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A B C SÁBADO 5 DE JUNIO DE 1909. EDICIÓN i. PAGC 6. yectu y deutro 3 e su respectiva- esfera de acción, tendrán en cuenta aquellas aspiraciones para ponerlas por obra. Da gracias el Sr. LABRA, y se aprueba la base 8. a El Sr. LÜCA DE TENA retira la enmienda que tenía suscripta á la 9. a Esta base y las restantes hasta la 15. a inclusive son aprobadas sin discusión. El secretario lee otra enmienda del misino señor senador á la base 16. a, relativa á la forma de abonar el importe de los telegramas. El PRESIDENTE le concede la palabra para apoyarla. El Sr. LUCA DE TENA: Yo, que desde hace muchos años vengo ocupándome de nuestro servicio de Correos y Telégrafos, no puedo menos de felicitar al ministro de la Gobernación y al director general de Comunicaciones por esta importante reforma, que viene á llenar una necesidad y es verdaderamente plausible. Mi felicitación será modesta, pero es sincera. En justicia h. ay que confesar que este proyecto es de lo más perfecto que se ha llevado á cabo en este ramo hace mucho tiempo. Mi enmienda tiende á dar facilidades al público en el pago de los telegramas y á beneficiar al Tesoro con la economía que resulta de la simplificación del procedimiento. La práctica de hace muchos años en esto es pagar en sellos el importe de los telegramas, y esta práctica no sólo ha proporcionado grandes molestias y trastornos, puesto que no siempre se encuentran á mano los sellos que se necesitan, sino que cuando hay error en la tasa la incomodidad es doble porque obliga á volver al estanco y arrancar los sellos sobrantes. A esto se añade que las oficinas de Telégrafos no están todas instaladas en sitios adecuados, sino que algunas, como acontecía hasta hace poco en San Sebastián, ocupan un piso alto, y á él ha de subir el público, trasladándose luego á otro lugar en que el error ha de ser tectificado. Fácilmente se comprende que son demasiadas molestias. -En esta clase de servicios, Portugal y España fueron hasta hace poco una excepción. En el resto de Europa se venían abonando en metálico los telegramas. Portugal mismo ha rectificado ya su sistema. Y á mí me parece que en favor del público, y para su comodidad, todo sacrificio será poco. Respecto á los periódicos, sabido es que por virtud de un servicio especial han de poner en sellos el importe de sus conferencias telegráficas, y en tal forma abonar el servicio á principio de cada mes; circunstancia que les obliga á pegar una enorme cantidad de sellos en los pliegos en que se han de redactar las conferencias. ¡Cuánto más fácil y más cómodo sería pagarlas en metálico! Con ello se ahorraría el Estado una cantidad de importancia. Mal se explicará nadie que en un país en el cual se aprovecha hasta el último céntimo de economías se despilfarren cuatrocientas mil y pico de pesetas sin otro resultado que proporcionar al público molestias, que siempre debieran ser íaailidades. ¿Tengo entendido, por datos que poseo, que el servicio telegráfico importa en España unos siete millones y medio de pesetas, y que sobre esta cantidad hay que abonar á la Tabacalera un tanto por ciento de derechos de Timbre; otro tanto por ciento á los estanqueros por la expendición, con más los gastos de fabricación y transporte. Pties bien, todos estos gastos se ahorrarían organizando este servicio en las mismas condiciones en que se halla establecido en los principales países de Europa; después de todo no sería más que lo que se ha ce en el servicio telefónico. E 1 abono de los telegramas en metálico evitaría tener que satisfacer nada á todas esas Ccmpañias y elementos que intervienen en la parte material de este servicio. Muchas veces la cantidad que el Estado se reserva para cablegramas qae se han de cursar por líneas de distintas Compañías es, como ha dicho muy bien el señor duque de Bivona, inferior al tanto por ciento que ha de pagar en sellos. De donde resulta que 5 después de cursar el despacho, pierde dinero. Psesto que en algunas estafetas se ha autorizado á los telegrafistas á vender sellos, en lo cual el público halla facilidades y el telegrafista un pequeño beneficio de un 1 por 100, parte de éste podía ser dedicado apremiar servicios de estos celosos funcionarios y satisfacer su anhelo de hace muchos años, creando y atendiendo un colegio de huérfanos del mismo Cuerpo, al estilo del que tiene la Artillería en Vitoria y otros Cuerpos en otros diversos puntos. Le contesta el ministro de la GOBERNA CION, declarando que pensó en este punto importante al acometer la reforma, ya que la práctica observada en Europa así lo reclamaba; pero por la extensión y alcance del proyecto atendió que se debía aguardar momento oportuno para realizar lo que el Sr. I uca de Tena propone, sin que i enunciase á tal propósito. Alude á ciertas necesarias formalidades que eü relación con la Hacienda precisaba tener en cuenta y cumplir previamente. Pudieran existir también dificultades de contabilidad, y supone igualmente el privar á los