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ABC. VIERNES n DE JUNIO DE 1909. EDICIÓN i. PAG. 4. CRÓNICA TELEFÓNICA íioteles de recíentísiina construcción, sus turaleza un espíritu latino, mediterráneo es un gran lector y admirador de los clási chalets y sus villas suntuosas. Los propietarios, en cuanto estuvieron ter- eos y ensayistas franceses; los dos escritores minados los edificios, apresuráronse á ocu- franceses él los cita, entre otros, con mucho parlos, naturalmente. Pero, ¡cosa extraña! elogio, y hasta, si no me es infiel la memo ni la Municipalidad ni nadie se ha acorda- ría, él dice en alguna parte (y es la verdad) do todavía de bautizar la nueva calle, y los que tiene algo del espíritu de Montaigne pobres vecinos no saben dónde viven... ¡Es (Tiene, por lo menos, su amor á la vida y su sentido profundamente pagano de la vida) la calle Sin Nombre! Ahora lo que interesa consignar con rela ¡Para darle las señas á un cocaero hay que hacer previamente nn plano, encaminándo- ción á Ecce Homo son algunos pasajes que le primero á la Estrella y diciéndole des- pudieran ser de actualidad. En esta época pués que busque nna calle que va de la rué del año, consagrada al descanso por los de la Pompe á la avenae Malakoff. Claro hombres de acción y de pensamiento- -es que así y todo hay muy pocas probabilida- una misma cosa, ¿qué lugar se ha de elegii que se halle en armonía con nuestro género des de dar con ella... París entero ha soltado ia carcajada al en- de vida? Nietzsche generaliza la cuestióujy tererarse de esta nueva distracción del Mu- no la contrae á una parte del año; jpara él nicipio, porque, legalmente) los vecinos de este problema es de los que deben resolverla calle Sin Nombre vivea en estado de va- se definitivamente, para siempre. Pero ¿somos libres de vivir donde nos plazca? Uu gabundaje. Y han decidido no pagar tas cuatro con- hombre de acción, ¿no dejará de serlo, al en cerrarse en este ó en el otro rincón del platribuciones hasta que no los bauticen. elegir un sitio porque su amante, cansado, sin duda, la neta? Cabe sólouna temporada libremente al del año. ¿Que dejó, una casadita que tace tres años menos durante á un político, un gobernan sitio convendrá Había abandonado el domicilio conyugal te. un filósofo? La cuestión del lugar y del acudió al vitriolo como venganza suprema fclima está intimamente ligada con- nueátro para castigar las veleidades de su amigo. pensamiento. Cambiará nuestra manera de Porque sospechaba que su amante se la jjensar según vivamos junto al mar ó en la pegaba, otra señora celosa disparó un pisto- unontaña, en un clima ó en otro. Nadie es letazc en la nuca al ingeniero Boucher, Kibre- -dice Nietzsche- -de vivir no importa mientras el nombre tranquilamente se abro- dónde; aquel que tenga grandes problemas chaba los botones de las botas. que resolver, problemas que pongan á conY todos los días lo mismo... Aquí son mas wibución todo su vigor, no tiene sino un lilas mujeres que asesinan que los hombres mitado campo donde escoger. La influencia que matan... Los periódicos vienen á diario del clima sobre la asimilación, y la desasitnila chorreando sangre amorosa. i iión, sobre su retardamiento y sobre su áceUnas cuantas muchachas lamentábanse j leración van tan lejos, que un error de luesta tarde en el pesagf de Chantilly de lo gar y de clima puede, no sólo alejar á almal que marchan los negocios, y ana de guien de sus empresas, sino, niá aún, ha ellas exclamó: cer que éstas le sean completamente aje- ¡Y todavía hay quien nos envidia! ¡No nas. La marena de la asimilación- -dice saben el tormento que sufre la muj- er el día luego- -está en razón directa con la movilique se hace mujer de mundo ¡Ah! ¡Si en- dad ó la parálisis de los órganos del espíricontrara un hombreTM, aunque yo misma tu- tu. Cita después Nietzsche los lugares en viera que hacer la cocina! que, á través de la historia, se ha viste ¡Pobres madamas! Los hombres se nacen agruparse á los hombres inteligentes, cul los sordos porque leen todos los días las tra- tos, finos, de genio (París, Florencia, Jerugedias que la Prensa publica y saben que salén, Atenas) y añade: Él genio es condi estas criaturí tas encantadoras empiezan ha- donado por un aire seco, por un cielo claro, ciendo la cocina, efectivamente, pero aca- es decir, por una rápida asimilación y desban poniéndole á uno por montera un perol asimilación, por la posibilidad de procurarde vitriolo... se sin cesar grandes y aun enormes cantiJOSÉ JUAN CAUtNAb. dades de fuerza. El mismo filósofo- -que París, Junio. vivió y escribió en dintintas partes de Alemania, Suiza é Italia- -pasa luego á ofrecerle, y dice que un rápido viaje de Turín á p l último libro que compuso Fedettco Milán le ha bastado para comprobar en sí Nietzsche se titula Ecce Homo. Lo es- mismo las teorías que expone. cribió el filósofo poco antes de perder la raEn el fondo las teorías de Nietzsche enzón, en 1888 y en Turío. Ecce Homo no se ha cierran una profunda verdad (tan viej 1 publicado hasta estos días; no hace mucho como Hipócrates) A medida que la civiliza hablaba de él en una carta de Berlín el re- ción avanza y que la vida se complica, le dactor de este periódico Sr. Cadenas. sensibilidad humana se afina, y vamos com El libro de Nietzsche es digno de que se probando y