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ABC. M I É R C O L E S 16 D E J U N I O D E 1909. EDICIÓN i. PAG. 4. médicos, farmacéuticos y veterinarios titulares. Del fausto acontecimiento que se aguarda sólo diré que hoy era el día anunciado, desde hace algunos, por el ilustre doctor conde de San Diego, y es sabido que en esta clase de vaticinios siempre acierta. Poco ha de vivir el que no lo vea. ALFONSO R. SANTA MARÍA ran las lindas bouquetieres vender la mercaacía á todos los precios Y por la blanca- terraza siguieron desfilando como sobre la nivea plana de un periódico de figurines bellas y distinguidas damas que lucían toaletas elegantísimas. Iva princesa Pío de Saboya; las duquesas de N ajera, Sotoniayor, Santo Mauro, Pritn, L, é cera, Noblejas y viuda del mismo título, Almodóvar del Río, Victoria y Aha c. Marquesas de Aguilar de Campoo, Squilaque, Hoyos, Aguiar, Barzanallaua eon su preciosa hija Sol, Santa Cristina, a ariego, Monistrol, Villatnediana, Pidal, Martorell, Bayanio, Mina, Almonacid, Comillas, Villamantilla de Perales, Bolaños, viuda de Nájera, Arco Hermoso, Torrelaguna, viuda de Híjar, Campillo, Onteiro, Águila Real, Coquilla, Valdeolmos y Cabriñana. Condesas de Aguilar de Ine; 4 pillas, Torre. Arias, Esteban Collantes, Sauta Genoveva, Valmaseda, Potestad, Torrejón, Coquilla Pmoherinoso, Castillejo de Guzuián, Buena Esperanza, Velle, Unión y Cerragería Señoras y señoritas de Silveia, Cuadra Albertos, Agrela, Rosales, Beistegui, Azcárraga, Esteban Coüantes, Prats, Dato, Pie de Concha, Belle, Ohveira, Cubas, Atanville, Cárdenas, Caesthalle, Carvajal y Quesada, Falcó, Moreno Ossono, Borbón, Alcalá Galiano, WlieUIe, Travesado, Irujo, Despujols, Reinoso, Suva, Merry del Val, Bermúdez de Castro, Caro, Delgado, Coelío, Pardo y- Manuel de Vilíena, Pidal, I oygorri, Gaviría, Núñez de Prado, Iturbe, Heredia, Calonie, Gil Becerril, Santa Cruz, Prado Alegre, García Pinelles, I 5 pez del I ago y otras muchas, cuyos nombres sentimos no recordar. Sensacional íué la entrada de Tina di lorenzo, apenas terminada La verbena de la Paloma en el teatro. Digna de su belleza, de su distinción y de su elegancia era la gran escalinata, sobre la que destacaba su figura la artista, vestida con traje color salmón y cubierta con sombrero coronado de grandes plumas de aquel color. rico por su casa, y que está en tren de here dar á todos los milionaric á quienes condecoró siendo mmibtro... Primero, un señor Dupont le regaló un magmi co hotel; después, Reyer le hizo otro legado de importancia, y ahora Cha- uchard le acaba de redondear... Como estas costumbres testamentarias andan, ya estoy viendo al conde de Romanones apenas sea ministro hacer caballerosrdel Toisón á Morgan y Carnegio, á ver se se acuerdan de él a la ñora de los dulces finales. ¡Al nrar, agua... JOSÉ JUAN CADENAS. París, Jumo. CRÓNICA TELEFÓNICA LA GARDEN- PARTY DE AYER Ponerla Virgen de la Paloma, un mantón de la Gkina, na... LA CORTlT EN LA GRANJA SAN ILDEFONSO, J 5 Alrededor de este popular cantar giró tola la aristocrática fiesta de ayer. Fue vistosa, alegre, madrileña, deslumbrante como un mantón de la China, na Se organizó por ser la Virgen de la Paloma c u este verdadero páramo de información, ios periodistas esperamos la llegada de una personalidad para satisfacer la legítima nfiosídad de los lectores; pero este Real Sitio es algo así como un lugar encantado, en el cual callan hasta los que por demás hablaron en otras ocasiones. Viene esto á cuento á propósito de la visita que aquí ha hecho el Sr. Merry del Val, nuestro ministro en Tánger. Iylegó á Segovia en el rápido con al general conde del Serrallo, y ambos vinieron a juí en un automóvil de la Real Casa. A los pocos minutos entraba el Sr. Merry en Palacio, invitado al almuerzo, al cual asistieron con las Reales personas, y además de las de costumbre, el presidente del Consejo y los duques de San Pedro de Galatino y Lécera, que habían llegado de Ma drid en automóvil. Después de almorzar, el Monarca conferenció extensamente con los Sres. Maura y Merry del Val hasta cerca de las cuatro de la tarde, hora en que el presidente del Consejo salió de paseo, haciendo lo mismo poco después el Rey con su augusta esposa y los Infantes, en automóvil. Desde por la mañana pudo observarse que el Sr. Merry del Val rehuía toda interviú periodística. Hice varias gestiones para encontrarle, infructuosamente, hasta que, por fin, cerca de las seis de la tarde logré hallarle, cuando el secretario particular del Rey, D. Emilio Torres, se disponía á acompañarle por los magníficos jardines de Palacio. Comprendí desde el primer momento que nuestro representante en Marruecos había recibido una rigurosa consigna. Insistí en mis preguntas, y á ellas me contestó diciendo sin ambages: -I,o que usted me interroga sobre la cuestión de Marruecos puede preguntárselo al Sr. Maura, que es quien- lleva las negociaciones á ella referentes. 