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ABC. L U N E S 19 D E JULIO D E 1909. EDICIÓN i. PAG. 5. FALLECIMIENTO DE D. CARLOS EN VÁRESE pl telégrafo trajo anoche la noticia de la muerte de D. Carlos de Borbóa y Este. Cualesquiera que hayan sido sus yerros políticos y las funestas consecuencias que para la nación española tuvo la sangrienta defensa de sus pretensiones al Trono, hay que descubrirse ante el cadáver de un hombre de indiscutible españolismo. La noticia de su muerte no producirá sorpresa, porque hace ya muchos días que- venía hablándose del mal estado de su salud, aunque sus amigos negaban veracidad á los Informes. ¡Triste condición la de los personajes elevados, á quienes, por lo visto, les está vedado lo que no les está á los demás mortales de modesta alcurnia: estar enfermos y poder decirlo! Don Carlos, que un día logró levantar en su favor pueblos enteros en armas, contaba hoy mismo con partidarios numerosos, fieles y disciplinados, creyentes sumisos en la causa de la Monarquía tradicional. La desgracia le acompañó, no sólo en sus aventuras guerreras, sino algunas veces en asuntos de su intimidad. Sin embargo, hombre de temple, como ya lo habrá probado en los campos de batalla, no sintió decaer su espíritu y mantuvo su bandera con el tesón 3 el iluminado que todo lo espera de su fe. Pudo, renunciando á sus aspiraciones, gozar honores y preeminencias y vivir en esta España de su cariño. No lo hizo porque creía en su causa y en los entusiasmos de su partido. Fue, pues, consecuente, y la consecuencia en la política, sobre todo en la española, es una virtud, rara como todas las virtudes. La muerte de D. Carlos, ha de constituir un acontecimiento de importancia para la historia de la política de España. No es momento de examinar y juzgar sus consecuen cías. Quede registrada la triste nueva y consignado el pesar que ella produce en los que, sin participar de las ideas que defendió, rendimos tributo de respeto á la memoria de los hombres que sintieron amor por sus creencias y por su patria. LAS PRIMERAS NOTICIAS y DATOS BIOGRÁFICOS l on Carlos María de los Dolores de Bor bón y de Este había nacido en Leibach (Hiña) el 30 de Marzo de 1848. Pasó su niñez en Módena, al lado de su. tío el duque Francisco V, que le nombró en 1855 sargent o cadete de Artillería; en 1856, subteniente. r e n 1860, capitán. Tres años después, en 1863, cuando don Carlos sólo contaba quince, su padre, don Juan de Borbón, se sometió á Isabel II; pero su abuela, la princesa de Beira, fiel mantenedora délas tradiciones de familia, publicó el célebre folleto, dirigido á los españoles, do á su nieto como único heredero legítimo de los derechos de Carlos Luis ala Corona de España. Con este motivo se trabó una ra dísima batalla en la familia de D. Carlos. Mientras su madre le tenía alejado de la poJítica, los demás parientes fraguaban planes para librarle de lo que ellos calificaban un secuestro. Don Carlos, más atento a las voces ae sus partidarios que á los consejos de su madre, empezó á reaibir visitas de personajes españoles, Mariehalar, Algarra, Tnstany, Mergeliza... Poco después, en La Esperanza, se levantaoa la bandera de D. Carlos, y en una conferencia con D. Vicente de la Hoz se estudiaban xoá medios de reformar el partido carlista. Legihmite en Espagne et Charles VLL presentan- p n las intimas horas de la tarde de ayer, y con referencia á noticias de origen particular, empezó á circular el rumor de que D. Carlos de Borbón había fallecido en En 1866, D. Carlos, resueltamente decidi- Várese. do ya, le escribía á su padre D. Juan una Este rumor era acogido con las naturales carta en la cual se declaraba jefe del parti- reservas en los centros periodísticos; pero do carlista. Al año siguiente se casó con ante la insistencia del mismo, nos apresudoña Margarita de Este, hija de la duquesa ramos á practicar las oportunas investigade Parma, y á partir de este momento co- ciones para comprobarlo. menzó ya francamente á tramar y dirigir De estos trabajos, y á pesar de que á la las conspiraciones que habían de producir hora en que los emprendimos se carecía de la guerra civil. A pesar de las oposiciones noticia oficial, pudimos deducir que la node Cabrera, que consideraba una locura el ticia era dolorosamente cierta. movimiento, presidió en Julio de 1868 un El origen de la noticia estuvo en un teleConsejo en Londres. Después volvió á Pa- grama que D. Alfonso de Borbón, hermano rís, y encontrando allí á su padre le hizo del pretendiente, dirigió al diputado á Corfirmar un acta abdicando todos sus derechos tes D. Bartolomé Fehú, delegado de D. Cará la corona de España á favor de su hijo. los en España, y, por ende, jefe del partido Inmediatamente D. Carlos dirigió cartas carlista, en virtud de designación reciente autógrafas á Su Santidad y á todos los So- y que se halla seguramente en la memoria beranos de Europa y empezó loa