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A B C. SÁBADO 5 DE JUNIO DE 1909. EDICIÓN 1. PAG. y. contesta, ofreciendo que se estudiará la ot ¡servación hecha por ci tir. Pedregal. Los Sres. ARTECHE Y ALVARADO 01 muían unos ruegos en voz tan baja que He se oye desde la tribuna. iií Si. AZZATI aboga por que se mitigue la düivzi de la pena impuesta en Granada á obreros. 1 ministro de GRACIA Y JUSTICIA contesta que la condena condicional sólo pueden imponerla los Tribunales, LQ 3 UC 5 SOS D 5 BETANZOS El Sr. SEÑANTE consume el segundo turno en esta interpelación. El Sr. AZCARATE interviene para poner de manifiesto algunos hechos de caciquis jtno ocurridos en Galicia, y especialmente sn Puentedeuine. Dice que el movimiento que actualmente se observa en Galicia, es en contra del caciquismo. Opina que el problema de los foros, aun siendo tan complejo como es, debe ser resuelto á la mayor brevedad p osibl e. El ministro de GRACIA Y JUSTICIA contesta para decir que el ministerio fiscal está interviniendo en los sucesos de Betanzos. El Sr. AZCARATE protesta de las detenciones practicadas en Pu ntedeume. El ministro de GRACIA Y JUSTE A manifiesta que el juez especial y el minis rio público aclararán ese asunto. EL MENSAJE REPUBLICANO Continúa esta interpelación. El Sr. AZZATI interviene en este debate, opinando que las conveniencias políticas 110 deben ser obstáculo para que se vea desairada la petición formulada por el pueblo de Madrid. Pregunta: ¿qué temor puede tener el Gobierno para convocar la elección, si está convencido de la fuerza de los monárquicos y conservadores? 1 -Temo- -dice- -que el cuerpo electoral de Madrid se muestre una vez más en desacuerdo con ese Gobierno de fisonomía clelicaL (Risas. Recoge algunas palabras del discurso pronunciado anteayer por el jefe del Gobierno, y repite ideas ya expuestas. El conde de ROMANONES interviene para alusiones, y declara, en nombre del partido liberal, que legalmente el obierno no está obligado á convocar la elección para cubiirla vacante de Madrid; pero cree que siendo un puesto de las minorías el que Ha vacado, el Gobierno, en buen sentido eolítico, debía proceder á la elección. Además- -dice, -para no oir continuamente á los republicanos que el cueipo electoral está con ellos, el Gobierno debía acceder á que se haga la elesción. El Sr. AZCARATK: Decía el Sr. Maura que este asunto, como el de las actas, era ajeno al Gobierno y sólo dependiente de la voluntad de la mayoría. Está bien en principio; pero no me podrá negar que el Gobierno influye poderosamente en las decisiones de la mayoría. Analiza el arf. 55, para deducir que es realmente potestativo de la Cámara convocar ó no á nueva elección. ¿Se mostraría el conde de Romanones partidario, si él estuviera en el banco azul, de convocar la elección porque hay más monárquicos? El conde de ROMANONES: Con un Gobierno liberal, sí. (Risas. El Sr. AZCARATE: Si tenían más votos los monárquicos, podían ocupar el puesto que en Madrid ha dejado el Sr. Moróte. Yo ao creo sólo que el Gobierno deje de ir á la elección por temor á ¡a derrota, sino porque creí que be va á presentar por los republicanos candidato a Sr. Marías. Sobre esto lo estimaba y lo distinguía, y que también lo aprecio y lo distingo ahora, á pesar del prematuro y poco pensado tribunal de honor. He de añadir también, sobre el asunto de la escuadra, que he estudiado el expediente desde la primera página hasta la última, y lejos de ver motivos de acusar de prevaricación, he apreciado que lo sospechoso en el Gobierno hubiera sido la concesión á la casa Ansaldo. Entiende personalmente que el partido republicano no debe proclamar esa candidatura, porque equivale á arrojar sobre el Congreso una mancha de incapacidad ñscalizadora; pero si el partido republicano lo acuerda, está en su derecho, y la cosa es perfectamente legal y el cuerpo electoral está sobre todos los criterios particulares y con veniencias de Gobierno. El Sr. CANALEJAS dice que si en la Cámara se suscitase una votación sobre el punto, él y sus amigos darían su sufragio en favor de la declaración de la vacante. Le parece de mal gusto hablar del resultado de la elección, pues ésta depende de la voluntad de los ciudadanos. Pregunta si los Gobiernos van á continuar ejerciendo sobre el Parlamento una influencia tal que coarte su libertad, pues estima que la declaración de la vacante 2 S de la competencia parlamentaria. El seflor ministro de HACIENDA, expone que el podrá de la ley no es mandato, como tampoco la libertad que tiene la Cámara ae declarar la vacante. Observa que si en el primer momento que se ha- e uso de un precepto de la ley es para una vacante de minoría, podrá llegarse á hacer desaparecer en las circunscripciones la represe taciér. de las minorías. (Muy bien. Añade que u sería cuestión de delicadeza para