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A B C M A R T E S 1 D E J U N I O D E 1909. EDICIÓN i. PAG, i 3 DE PALACIO El Rey recibió ayer en audiencia al nuncio de Su Santidad y al ministro de los Estados Unidos en España. Se dice que SS. MM. tienen el propósito de que el vastago regio que nazca lleve el nombre de Alvaro ó Beatriz, según sea Infante ó Infanta. La corte se trasladará á La Granja el próximo domingo por la mañana. El dia antes saldrán para San Ildefonso 54 guardias Alabarderos, al mando de cuatro oficiales mavores. La marquesa de Santillana cumplimentó ayer á la Reina doña Victoria, y D. Tomás Bretón y el doctor Bejarano, á la Reina madre. La infanta doña Isabel, con la marquesa de Nájera, siguiendo piadosa costumbre de años anteriores, asistió ayer mañana, en la iglesia de San Ginés, á la solemne función religiosa que la Congregación de la Virgen del Amor Hermoso dedica á su excelsa Titular, cuyo panegírico hizo brillantemente el rector de Sqn Francisco el Grande, padre Calpena. Iva Infanta, que se dignó conversar con varios congregantes; fue despedida en el atrio del templo por el presidente é individuos de la Junta de la Congregación. así de las malas compañías á que se ven expuestos con el aislamiento en país extranjero. Tanto en el Comité protector de París como en el que se acaba de formar en Barcelona se congregan los nombres más ilustres, conocidos y respetados. Mañana dará una causene en el Centro de Defensa Social, Príncipe, 7, primero, bajo los auspicios de la Asociación de Conferencias, y, á juzgar por el programa, resultará sumamente interesante y entretenida. Versará sobre Los salones literarios de nuestra época y al terminar expondrá la finalidad de la obra que patrocina. Dado el nombre y el talento del conferenciante, y el tema escogido, que forzosamente ha de interesar mucho, es seguro que se llenará el salón del Centro de Defensa Social, y que el vizconde de Montozon marchará de Madrid tan satisfecho como salió de Barcelona, de Atenas y de todos los puntos visitados por el brillante escritor é incansable propagandista, y que el Comité de Madrid no dejará nada que desear al de Barcelona y París. Saludamos respetuosamente á nuestro ilustre huésped y le deseamos que su estancia entre nosotros le sea muy grata. SECCIÓN LITERARIA alguno trente á lo escrito. El testamento era un acto legal en que constaba su voluntad expresa; era un hecho eficaz, consumado conforme á ley y refrendado por el notario y los testigos. ¡El desdichado Marcial motriría sin impedir que aquel abominable documento surtiese sus efectos, escarneciendo su memoria para siempre! Quiso llamar á voces en demanda de auxilio y relatarla infamia á los vecinos que acudiesen. Su garganta negóse á los sonidos, mientras que la parálisis se apoderaba de sus piernas. Vio avanzar á la muerte, y en los- últimos resplandores de su espíritu representósele su casa, Cazebére habitada por el sobrino criminal, que la disfrutaría en adelante. De improviso, el relámpago de una idea iluminó su mente, que se iba obscureciendo por instantes. Alargó el brazo izquierdo, y con la mano trémula asió el cirio bendito que alumbraba su muerte, le elevó hasta poner la llama en contacto con las cortinas de su lecho, y el lienzo ardió. Vio á la llama iniciarse, remontar con rapidez el cortinaje, ganar el techo, cebándose en las vigas polvorientas, que ardieron como yesca, rechinando al carbonizarse. Marcelina y Julián precipitáronse, locos de terror, á extinguir el incendio. Era tar de. Dos segundos después expiraba Marcial; el techo de Cazebére se derrumbó en el mismo instante con infernal estrépito... ECOS MILITARES C l domingo se cayó en la plaza de Cáno vas, del caballo que montaba, el tercer jefe del Estado Mayor Central. Conducido inmediatamente á la Casa de Socorro, fue curado y trasladado á su domicilio. A yer celebraron una detenida conferencia en el ministerio de la uerra el señor Maura y el general lanares. A yer firmó el ministro el nombramiento de profesor de la Academia de Infantería del capitán D. Antonio García Reyes; el pase á situación de reemplazo en Zaragoza del teniente auditor de segunda D. Carlos de la Escosura Fuertes, pasando á ocupar el destino que éste deja en la primera región el de igual empleo D. Antonio Díaz Tabora. También firmó el destino á Canarias de un primer teniente de Ingenieros que lo tenía solicitado. prestará el servicio de jornada cerca de SS. MM. en La Granja el primer batallón del regimiento de Wad- Ras, mandado por el teniente coronel D. Pío López Pozas. EL INCENDIO DE CAZEBÉRE CUENTO, POK JEAN RAMEAU I I I Y ÚLTIMO TRIBUNALES JV IALVERSACION Un individuo