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A B C VIERNES a 3 DE JULIO DE 1909. EDICIÓN i. VPAQ. 6. Cuando ea Sidí- Musa empezaron los tí- cafiíTeBos que componen la harca sufrieron ros, a favor de la noche salió de su tienda en el combate de ayer pérdidas enormes. de campaña. Actualmente la harca se ha subdividido en Los moros, apostados en las alturas que dos fracciones: una, acampada en el fondo dominan el campamento español, arreciaban del valle, en las estribaciones del Gurugú, y otra, detrás de Mezquita. Parece que se el fuego, avanzando á la carrera. Parte de una compañía que estaba íuera encuentran muy mal de municiones y que del campamento resistió terribles descar- les faltan víveres, especialmente pan, del gas con impavidez. Cayeron muchos solda- cual carecen en absoluto. 3o s víctimas de su arrojo inquebrantable, Los esfuerzos inauditos que están realicargando á la bayoneta. ando para conseguir que las cabilas indeEn este momento fue cuando Gomari cisas ó afectas á España se alcen contra nosotros y les ofrezcan su adhesión, parece que cayó acribillado á balazos. resultan hasta ahora infructuosos. ftitu- ILLA, 2 1 7 T. Por estas razones los jefes de las tribus de 2 as bajas de los moros. Mezquita creen más que probable una larga El moro Mayuion Mojatar, amigo de tregua, convencidos- de que con los escasos España, el mismo que antes de comenzar el elementos de que hoy disponen les es imcombate vino á dar cuenta al ger. eral Del posible echar á los españoles del Rif, como Real de las intenciones de la harca, asegusu primer arrebato de fanatismo llegaron raba esta tarde en e ¡campamento del Hipó- encreer. dromo ante varios jefes y oficiales que los á í. r en estos moros que los indígenas de cabiieños han tenido hasta añora, en los diversos combates que han sostenido 275 las c bilas aleladas del campo d- e operacione no tardarán en perder su entusiasmo, y muertos. marcharse á Por lo que se refiere á los heridos, dijo acabaran por la harca, a cual sus aduares, abandonando quedará que era completamente imposible calcular, ducida á ios contingentes facilitados porreni siquiera aproximadamente, la cifra, por- cabilas inmediatas á estas posiciones. las que como se curan aisladamente, no hay modo de. conocerlos y, por lo tanto, de sumar la Añaden que muchos de los que forman en harca ignoran que España está dispuesta cifras. Los que padecen heridas leves, una á traer aquí fuerzas suficientes para impovez hecha una cura provisional y primiti- nerse y sostener sus derechos; pero cuando va, vuelven á tomar parte inmediatamente lo sepan, irán marchando poco á poco. en los combates sucesivos con más brío y El general Marina, sin embargo, y á pemás coraje que nanea, ó se retiran á los posar de todas estas manifestaciones optimisblados interiores. Las armas de los que caen son recogidas tas, no parece que e tá muy convencido de las en el acto por los compañeros; de modo que queintenciones pacíficas de las cabilas. Sabe están especialmentampoco por este detalle puede saberse te las que deseando combatir, del interior, y llegan de ref 1 esoo nada. En un reconocimiento que esta mañana juzga necesario un castigo rápido y rigupracticaron las avanzabas de Sidi Musa fue- roso. conf encía de hoy con el Gato iaé mtty Su ron encontrados muy eerca del campamen- extensa. S. celebró en el despacho oficial to 14 cadáveres, y frente á la batería pnn- del Gobierno militar, y acerca de ella guarcipaí, 10 más. Fueron enterrados en el acto en una ver- dó, como es de sup ner, una reserva absotiente del Gurugú. Los animales muertos luta. Terminada visita, Gato y fueron también recogidos y quemados en acompañanteslabajaron elpor el sus catorce una inmensa pira. Lo propio se hizo en los basta la puerta de Santa Bárbara, Mantelete en donde alrededores de la segunda caseta. habían dejado los se dirigierou Dícese que entre las chumberas que coro- de nuevo al campo caballos, ysin duda para exterior, nan las crestas de las alturas cercanas se comunicar á sus amigos los resultados de ven también cadáveres de rífenos. Debe ha- la entrevista on el general Marina. ber muchos, á juzgar por el hedor insoporLos moros de Mezquita han expresado al table que el aire trae al campamento. por las Entre los muertos indígenas figura un general su temor de verse agredidosque les cabilas enemigas jefe prestigioso de las cabilas del interior, envíe fuerzas para y le han pedido protegerlos. Had- Amar Taha, de Metahia. Ignoro qué les habrá contestado el general. i os moros amigos. Han venido muchos moros de Frajana D elevo de fuerzas. y Mezquita á ofrecerse y pedir protección Han regresado á la plaza las fuerzas al general Marina. del regimiento de África que cubrían la po ¿51 general los ha recibido con gran ama bilidad, y les ha dicho que en la orden de sición de Sidi Musa