Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C VIERNES 9 DE JULIO DE gog. EDICIÓN 1. PAG. 6. Casa Ayuntamiento, algún hospital, alguna Como esto constituía aaa verdadera feiglesia y alguna casa particular de propie- votación, pues si el impuesto sobre la renta tarios ricos. Haciendo en pequeño en estos funciona en Inglaterra con gran regularidad edificios lo que en las grandes urbes se hace débese á que los agentes del Tesoro temett con otros en grande, el resultado será fran- que los magistrados reformen los acuerdos camente lamentable. En pueblos pequeños por ellos tomados, los abogados que tienen en que la acción del arquitecto se ha de- asiento eu la Cámara de los Comunes han jado sentir, yo he tenido ocasión de ver protestado contra esa innovación peligrosa. construcciones que, en medio de caserones Los discursos pronunciados con ese motiviejos y nobles, destacaban de un modo de- vo por los conservadores fueron aplaudidos plorable. por muchos representantes que se sientan Pero, al parecer, la influencia del arqui- en los bancos liberales, y el ministro ha tecto no debe de referirse á estos casos ais- creído prudente retirar la proposición! lados, sino á la generalidad de las constricciones humildes, modestas. Ahora bien; ¿nos imaginamos lo que será en una vieja ciudad castellana una calle de casitas simétricas, uniformes, de ladrillo y con adornos recorEn la iglesia de las Comendadoras de tados de yeso? ¿Se podrá tolerar el espec- Santiago se celebró ayer la ceremonia de táculo de estas viviendas presuntuosas y armar caballero y vestir el hábito de la Orllamativas en que con pobreza y desmaña- den de Santiago á D. Jaime Quiroga y Pardamente, se quiere imitar los edificios fas- do Bazán, hijo de la ilustre escritora contuosos de las grandes capitales? desa de Pardo Bazán. Presidió el Capítulo ei comendador maNo; dejemos que el genio local de alarifes y albañiles se desarrolle libremente y según yor déla Orden, duque de Tamames, y fue la tradición. Los arquitectos modernos ope- padrino del neófito el duque de Béjar. I A ABAilITRrTIID Calzaron las espuelas al nuevo caballero ran en abstracto; no tienen en cuenta ni el marqués la mayor ó L A 1 Y ¿ULJ C v l ULKA clima, la temperatura, construccionesmenor el Formaronde Salas y D. Manuel Becerra. el Capítulo el infante D. Fer diafanidad del aire, las veciC u el Congreso de Arquitectura celebrado nas, el paisaje, etc. etc. En las grandes ciu- nando, conde deCerragería, vizconde de recientemente en Valencia se discutió dades, Bellver, marqués de Santa Cruz y los sela y aprobó el siguiente tema: Conveniencia ficacióncon conmayor abundancia de la edi- ñores Mótales de Setién (D Felipe) Trillo, y la mayor febrilidad y tráfico de extender la acción del arquitecto á los Figueroa, Montalvo (D. Manuel) Ciudad este abstraccionismo causa pueblos pequeños. El tema, según dec an de la vida, que en los pueblos pequeños. me- (D. José) Antolínez (D. Ramón y D. Ilde nos efecto En los periódicos, mereció grandes aplausos en los pueblos pequeños el paisaje domina so- fonso) Pidal (D. Alfonso) y García Loygodicho Congreso. dueño rri (D. Federico) No quiero causar la menor molestia á los bre la construcción y el clima es másla acEntre el público, que era muy numeroso por arquitectos españoles; voy, con toda clase de del hombre. En ellos, sería lo tanto, soporta- y distinguido, estaban las duquesas de Vación del arquitecto menos consideraciones, á dar uii opinión- -modestí- ble. Dejemos que el genio de los alarifes lencia y Nájera; condesas de Cerragería, sima- -sobre este a- unto. ¿Qué es lo que se locales siga su curso tradicional; ellos, alba- Viátaflorida, S- uadiana y Encina; marquequiere significar con la frase extender la ñiles y alarifes, no tienen ningún arte de Salas y Hoyos, y señoras y señoritas acción del arquitecto á los pueblos peque- mueve un profundo instinto de vida y les sas Pardo Bazaii, Silvestreili, Vadülo, Núñez de ños? Primero habrá que consíderarar cuál armonía; ellos no harán en Guipúzcoa una de Prado, Ocantos, Sánchez de Toledo es la acción del arquitecto; dentro de este easa alicantina, ni en Andalucía una casa de Sánchez Anido, Barnuevo, Fernández de extremo de ía frase, será preciso delimitar el hitambién cuál debe ser la accióu del arquitec- catalana. El sol, el aire, la Juz, no estadoson Córdoba y Weyler. el presidente del Seua También asistían ellos, to, y cuál es actualmente. lluego, en la se- grométrico de la atmósfera, y general Azcárraga; el ministro gunda parte de la frase, tendremos que ver los que en los pueblos pequeños edifican las do, y Justicia; embajador de Italia; de grageneracasas. ¿Qué arte de arquitecto, qué acción cia á qué pueblos pequeños se contrae el de- podrá reemplazar la casita enlucida de yeso, les Ezpeleta, Borbón, Barraquer y Weyíet; seo del Congreso, es decir, cuál es exacta- lisa, sin adornos, con pequeñísimas venta- el conde de Árdales del Río; el marqués de mente la pequenez de estos pueblos. Perdó Vincenti, neme el