llamado JT -José Moreno Frutos, vecino de Canencia, fue designado por el Juzgado municipal de Garganta depositario de unos bienes embargados á Félix Moreno; pero al ir el juez á incautarse de aquéllos no pudo hacerlo porque los bienes habían desaparecido. Interrogado Félix acerca de lo sucedido, manifestó que había vendido los bienes porque se encontraba apurado de dinero. Claro es que ante tal declaración procedió el Juzgado á procesar al fresco y ayer tarde compareció éste ante el Jurado, reunido en la Sección cuarta de la Audiencia. El fiscal acusó al procesado de un delito de malversación de caudales; pero el defensor, Sr. Herrero (D. M. demostró á los jueces populares que su patrocinado era inoeente, y así lo reconocieron en el veredicto. José Moreno fue absuelto por el Tribunal. fOClNERA EN EL eEustaquia González s una- -que como cocinera prestaba sus servicios en el domicilio de doña Jerónima Lafitte, calle de Zurbano, número 11, piso tercero. Un día que se encontraba sola y sin mucho que hacer en la cocina cayó en la tentación de apoderarse de varias alhajas, que posteriormente fueron tasadas en la cantidad de ¿69 pesetas, y al efecto fracturó la puerta de un armario de luna donde doña Jerónima guardaba sus joyas y tomó las que había para empeñarlas inmediatamente. De regreso á su casa, pensó en la manera de fingir un robo- para que la dueña del cuarto no sospechara que la autora del delito era su propia sirvienta, y como lo proyectó lo hizo; pero se dio para ello tan mala maña, que inmediatamente se descubrió el engaño. Eustaquia había, en efecto, fracturado la puerta dé entrada á la habitación, pero por dentro... Interrogada hábilmente por el comisario, acabó por confesar su ¿lelito, y ayer ocupó el banquillo en la Sección tercera. Ei fiscal y el acusador privado sostuvieron que la procesada era autora de un delito de robo; pero el Jurado, de acuerdo con el defensor, Sr. Barriovero, la declaró inculpable. BANQUILLO pobre chica HUÉSPED ILUSTRE C e encuentra entre nosotros el ilustre líte rato francés vizconde Rene de Montozon Braehet, monárquico, católico no sólo en teoría, sino en la práctica, que está realizando un viaje por Europa con objeto de dar á conocer una obra hermosa y sumamente útil, Le Foyer des Jeunes, que un grupo dejóvenes de la buena sociedad piensa fundar en París. El Foyer des Jeunes tiene por objeto protejer y guiar á los jóvenes extranjeros á quienes sus estudios ó su carrera lleven á París; proporcionarles un centro de reunión en donde encuentren los elementos necesarios para entrar en- relación con las personalidades más salientes del mundo artístico, científico y literario, cuya protección y apoyo tan útil les ha ser para su porvenir. Lejos de su patria y de suiamilia, encontrarán en el Foyer amigos que puedan ayudarlesea los momentos difíciles, preservándoles El rostro de Marcial continuaba inmuta ble. A la cabecera, sobre la mesa de noche, chisporroteaba tristemente el cirio que encendiera Julián, y su luz mortecina producía vagas sombras en los rincones de la estancia. Hubo un momento de espantoso sileccio. Mas bien pronto dejóse oir el ruido ligerísiino de un leve soplo que salía de los labios de Marcial. El desgraciado pareció reanimarse. Contrajéronse sus miembros como en un espasmo, é inclinando hacia un lado la cabeza fijó en Julián los ojos apagados y vidriosos. ¡Vivía! -exclamó Julián, echando un paso atrás. Y Marcelina, dominada por el terror, corrió á ocultarse en un extremo de la alcoba. Poco á poco Marcial comenzó á respirar con ansiedad. Parecía sentir mna opresión terrible en los pulmones. Sus inspiraciones eran tan violentas, jque producían un silbido agudo entre los dientes. Los ojos se dilataron amenazantes, animándose con un brillo singular. ¡Mi casa, no! -dijo de repente Marcial encarándose con su sobrino. ¡Mi casa, no! Y tres veces aún repitió estas palabras, desesperadamente, con toda la energía que le restaba en los umbrales de la eternidad. El moribundo había comprendido todo. Acababa de enterarse de la perfidia de su cónyuge. Con- un pie en el sepulcro, tuyo ocasión de convencerse de su vilipendio. ¡La deshonra tenía envenenado el ambiente de Cazebére, donde él creyó vivir en la felicidad! Rebelóse su dignidad al recordar que poco antes había legado aquella casa al miserable que mancilló su honor. ¡El no podía morir así! Era necesario destruir, derogar, substituir el testamento en que favorecía á aquel infame, y, en medio de su apoplejía y de su afasia, agotó cuantas fuerzas le quedaban para emitir las tres palabras en que rectificaba su injusta liberalidad hacia el malvado. Pero aquellas palabras no tenian valor