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ABC. L U N E S 19 D E JULIO D E 1909. E D I C I Ó N 1. P A G 7 dejó por el lado izquierdo un par delanterillo, y Moyanito fue después con otro lo mismo, en el que le desarmó el del duque. Cnspín repite con otro par muy delantero, y á matar. Dominguíu halla al toro con la cabeza per las nubes y con tendencia á desarmar, y el primer pase con la derecha es alto. Bueno, hombre, bueno. Sigue el chico con su correspondiente codilleo y un tanto desconfiado, para torear con ambas manos sin querer acercarse lo debido. Aprovecha una cuadratura y entra bien, para media tendida y envainada ¡en la que le qu; ere desarmar el tnogón. Bien ayudado por Pacoinio, sigu la faena, y al echar un capote Punteret es cogido, volteado y corneado en el suelo. Aun no se había levantado, cuando entra Pacomio á hacer el quite y también es enganchado, derribado y herido, por quedarse parado en la cara. Los alos son retirados á la enfermería, y Dominguín entonces se decide algo más, para dar media docena de pases y entrar derecho, para dar una delantera, de la que sale por la cara. El toro cae rodando, y el muchacho escucha una ovación que en otras circunstancias no habría sido tan grande. T ercero. fambién jabonero, no tnal mozo, cornicorto y mogón del izquierdo. De refilón toma dos varas y derriba en uua, después de lo cual quiere torear de capa Dominguín. Antes dio Espinosa unos capotazos. En medio del mayor desbarajuste toma el de Veragua otras dos varas porque tropieza can los caballos, y Domingum se hace un reverendo lío. El toro se crece al tomar otros dos puyazos con caídas consecutivas, y después toma las tablas por el 10. La lidia se lleva peor que en Alcorcón, y el de Veragua no quiere más hierro y se pasea por donde quiere, sin que los toreros acierten á hacer nada laudabte. Otra vara más con caída, y van siete, contando los refilones, por cuatro talegadas. En los dos primeros pares le quita el toro los palos de las manos á Espinosa y Fresquito y se los lleva delanteros. Cuando Espinosa t. e prepara nuevamente sale á la plaza Pacomio, que, por lo visto, no ha sufrido más que un varetazo en el pecho. Deja Espinosa un palo suelto, y sale á matar Peribáñez, cojeando y con el cuerpo encogido. El chico está valiente en los primaros pases y el toro se le va de puro mansurrón y mostrando alguna falta en la vista, quizá por la sangre de los caballos. Una vez que quiere entrar el espada no hace el toro por él, pues indudablemente se ha quedado burriciego. Otra vez entra con un pinchazo, en el que arquea el brazo, y el toro no hace por él. Media algo pasada desde un poco lejos para que el buey te vea. En la tercera acometida, desde el terreno que la coadición del toro requiere, agarra una casi completa, un poco tendida, en todo lo alto. Descabella á la primera, y escucha palmas muy justas, pues ha estado valiente. uarto. Seguían las palmas á Pacoinio cuando- salió el cuarto, al que este muchacho le dio cuatro lances á capote recogido. Esta res tiene el pelo colorado, y parece más bravo que los anteriores. Dominguin le da tres verónicas, muy buena una de ellas, y al tomar el toro la vara primera derriba al piquero. Luego hay otras dos, en las que los espadas hacen bien los quites, sobresaliendo Pacoinio, que se lleva las simpatías del público. Este veragüeño resulta muy bueno en el TOROS Y NOVILLOS EN MADKID l a Empresa dispuso que en la segunda novillada de abono, celebrada ayer, se corrieran seis reses de Veragua, y que fueran jefes de lidia Punteret, Dominguín v Pacotnio Peribáñez. Esta combinación ha traído mucho público, lo suficiente para llenar los tendidos, gradas y andanadas. Algunos palcos hay desocupados, y la embajada marroquí ocupa los palcos números 105 y 106. El sol está derritente y el calor es asfixiante cuando el señor presidente dice á la torera gente que eohen el cuerpo p alante. p El que rompe plaza es un toro jabonero sacio, no muy grande, cornicorto y mogón del izquierdo, Punteret, sin que el torillo lo necesite, torea de capa, y justo es decir que tres lances fueron buenos, Pero, aratgo, el toro se aplomó en seguida por la razón expuesta de que no necesitaba tales aperitivos. Después de larga serie de capotazos, se decide el animal á tomar una vara, por tomar algo, y derriba y mata á la cabalgadura. A raíz de esto se queda el aninfal y demuestra que no le ha hecho gracia el hierro, por lo cual, y después de haber vuelto la cara dos veces, es condenado á fuego. Hace niás de cincuenta años que un revistero dijo: Los toritos L de Veragua, Ik como el agua BF- -blandos soa. I H o y no h a y más remedio que rep. etir la lrase, y a ñ a d i r Un revistero de ahora corrobora la