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A. BjC. VIERNES: f 8 DE JUNIO DE 1909 EDICiON i. PAG. 9. p i l a r Rapart confirma lo dicíio por Pilar González. I osé Titar, socio del Ateneo, dice que se J hallaba en su casa, situada detrás del mercado de Hostafrancñ, cuando oyó varios disparos. Salió á la calle para enterarse de lo que sucedía, y vio uaos grupos que corrían por las calles de San Roque y del Águila Interrogó auno de los que corrían, quieü le dijo que los tiros habían salido del Ateneo. Al testigo le pareció extraña la versión, y como manifestara dudas, el oiro insistió, añadiendo que habían organizado en el Ateneo una pita que había terminado probablemente á tiros. Al día siguiente, al ver confirmada la noticia en un pariódico, se dio de baja qomo socio del Ateneo. No recuerda que Ibarresa y Soriano le hayan contado que se había fraguado un complot en el Ateneo Contestando á preguntas que le dirigen yócale declarar al ex policía Memento, pero éste no comparece ante el Tribunal, y las acusaciones, confirma que publicó ism en justificación de su ausencia es leído un comunicado en los periódicos después del telegrama de Sevilla, en el cual se excusa atentado protestando contra la que había sucedido, como socio del Ateneo. p s llamado en seguida á declarar ei perio- de concurrir por estar enfe ino. Se suspende la sesión á la una de la tarTampoco acude al llamamiento el testigo dista Sr. Naií, que acompañaba al insSr. Dubot. La Sala le imoone una multa de de, para reanudarla á las cuatro pector Saiagaray cuando iba al mitm de 50 pesetas. Sans. I a sesión de la tarde comienza con gran En el cuartelillo de Hostafranch vio de- f o n gran desenvoltura se presenta y e- puntualidad. tenido á Miranda y supo que por éste ma- clara la testigo Josefa Borras. Diclara D. Joaquín Vila, concejal radical. nifestaba vivo interés Hsdainala. MostráSe excusa de hablar en castellauo; aun- Relata que la noche del Suceso cenó en xna ronle allí una pistola, diciendo que le había lo Autoriza- cervecería con Montz, y que después se disido cogida á Miianda; luego el inspector quepor entiende, no lo pronuncia. catalán. rigieron ambos á visitar los Círculos de San da la presidencia, depone en Sr. Quero le dijo que este arma había side En la esquina de la calle de San Roque Martín, San Gervasio y otros encontrada en el suelo, cerca del grupo de vio Josefa la noche de autos á Petronila Sabe que al anochecer se llamó á Brualla qus dicho procesado formaba parte. Peña y á Gabriela Boira; les preguntó qué por teléfono para que hiciera una rcpaiaSu calidad de periodista le permitió ol- hacían contestó Gabriela que se ción en un mercado. fatear que en el mitin de Sans iba á ocurrir habían allí, y la para ver pasar á Salmerón. detenido algo, mas no podría precisar qué. La sospe- Hay gentes- -añadió la Boira- -que le van i uan Sala declara que salía del Casino de cha que sobre ello comunicó previamente á á echar flores; yo le echaré ¡este ramo. Y J tíans, y que al llegar frente al café de un periódico de Madrid el policía Mcmenlo me enseñó uua escoba- -agrega la testigo. -las Columnas oyó disparos frente al Ateneo le movió á ir al mitin, no se tratase de otro Entonces le aconsejé que tio se metiera en de Hostafranch. Fiscal. ¿Pasaba entonces algún coche? atentado teirorista, ya que por entonces es- asuntos políticos, que eso era cosa de homTestigo. -Primero pasó un automóvil, tos elementos no dejaban de acudir á los bres, no de mujeres. luego dos bicicletas con luces encarnadas y actos de carácter político. Ellas A instaneias del acusador, que representa ces fui no quisieron hacerme caso. Enton- luego un coche á escape. una enconF. -Cuando pasó el coche, ¿se hicieron al Si. Cambó, es leída la declaración que trando á unas tienda próxima, dondeaconsejóvenes les rogué que manifestaciones de alguna clase? Naií prestó en el sumario, con la cual están jaran á á Gabriela y á Petronila que desistieT. -Si, aplausos y silbidos. en contradicción sus palabras de ahora. de sus F. ¿Y después? Un el sumario dice que después de llegar senrecibir elpropósitos. Pero ellas, después de consejo, T. -Al pasar el coche, un grupo que estaal cuaitehllo supo que había habido dispa- raban no se metiese manifestarorj que espenadie en sus asuntos. ba estacionado hizo disparos. ros, de los cuales resultó herido el Sr CamAñade que á poco sintió un disparo y vio F. -cConoció usted á alguien? bó, y que á Miranda le había sido ocupada salir el fogonazo de la parte del Ateneo. T. -Después de haber sonado los tiros yí mía pistola que Saiagaray hubo de desHace constar que un día que los barberos á Soriano, que atravesábala carretera hacia cargar. fíl letrado Sr. Bareila pregunta al testigo se declararon en huelga un grup o 1 rompió ssi casa. í ¿Llevaba armas? por qué