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DE TODAS PARTES ARTE, LITERATURA, SPORTS É INFORMACIONES SECCIÓN LITERARIA EL JUDIO las palomas que sacan el pico por entre los hierros de la jaula para que la pacífica niña las acaricie y alimente. (Se continuará- NOTAS J UD 1 CIALES POR ALVARO LÓPEZ NUÑEZ IV p l Judio sentía en su corazón tina cosa ex traña, que era terror pánico, no tanto al verse allí solo eala iglesia como al considerar lo que ibaá suceder cuando sus coinparsas. según lo mandado, asaltaran el inofensivo convento. L, a soledad del lugar, las sombras, que le hacían misterioso; el recuerdo de la devotísima Teresa y de los crímenes cometidos; la superstición temerosa, que siempre acobarda á los incrédulos: el severo compás del reloj y la brava tormenta que en el espíritu de aquel pobre hooibre se estaba preparando, producían al infeliz un estado de exaltación nerviosa y de febril impaciencia quele ponían tembloroso y descompuesto. No quería el Judio mirar á los altares, porque parecíale ver á los santos que en ellos había amenazarle y maldecirle con- semblantes hoscos y ceñudos, y, sin embargo, un irresistible impulso le encaminaba la mirada hacia aquellas espantosas imágenes; quería Antonio ceríar los ojos, y no podía; quería mover sus manos para limpiarse e ¡sudor que le surcaba la frente, y una terrible rigidez tetánica le entumecía los miembros; su respiración se hizo anhelosa, arrebatóse el ritmo de su corazón, sintió dolores en las sienes, y víctima de cruel desmayo derrumbósesobre las carcomidas maderas, que, como en un viejo ataúd, le aprisionaban. Volvió en sí al cabo de una hora, y sintió un frío glacial que le atería todo el cuerpo. Encogióse y acurrucóse sobre sí mismo, sintiendo una grandísima amargura en el espíritu y na opresión ahogadora en la garganta. Por fin dieron las doce. La campanilla solvió otra vez a suspirar dulcemente. Entonces, con horror profundo, vio Antonio un blanco fantasma que, caminando sin hacer fuido, subió las gradas del altar y se arrodilló humildemente ante él; luego abrió la puertecilla del tabernáculo, y sacando una copa de oro, volvió á bajar las escaleras, dirigiéndose hacia la puerta de la iglesia, hacia el mismo punto en que se hallaba el Judio con los cabellos erizados, la tez pálida, los ojos desencajados y los miembros helados y trémulos. El capellán, llevando en sus manos el sagrado depósito y murmurando los versículos del Miserere, cruzó por delante de Antonio y se dirigió á una ventanilla muy baja que había en la pared frontera; aquella ventanilla se abrió, y detrás de ella oyóse rumor de gente, parecido al aleteo de palomas enjauladas. El sacerdote, tomando en sus manos la Sagrada Hostia, dijo con- suave aunque algo conmovida voz: di... Hermanas: Felices los que sabemos cuándo vamos á morir... Dentro de media hora vendrán esos desdichados hermanos nuestros y nos quitarán la vida... No lloréis... Dad gracias á Dios que os ha escogido para su reino inmortal... ¿Qué más da morir hoy que mañana ó que dentro de cien años... Animo, pues, para sostener sobre nuestra frente la sangrienta corona del martirio; sujetemos la carne flaca y demos nuestra sangre por Cristo, ya que El derramó la suya preciosa por nosotros. Y luego, con mano temblorosa, fue dando el Pan celeste á las mujeres, las cuales asomaban la cabeza á aquella ventanilla, cona Ecce ágnus Dei, ecce qui tolUtpeccata mun- FANTASÍA DE VERANO U ace pocos días se publicó la noticia de haberse presentado en el Juzgado de guardia ana denuncia contra los padres escolapios por disfrute indebido de una herencia que asciende, según D. Silvestre Rodríguez, firmante del escrito denuncia, á la enorme suma de 900 millones de reales. L, a noticia era cierta, y á título de información la recogimos é insertamos; pero aparte de lo exagerado de la fortuna, vimos en los primeros relatos hechos que no vacilamos en calificar de fantásticos, como el de que D. Manuel María Fernández no iba á la oficina, la conversación que con su padre tuvo al marcharse á Cuba, la entrega de las 500 pesetas por todo capital, el recibimiento que se le hizo por parte del matrimonio negro, D. Antonio Fernández y doña Josefa García, etc. y estas Jantasías nos aconsejaron una actitud prudencial, de la que no nos arrepentimos. ¿Quién ha dicho, en efecto, á los reporten que D. Manuel María Fernández aseguró á su padre que tres años después de su salida de Madrid regresaría cargado de millones? ¿Quién, que fuera 500 pesetas la cantidad que el joven recibió para emigrar? ¿De dónde se ha sacado que D. Antonio fianza, abriera los brazos al primer aventurero que en su casa se presentara para confiarle nada menos