151 está aquí y es an sol; nosotros no debemos salimos de la sombra. Insistí nuevamente, y volvió á negarse á nacer declaración alguna el Sr. Merry, con la corrección que corresponde á su esclarecido abolengo diplomático, rjero de un modo terminante, como quien está convencido de que en boca cerrada no entran mosca Por no decir, no dijo el Sr. Merry ni siquiera la fecha en que vendría á España la embajada marroquí. Y yo, que no soy aficionado á fantasías ni me compete hacer comentarios, hago punto en esta cuestión. De las demás poco hay que decir. El Rey estuvo por la mañana ensayándose en el juego del polo con el marqués de Viana y el duque de Santo Mauro. El presidente del Consejo puso á la firma ael Rey, entre otros decretos de personal de escasa importancia, uno regulando las condiciones para el ingreso en la carrera de la que necesita un templo. Noble 3 damas f tieron las organizadoras, y muy noble es la villa que tanto culto rinde á la Virgen del Avapiés, de majas y de chisperos. Para que todo fuese madrileño faltó una sola cosa: la nueva y flamante banda municipal. Pero l Ayuntamiento no ha querido mostrarse madrileño; se ha mostrado tacaño. Todo el mundo ha prestado su concurso graciosamente: artisus, decoradores, carpinteros, proveedor de globos... Eri Ayuntamiento quería mil pesetas, por ser la Viryen de la Paloma. Para todo hay gustos. Hasta para crearse antipatías. a mansión de los duques de Montellano es- uno de los más suntuosos palacios de la Castellana. Su parque es casi un Retiro. Gu gran terraza, con su balaustrada y su gradería de mármol, recuerda los cuadros de Wateau. Ayer se rindió culto á aquellos nobles del j a compañía de Apolo representó La versiglo xvui que daban sus fiestas en los jarbena de la Paloma. dines. El theatre nature no tiene rival. ClaraLa primera fila del público la ocupaban mente se vio ayer cuando en el último cua- las personas Reales. dro de La verbena de la Paloma apareció el I.o s intérpretes de la popular zarzuela escenario sin telón de foro, con la espléndi- fueron aplaudidos. da arboleda del parque por todo fondo. I os Terminada la sección, aplausos de la concurrencia equivalieron á hacia el parterre, donde desfiló el auditorio se por dar la razón á nuestros bisabuelos. Ellos lo servidores de la casa, pero servía el té cocon lindas entendían. bradoras de dos pesetas por servicio... ¡y lo En una explanada á la izquierda de la que cayera de propina por ser la Virgen de la casa se había improvisado el teatro, cuyo Paloma! escenario tenía por embocadura v telón riDe la dirección del buffet estaba encargaquísimos tapices. da María I ttisa Silva. Entre las cobradoras Momentos antes de las cuatro llegó Su figuraban Casilda Santo Mauro, la señorita Alteza la infanta doña Eulalia, acompañada de Santa Cristina, Mirní Cuadra, Mansette por su dama particular la marquesa viuda Weil y la señorita de Cdiuarasa. del Arco Hermose. I, a augusta señora pasó Entre tanto, al otro lado del parque funá uno de los salones de la casa. cionaba la tómbola. Poco después llegaron la Reina doña CrisDe la venta de papeletas estaoan encartina y la infanta doña Isabel, acompañadas gadas la duquesa de Nájera, la marquesa de por la duquesa de la Conquista, la marquesa la Mina, la duquesa de Aliaga y la señorita viuda de Nájera y el marqués de Aguüar de de Barrenechea. Campoo. I as papeletas se vendían como rosquillas. I a duquesa de Montellano, hermosa y Como rosquillas de á peseta y á duro. 1,03 elegante, como siempre, y las demás damas premios no eran de los de para salir del que componen la Junta reciben á las augus- paso Había muehos de exquisito gusto y tas personas, que, después de los saludos de algunos de mucho precio. rúbrica, se dirigen al teatro. No hubo reventa de billetes, para que di I a banda de Ingenieros toca la Marcha Sr. Rodríguez Sampedro, allí presente, no Real. se lo contase á su compañero Sr. I a Cierva; Van entrándolos concurrentes. Cineo pre- pero nos consta, que algunos obtuvieron su ciosas criaturas, hijas de los duques de Mon- precio decuplicado. tellano, de los príncipes Pío de Saboya, dé los duques de Aliaga, de los marqueses de i Da a empezar la segunda sección, y la dula Mina y de los condes de Torrearías, les quesa de Montellano tocaba la campasalea al paso, ofreciéndoles bouquets al pre- nilla, cosa incomprensible, porque estando cio que los recién llegados quieran. Antes entre la concurrencia el presidente del habían celebrado un grave concilio para dis- Congreso, Sr. Dato, no había más que decutir si los ramitos habían de venderse á dirle: ¡Que habla Soriano! cinco duros ó á cinco céntimos. I a nota ofiAbierta esta nueva parte de la sesióa, el ciosa del Consejo reza aue, al fin. decidie- general Azcárraga, presidente del Senado,