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A B C JUEVES 8 DE JULIO DE 1909. EDICIÓN i.O PAG. 5: netnSrita, resultando el jeíe de la fuerza coa la fractura de una falange déla mano derecha. La Guardia civil hizo fuego, hiriendo al criminal. A yer por la mañana llegó á Madrid el señor Rovira, secretario político del presidente del Consejo, siendo portador de pliegos relacionados con las negociaciones que se llevarán á cabo con la embajada marroquí. 1 os diputados solidarios Sres. Maciá y Lia ri visitaron ayer mañana al ministro de Fomento para pedirle que se activen varios expedientes relacionados con la construcción de caminos vecinales en la provincia de Lérida. LAEXPER 5 EIÍC 1 A LAS MANIOBRAS NAVALES INGLESAS POR CABLE LONDIES, 7, 8 PÍ. La duquesa de Fernán Núñez ha marchado á París, desde donde se trasladará á su castillo de Dave, en Bélgica. Sus hijos, los marqueses de la Mina, la han acompañado hasta Biarritz. donde Dasarán una temporada. Han salido: para Heudaya, los señores don Luis Fernández de Heredia, D. Antonio Aberanco, D. Santiago Alba, D. Federico Bergen y D. Alberto Vela; para Monforte, la señora doña Luisa Alcalde y familia; para Oviedo, el Sr. D. José La Roza y familia; para Segovia, el Sr. D. Raimundo Ruiz y familia; para La Coruña, el Sr. D. Miguel Tenorio, acompañado de la suya; para León, el Sr. D. Secundino Gómez y familia; para Villalba, e- 1 Sr. D. Cipriano García, acompañado de su señora é hijos; para San Sebas tián, los señores conde de Artiza, condesa de Egaña, marqués de Santa Cristina, don Luis Cubillo, D Savero Agustín, D. Carlos Bizaguirre, D. Emilio Luanco y D. José Garamendi; para Santander, los Sres. Clot, don Antonio López- Roberts, D. Raigón de Rivero y et Sr. Ruiz de la Prada; para Avila, el señor duque de Lécera. OTA TRÁGICA noble voluntario, que contestó con firmeza, resultando el acto conmovedor. Para los soldados hubo abundancia de puros, vinos, frutas, café y rancho extraordinario. Los jefes y oficiales del batallón obsequiaron por la noche al nuevo soldado con un banquete en el Royal Hotel, terminando con un asalto de armas en el teatro de Espinel, al que fue invitada toda la buena sociedad rondeña. UN JUICIO EN EL BANQUILLO POR TELÉGRAFO PARÍS, 7, 7 T. an terminado las maniobras navales in glesas, y, como siempre, las consecuencias que Inglaterra ha sacado de ellas kan sido que para asegurar su absoluto predominio en el mar necesita tener en cuenta toda clase de contingencias. El almirante May, que tenía á sus órdenes 200 unidades, entre ellas el Dreadnought. el Lord Nelson y el Edotuird Vil, se proponía impedir que el almirante Ferrara, procedente de Escocia, se r uniera al almirante Cureon Howe, que enía del mar de Irlanda. ¡Dichos almirantes tenían ásus órdenes 170 unidades más débiles y menos veloces que las del almirante May. Para aguardar á la escuadra procedente del Norte, el almirante May colocó sus crucerosen el estrecho corredor formado por si Paso de Calais. Parecía imposible que la escuadra pasara sin riesgo. Los ingleses creían que no pcdría ni intentarlo, y, sin embargo, lo imposible es lo que ha sucedido. Aprovechando la niebla para deslizarse, el almirante FLrram ha logrado penetrar en la Mancha, bordeando las costas francesas. El almirante May vio al enemigo, y se valió del telégrafo sin hilos para avisar á algunos barcos que se hallaban en aguas de Irlanda buscando á la escuadra del almirante Curzon Howe; pero era d- amasiado tarde. Se juntaron el sábado las dos flotas al Oeste de Irlanda, y el almirante May las atacó. La superioridad de éste le dio la victoria; pero si sus fuerzas hubiesen sido iguales á las de cualquiera de sus adversarios, esa victoria se hubiera cambiado en derrota. 1 DIVA APLASTADA POR UN TR N POR TELÉGRAFO PA 11 S, 7 2 T, i os escasos viajeros que se hallaban ano che en el andén de la estación de MaiSons, Alfort presenciaron ua horrible accidente, del que fue víctima una artista lírica, Mine. Dübuy- Bonnefond, que había pasado la tarde en una quinta que poseen unos parientes suyos en aquellos contornos. Después de comer fue á la estación de Maisons- Alfort, acompañada de varias personas, para tomar el tren de las once y cuarenta, que había de conducirla á París. Atravesó la vía, sin darse cuenta de que un expreso llegaba e- n ese momento á toda velocidad, y fue arrollada y triturada por las ruedas de la locomotora. El