napoleón tendidos sobre el Danubio fueron Descendiendo de estas generalidades á lo casi deshechos por las enormes masas del concreto del caso presente, vamos á decir Ejército austríaco los Cuerpos de ejército dos palabras acerca de la situación actual franceses que primero atravesaron aquel de las fuerzas españolas, para que los no río. A tal llegó su situación, qve es conocicompetentes en cosas militares puedan fun- do aquel combate con el nojn. ire del de L, a damentar sus opiniones en algo más sólido noche triste Pero gracias á la tenacidad y razonado que impresiones y nerviosida- y al heroísmo de aquellas fuerzas, todo el des. I, a explicación será, por de contado, Ejército francés pudo formarse en la villa tan sencilla, que el más lego en milicia ha enemiga y ganar en Wagrain una de las más decisivas victorias que los siglos han de entenderla- visto. Todo el genio de un Napoleón hubiera sido inútil si los primeros Cuerpos que atravesaron el Danubio y se dejaron aplastar sin retroceder se hubieran asustado de las bajas que sufrían. Poco resta agregar para qjie los más prof anos en achaques guerreros se den cuenta de que nuestra situación en Melilla es estratégicamente la misma del ejemplo táctico del croquis: A A representa á los rífenos establecidos en la cadena de alturas inmediatas á nuestras posiciones; el mar es el desfiladero c c por el que embarcados llegan poco á poco los refuerzos; b b representa los que en España tenemos destinados á pasar á África; a, las fuerzas que allí tenemos ya, cuyo papel es aguantar el empuje de las cabilas para asegurar la cabeza del paso por donde han de llegarle los refuerzos. Y dicho esto no creemos necesario insistir en que cuanto ocurre, y ocurrir pueda, nada tiene de extraño, sino de muy natural, que es lo Supóngase que t í es un paso estrecho, que siempre acontece en casos tales, con la desfiladero, puente, etc. frente al cual un ventaja á nuestro favor de tener al frente enemigo establecido en A A tiene reunidas un enemigo que con toda su indiscutible vasus fuerzas; sea b b un ejército que para lentía, carece de los elementos más poderocombatir al A A ha da comenzar por traspo- sos hoy en la guerra: aiuacríd, organizaner el paso c c para formarse al otro lado de ción y repuestos. y él frente al enemigo A Ai IMPRESIONES SOBR 5 LA CAMPAÑA