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f, -f í LA ESCUADRA ALEMANA EN BILBAO EL BUQUE ALMIRANTE, ACORAZADO sDEUTSCHLAND SALUDANDO A LA PLAZA Fot. Ton años, desde ei 1902 aligoó. Sus observaciones, las consecuencias que el curioso diputado ha sabido sacar, en vez de exponerlas en un discurso político, lia preferido anotarlas en un informe luminoso- ¡aquí sí que viene bien- la luz! -y silenciosamente ha depositado el documento én la- Presidencia de la Cámara para que el que sepa leer, lea, y el que quiera entender, entienda. El Sr. Massabuan busca las causas del déficit financiero, y encuentra estas causas en el hecho de no existir un controle parlamentario que regule los gastos, en los abusos escandalosos, en los sueldos exagerados que disfrutan muchos funcionarios y en el favoritismo, que es dueño y señor de las situaciones políticas. Claro es que para probarlo nos ofrecen unos cuantos botones de muestra... El protegido de un ministro, por ejemplo, fue nombrado, en un solo mes, empleado en el ministerio del Interior, subjefe de sección y, por último, inspector de la Asistencia Pública, con 5.000 francos de sueldo. ¡En un mes! Naturalmente, el Consejo de Estado anuló esta carrera escandalosa, y el ministro- protector entonces, para indemnizarle, le hizo recaudador general, con 15.000 francos de sueldo. No quieres caldo, tres tazas llenas. Al protegido de otro señor ministro le hicieron consejero del Tribunal de Cuentas á los veintiséis años de edad y sin haber sido antes auditor ni nada... Sin duda debían ser útilísimos los consejos que diera este joven; pero el Consejo de Estado voívió á ín dignarse otra vez y le destituyó. El ministro no le abandonó, y días después le hacía cónsul de primera clase, con 25.000 francos. Pobre muchacho! En fin, según el Sr. Massabuan, üay ca- rreras locas en la Administración francesa. Un tesorero pagador, que tiene treinta y dos años, disfruta ya sus buenos 50.000 francos de sueldo; dos secretarios generales, de veintiséis y veintisiete años, respectivamente, cobran 16.000 y 18.000 francos; seis directores de sección en un. ministerio. 3 edad varía entre los treinta y dos y los treinta y siete años, tienen 16.000, 18.000 y 20.000 francos. Él número de tesoreros, secretarios, pagadores, recaudadores, etc. que cobran sueldos de 20.000 á 30.000 francos, es incalculable. No cabe duda que nos hallamos en plena República ateniense. El Sr. Massabuau propone que toao esto se anule y que las Cámaras voten una ley disponiendo que el sueldo más alto en la Administración no pueda pasar de 15.000 francos, pues no es justo que ningún funcionario tenga mayor tratamiento que un diputado. L, a economía que esto reportaría á los presupuestos generales del Estado cada año sería, en números redondos. 5.500.000 francos. ¡Hay que concluir con el favoritismo! -grita la Prensa parisina, y todos aquellos que no disfrutan de las prebendas que los Gobiernos reparten exclaman á coro: ¡Ha 1 que concluir con el favoritismo! 1 Y por esto, quizá, Francia se halla en camino de dejar de ser la gran nación que todos conocemos... JOSÉ JUAN CADENAS! París, Julio NUESTROS GRABADOS EL PRINCIPE ENRIQUE DE PRUS 1 A EN LA ESTACIÓN DE BILBAO, LEYENDO UN TELEGRAMA RECIBIDO EN EL MOMENTO DE SALIR PARA SAN SEBASTIAN Fot. Santal ó I os sucesos de Melillá. No necesitamos reproducir el relato del combate verificado recientemente contra los rífenos en el campo de Melilla, á uno de cu- yos incidentes, la muerte del heroico capitán de Artillería D. Enrique uiloche y Bonet, cuyo retrato también reproducimos, se refiere el primer grabado del presente número. En nuestras ediciones de ayer coti- ff- iiinnirTiiiHínrniinninim