trábalos de todos por los comentarios y discusiones de reorganización del partido; trabajos que á que dio lugar. se estrellaron ante la falta de dinero v la El telegrama venía á decir, casi textualintransigente actitud de Cabrera. mente, lo que sigue: M Don Carlos y doña Margarita empeñaron Fallecido Señor consecuencia? colapso todas sus alhajas; el conde de Orgaz propu- cardíaco, producido por noticias circularon so un empréstito de cuatro millones de fran- referentes su salud. Comuníquelo leales carcos, e- mpeñando sus bienes; otros nobles listas. carlistas le imitaron, pero todos los intentos Pero ocurrió que el Sr. Fehú no se encon- 1 fracasaron. traba en Madrid. Hállase desde hace algu- A pesar de todo, D. Carlos no cejaba, y el nos días fuera de Madrid, y en vista de día 11 de Julio de 1869, acompañado de ello el telegrama fue enviado á la redacción Tristany, Valdecerrato y Benavent, entra- de El Correo Español, órgano del partido. ba en Cataluña disfrazado, oía misa en la La noticia causó, como es de suponer, rectoría de Montalba y daba en tierra espa- considerable impresión entre los queridos ñola su primer grito de ¡viva España! compañeros del colega, quienes á su vez la Poco después Navarra, Cataluña, las Vas- comunicaron á diversos Círculos de la corcongadas y el Maestrazgo se levantaban en te, en los cuales empeaó entonces á ser coarmas por D. Carlos. Sabido es por todo el nocida. inundo cómo este movimiento fracasó con Al Sr. Feliú se le telegrafió en seguida el Convenio de Amoravieta. dándole cuenta de la triste nueya. -Don Carlos, sin embargo, no desistió de Poco después del telegrama á que acabasu proposito, y en 1872 eomenzaba de nue- mos de hacer referencia, recibió otro e) convo la insurrección, que terminó en Febrero de del Pinar, persona qae goza de gran sigde 1876, y de la cual no hablamos pues los nificación en el campo carlista, y á qaien se hechos son tan recientes que están en la lo dirigía desde Várese una hermana suya, memoria de todos los españoles. Don Car- dama en la actualidad de doña Berta. los, abandonado por su ejército, qu ¿en maEste telegrama era confirmatorio del ansas pasaba á solicitar el indulto á las filas terior, y con él ya no quedaba lugar á duda. contrarias, dirigióse á Vafearlos, y formanDesgraciadamente, la noticia era cierta, y do á los soldados que aun te seguían en la como tal empezó á ser comunicada par los entrdda aei puente de Arneguy, se despidió corresponsales á los periódicos de provinde ellos y penetró en territorio francés. cias. El i. de Marzo siguiente publicó nn manifiesto, y desde entonces Venecia fue su KT o se recibió ayer en los Centros oficiales ninguna noticia relativa al falleciretiro, su refugio y su hogar. El 29 de Enero de 1893 fai. eció doña Mar- miento. Uno de los ministros, con el que anoche garita a. c Parma, la esposa amada que con el compartiera los días azarosos de la guerra tuvimos ocasión de hablar de este asunto, y las adversidades de la emigración; dama nos manifestó que sólo conocía los despade excelsas bondades y de acrisoladas vir- chos de origen particular, que le merecían tudes, respetada oor todos y por todos que- desde luego entero crédito. Sin embargo, es de esperar que, tratándorida. De este matrimonio le quedaron á don se de la significación que el finado tenía en nuestra política, nuestro representante cer Carlos cinco hijos. Doña Blanca, casada en 1889 con el prín- cadel Gobierno italiano dará cuenta al nuescipe impenal, archiduque de Austria, Leo- tro oficialmente del fallecimiento. poldo Salvador. ertenecientes a la minoría carlista sólo se Don Jaime, teniente del regimiento de encuentran actualmente en Madrid los Húsares, de la Guardia de Corps rusa de Gtodus, agregado á la circunscripción mi- diputados Sres. Lloréns, Vázquez de Mella, Bofarull, Sanz y tíalaberry. litar de Varsovia. Si hoy, como Se espera, llega á Madrid el Doña Elvira, doña Beatriz, casada con el príncipe Fabricio Máximo, y doña Alicia, Sr. Fehú, es casi seguro que cite desde luedivorciada del príncipe Federico de Schon- go á los indicados señores á una reunión, bourg Wáldenbourg y casada de nuevo con con objeto de tomar acuerdos de momento. Esta reunión se celebrara en la redacción el oficial del ejército italiano Lino del Prete. Don Carlos casó tambiéa, como es sabi- ele El Correo Español, y con objeto de ¡ue se do, en segundas nupcias, en Praga, el 28 de verifique hoy mismo, como decimos, se han Abril de 1894, con doña María Berta, prin- adoptado por los diputados carlistas tolas cesa de Roñan, de cuyo matrimonio no las medidas á tin de que el Sr. Fehú pueda salir con tiempo de Tafalla y llegar hoy á tuvo hijos. El hermano de D. Carlos, príncipe Alfon- Madrid. La actitud de los mencionados represenso Carlos, nació en Londres en 1849 y está casado con doña María de las Nieves, in- tantes de la minoría carlista es de gran reserva. fanta de Portugal. P