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DE TODAS PARTES ARTE, LITERATURA, SPORTS É INFORMACIONES TRIBUNALES 1 IN ATROPELLO En la Sección tercera compareció ayer para ser juzgado un sujeto á quien el fiscal y la representación de la familia de la víctima acusaban de un homicidio por imprudencia, pues el procesado atropello con el carro que guiaba á una trapera que iba montada en un burro por la calle Ancha. La prueba practicada en el juicio demostró, sin embargo, que el conductor del carro había avisado repetidas veces á la mencionada mujer y hecho cuanto pudo para evicar el atropello, y el fiscal, en vista de esto. íetiró su acusación. El acusador privado siguió, no obstante, estimando la culpabilidad, y en tal sentido solicitó un veredicto del Jurado. Ei defensor, Sr. Jiménez de la Puente, abogó por la absolución de su patrocinado. Hoy deliberarán acerca del asnnto los iueces populares. La tuvieron ayer en la uNA SORPRESA Sección p r i mele mismo r a los magistrados, el fiscal, el defensor, I I N BANQUETE El banquete con que se proponen obsequiar algunos compañeros de profesión al letrado Sr. Coronas por su triunfo en las últimas elecciones de concejales se celebrará en el restaurant de la Huerta el próximo sábado, á las ocho y media de la noche. Las tarjetas para dicha fiesta se expenden en el Colegio de Abogados. UN PASANTE SECCIÓN LITERARIA EL TREN RÁPIDO CUENTO, POR JACQUES NORMAND procesado... Y no era la cosa para menos; porque sostener el representante del ministerio público que Fernando Cáceres, á quien acaso en el juicio su propia madre, era autor de un delito de robo; manifestar su conformidad con tal calificación el letrado defensor, porque Fernando había penetrado por el montante de la puerta en una habitación que su referida madre tenía alquilada á un huésped, y robado á éste cerca de 400 pesttas que guardaba en un baúl qne descerrajo el procesado, y quedar convertido el hecho en hurto, no es algo que se ve todos los días. Don Armengol Dallares, patrono del acusado, no acertaba á explicarse lo ocurrido. -Yo- -decía- -estaba completamente convencido de que le declararía el Jurado culpable de un robo, porque el hecho de entrar por un montante en el cuarto y descerrajar el baúl dentro del cual estaba el dinero que sustrajo no permitía hacerse ilusiones acerca del Tesultado; pero ante la realidad no abe dudar. ¿Pero usted ao sostenía que el delito podía ser un hurto? -Yo no, porque me encargué repentinamente de la defensa y me parecía que el íiscal estaba en lo insto. -Así, pues, ¿se ha encontrado su defendido con una rebaja considerable en la peaa sin sospechar que tal cosa pudiera suceder? -No cabe negarlo. Sin duda la Providencia ha querido resarcirle del dolor que le haya producido el verse acusado por su madre en plena vista. I, a Providencia, ¿eh? Pues de todos mo dos, que sea enhorabuena, porque reducir á seis meses un castigo que pasaría de dos años merece un parabién. Y cuantos oyeron referir esta sorpresa felicitaron á D. Armengol. I A CONFIANZA El Jurado, reunido en 1l aSecciónsegundapara juzgar la causa seguida contra Macario y Melitón Herrera por el robo cometido en el domicilio de doña Josefa Colás, emitió ayer un veredicto de culpabilidad para Macario, y de inculpabilidad para su hermano. La Sala, en su virtud, dictó sentencia imponiendo al procesado la pena de ocho años de presidio mayor. Melitón Herrera fuéabsuelto libremente. III T odo el mundo se hallaba ya en su sitio. J Los mozos de estación iban cerrando á toda prisa las portezuelas. -Esta mujer es un poco distraída- -pensé. -Va á perder el tren indudablemente. ¡Señora... señora! -dije á grito pelado desde mi ventanilla. Pero la interesada se encontraba muy lejos para oir mis voces. Oyóse una campana, luego un pito, después el agudo silbido de la máquina. ¡Ños marchábamos! ¿Qué hacer, Dios mío? Una idea relámpago cruzó, por mi cerebro. Aquella desdichada ¿iba á quedarse allí, con un frío tremendo, sin su equipaje... sin dinero tal vez? Y velozmente, sin pensar nada más, agarré las maletas, la manta, los cabás... todo, en fin, lo arrojé á los andenes tan pronto como pude. Los ejes rechinaron al arrancar 1 tren. Un moni