funcionarios de Telégrafos del pequeño tanto por ciento que perciben por la expendición de los sellos. Pero, dentro de los medios actualmente disponibles, el ministro ofrece ver la forma de aplicar en parte tal idea: la de habilitar á los empleados de Telégrafos á recibir en metálico el importe de los despachos y conferencias, poner ellos los sellos y aplicar el beneficio que de esto se deduzca á los nobles fines benéficos enunciados. Rectifica el Sr. LUCA DE TENA, ponderando las ventajas y facilidades de llevar la contabilidad de los despachos como la lleva la Compañía Telefónica Interurbana sobre esta contabilidad en sellos que en el servicio telegráfico se exige. Elogia la inteligencia y celo de los funcionarios del Cuerpo de Telégrafos, é insiste en la trascendencia de la economía que el Estado obtendrá con sólo adoptar la medida propuesta en la enmienda, derogando el abono de los telegramas en sellos. Con ello se beneficiará el público y el Tesoro. Añade que no se privaría á los telegrafistas del premio que ahora obtienen por la expendición de timbres. Puesto que el Estado ha de economizar unas 400.000 pesetas, bien puede destinar la mitad á suplir esa comisión de ahora destinándola al mantenimiento de un colegio de huérfanos, y aun así, todavía saldrán ahorrando unas 200.000 pesetas. Termina el Sr. LUCA DE TENA retirando su enmienda. Aprobada la base 16, retira también el se ñor ALONSO CASTRILLO la enmienda que tenía suscripta á la 17. Las restantes hasta la 20 las aprueba la Cámara sin discusión. El secretario lee una enmienda á la base adiciona firmada por el general Ochando y favorable á los empleados de Correos y Telégrafos procedentes del Ejército. El MINISTRO se adelanta á declarar que ningún sargento ó licenciado del Ejército que preste servicio como empleado en estos Cuerpos quedará cesante por virtud de esta reforma; más aún, por ella resultarán mejorados en su haber. De tal declaración se felicita el general OCHANDO, así como el conde de BSTE B ANCORANTES. Al fin se aprueba todo el proyecto. Para el mismo y para los demás üendieti tes de votación definitiva el Senado acueí da la urgencia. Leídos rapidísiniamente por el secretario Sr. Gullón, quedan aprobados. (Abandona el Sr. Maura la cabecera del banco azul y sale del salón. La Cámara aprueba y vota varios dictámenes de carreteras y todos los que figuraban en el orden del día, excepto los proyec tos de régimen local (libro segundo) yacantes de la carrera judicial y exportación de obras de arte. LA CLAÜSjiRA Reaparece en el salón el Sr. Maura, de uniforme, y sube á una de las tribunas de secretarios. Todos los senadores están de pie y se muestran regocijados. El presidente del Consejo lee el decreto suspendiendo las sesiones de Cortes de lí presente legislatura. Y en el acto queda levantada xa sesión, á las seis y veinte. CONGRESO SESIÓN DEL DÍA ¿DE ¡UNIÓ DE 190 En el banco azu! los ministros de Gracia y Justicia y Hacienda. Se lee el acia de la anterior, y antes de ser aprobada pide la palabra sobre ella el Sr. SORIANO. Quiero hacer ia mas enérgica protesta- dice- -contra la actitud observada ayer poi el presidente de la Cámara, que dio un espectáculo que no redunda en prestigio del Parlamento español. El PRESIDENTE: Su señoría no puede continuar por ese camino, sino censurar al presidente por los medios reglamentarios. EISr. SORIANO: Pues enseñaré el acta. en la cual no consta lo que ayer ocurrió. Yo había emplazado al presidente del Consejo, que no vino aquí. Ya está el país hastiado de tantos amaños El PRESIDENTE: Llamo á S. S. al orden seriamente El Sr. SORIANO: S. S. me llama ahora seriamente al orden. Señal de que otras veces no lo hace con seriedad. (Rumores en la mayoría. El Sr. SORIANO: ¿Ya empezáis á corear? Pues esta tarde vais á oir muchas cosas El PRESIDENTE: Por segunda vez llamo á S. S. al orden, y estoy dispuesto á que se cumpla el reglamento. El Sr. SORIANO: Lo que ayer sucedic fue una fuga del Gobierno v del partido conservador Queda ei acta en votación ordinaria. El SrvSENANTíS explica lo necüo ayer por el Si. Clairac, afirmando que no estaba de acuerdo con el obierno ni con nadie. RUEGOS Y PREGUNTAS a se A ias cuatro menos veinte se aore Datcx sión, bajo la presidencia del Sr. Eí Sr. VILLA- NUEVA pregunta al Go bierno si confirma la información remitida á El Impartid por el director de este periódico referente á Jas cuestiones de Marruecos. El ministro de HACIENDA dice que él no puede dar una contestación categórica, y que el Gobierno lo que hará seguramente será indagar lo que haya de cierto en es? información. Rectifican ambos señores. El Sr. PEDREGAL censura el bando publicado por la Alcaldía de Madrid referente á la rectificación del censo electoral. Dice que, á juzgar por lo expuesto en este bando, sólo podrán ser incluidos en el censo electoral los que figuren en el padrón municipalj cosa inexplicable y absurda, porque entou- í ees ó sobra el padrón ó sobra el censo. El ministro de GRACIA Y JUSTICIÉ i 11 nrammrinmnninuuiii un; n ¡n