cadáver, horriblemente mutilado, fue trasladado á la Morgue. Madame Dubuy- Bonnefond era muy conocida en los principales cafés- conciertos de provincias con el nombre de Sivori. Hace poco tiempo que había ¡legado á París. En Burdeos alcanzó recientemente grandes éxitos. Era morena, muy elegante y aparentaba tener unos veinte años, aunque tenía veintiocho. DE SOCIEDAD iíü próximo sábado, festividad de Santa Amalia, celebrarán sus días las siguientes señoras: Marquesas de Peñaflorida y de Albaida, condesas viudas de Pardo Bazán y Andino, señoras viuda de Silvela, Arroyo, Liñán, viuda de De Carlos, Maycas, Simón Altuna, viuda de Nocedal, Cuadra, Cubillo, Canthal, López Avecilla y Alonso Colmenares, y señoritas de Vereterra, Heredia, Giraldis de Borbón y Loring y Corral. También los celebra el ex ministro señor Gimeno. La condesa de Guadiana continúa en grave estai o. Ha sido nombrado secretario del Consejo de administración de la Compañía de Madrid á Zaragoza y á Alicante el ilustrado capitán de Estado Mayor D. Eugenio Espinosa de los Monteros. de aspirantes á ingreso en las Academias militares como en la de sargentos para ascenso á oficiales de la reserva. La actitud con relación á los primeros es de no ampliar las plazas por ningún concepto. Respecto á los segundos se dictará alguna disposición, probablemente atendiendo los estudios que hici- aron. Según dice Ejercito y Armada, en el bri liante batallón ds Cazadores de Chiclana ha sentado plaza en Roada el duque de Medina de Rioseco. Acontecimiento digno de imitación e- 9- -añade- -que un grande de España- siente plaza como soldado voluntario en las filas del Ejército. Las fuerzas del batallón, con el teniente coronel Sr. Manzano al frente, formaron en la plaza del General Wcyler, y el comandante D. Teodosio Vega tomó juramento al estudiado lo relerente á los E 1 ministro ha sin plaza, tanto de la clase aprobados ontlnúa en Valence la vista del proceso contra los asesinos de la Drome. Más que hechos nuevos vais; apreciándose incidentes y detalles, que son los que prestan interés á esta historia de sangre y de horror. Bl terrible Liottard, sanguinario Ua. sU lo inconcebible, aparece eo el juicio COÍÍJO ua hombre cobarde, de la más exaltada cobardía. Sólo se ha atrevido á matar á los ancianos. Nunca quiso matar como no fuese de noche. Tenía un miedo tremendo á los perros. Al tratarse hoy del robo á la parroquia de San Pablo de Románs, de la que sólo sacaron un cáliz de metal, se ha demostrado que los criminales iban dispuestos á matar al pobre cura y á su ama. Berruyer dijo que gracias á él se libraron de la muerte. -Vamos, sí- -dijo el presidente, -usted ha salvado á dos personas. ¡Ya lo creo! -contestó con cinismo el bandido; ¡como que debía usted proponerme para una condecoración de salvamento! Pero se ha demostrado que no fue Benruyer el que salvó la vida de aquellos infelices. Fue un perro. Liottard debió dar el golpe, pero al asaltar la casaparroquial le hizo frente un perro, y ante el can huyó despavorido el terrible asesino. s Cuando David lo confirmó, diciéndole cara á cara: ¡Fue el perro el que te dio miedo! Liottard se encogió de hombros y murmuro: ¡Puede que tengas razón! En el desfile de testigos ha habido un momento de gran emoción. Fue la presencia de la mujer de Berruyer. Tiene treinta y cuatro años, pero está aviejada. Su tipo es íino. La tristeza se refleja en su rostro. Llevaba en brazos el último de sus hijos: una preciosa criatura de pelo rubio ensortijado y grandes ojos azules. La pobre mujer pasa por delante de so. marido sin mirarle. Declara de pie, delante de los acusados, y, por consiguiente, de espaldas á ellos. El niño vuelve la cabeza y reconoce á su padre, porque sonríe y agita una maao Berruyer cierra los ojos, sin duda para no ver aquel angelito, su únieo tormento quizá. La esposa del bandido declara, pero con voz balbuciente. La ley la releva de hacer declaración alguna. Ella prefiere ¡30 decir nada. Cuando el presidente la dice que puede retirarse, dirige una rápida mirada á su marido; pero se interpone la cabeza de s- u híjito, y dándole un prolongado beso sale de la sala. Berruyer sonríe tristemente. La sesión termina diciendo el presiáeaíe: -Señores jurados, hemos examinado todos los datos referentes á los asesinatos y robos atribuidos á los acusados, Y David agrega sonriendo con S vocuronería: ¡Y me parece que es bastante!