opinión. Baena y Veguita salen á correr la pólvora, espectáculo que se da en honor de los embajadores de Muley Hafid. El primer par lo colocó al cuarteo Baena, y el jabonero se marchó á las tablas. de dond e lo sacó con habilidad Pacomio para que Veguita clavara otro buen par por el lado izquierdo, y Baena, después de intentar clavar al relance y dos intentos de sesgo, deja u n o b tteno á la media vuelta, ce- rrajado el tercio Veguita con un buen par de valiente. Y vamos á ver lo que hace el diminuto Punteret, que encuentra al toro muy quedado en las tablas del 1. Sobre ellas torea el muchacho al buey, y éste se le cuela en u n a ocasión debajo del trapo. Cerca de la puerta de Madrid- ataca el chico y coloca media perpendicular y atravesadilla, yéndose y arqueando el brazo. El toro quedó cojo de la paletilla izquierda; pero no le impidió esto dar u n a arrancada cuando el espada quería descabellar, y éste se salvó por vista y pies. Dobla á poco el veragüeño y se escuchan algunas palmas y unos posos pitos. egundo. Más grande que el anterior, ne gro meano, mogón del dereeho y cortito de ambos. También en los primeros capotazos muestra tendencias bueyunas. De la primera vara sale rebrincando, y en la segunda recarga algo y derriba. Se arranca bien y sale suelto en las siguientes, para tomar en conjunto cinco por un descenso, y pasa al segundo tercio muy quedado. Una de las varas se la clavaron cerca del anca derecha. Rubito de Z iragoza, tras mucho pensarlo, primer tercio, y admite hasta siete sangrías por cinco porrazos y una defunción. Veguita inaugura el segundo tercio coa un par desigual, en el que llega bien. Baena, tras áe pasarse sin clavar, deja medio malo, y Veguita repite con uno delantero. Dominguín, en substitución de Punteret que tiene un puntazo en una pierna, sale ámatar éste toro. Duda si ha de brindar á los moros, y deciáe ¡ue no. También duda si ha de acercarse con la muleta, y resuelve del lado de la prudencia, para dar pocos pases medianos antes de entrar muy derecho, junto á los tableros del 8, y dar una thuy buena estocada que derriba al de Veragua. (Muchas palmas y vuelta al ruedo. bragao y moQuinto. Cárdeno salpicao, que sea necesagón del izquierdo. Sin rio, quiere Dominguín torear de capa, y no se luce en los tres lances que da. Después de la primera vaja, con caída, toma et cárdeno las tablas por el 1, y al tomar el segundo puyazo se sale suelto, y lo mismo hace en el tercero, no pasando de cumplir en las cinco varas que admite, por un solo porrazo. Pasa al segundo tercio quedadote y cotí el cuello torcido, y Moyanito, tras dos intentos sin clavar, tira un palo suelto. Otro medio pone Rubito de Zaragoza, y el toro traspasa la trocha por el 3. Repiten ambos banderilleros, con medio el primero y un par entero el Zaragozano. Dominguín brinda á la embajada marroquí, con palmas de una parte del público y protestas de otra. Se dirige al toro y da los dos primeros pases cerca y valiente, para después reservarse un poco, por lo que la fiera se le va á las tablas, y desde este momento no quiere el muchacho llegar á la cara con el trapo. Moyanito da al veragüeño unas vueltas en vista de que el espada no se deaide y cuando da algún pase es lo contrario de lo qae el animal necesita, pues éste lleva la cabeza alta, y el chico la levanta más en lo poco que torea, por lo que la faena es sosa, pesada y aburrida. Al entrar á matar entre el 8 y el 9 se echa fuera y da un pinchazo tendencioso. La segunda acometida fue mejor, y resuP tó una buena estocada que hizo acostarse á la res. Palmas y regalo de Beni- Me- Fuaz, consistente en una tarjeta, quizá invitándole á probar el alcuzcuz. Cexto. Castaño, albardao y bragas es el que cierra plaza, y tiene los cusrños cortitos. Peribañez aa unas verónicas con valentía y relativo buen arte, y el cornúpeto toma una vara, entrando al quite Pacomio, que se adorna y oye palmas. El de Veragua es tardo en ei primer tercio, y por cierto que en una de las varas le dejan el limonciilo en el costillar izquierdo. Toma en junto cinco puyazos, por tres tumbos y dos cadáveres. En los quites sobresale notablementa Peribáñez, y es muy aplaudido. Resultando que hoy el momio ha quedado por Pacomio. Este coge las banderillas y sale en falso tres veces para tirar un palo, que no es digno de su coasonante encomio. Entre Fresquito y Ebpmosa completan el tercio con par y medio, respectivamente, y el repetido Peribañez torea con valentía y alguua precipitación, para, con los terrenos cambiados, dar una estocada contraria y algo perpendicular. Más pases con ayuda de los peones, y arquea el brazo al dar media aceptable. Se arrojan las turbas ai redondel, y entre I elias descabella el espacia á la primera. 10