que la administración de sus rentas? Estas afirmaciones gratuitas no pueden hacerse cuando se perjudica á. tercera persona, y como en el caso que nos ocupa se trata á todas luces de inferir un agravio á quienes por su condición religiosa no pueden discutir en ciertos terrenos ni en igualdad de circunstancias, nos abstuvimos, hemos de repetirlo, de seguir comentando la denuncia. Pero es el caso que una. minoría de informadores, pues la mayor parte de los periódicos, quizá por coincidir con nuestro modo de pensar, ha abandonado el asunto, siguen hinchando el perro, y como en esta labor se cometen no pocas ni pequeñas inexactitudes, queremos, sólo con e ¡fin de que la opinión no se extravíe, rectificar algunos puntos de importancia tanta que ellos han servido para dar á la información proporciones que quizá en época menos falta de asuntos de interés no habría conseguido. En primer término, se viene hablando de los 900 millones de un negro, y no se sabe con certeza el color del heredero. Unos dicen que era negro, y otroá que mulato, si bien los que afirman esto último hácenlo para justificar las sospechas que abrigan respecto á la paternidad ae aquél. En segando lugar, se fija en 900 millones el capital á heredar. ¿Dónde consta que el negro, ni sus padres, ni el supuesto administrador, poseyeran suma tan fabulosa? Tenemos á la vista el testamento otorgado por D. Manuel María Fernández Izquierdo, y esto nos permite asegurar que la fortuna de este señor era infinitamente más pequeña de lo que suponen los que aspiran á heredarla. Además, los informadores no dicen que D. Manuel María Fernández Izquierdo se reservó en el testamento, otorgado ante el Fernández, necesitado de mía persona de con- notario D. José García Lastra, la facultad de hacer una ó dos memorias testamentarias, en una de las cuales dispuso que á un negro 1 nado Florentino Fernández, ahijado 1 suyo, y que le fue regalado, como esclavo que era, cuando apenas tenía siete años, se le diera una pensión de tres reales diarios mientras viviese y algunas prendas de vestir de su uso ¿Es lógico pensar que D. Manuel Mana Fernández, si era padre del negro, cosa inverosímil, le fuese á dejar tres reales diarios? Y si no era hijo suyo y sí del hombre á quien él despojara, como suponen, ¿habría de aballar los gritos de su conciencia el testamentario con 75 céntimos diarios? Y viniendo ya á la parte legal, que no hemos de entrar á discutir porque no somos los llamados á hacerlo, ¿dónde hav indicios de la falsedad del testamento ¿Puede afirmarse que éste sea nulo, y nulo no es lo mismo que falso, porque en vez de decir que D. Manuel María Fernández comparece suprima esta última frase, que se ha de suponer, puesto que sin comparecencia no puede haber otorgamiento ante el notario que autoriza? El detalle, que como bomba final se arroja al público, de que no conste dónde fuese extendido el testamento, ¿puede considerarse como una enormidad bastante á decidir su nulidad? No queremos seguir refutando cuantc acerca de este asunto se ha escrito y vient escribiendo, con notorio desconocimientc del derecho y de la verdad de los hechos pues creemos que con lo dicho es suficiente para demostrar que esta segunda intentona, porque, según nuestras noticias, hace; algunos años hubo otra tentativa análoga que fracasó al poco ti tnpo, quedará reducida á una fantasía de varano. Respecto á los padres escolapios, el testamento los instituye herederos de un capital que emplean en el caritativo objeto que el testador se proponía, y esto, los socorros y educación de los niños y las obras piadosas que á diario realizan, echan por tierra cuanto acerca de sus deseos y miras egoístas han afirmado algunos colegas, haciéndose eco de la denuncia con lamentable ligereza. i AS OBLIGACIONES DE P R E N S A ESPAÑOLA COTIZADAS OFICIALMENTE La Jwnta Sindical del Colegio de Agentes de Cambio y Bolsa de Madrid ha acordado, con fecha 6 de Julio de rgoo, que se incluyan en las cotizaciones oficiales de Bolsas de España las 1.000 obligaciones al portador, de á 1.000 pesetas una, en una sola serie, del año 1909, número del 1 al 1.000, emitidas por la Sociedad Prensa Española, que devengan wi interés anual del 5 por 100. A yer se recibió en el Juzgado de guardia na comunicación de la Sala cuarta de la Audíeac a ordenando que la autoridad judicial se per ara en Prisiones militares á fin de que el ex a b i t a r de la Armada don Juan Macías del Real pe ratificase en una renuncia que ha presentade de un recurso de queja que entregó hace meses contra determinadas diligencias. El Sr. Macías del Real se ratificó smte el Sr. Bustamaate de la renuncia y el auto quedó cumplido. MAGIAS Y EL J UZGADO