y que tan admirablela plaza de hoy se advierte á la población, mente se portaron en el combate del día 20. tanto civil como militar, que serán eficaz- Han sido substituidas por fuerzas del batamente protegidos todos los moros amigos llón de Mérida. La gente, que tenía noticias del relevo, que entren en la plaza á vendur como de costumbre sus productos ó á comunicar no- bajó en gran número á esperarlos al Hipódromo y al barrio de Triana, ansiosa de adticias de los movimientos enemigos. Los moros se mostraron muy agradecidos quirir detalles del combate. Lo mismo los jefes que los soldados fueal general Marina. El general na felicitado calurosamente á. ron objeto de aclamaciones entu iastas y Xos moros que constituyen la Policía indí- sinceras felicitaciones. Salvo el natural cangena, y que se han batido con admirable sancio producido por doce horas de fuego constante y constante peligro, las tropas bravura en nuestro favor Dícese además que, para evitar que nues- vienen muy bien, en excelente estado de tros soldados disparen obre estos moros salud y con un alto espíritu militar, digno amigos de España, el ¿e eral Marina ha del mayor encomio. Acosados á preguntas, han dado interedispuesto que se les cainoie la indumensantes detalles de la lucha, que no transtaria. mito porque en conjunto son conocidos ya. I abarca. Sin embargo, es preciso insistir en que eí Tanto Maymón Mojatar como el Gato, combate llegó al mayor grado de arrojo y que también ha venido esta tarde, acompa- heroísmo por parte de nuestras tropas, y de ñado de catorce jinetes, expresamente para furia por parte de los moros. Estos llegaron conferenciar coa el general Marina, como hasta las alambradas sin dejar de hacer fuelos moros de Frajana y Mezquita á que an- go, y aunque nuestros soldados contestaban tes me referí, están conformesea que los con des argas cerradas qux lesjansabaa grandes pérdidas, ellos no cesaban ea Stt avance, cada vez en mayor número. Las cargas á la bayoneta se repitiera muchas veces, y la última fue espantosa, porque los moros se parapetaron en uaa loma inmediata á Sidi Musa, desde donde disparaban un diluvio de balas. La loma ixxé desalojada, y el campo de la acción quedó lleno de muertos y heridos moros, la mayoría á causa de las heridas de machete maüsser. Se observó perfectamente que los: rífenos enfilaban la puntería contra los artilleros, especialmente contra los oficiales Ntro cañoneo. A las cuatro de la tarde se oyó caño neo hacia la parte de la posición principal de Yebel Sidi- Hamet Luego se supo que íüa dirigido coutra el cuartel general de la harca, establecido, como ya he dicho, en las vertientes del Gurugú, con objeto de desalojar los puestos avanzados. f etalles varios. El servicio del ferrocarril minero se hace con cierta regularidad hasta la segunda caseta. Se ha dispuesto que cada trea vaya escoltado por tropas para evitar qae sea hostilizado. al vapor que ayer encalló en la playa de la Peineta, cerca de Quebdana, es el francés Tenecta, antes llamado Saida, y qae era propiedad del Maghzen. Acerca de este accidente se han hecho aquí muchos comentarios. Q n la orüen de la plaza se ha hecho públi co que los jefes, oficiales y tropa disfruten de franquicia portal mientras duren las operaciones. as tropas de la brigada de Cazadores mandada por el general Pintos, que ha salido de Madrid, se a ojarán en un campamento de lazona exterior, no lejos de la segunda caseta del ferrocarril. i a Administración Militar trabaja sin- dat se momento de descanso para conseguir que ningún detalle falte, y pone en orden los envíos constantes de víveres y raa tenal que desde Málaga se íe remiten. C 1 general Marina ha confirmado que se abrirá juicio contradictorio para la concesión de la cruz laureada al comandante Royo y al capitán Gunoche, por su heroico comportamiento en el combate en que perdieron la vida, CEUTA, 1 1 Í T MEULLA, 2 2 I O N I ff n traidor. En las puertas del campo varios sol dados que prestaban servicio d e vigilancia sorprendieron á un moro que llevaba varios fusiles y gran cantidad d e cartuchos. Hechas las debidas mdagacio nes, se cota- probó que estaba complicado en el negocio del contrabando un español, vecino d e Ceuta, llamado Victoriano Trueba, encontrándose en su casa un depósito de municiones. La. población está indignada contra el infame trancante. rdenes sospechosas. Dícese que el Raisulí, á indicaciones del Sultán, trata de atraer e á los mora: de las cabilas fronterizas que más afecto pro fesan á España. V i legada de tropas. Ha llegado el primer tren militar. Desde el amanecer esperaba en las calles á los expedicionarios un gentío inmenso, y en la estación, comisiones del Ayuntamiento, Diputación, gobernador civil y militar y otras autoridades. Ifit tropa, en medio de atroaactees vivas MMtMSt, 1! 9 í 1 liMUHHHI minu