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A B C M A R T E S 22 D E J U N I O D E 1909. EDICIÓN i. P A G 9. Lee una relación de personas cuya vigilancia se le encomendó, á algunas de las cuales se le mandó detener por sospechar que hubiesen tenido en el atentado alguna intervención. El Sr. Serraclara. ¿Sape el testigo si el gobernador recibió anónimos en que se le anunciase que en las elecciones de 1907 intentaban promover desórdenes los solidarios? fU O TIC JAS SOBRE LA AGJTAMemento. -Lo ignoro, A. esto solo el goJ C 1O N EN LOS BALKANES. bernador podrá contestar. Letrado. ¿Recibió usted orden de deteC 0 NSTANT 1 NOPLA, 2 1 ner á siete individuos solidarios, que a ello Ul general Djevad ha vuelto á Diakova. se prestaban, y á quienes encontró en una Se desmiente que sufriera una derrota. taberna próxima al Gobierno civil? Una partida albanesa ha saqueado el pueTestiga- -Es cierto que recibí la orden de blo griego de Chlano. individuos una taberna, Un telegrama de origen griego anuncia detener á tres dijo si eran en no solidarios. me ó que Aivali se halla cercado por mar y por pero nadieque Rull trabajaba en pío de los Declara tierra y que se aguarda que llegue allí el solidarios. valí de Brousse con dos batallones. Niega que nadie le naya inducido á deUu hadé ha confirmado la sentencia de clarar en tal ó cual sentido, porque á quien muerte dictada por consejo de guerra con tal intento se le hubiera acercado le ha 1 contra el general Mehmed, que representó bría mandado detener en el acto. an papel importante en la Policía secreta El letrado del Sr. Cambó le hizo algunas de Abdul Hamid. indicaciones que le movieron á practicar vaEl Gobierno turco ha autorizado el des- rias diligencias; unas acertó, y otras no le embarco en Salónica de importantes canti- dieron resultado dades de municiones, procedentes de Fran Yo- -manifiesta después, -he trabajaos cia y Bélgica, con destino á Servia. con fe y entusiasmo, no obstante encontrar Comunican de Salónica que las tropas muchas dificultades; porque también en la turcas han librado un combate á los alba- Policía hay bando s, y mientras unos reali neses en las montañas de la Malissana, si- zan un servicio, los del otro bando lo deshatuadas al Oeste de Jakova. Djavid, pacha, cen. Cuando esa gente- -añade, mostrando consiguió destruir cierto número de torres á los procesados, -quede en libertad ó sea fortificadas. condenada, que eso es cosa de ustedes, ya También telegrafían de Salónica que en verán cómo se sabe todo lo que en Hostala región de Olimpia han aparecido algu- franch ocurrió. nas partidas griegas bastante numerosas. Extiéndese el testigo en interminables Ül inspector general ha pedido refuerzos. divagaciones, y el presidente le llama al orden varias veces. El público ríe. ESPAÑA Niega exactitud á la especie de que un R L ATENTADO DE HOSTA- diputado le entregase una lista dé personas á quienes había de detener. FRANCH. Respecto de Rull, advierte Memento que BARCELONA, J siempre iba solo á verle, que nunca concreContinúa la vista de esta causa. Celebra taba sus informes y que no disimulaba su se hoy la séptima sesión. La concurrencia obsesión de acusar en todo á los amigos de ss extraordinaria; la expectación, grande. la Casa del Pueblo. A ello contribuye la presencia del Sr. Sol Confirma que Dolores Muñoz le contó y Ortega en estrados y la llegada del ex po- varias cosas de Rull y el Ansellet, como asi licía Memento, á declarar en esta vista. duos visitantes de la casa de la calle de Constituyese el Tribunal y ocupa el lugar Roca. de la defensa de Matamala el Sr. Sol y Asegura la certeza de haber sido deteniOrtega. do á la puerta del Hotei Colón un sujeto Comparece Memento. Su declaración dura que vigilaba al Sr. Salmerón é inspiraba cerca de una hora. Su lenguaje pintoresco, sospechas. su tono andaluz cerrado y la vivacidad con Concluye explicando en frase pintoresca que se expresa producen y mantienen en el cómo fue citado en Sevilla y cómo afectó público la hilaridad largo rato. estar bueno, cuando en realidad se hallaba Comienza diciendo, en contestación al in- enfermo. terrogatorio del fiscal, que Rull no era conCon esta declaración se da por terminada fidente suyo, si bien estaba á sus órdenes la prueba testifical, para comunicarle informes en relación con los atentados terroristas; sabía que no tenía 1 nmediatamente se da lectura de las conque cumplimentar ningún encargo que no clu piones provisionales, Modifica las suyas el fiscal en el sentido se refiriese á tal asunto. Extensa y detalladamente explica su in- de retirar la acusación para todos, menos tervención en el día de autos. Por teléfono para Miranda y Matatuala. Se adhieren á lo propuesto por el fiscal estuvo al habla aquel día con Juan Rull, el cual pedía que le enviase un guardia porque las acusaciones privadas, y el presidente acaba de enterarse de