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DE TODAS PARTES ARTE, LITERATURA, SPORTS E INFORMACIONES EL INSTITUTO DE PREVISIÓN A yer. á última hora de la tarde, presidió Su Majestad el Rey la solemne inauguración oficial del Instituto Nacional de Previsión, que por ley de 27 de Febrero de 190 S fue creado. Poco antes de las siete llegó D. Alfonso á Ja residencia del Instituto, en el paseo de Sagasta. Vestía S. M. uniforme de Lanceros, ion tas insignias de las Ordenes militares. Al acto asistieron: el ministro de la Gofcemaeión, como consejero honorario; el señor Dato, como presidente del Consejo de Patronato; el vicepresidente, Sr. Santamaría de Paredes; los Sres. Dávila (D. Bernahéj, vizconde de Bza, Prado Palacio, SaliIlas, Tormo, marqués del Vadillo, Malúquer y Pnyol, Pulido, González Rojas, Puyol I Julio) Gómez Vállelo y otras oersonalidades. Expuso el objeto y fines del Instituto en an levantado discurso el Sr. Dato, encareciendo la trascendencia de esta Cooperativa, por virtud de la cual las vagas aspiraciones de la pensión de retiro se verán convertidas en las precisas modalidades de la renta vi- Alicia diferida. Esta evolución económico- social, libremente deseavuelta y oficialmente condicionada- -decía el presidente en su discurso, -pe ofrece, como sabéis, en Bélgica, nación á la que debe España testimonios memorables de simpatía respecto al seguro popular administrativo. Nuestra legislación sobre retiros obreros se orienta en el mismo sentado de la belga; son idénticos los procedimientos técnicos de nuestro Instituto y los de la prestigiosa Caja general de Retiros de Bruselas; en ambos países los patronos y los organismos sociales muéstranse propicios á proteger la previsión popular, y aquí ha concedido el Estado 25.000 pesetas para 1909, como allí otorgó 20.000 francos en 1895, á fin de que se aplicaran á los imponentes del primer ejercicio. Solamente sería de desear que, después de un decenio, hubiera en España, como ahora hay en Bélgica, cerca de un millón de afiliados, y, aunque fuera en mayor plazo, pudiéramos dedicar, según hace aquella adelantada nación, más de cuatro millones de pesetas anuales á la bonificación de pensiones de retiro. Al discurso del Sr. Dato contestó con el siguiente S. M. Señores consejeros: A la intensa satisfacción que experimenté al prestar mi sanción á la ley de 27 de Febrero de 1908 se une la de presidir este acto de jnauguración solemne de las operaciones del Instituto creado por la misma. Las acertadas palabras de vuestro digno presidente, interpretando la significación y alcance de esa ley; la notoria competencia de todos vosotros, y el amor al bien que os inspira, son prenda segura de que los altos propósitos en que se basó aquélla serán ¡ealmente realizados, y las clases trabajadoras obtendrán el beneficio indudable que les proporciona, facilitándoles recursos para la ancianidad y educándolas en sanas prácHcas de ahorro y previsión. Nada más grato para mí que contribuir Í mejoramiento de esas clases, y las leyes, aiortunadamente numerosas ya, que ea nuestra patria le procuran, tienen toda mi simpatía y cuentan con mi apoyo. AnheIo continuar esa obra, que es de justicia y de paz, con la esperanza de que, respetando por igual los derechos de los patronos y de los obreros, que juntos impulsan la vida económica del país, se suavice el problema social, que es permanente, y disminuya cada día el número de los que sufren, de ¡os que en las inevitables desigualdades humanas luchan por la vida. Alienta esa esperanza la casi unanimidad de las opiniones que en estas leyes sociales se observa en España, porque la cooperación de todos es indispensable para su implantación provechosa, respondiendo d e esta suerte, con el ejemplo, á la feliz orientación que habéis tomado de otro 3 adelantados países, y seguramente ai Instituto no le habrá de faltar esa cooperación, que, unida á la del Estado, facilitará, y ensanchará su acción bienhechora y providente. Inmediatamente, el Monarca entregó las primeras libretas de retiro emitidas á los mismos interesados: el oficial peluquero de la Casa del Pueblo, de Madrid, Gerardo Romero Pina, y el guardia civil de Truiillos Gregorio Duran. En el acto S. M. declaró inaugurado el Instituto. Después recorrió todas las dependencias el Monarca, acompañado por el Sr. Dato, el ministro y demás personalidades presentes. En el despacho presidencial contempló el Rey un retrato del célebre fundador de la ciencia actuaría, Juan Wttt, donado por la Sociedad general Holandesa de Seguros al