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A B C L U N E S 26 D E JULIO D E 1909. E D I C I Ó N i. PAG. í 3) Su muerte inesperada, injusta, me ha causado intensa emoción. No hace muchos días, y muy de mañana, PARA LAS ESPOSAS E HIJOS porque era un madrugador profesional, me lo encontré dando su matutino paseo, insulDE RESERVISTAS DE MADRID tante de salud, incansable, fuerte. Recordamos nuestro original conocimienCreyendo interpretar generales sentimientos y facilitar el medio de que á las esposas to en una noche de verano, y en las inmeé hijos de los reservistas incorporados á ia diaciones del Monasterio del Paular. Franzen, el fotógrafo cortesano; el secrebrigada de Cazadores movilizada ea Madrid lleguen los auxilios de muchas perso- tario del ministro de Negocios de S necia en Madrid, cuyo nombre siento no recordar, y nas que, deseosas de prestárselos, ignoran á quién han de enviar sus donativos, A B C yo, nos dirigíamos á caballo desde Cercedilla á I a Granja, crazando el Guadarrama abre una suscripción que- desearía sirviera para socorrer á las familias de todos los por el paso del Reventón. I a excursión no era muy larga; pero la reservistas de Melilla, pero que para que el socorro no resulte demasiado pequeño tie- torpeza del guía, un tal Vicente, nuevo en n e que limitar á los de la Capitanía general aquella sierra, por lo que luego se verá, la convirtió en jornada easi heroica. de Castilla la Nueva. Pues de otra parte es Menos mal que la previsión del secretade suponer que en otras regiones surgirán rio de Negocios, una especie de hidalgo de análogas iniciativas. No haremos gestiones directas para en- gotera, alto, apergaminado y solemne, nos grosar esta suscripción, pero admitiremos resolvió el grava conflicto de la alimentacuantos donativos se entreguen para ella en ciós. Una muía, con amplios serones iba las oficinas de Prensa Española, Serrano, 55, cargada de paquetes, fiambres, latas de vanas clases, galletas, café, ron, té, cham 5 se nos remitan por correo. Como para ser eficaz ha de ser rápido el pagne, vinos y no sé si tasajo, como i fuéauxilio, sólo durante corto número de días ramos á emprender mx viaje de exploración tendremos abierta la suscripción. Diaria- por las regiones polares. Ssta muía, á la que hacíamos frecuentes mente publicaremos tos donativos recibidos, y, una vez cerrado el plazo de admisión asaltos Franzen, yo y Vicente, debidamente de ellos, entregaremos lo recaudado al ca- autorizado, cerraba nuestra caravana expitán general de Castilla la Nueva, Sr. Vi- cursionista. llar, para que por su conducto, el de los jeNos pusimos en camino, garantizados por fes de las zonas de retíUrtamiento, alcaldes el guía, escalando las estribaciones de la y párrocos se distribuya equitativamente sierra y admirando el espléndido panorama su producto entre las personas á quienes se que á cada momento, encantado, nos señadestina, laba el secretario de Negocios de Saetía. ¿Falta mucho para llegar? -preguntaba Independíeatemeate de esto, el Consejo de Administración de Prensa Española ha yo al guía, un poco impaciente de ver que á ia vuelta de tanto panorama no aparecía resuelto abonar íntegro el jornal de los obreros de sus talleres que han tenido que mar- por parte alguna el paeblecillo, en el que char á Melilla á sus esposas é hijos, durante habíamos pensado pernoctar. -Ya falta poco; ahí, en doblando esas pela ausencia de aquéllos, á los cuales reserva ñas, lo tenemos. sus plazas para cuando regresen. Pero el poblado no parecía por parte alA continuación insertamos los primeros guna, y el secretario comenzó á escamarse donativos que encabeza la suscripción: un poco del giro que iban tomando los aconPesetas. tecimientos. D. Torcuato I, uea de Tena, Presi- -Este hombre- -me dijo por fin Franzen, dente del Consejo de Adminisconvencido, -no sabe por dónde nos lleva. tración de Prensa Española. 5.o cx, Pero el guía juraba y perjuraba que aquél D. José de Elola, Director- erente era el camino recto y seguro para llegar al de ¡a misma 200 Paular, punto donde íbamos á hacer noche. M. Pórtela 25- -Nada- -le dije al buen secretario, -induD. Ramiro Siiarez y Bermúdez... 25 dablemente el Paular está enterrado por alD. Fernando de Vicente Herranz. 250 guna avalancha de nieve. A lo mejor, verá Sr. C. de D 50 usted, nuestros caballos y nosotros nos hunYo 5,25 diremo en algún ventisquero. Doña Carmen López, viuda deFer- ¡Carrambo! -exclamó el secretario afirnández de Henestrosa roo mándose sobre los estribos. -No me es graSociedad anónima fábrica de certa esta broma. vezas 151 Águila 250 En éstas y o trasjal armantes consideracioD. Francisco Molina 5 nes que ponían en cuidado á nuestro héroe, Un señor que no da su nombre... 