que se le preparaba suspende por algunos minutos la sesión una silba, á Salmerón; pero recordando el para que puedan ponerse de acuerdo las testigo haber sido ya engañado muchas ve- defensas, ya en cuanto á las peticiones que ces por Rull, vaciló en satisfacer la deman- han de formular, ya respecto de quien ha da de éste, y al fin le envió dos guardias, no de informar ftn esta vista. sin prevenir á éstos que si Rull les ordena- fie reanuda la sesiou y el relator lee las ba la detención de alguien, también le de- conclusiones definitivas- á que antes hube de referirme. tuviesen á él. En cumplimiento de lo que la ley precepDe todo esto dio cuenta luego al gobernador, que á la sazón se encontraba en túa, el presidente, dirigiéndose ai público, pregunta si hay quien quiera sostener la Sans. Puntualiza sus diligencias para averiguar acusación que acaba de ser retirada. En vista de que nadie contesta, se dicta quienes eran los autores del atentado; á tal electo recibió declaraciones y puso enjue- el auto por el cual se ordena que sean puesgo vaiias confidencias. Por su parte, no tos en libertad los procesados Brualla, Sopuvucó más detenciones que las aue le or- riano, Pujol, Armentel y Petronila Peña, declarando de oficio las costa cki- cuu la supenorid i. Sin embargo, los propietarios del Woodbitrn, según telegramas recibidos de Londres, han manifestado al ministro de Negocios Extranjeros de su país que tienen la intención de pedir daños y perjuicios al Gobierno ruso por considerarlo responsable del suceso. En seguida informa el fiscal. Habla con voz tan apagada queno es 1 po- sible percibir los primeros períodos de su discurso. Hace notar como hecüo evidente que en el momento de cometerse el atentado la excitación política que había en Barcelona era grande. Dice que es también un hesito probado que la noche de autos se reunieron, contra costumbre, en la carretera de Hostafranch seis grupos de personas, y de ellos partieron primeramente gritos, y luego, al pasar el carruaje de Salmerón, disparos, uno de los cuales fue á hacer blanco en el Sr. Cambó, que iba en aquel coche, hiriéndole gravemente. ¿Quién realizó estos hechos? -dice. -He aquí io qne os toca á vosotros contestar. Yo- -agrega- -no haré política. Me limitaré á exponerlo más sencilla y claramente que pueda la impresión recibida en este juicio, sin apasionamientos, como un compañero vuestro más que como fiscal. Hace luego un exainetf minucioso de los hechos, siguiendo la prueba practicada. Deduce la existencia concreta y determinada del atentado contra Salmerón. El dictamen de los facultativos- -dice- -demuestra que las heridas recibidas por el Sr. Cambó fueron gravísimas y que los autores del atentado se proponían matar á alguien, para lo cual usaron armas de precisión especial. Afirma que la mauera como se desarrollaron los hechos impidió que los agredidos se pudieran defender contía el ataque de que fueron objeto. Opina que los inspectores que allí nabía eran agentes de la autoridad, que como tales se dieron á conocer, y que intentaron detener á algunos individuos, entre ellos á Miranda, sosteniendo para ello una lucha, lo cual constituye el delito de atentado. En cuanto á la falta incidental de uso indebido de armas de fuego, entiende que está de mostrada por las mismas declaraciones de Miranda y Matamala Pasa después á deducir responsabilidades, entendiendo que éstas hay que examinarlas desde el punto de vista político, En esta esfera, traza la situación de Barcelona cuando la Solidaridad se constituyó, y hace notar la irritabilidad de los radicales cofrWa Salmerón cuando éste se puso al frente de las fuerzas solidarias. Detiénese á analizar la intervención que Juan Rull tuviera en el suceso, y niega terminantemente que fuese la banda terrorista autora del atentado. Tambiéu en su juicio rechaza el fiscal las sombras que sobre la Solidaridad y Marial han querido arrojar sus enemigos propalando que aquella agresión no fue sino obra suya, plan suyo. Reputa injusto é imposible el orador que ningún solidario pudiera concertarse, para dar muerte á Salmerón, con una banda de asesinos De las declaraciones de los testigos independientes, h. arto abnegados para declarar lo que vieron ú oyeron, colige y demuestra que los disparos partieron de elementos del Ateneo de Sans, de un grupo en que se hallaban Miranda y Matamala, y que en el propio Ateneo se había tramado el complot para silbar á Salmerón á su paso y se habían vendido armas. Recordad- -dice- -que ¿as declaraciones de todos coinciden en haber visto en el grupo á Miranda y á Matamala, y esto, al menos, ya es un dato significativo, porque aquí no están todos los que son, ni son todos los que están. Hace largas consideraciones sobre la importancia del d- elíto y su trascendencia para la vida local, y concluye excitando al Jurado á dar un veredicto conforme á su coa ciencia,