Instituto, y en el del consejero delegado vio curiosos facsímiles de las primeras pólizfs expedí las. Detúvose luego S. M. en la secretaria para examinar las alcancías de hierro q e algunas Cajas de Ahorro de Bspaña y dei extranjero emolean para fomentar ei aborro doméstico. También le fueron mostra as fotografías ae documentos reales expedidos á favor del Colegio Imperial Valenciano de Niños Huérfanos, imponente de este Instituto. El consejero- delegado, Sr. Malúquer, y los jefes de sección, Sres. Gómez de Baquero, López Núñez, Forcat y Shaw, explicaron a S. M. el funcionamiento de las diversas dependencias, singularmente en cuanto al sistema de clasificación y á los aparatos calculadores, y más en cuanto al servicio de identificación por impresión dactilar, que aplica el Instituto cuando los imponentes no saben escribir. Después de visitar la sección de publicidad y la biblioteca, el Rey abandonó el local de la nueva institución, siendo acompañado hasta la puerta por el Consejo del Patronato y demás personalidades asistentes. Numeroso público situado en el bulevar presenció la llegada y marcha del Mo narca. Las primeras libretas de retiro emitidas son, como queda dicho, á favor de D. Ge rardo Romero Ptña, peluquero, de Madrid, en la Casa del Pueblo, y p Gregorio Darán, guardia civil, de Trujiüo. Ivas de bonificación disponibles son. Colegio Imperial de Niños Huérfanos de San Vicente Ferrer, de Valencia (Libreta escolar. Instituto de Reformas Sociales (Protección obrera) Caja de Ahorros de Valiadolid (Protección obrera) Asociación de Agricultores (Protección socialj. Don Francisco Fernández Blanco y Sierra Pamoley, León (libreta escolar) Ateneo de San Juan Despí (libreta escolat) Csja de Ahorros de Valencia (Protección social) Centro de Defensa Social (Protección obrera) Don Alejandro Bielsa. (Libreta patronal. Don Alvaro López Núñez. (Libreta familiar. oiegio de la Purísima Concepción de re ligiosas franciscanas. (L breta escolar. Don Federico H Shaw. (Libreta familiar. Acción Social Popular, Barcelona. (Libreta social. Don José Abril. Imprenta de la señora sucesora de Minuesa de los Ríos. (Protección obrera. Asociación de Sordomudos. (Libreta escolar. Don Victoriano Suárez. (Protección obrera. Don Juan Bautista Bergua. (Libreta patronal. Don Florencio Rodríguez Ojeda, (Protección obrera. Don Agustín Fernández de Peñaranda y de Angula (Libreta familiar. Escuela de Obreros de las Minas de Almadén. (Protección obrera. Don Antonio Gómez Vailejo. (Protección obrera. EL REY EN GUADALAJARA A las d iez y cuarto llegó ayer el Rey á Guadalajara. La banda de música tocó la Marcha Real, y el público saludó al Soberano con una entusiasta ovación. Su Majestad descendió rápidamente de! coche, seguido del infante D. Fernando y del ministro de la Guerra. Acompañaban á las Reales personas el general conde del Serrallo, el conde del Grove, el tenieate coronel Echagüe, el capitán Pulido y otros ayudantes. El alcalde dio la bienvenida al Rey en nombre del pueblo de Guadalajara, eontes tando el Monarca en términos afectuosos. Después cumplimentaron á S. M. las autoridades y comisiones. Entre el numeroso elemento militar se encontraban los generales Marvá y Gómez Pallete. El Rey ocupó un automóvil, con el conde de Guadalajara; en otro iban el infante don Fernando y el ministro de la Guerra, y de tras los coches e la numerosa comitiva. La aglomeración de gente era extraordinaria. No obstante, a ocurrió el menor incidente, pues el gobernado civil, Sr. Villamil, lo había dispuesto todo con sumo acierto. El recibimiento hecho al Rey ha sido ca riñosísimo y entusiasta. En todo el trayecto, desde la estación á la Academia, no cesaron los vítores al Rey. Las casas del tránsito ct- ohan eneralanadas con colgaduras. En la Academia recibieron al Rey el director y los profesores. El batallón de alumnos tributó honores a, Su Majestad, y luego desfiló ante el Monarca. El Rey y el Infante ocuparon los sillones colocados al lado, izquierdo del patio. Ala derecha se levantaba el altar, preciosaiaeule adornado, con la imagen de Sau Fernando. En la galería alta del patio había numerosas señoras y señoritas, luciendo elegan tísitnos trajes. Inmediatamente comenzó la misa, oliciar do el capellán de la Academia, Sr. Mora. La banda de música de la Academia es tuvo tocando durante la cerempaia. Terminada la misa, S. M. fue entregando los Reales despachos á los iS nuevos of 1 cíales. El ministro ae ia Guerra, general Lina res, hizo uso de la palabra, saludando á lo nuevos oficiales en nombre de S. M. el Rey