10 se nos hizo noche cerrada, para desacrediD. José Bertrán y Musitu 25 tar á Vicente, que había señalado nuestra entrada triunfal en el monasterio para la TOTAL, PESETAS... 5.945,25 caída de la tarde, ¡y llevábamos catorce horas á caballo! De pronto y en la obscuridad de la noche advertimos con alegría como una mancha blanca que cerraba el camino, rodeándole. -Velay- -dijo el guía, -velay el puepocos hombres he conocido tan buenos, blo ya El caballo de Franzen se detuvo á poco. tan afectivos, tan sencillamente infanjAh, qué decepción! 1,0 que Vicente había tiles corno el infortunado Ibáñez Marín. Su inteligencia, su cultura eran amables tomado por las avanzadas del caserío era y expansivas, aparejadas con llaneza, sin la una inmensa cerca que cortaba la vereda que veníamos siguiendo desde tiempo inmenor sombra de afectación. Con Ibáñez Marín se podía hablar de todo, memorial. Entonces el hombre, en actitud abatida, sin que se le sorprendiera nunca en un reexclamó, confesando al fin: bote de vanidad, en- un respingo de sufi- ¡Señoritos, me he perdido! ciencia, en un gesto de erudita coquetería. ¿Como? -repuso el secretario, iio queNapoleón fue su hombre; más que su hombre, su Dios. Era idólatra de su volun- riendo dar crédito á lo que oía, y en un gra- tad- -la más admirable condición de Bona- ciosísimo chapurrado. ¿Qué dise ostés, Viparte, -acaso por ser ésta la fuerza que más sente? ¿Que seamos perdidos? ¡Caray! -Sí, señor. preciaba Ibáñ z María. SUSCRIPCIÓN -Pero, carrambo- -era lo más eaérgico que supo decir, -eso no puede ser. -Y lo peor es- -añadí para agravar la situación- -que en esto 3 alrededores merodea por la noche una partida de hombres temibles que roban y matan á los viajeros extraviados. -Pero oiga osté, Vísente- -dijo el secretario, que se empeñaba en no admitir que estuviésemos perdidos en medio de la sierra. ¿Está seguro? Vicente musitó un sí agónico, y convicto y confeso se nos arrodilló teatralmente. Franzen y yo acabamos por tomar á risa el suceso, aunque era muy poco divertido encontrarnos sin rumbo, perdidos en el corazón de la sierra y en la plenitud de una noche obscurísima. I,o s árboles del bosque comenzaron á tomar formas extrañas é imponentes, y los silenciosos ruidos de la noche á aumentar la preocupación del secretario, que creyó en mi leyenda de los bandidos. Al cuarto de hora de nuestra expectante situación oímos el trotar refrenada de unos caballos como á unos 200 pasos de donde nos hallábamos. ¡Eh! ¡Aquí! -dijimos demandando z ayuda de los providenciales jinetes. ¿Qué hase osté, hombie? -exclamó todc consternado el de los negocios de Suecia. ¿Y si son estos temibles hombres de que habla? A nuestras voces, los jinetes dieron cara á. nosotros y se acercaron. Eran Ibáñez Marín y unos amigos que volvían de una larga jornada. ¡Pero, señores- -nos dijo onriente, -si están ustedes á dos pasos del Monasterio! ¡Vengan conmigo! Y nos guió hasta el Paular, donde pasamos una noche inolvidable de historias y de pláticas con Ibáñez Marín y los que allí estaban. Si viviera mi inolvidable amigo el secretario, ¡cuánto hubiera lamentado la muerte de Ibáñez Marín! Porque desde entonces su admiración y su amistad fueron grandes, porque, además, se creyó librado del asalto indudable de los fantásticos bandoleros por la oportuna aparición del pundonoroso soldado, hoy muerto. ¡Pobre Ibáñez Marín! ¡Pobre amigo mío! Murió también enseñando á otros el camino luminoso, inmortal de la gloria Y he aquí por qué he recordado hoy esta aventura. Luis GA 8 ALDON DE SOCIEDAD El xi serán ios iias ae Ja marquesa de Rai Condesa de Villamarciel. Señora de Pidal. Marqueses de Palmerola, Monteherruoso C nnarasa y Riradavia. Condes de Caspe y del Valse. Señores Tabuyo, Peñalver, Castrana, Cas telaín, Girona, Pidal, Martínez Campos Pardo, Arce, Palacio, Escobar Fernández d Henestrosa. En la iglesia parroquial de San Sebastiái se celebrará hoy, á las once, un solemne fu neral en sufragio por el alma de la condese de Guadiana. Víctima de rápida enfermedad ha fallecido en Madrid el general de brigada, recientemente ascendido á este empleo, Sr. Romero Marchen. I, a noticia ha causado gran pena entre sus compañeros, á quienes inspiraba gran afecto. I a vacante que deja en el generalato c responde á Estado Mayor, 1 BANEZ MARÍN