estudiando las relaciones múlle examine detenidamente, con más espacio tiples, las influencias complejísimas entre del que se puede disponer en un artículo de el yo y las cosas que le rodean. No arranperiódico. En dos partes puede dividirse can de otra parte el origen de las filosofías Ecce Homo; en la primera, el autor habla de y de las estéticas; precisamente en esta visí mismo; en la segunda, de sus libros. En sión realista, de psicólogo, opuesta á la absla primera, Nietzsche expone algunas con- traccionista, á la proclamadora de lo absoluto, sideraciones interesantísimas relativas á su está fundada toda la obra de Nietzsche. manera de vivir y á la relación que él ha Pero esto es ya meternos á examinar la comprobado entre su yo, su sistema neryio- substancia de la filosofía nietzschana. No so y los distintos parajes en que ha trans- era ése hoy mi propósito. Terminaré con un currido la última parte de su vida (aquella consejo sacado de Ecce Homo, un consejo en que escribió sus libros, en que hizo su que brindo á los políticos y á mis compañelabor de filósofo) Habla también Nietzsche ros los periodistas, un consejo profundaalgo de la influencia y efectos de la alimensentatación y de las bebidas sobre el pensamien- mente revolucionario. Permanecerposible. dos- -escribe to. Esta parte del libro del filósofo parece No prestar feNietzsche- -lo menos venida inspirada en el libro famoso de Cabanis en pleno aire, á una idea que no sea cuando (que tanto ha influido en la literatura mo- mente. Es preciso que uno se mueve libretambién los múscuderna) titulado Relaciones entré ¿o moraly los celebren prejuicios físico. Recuerda también las confesiones -proceden- jde una fiesta. Todos losinercia- -lo los intestinos. La que á este respecto hace Montaigne en distintos parajes de los Ensayos. No hay que he proclamado ya- -es el verdadero pecado olvidar que aparte de ser Nietzsche por na- contra el espíritu. AZORlN LA CORTE EN LA GRANJA SAN ILDEFONSO, I O. N 1 ETZSCHE 1 a esperanza que ayer abrigábamos- -aquí hay que abrigar todo, hasta las esperanzas, -desque hoy hiciese un buen día, por ser el Corpus, quedaron defraudadas esta mañana desde muy temprano. Encapotado el cielo, con viento del lado de Segovia, que es el que trae el agua, según dicho del país, era una amenaza más que temible de la lluvia; sin embargo, se colocaron en el muro exterior de la Colegiata los tres magníficos tapices flamencos del siglo XVH, instaláronse los altares en las Casas de Canónigos y Oficios y dispúsose todo para celebrar la procesión, que había de presidir el Rey, á las diez y media. Un aguacero, que comenzó pocos minutos antes de la hora citada, fue causa deque la ceremonia religiosa se suspendiese, y mientras los Reyes oían misa en su oratorio particular, el vecindario, mohíno y cariacontecido por el desencanto, fue abandonando las inmediaciones de Palacio. Entre unas y otras cosas rae enteré de que el Rey había decidido enviar tina mv rtante cantidad en metálico con destino á loa vendedores madrileños de la pradera de San Isidro, que el día 15 de Mayo vieron estropeados por el temporal sus puestos ambulantes, Intercedió en favor de ellos la infanta, doña Isabel, y el Monarca respondió, como era de esperar, á tan egregia intercesora. También supe que D. Alfonso se había dignado aceptar Ja presidencia Honoraria de la Academia Mé c quirúrjica de Barcelona. Un automóvil que llegó á este Real Sitio á eso de las once conduciendo á unos excursionistas de Madrid causó cierta curiosidad. ¿Quiénes serán- -dijimos para nuestro capote (no nos separamos de él ni un minuto) -estos intrépidos viajeros á los cuales no arredran ni fríos ni nieves? Y cuando nos enteramos de que eran los duques déla Victoria lo comprendimos todo; porque es de advertir que, según decían, ios viajeros encontraban delicioso el tiemoo de La Granja, Claro, como el joven y feliz matrimonio, sí no recuerdo nial, acompañó en una excursión hacia el Polo Norte al explorador sueco Norderjold, con el doctor Medinaveitia y otros españoles, quizá aquí hayan encontrado que hace calor. Todo es relativo. Los Reyes dieron por la tarde un corto paseo en automóvil, y á la ocho y media después de comer, volvieron a salir para h á Segovia, con objeto de ver a la princeja Beatriz de Battenberg, que ha llegado procedente de París. Es un hecho este que hace creer en la proximidad del fausto acontecimiento que se espera. Para disparar las salvas que iian de nacerse con tal motivo, llegó hoy de Segovia una batería del regimiento de Sitio al maído del capitán D. Nicolás Toledo y de los tenientes D. Carlos Ordovax y D. Rafael Ángulo. También llegaron los ciclistas de la bección militar que transmitirán las oportunas órdenes. Y mañana probablemente será recibida en Palacio la comisión del Cabildo de Tortosa, portadora de la Santa Cinta. Constitúyenla el canónigo D. José Sol y su sobrino D. Juan Sol, sacristán mayor de la catedral citada. Los dos son los únicos soles que aquí han lucido hoy Profetizar la fecha eoncreta para acontetecimíento como el que se espera es muy aventurado. Yo tne limitaré á consignar un recuerdo y á expresar modestamente un de seo. El año pasado, cuando nació el infante D. Jaime, se hallaba en capilla un reo de muerte en Córdoba. Salvó su vida par, que nianí K: inin Í; I ITH ¡ÍI unir