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A B C J U E V E S JO D E J U N I O D E 1909. EDICIÓN i. PAG. 4 ra un íuneral suntuosísimo sujeto á un programa ideado por él con todo género de detalles. La carroza mortuoria había de ser construida expresamente, eí féretro seria de madera de amaranto y forrado de raso blanco, 500 palafreneros afeitados conducirían los coches de gran gala del cortejo, vistiendo la librea azul celeste estilo Luis XV, todo el personal del Louvre y de los establecimientos en que el Sr. Chauchard estaba interesado acompañarían el cuerpo del patrón hasta la última morada. Entre tanto, el Sr. Chauchard entretúvose en hacer construir su mausoleo en el Pére Lachaise, enterrando en él nada menos que cien mil francos, y encargó á un escultor famoso su busto en mármol para qué figurase en el frontispicio. Como alguien hizo públicos los caprichos de ultratumba del millonario, cada vez que el Sr. Chauchard sufría un arrechucho, la dirección del servició de Pompas fúnebres preparaba las carrozas, sacudía las libreas, parlamentaba con el personal para que cocheros, palafreneros y lacayos hiciesen el sacrificio de sus respectivos bigotes mediante una indemnización de 40 francos, Y París entero disponíase á presenciar el desfile del brillante cortejo. Pero el Sr. Chauchard, con la fuerza que le daban sus millones, vencía siempre los amagos de la enfermedad, y cuando estaban ya hechos todos los preparativos para enterrarle, el alegre enfermo, satisfecho y sonriente, salía á dar un paseíto por los Campos Elíseos, Las carrozas volvían entonces á las cocheras; las libreas, á casa de los sastres... y los bigotes retoñaban de nuevo. El Sr. Chauchard había decidido no morirse. Desgraciadamente, no eontó con los cambios bruscos de la actual primavera ni con esta brutal transición de los 36 grados á los dos bajo cero en el espaciode seis horas, y ayer, mientras medio París tiritaba de fiebre, el Sr. Chauchard se hacía llevar su famoso féretro de madera de amaranto forrado de raso blanco y se encerraba en é! definitivamente, diciendo á sus íntimos amigos y testamentarios, el diputado Lelgues y el director de Le Fígaro, Gastón Calmette: pasaban á hacer esos experimentos desae Alemania al continente africano. El cura García Muñoz es tin sabio; pero hay que hacernos justicia en esta ocasión, porque por su invento, llamado á producir una revolución en la agricultura, empieza á conocérsele; como hombre de ciencia es conocido entre la gente que sabe. Catedrático de Geología y Agricultura del Seminario Conciliar de Madrid, en tanta estima le tiene el señor obispo, que cuando elSr. arda Muñoz habla de lo conveniente que sería consagrar LAS AGUAS OCULTAS sus esfuerzos á dotar de agua á las tierras de secano, el insigne prelado le dice que haga las excursiones que quiera, pero que no deje INFORMACIÓN la cátedra, donde tanto bien puede hacer su del Consejo SupeINTERESANTE entendimiento. Es vocaljoven, es modesto, rior de Agricultura. Es Confiesa el periodista que cuando fue á vi- es simpático. sitar al cura que ha descubierto el De las maravillas del invento hablan conmedio de precisar las corrientes de agua entusiasmo las personas y Corporaciones subterráneas según le dijeron diferentes que han tocado sus beneficios. De su saber personas, esperaba hallarse con un vicario profundo hablan con elogio las autoridades de Zarauz cuando el famoso Orcolaga vi- científicas que le conocen. Un ilustre profevía en Zarauz y era vicario: un sacerdote sor de la Escuela Superior de Guerra dede no muy flamantes hábitos, rodeado de cíanos días pasados que en Geología es aparatos toscamente construidos por sus ex- el Sr. García Muñoz una probada eminencia. pertas manos y de viejos libros en anárquiSu aparato se llama Telhtdroscopio terrestre, co montón. y las experiencias que con él ha hecho han respondido todas al fin para que ha sido creado. A él deben los padres Carmelitas de Medina del Campo un pozo artesiano con 150 litros de agua por minuto á la profundidad señalada por el aparato; las Escuelas Pías de Getafe, tía manantial abundantísimo, también á la profundidad marcada previamente; la Granja Agrícola que él Sr. Funes, diputado provincial por Madrid, tiene en Orusco de Tajuña, un pozo ordinario con agua á la profundidad predicha; El Campi lio (Vailadolid) un pozo artesiano para el servicio púbiico con 2.000 litros de agua por minuto, y otras muchas propiedades particulares en las provincias de Madrid, Vailadolid, León, etc. caudales de agua que no soñaron tener. Hablando con el Sr. García Muñoz, se adquiere la doble convicción, no sólo de su saber y de la fe que tiene en. su invento, sino de la eficacia de éste, porque se va- ¡Au revoir! proveyendo de certificados que atestiguan legalmente