lector; yo no sé ver las cosas vaga nas, con techo casi plano, que se construyen Cabriñana, y los Sres. Narváez. Sanehiz en Alicante, por donde no llueve mente y en abstracto. Sin definir, y definir nunca, donde el ejemplo, cegador y donde á (D. Tomas) Retortillo y sol es con exactitud, es imposible toda discasión. cada paso hay una cantera de yeso? En el rápido de San Sebastián salió ayes La acción del arquitecto debe ser, indudaNo nos aturdamos é ilusionemos con ca- mañana, con dirección á dicha capital, la blemente, el trazar eoi oíos bellos. Iva acción, hoy, del arquitecl ¿es la que queda lles anchas y rectas (el ideal de los arqui- duquesa viuda de Bailen. La ilustre dama pasará una temporada en dicha y en armonía con el medio en que son tectos) ni con edificios llenos de cancelas y construidos? La arquitectura se halla en una adornos. Lo que ha creado la vida á través su residencia de la capital de Guipúzcoa, y completísima decadencia; hay épocas en la de los siglos es lo exacto y lo conveniente. después, siguiendo su costumbre de todos Historia en que no se siente tal arte; exis- Hay un tipo de casa española y un tipo de los años, visitará algunos lugares del exten otras en que tal arte florece con vigor pueblo. Se han ido elaborando á lo largo de tranjero. extraordinario, y, en cambio, en otras se apa- los siglos. ¿No habrá habido una razón ínAyei cumplió cien ga y desaparece. En los tiempos actuales no tima, profunda, para que así, y no de otra table y distinguida años de edad la respe- señora doña Carmen existe el arte arquitectónico; la Edad Me- manera, se crearan? Gautier, viuda de Blanco de la Toja. AZORH dia y el Renacimiento se han caracterizado La anciana dama, abuela de nuestro que. por su nota peculiar en arquitectura. Los rido amigo D. Augusto Comas y tía del extiempos modernos no tienen originalidad ministro D. Ángel ürzáiz, nació en Puerto MINISTRO PRUDENTE ninguna. Lo que hoy se hace es ensamblar Rico el 8 de Julio de 1809, siendo su padre de un modo desatinado elementos de arquicapitán general de aquella isla tecturas pasadas; puede verlo el lector con LA REFORMA Muy joven, casó con el distisguido y pro sólo dar un paseo por alguna gran ciudad. bo magistrado Sr. Blanco de la Toja, presiEn Madrid no se puede señalar un solo ediFINANCIERA dente que era en aquella época de la Auficio nuevo- -hablo de los monumentales- -que diencia de Puerto Rico. POR CABLE resulte, no ya grandioso, bello, pero ni siLOMO ÍES, T. Doña Carmen Sautier, de gran disquiera agradable. Alguno hay que más va- p l Gobierno va consiguiendo que 8, 4 ma- tinción y afable trato, ha damasiempre estila liera que no se hubiera construido. Esta de- yoría apruebe, artículo tras artículo, madísima en sociedad. sido cadencia de la arquitectura, ¿á qué obedece? A su avanzada edad conserva ¿Qué causas hacen que el arte de trazar be- los proyectos financieros, á pesar de la re- hoy pesar de respetable anciana todas sus en día llos edificios se haya perdido en el inundo sistencia de los conservadores. obtuvieron facultades, la Sin embargo, las oposiciones cautivando con su agradable moderno? Hablar sobre esto sería cosa larconversación á todas cuantas personas lo ga; limitémonos íüiora á ha er constar el ayer un éxito que demuestra que en Ingla- conocen. terra las mayorías, por compactas y discihecho. Doña Carmen, que 11 a viajado mucho, Sentado ya este fenómeno social, pas- euios plinadas que sean, están siempre animadas conserva su privilegiada memoria, recorá ver qué es lo que los arquitectos pueden de un gran espíritu de equidad. Los impuestos propuestos por Mr. Lloyd dando muchos sucesos históricos de princihacer en los pueblos pequeños No se trata de capitales de provincia ni de ciudades George son de tan difícil aplicación, que éste pios del siglo pasado, sin olvidar el más mípopulosas, sino de pueblos de corto vecinda- quiso que en los pleitos que surgirán cuan- nimo detalle. Todos los días lee la Prensa, sigue coa rio. En estos pueblecillos no se pueden cons- do se apliquen entienda un tribunal admi. atención el movimiento político y la vida truir mas edificios un poco grandes sino la nistrativo ec vez del po T judicial. Entonces ministro, mirando á Bos, le dijo despreciativamente: ¡Bah! Después de todo, ser abofeteado por usted es un honorl El incidente tuvo por origen lo ocurrido esta mañana en la Cámara cuando se discutía el proyecto de revisión de tarifas. El ministro dijo, contestando á algunas insinuaciones, que Carlos Bos representaba los intereses de una Compañía, á la que conviene evidentemente el fracaso del proyecto. Bos, al enterarse, escribió á Caillaux exigiéndole una rectificación pública inmediata, en la cual declarase que cuanto había dicho era falso en absoluto. El ministro estimó que los términos en que estaba escrita la caita le impedían aclarar ni rectificar nada. Esta respuesta fue, sin duda, la que lia impulsado al ex diputado á agredir al ministro. Sin embargo, Caillaus ha enviado los padrinos áBos, DE SOCIEDAD