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nn TODO EL MUNDO, POR CORREO, C BLE, TELÉGR AFO Y TELÉFONO y? fc ABC DE TODO EL MUNDO, POR CORREO, CABLE TELÉGRAFO i M Y TELEFONO BALAGUER. EL APLECH CARLISTA oc Baii ENTREGA DE LAS CUATRO BANDERAS DE LOS CENTROS CARLISTAS DE BALAGUER, MOLLERUSA, PONS Y MONÜAY entre loque acabo de ver por tierras sajonas y esto que encuentro en las latinas tierras. Guardóme los comentarios que se me ocurren para nuestro daño y me resigno, ARIS 1 AN) CEMONOS! JUueve a t o d a s porque estoy convencido de que el mal no horas, llueve, á tiene remedio y porque no es cosa de pasartorrentes; los bulevares están intransitables, se la vida como un padre misionero... Hemos quedado en que lo que hay qua y á ciertas horas de la tarde el acto de cruzar de una acera á otra acredita un valor á imitar es el patrón parisiense, y las modas toda prueba. Entre nube y nube, el sol hace de París se imponen en el Sur de Europa. breves apariciones y el- cíelo se asemeja al Ved á una elegante de Roma ó de Madrid, semblante de un niño que después de una y en nada se diferenciará de la parisina, llorera consigue lo que quería y sonríe ale- mientras las elegantes de Berlín y de Cogre, corriéndole aún las lágrimas por las penhague parece que se ponen el sombrero con honda. Van mal vestidas, pero no comejillas. A. 1 llegar á París nos encontramos con dos pian nada. I,o mismo ocurre con las costumbres poescándalos en puerta: el de la venta de las gracias de la Justicia y el de los horrores de líticas y administrativas. El patrón francés ía Marina. Van y vienen los jueces, cabil- se nos ha impuesto, y esos escándalos que dean los ministros, la gente política se mira periódicamente estallan en París son los con desconfianza y los aeusados, sin negar mismos que han apasionado recientemente los delitos que se les atribuyen, hablan con á la opinión en Italia. Si la Cámara francedesenfado y amenazan con tirar de la manta. sa nombró una comisión para investigar las ¡Oh Yo no quiero establecer contrastes interioridades de la Marina, la Cámara itaDE NUESTRO ENVIADO ESPECIAL ABCÉN PARÍS liana hace tiempo que nombró su comisión con el mismo objetó. Nosotros no hemos podido nombrarla porque no tenemos Marina; pero apenas se ha pensado en tenerla, ya han visto ustedes la escandalera. ¡Digo! ¡Si esto ocurre antes de tener los barcos... En cambio, en el resto de Europa ni c pian las modas ni los sistemas que emplea la Administración parisina. Así están de atrasados... No saben lo artístico que és ui: sombrero adornado con plumas de hérov blanco, ni lo encantadora que resulta una huelga de carteros y telegrafistas. Pero, ¡qué demonio! nosotros debemos parisianizarnos. Es de Francia de don 1 e vienen la luz y las enaguas de cinco mil francos. El teatro francés es el primero del mundo; la literatura francesa, el ama de cría de todas las literaturas; la pintura, ¡oh! la escultura, ¡ah! y la mujer, ¡oh, la, la! ¡Parisianicémonos! Para conseguirlo, no hay más que hacer viajecitos á París, gastarse el dinero con las cocotas de Montmartre y beber Cordón Rouge en los restaurants de no-