los frutos de su obra bienhechoY así es como ha pasado á mejor vida el D. FRANCISCO GARCÍA MUÑOZ, Sr. Chauchard, por más que la que llevó N E N T E GEÓLOGO, INVENTOR EMI- ra; que no hay bien mayor para la agriculDEL tura patria que darla agua en aquellos teaquí no debió ser mala del todo. Antes de TELHíDROSCOPIO TERRESTRE rrenos que cuenta por infecundos. morir ha gastado una última broma á la diDespués de largos estudios y repetidas rección de Pompas Fúnebres, pues al disponer ésta ayer que salieran á relucir las caPero el cura de Madrid que lia descubier- experiencias, coronadas por el éxito, puede rrozas y las libreas, encontróse con que el to, el medio de precisar las corrientes de afirmarse que el lelkidmstofiio terrestre señaSr. Chauchard, en los últimos días, había agua no es vicario, ni es de Zarauz, Acaso la en todos los casos la intensidad de las cambiado de manera de pensar, y no quería pueda recordarse al hablar de él aquella corrientes subterráneas, determinando so ya ni suntuosidades ni discursos, sino que escena cómica de una zarzuela popularísi- anchura, su profundidad y su dirección y se contentaba con un funeral de piimera ma, cuando unos pasajeros españoles se en- distinguiendo perfectamente unas de otras clase. teran de que á bordo del vapor que les lle- las que se encuentran sobrepuestas. La in- -Pero- -preguntaréis- -y de sus millones, va á otro continente va un hombre de cien- vestigación puede hacerse indefinidamente cia conocidísimo en el extranjero, pero des- hasta una profundidad de muchos centena ¿qué hace? res de metros. Pues veréis... Sus colecciones de cuadros, conocido en su patria. No es, ciertamente, el Sr. García Muñoz estatuas, bibelqUs y objetos de arte, que tie- ¡Un sabio, y no lo cabíamos... -dice el primero que se dedica á este género de nen un valor incalculable, se las regala al uno de los personajes. Louvre... Entendámonos, al Museo, no á los- ¡Eso nos sucede siempre á los españo- estudios, aunque nadie hasta ahora ha conseguido realizar tan maravillosos experialmacenes... Reparte unos cuantos centena- les! -agrega otro. A D. Francisco García Muñoz le conocen mentos en la investigación de las aguas res de miles de francos en diversos legados particulares, da varios millones á la Prensa, mucho allende las fronteras: las Academias ocultas. Distingüese su aparato esencialmente del- á la Sociedad de los Hombres de Letras y á de Ciencias de París, de Londres, de Berlín, los establecimientos benéficos, y no se olvi- saben quién es, se comunican con él, atien- que se ha descrito y recomendado con proda de sus dos íntimos amigos y testamenta- den sus observaciones y solicitan su opi- fusión en diferentes revistas como propierios, el diputado Leigues y el director de nión. Recientemente, cuando Alemania ha dad de unos inventores de Liverpool. Este, T emprendido la colonización de Camerún y según aquellos, no funciona debajo de los je Fígaro, Gastón Calmette. No se ha olvidado de ellos, no... El señor ha querido buscar en aquellas regiones árboles, ni al lado de las construcciones ea Chauchard era hombre que entendía la aguas en el seno de las tierras, ha llevado que entren los metales, ni en días lluviosos 5 amistad de una manera- original, y á l e- zahoris de los que en ocasiones, por fenó- ni cuando la atmósfera está muy cargada de gues le ha dejado quince millones de francos, meno nervioso, aciertan á señalar dónde humedad, ni á todas horas del día, sinoniuy interna. No acery á Gastón Calmette, por si no tiene bastan- hay una corriente dé agua fue consultado el pocas, hacia el centro de él; ni con viento taron en tierras de África, te con Le Fígaro, le regala dos millones. Sr. García Muñoz, y nuestro cura, que cree fuerte, ni en días de tormenta... Señala solamente la existencia de agua subterránea, ¡Esto es ser un amigo, que diantre! en ese fenómeno y que á substituir la sen- según los mismos inventores, por oscilaciosibilidad humana con la sensibilidad física nes de una aguja metálica que no puede y o me he puesto á pensar si no habrá por ahí algún millonario que en su última ha ido con su aparato, contestó que podía precisar si se trata de aguas freáticas (colhora se acuerde de este pobrecito cronista... influir mucho el cambio de la naturaleza y gadas) ó de aguas profundas, ascendentes ó Ah! Si hubiera un bondadoso Sr. Chau- del clima en el sistema nervioso de los que no ascendentes, con lo cual, en la mayor chard que me dejara sus millones... -No, no me digáis nada, Margot, Lulu, Gaby, Manon... ¡Sé lo que pensáis! ¡Yo sí que iba á hacer vuestra felicidad, lindos tiburones de Armenduville... ¡Aunque después no me quedara para un féretro de madera de amaranto y tuvieran que enterrarme en una caja de cerillas! José JUAN CADENAS. París, Junio.