no hizo presente en el suaiario la los cristales de su tienda de planchado. Un defensor. ¿Conocía usted á Rí. ll? T. -No las vi. refeiencia de Quero respecto á la forma y La testigo. -Dios le guarde. S? ¿No ha dicho que sí á alguien? sitio en que había sido hallada el arma. T. -No; lo que yo dije fué que días antes 151 Sr. Nait. -Porque el juez me paró los erminada esta declaración, q ie ha sido pies diciéndome que ürinara la declaración. verdaderamente pintoresca, es interro- se habían vendido armas en la Casa del El Sr. Bareila. ¿Usted, hizo alsfíma ma- gado Agustín Pubirat, vecino de ia barriada Pueblo y en la Fraternidad de Sans. F. ¿Sabe usted si Soriano compró alnifestación al juez. J de Sans. Contesta negativamente el Sr. Nait. Lo que dice no tiene interés, porqtie sus guna? T. -Lo ignoro. Insiste el acusador en hacer notar sas íníormes son de referencia. F. ¿Entró usted en el Ateneor contradicciones, y persiste el testigo en ijue Confirman lo dicho por la planchadora las fio las hay. jóvenes María y Mercedes Sauz, á quienes deT. -No, porcme la escalera estaba llena gente. El Sr. Bareila. ¿Recuerda usted si de- aquélla encomendó disuadieran á Petronila FT- ¿Fue usted á la farmacia? claró ante el juez que podría decir muchas y Gabriela de hacer lo que se proponían. T- -Fui comen 1 y llegue oando desmás cosas, y luego, al ser invitado á expoJoaquín Tríu y José María Perera se liaerlas, resultó que usted se refería al año mitan á decir que vieron un grupo de mu- cendían al 2 Cambó del eccíse F. ¿Vio usted el grupo en la carretera 1901? jeres que estaban muy excitadas y profe- antes de los disparos? J 3 testigo. -No recuerdo. E 1 ríau barbaridades; pero ellos no conocían á T. -Sí. Llama la atención de la Sala el Sr. Salva- ninguna de las aludidas. tella sobre ciertos extremos de la declaraF. ¿Estañan en él Sonano y MÍBÓ? ción de Nait, de los cuales el acusador coli- Oiíar González, dueña de una tienda de T. -I,o e ví cuando atravesaban lá carrege ciertos hechos graves, y asi pide que muebles situada junto al Ateneo, de- tera. clara que se hallaba en la puerta de dicha íonsten en acta. F. -Iban ó venían tlel Ateneo? Promuévese por esto un animado debate tienda con Pilar Rapart cuando pasó SoT. -Ño puedo precisarlo. entie el presidente y el referido letrado acu- riano, quien preguntó qué quetían, ignoLas insisten en las preguntas rando ella á qué podía referirse. Poco des- porquedefensas contradicciones con la desador. existen Interviene el fiscal, advirtiendo que el pués oyéronse aplausos, pitos y disparos, y claración del sumario. testigo ha incurrido en contradicciones que asustada se metió en su casa. Sala insiste en que yió a boriano, pero No oyó ruido en los alrededores del Ate- que no puede precisar si hizo disparos. Dice pueden implicar la consumación de un neo, ni vio grupos frente á éste, ni tampoco que le han amenazado con matarle si Sudeiito. Para el Sr. Salvatelia no está la gravedad en sus inmediaciones. riano sale condenado. cumpliendo la orden que recibiera, detuvo á Mataniala eu la Casa del Pueblo. No recuerda si Mataniala hizo algún disparo, ni tampoco si salió con un grupo de ¿ente del Ateneo. Esto lílüino atestiguó Castellanos en el sumaiio haberlo oído del propio Mataniala, y para demostrar las contradicciones se lee Sil declaración. Bl inspector las explica por infidelidad, sin duda, ó deficiencia de interpretación al redactar sus manifestaciones. Cuanto él sabe de Mataraala y Miranda, dice, lo oyó al sereno Feliú. A tal propósito se lee la parte de las diligencias sumariales eri que se da GU uta del (careo celebrado entre el testigo y el mencionado sereno, que entonces rechazó las imputaciones que sobre el particular le había hecho Castellanos. Este se limita hoy á decir que no recuerda lo que en aquella ocasión depuso respecto de este punto concreto. Declara que el arma que ocupó á Matarnala se la entregó éste espontáneamente n bien le preguntó si llevaba alguna consigo. en esto, sino en aquella parte de la declaración en que afirmaba el periodista haber sabido previamente que en la noche de autos iban á ocurrir sucesos graves. Al fin accede el presidente á que se consiguen en acta los siguientes extremos: Que el testigo declaró haber sabido por el inspector Sr. Quero que la pistola había sido recogida del suelo, y que en el grupo cercano estaba Miranda. Que horas antes del suceso Memento comunicó á un periódico madrileño que en Sans habría jaleo. Y que el testigo, convencido de que sucedería algo grave, dada la precisión de los informes, se dirigió á Sans. A ruego del defensor de Mirauda se hace también constar en acta que para nada han intervenido en este incidente las defensas. Al punto se da por terminado el interrogatorio del periodista Nait, qne ha sido objeto de diversos comentario T