el Gobierno si la vacante estuviese producida por un diputado de la mayoría. Algo supone el psecepto- -dice- -cuando tanto se discute. No pendamos de vista que por ese camino, el día de mañana, pueden ser lesionados en las circunscripciones los derechos que la lev concede alas minorías. (Muy bien. El Sr. CANALEJAS expone que el Gobierno no lo hace por el beneficio de la doptrina, sino por interés político. El señor ministro de HACIENDA: Yo hablaba sin tener presente el caso concreto. No creo que el triunfo electoral, del que dudo, y del que tanto se habla, supondría nada para el Gobierno. Aunque resultase la victoria que algunos se adjudican, nada resultaría, pues los triunfos electorales de momento, conseguidos por la obsesión ó el calor del momento, no tienen el prestigio de la razón serena. (Muy bien. E 1 Gobierno no ha hablado del caso actual sino en sentido abstracto, teniendo en cuenta el precedente que se puede sentar. Es terreno abonado presentar al Gobierno como temeroso de la elección. Si fuese vacante de mayoría, el Gobierno no tenía por qué pensar en el asunto, que, además del carácter legal, ofrece el de delicadeza. Los Sres. CANALEJAS y AZCARATE rectifican brevemente. El Sr. AZZATI: Yo, con la representación que ostento, no puedo compartir la opinión del Sr. Azcárate respecto de la adjudicación de la escuadra, pues, muy por el contrario, creo en la inmoralidad del Gobierno. (Protestas en parte de la Cámara. El señor PRESIDENTE: No puede continuar S. S. por ese camino. El Sr. AZZATI: Sí, porque yo creo que es inmoral la conducta del Gobierno comprometiendo con la escuadra el porvenir de la patria. No vais á esa elección porque teméis á las informaciones que aquí pudiera traer El Sr. AZCAR Tr. FMi oniníón sonreía adjudicación r c la escuadra la he expuesta porque es sincera. Su señoría puede pensai lo que quiera. El pleito que ahora se ventila es cuestión distinta. El Sr. SORIANO: No voy a mecerme coa el Sr. Besada porque es muy superior á los demás ministros. Es un buen ministro de Hacienda, y es el único que saldrá purificado, á pesar de todo, de esa mala compañía. Voy á hablar del Sr. Maura Con arrogancias decía que aquí estaría todo el verano si era preciso, y que si -se cerraba sería por las minorías. Pues bien; yo le reto á que no lo haga, que aquí estaremos combatiéndole cuanto sea preciso. No culpe á las minorías, sino á su voluntad. El es el que huye, y dos días hace le estoy esperando. Venga, y sigan las Cortes, aunque sea discutiéndose suplicatorios, porque yo sé que el Sr. Maura no se atreverá á llevarnos a nadie á la cárcel. Yo no sé si tenarán razón Azcárate o Azzati en lo de la adjudicación de la escuadra; no conozco bien el asunto, pero deseo que venga aquí el Sr. Macías. Si no le teméis, ¿por qué no le dejáis salir? O estáis locos, vosotros ó él. Hay que aclararlo. Estas Cortes acaban cerrándose con una pesada losa de inmoralidad contra el Gobif rno. (Pausa. ¿Cómo no me llama 5. b. a mi al orden. (Risas. Sigue naoiancio, y el PRESIDENTE le llr. ma al orden. Ya es la tercera de la tarde- -dice, -y puede llamarme la cuarta si quiere, pues estoy dentro del reglamento. Podéis expulsarme. Nada me asusta, ni el cuarto obscuro. El señor PRESIDENTE: Hay una san ción moral que representa aún más que eJ reglamento. El Sr. SORIANO: Esa palabra inmoralidad la aprendí dirigida á vosotros por labios del ilustre Sr. Urzáiz y del Sr. Sánchez de Toca, y está en el ambiente. (Campanilíazos del Sr. Dato. El orador sigue sin hacer caso de ellos. Vais á ser una congregación de diputados que al cesar en vuestra misión podréis apreciar el gran abismo que os separa del país por un Gobierno del que forman parte ministros arrojados del poder pot delitos electorales, y otros que todo lo convierten en granjeria. Como nadie diga nada mas, el Sr. figna tilli, de la mayoría, riendo, le aplaude El Sr. SORIANO: Gracias El Sr. PIGNATELLI: Así ya ha oído algún aplauso. (Risas. Se da por terminada la interpelación. LOS AZUCARES El Sr. LLÓRENTE explana una interpelación sobre acuerdos de la Sociedad Azucarera. (Ocupa la presidencia el Sr. Azcárate. El señor PRESIDENTE vuelve á ocupar la presidencia, y advierte al Sr. Llórente? que han transcurrido las horas reglamentarias Se suspende esta discusión. ORDEN DEL OÍA Se aprueban varios dictámenes. El Sr. LLÓRENTE: Pido que se cuente el número de diputados presentes. LA SUSPENSIÓN DE SESIONES El señor presidente del Consejo de MI NISTROS, de uniforme, sube á la tribuna y da lectura al decreto de suspensión de se siones. El Sr. toonano da un viva a la Kepubliea. que es ahogado por estruendosos vítores a; Rey, que da la mayoría El señor PRESIDENTE: Mu virtud de! decreto que acaba de leerse, se suspender las sesiones. Orden del día para la próxima ios asuntos pendientes. l e r a n se 1 a tas seis y