tuto más tarde, mi estupefacción no tenia límites. El asombro me dejó petrificado al ver á la viajera que entraba por el lado contrario del vagón. aí sobre mi asiento, espantado, aturdido, llorando de vergüenza por mi torpe y ridicula precipitación. ¡Horror mil veces! ¡Me había equivocado... La señora- del puesto de periódicos no era mi compañera. Su parecida, indumentaria me había hecho caer en un error de terribles consecuencias. ¡Es absurdo que dos mujeres puedan vestirse igual! ¿No debieran prohibirlo las leyes? En mi confusión, deliraba, iSoberbia plancha acababa de hacer! Apenas hubo entrado en el vagón, mi compañera lanzó un grito de angustia. ¡Mi equipaje- -exclamó en seguida. -mi equipaje! j ¡Me lo han robado! Y por primera vez me miró, ¡con qué expresión, Dios inmenso! Te aseguro que no podré olvidar aquella mirada jamás. -Tranquilícese usted, señora- -balbucí, -no se trata de un robo. Su qnipaje. se ha quedado en Tonerre. ¿En Tonerre? ¿Cómo? Se lo expliqué todo, ruborizándome como un niño travieso que se ve descubierto en sus travesuras. -Me horroriza mi acción- -seguí diciendo; -pero fíjese usted en el motivo de mi conducta. Soy un torpe, un imbécil. Téngame lástima. En cuanto á sus efectos, nada tema por ellos. Telegrafiaremos en la primera estación y los remitirán al punto. Los tendrá usted, aunque me sea preciso ir al confín del mundo para encontrarlos. -Está bien, caballero- -contestó secamente. Y se marchó á un riiicÓB, mordiéndose de pura cólera los guantes. A los pocos minutos se puso á tiritar. El frío se hacía más intenso cada vez. ¡Un tiempo de mil diablos Luego, esas Compañías no calientan los coches... Y la infeliz no podía arrebujarse como en París. Su manta estaba lejos... ¡en Tonerre, por mi culpa! -Señora- -la dije humildemente, -la suplico que acepte mi manta. Va usted á constiparseTM y yo no me consolaría nunca. ¡Déjeme usted en paz, caballero! -fue su contestación. Su indignación la hacía mostrarse encantadora, bellísima. El amor me dio alientos y comprendí que llegaba el momento de las grandes resoluciones. ¡Señora- -repetí, -ó acepta usted mis ofrecimientos, ó me arrojo en el acto por una ventanilla! ¿Está usted loco? -liada, señora; ó toma- usted la manta, ó me tiro- -contesté aproximándome á los vidrios. Paredó convencerse ante mi actitud y accedió á mis pretensiones, no sin argumentar. -Entonces, caballero, el que va á constiparse es usted. -No seinquiete por mí. Yo no soy friolero, y, además... es muy justo qne sufra las resultas de mi estupidez. -Diga usted áe su apresuramiento, de su irreflexión. Obró usted noblemente, si se mira bien. Pero ¿cómo pudo usted conf un dir á aquella señora conmigo? ¡Me pareció tan adorable Sonrió á mi galantería. El hielo estaba roto. Entiéndase el hielo de la conversación, pues el otro... el de la temperatura, comenzaba á apoderarse de mis extremidades. (Concluirá) I 1 a casa de Cisneros. Ayer se reunió, bajo la presidencia del alcalde, la Comisión municipal de Hacienda, y acordó proponer al Ayuntamiento que se adquiera la casa núm. 4 de la plaza de la Villa, conocida por el nombre de Casa de Cisneros, con objeto de instalar en ella algunos servicios, como el de Policía urbana, que conviene estén cercanos á las oficinas principales y que hoy están funcionando en la tercera Casa Consistorial. En ésta se proyecta establecer la academia para la banda y alguna otra dependencia. Todo ello realizando en uno y otro edifif icio algunas obras de reparación y distribución. vonativo anónimo. En el cepillo que para limosnas á la Casa de Socorro del Centro hay instalado en la iglesia de Santa Cruz se hallaron ayer, al ser abierto para formalizar el ingreso, cuatro billetes de á cien pesetas. Se ignora, naturalmente, quién sea el autor del donativo, aunque se supone que se trata de persona que de este modo muestra su gratitud por alguna asistencia que reeibió. y que, por lo menos, conoce los buenos servicios que en dicho benéfico establecimiento se prestan. 1 a banda municipal. Próximamente dará la banda del Ayuntamiento de Madrid un concierto en el teatro Real. 1 importe de la recaudación se destinará á la Asociación Matritense de Caridad. NOTAS MUNICIPALES