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A B C LUNES 3i PE MAYO DB 1909. EDICJQN j. PAG. 6. t Todos los oradores fueron muy aplaudidos. I, a fiesta terminó con un breve y sentido discurso del Sr. Romillo, en el que hubo cariñosas alusiones á la Prensa, allí representada por muy queridos y dignos compañeros, en nombre de los cuales contestó el redactor del Heraldo Sr. Cerezo. Cegundo. Pañoleto, Hegro morcillo cho rreao, numerado con el 78. Su estampa fue magnífica, pero los hechos no correspondieron á la estampa. Desde que pisó la plaza evidenció su poca bravura quedándose en los Yuejos de los capotes, entrando gazapeando á ios piqueros y saliéndose de la suerte aruelto y rebotando. Además, dolióse pronto al hierro é f allego. hizo la faena defendiéndose en las tablas y También se celebró en el salón de fies- con el hocico por el suelo. tas del Centro Gallego de Madrid un ban ¡Un bicho de alivio! quete en honor de su secretario, D. Ricardo Acosándole llevó cuatro reñlonazos y una Rodríguez Vilariño, con motivo de su triun- vara en regla, siendo de anotar en el primer fo en las últimas elecciones municipales, sa- tercio unos buenos capotazos de Chiquitín liendo concejal por el distrito de Buenavis- y una cornada con suerte que sufrió Manota, y los socios del mencionado Centro, para lete, sin más detrimento que la pérdida de demostrar sus simpatas al Sr. Vilariño, or- una hombrera. ganizaron este banquete, que resultó un Al segundo torció llega Pañoleto desafianacto muy simpático. do, tapándose y arrancándose sobre seguro. Iva comida fue muy bien servida. Y, compensando esas buenas cualidades, corta el terreno y cabecea que es un primor. Esto no obstante, Chiquilín clava un par de valiente, oyendo justas palmas. Recale ao prepara el pajarraco á Manolete con unos niantazos buenos. EN MADRID Y los demás peones abusan del percal in para que nuestros lectores puedan formar- necesariamente, pues por suerte para Ma se idea del aburrimiento que sufrimos nuel Rodríguez, Pañoleto atiende á la muleta. El diestro de Córdoba emplea el trapo rojo ayer los candidos que acudimos á la plaza de toros esperando presenciar algo notable de cerca, sereno y adornándose, y entra á bastará con que les digamos que la corrida matar de cerca, pero rapidísimo y alargando el brazo, resultándole media atravesadiduró tres horas y media. Y que la fiestecita sólo dio de sí, entre lla y desprendida. Sigue pasando tranquilo, y frente al 7, y ocho toros, todos bien presentados, dos buenos; en las faenas de los espadas, dos acep- con los terrenos cambiados, entra muy bien tables, y en las de los picadores y banderi- y deja media estocada que basta, escuchanlleros, detestables en general, cuatro ó cin- do abundante? y merecidas palmas. co puyazos y dos ó tres pares de banderi- f e r c e r o Resbalao, núm. 88, negro bragao, llas dignos de aplausos. nieano, muy escobillao del derecho. lidiaron ocho reses de Miura las cuadriMartín Vázquez le obsequia con tres vellas, de Vicente Pastor, Manolete, Martín rónicas, una buena. Vázquez y Rodolfo Gaona. Y Manolete sobresale en quites, escuchanX, a tarde estaba espléndida; el calor fue do palmas. asfixiante; el lleno, rebosado y la animaEste toro, como la mayoría de los lidiaron, grandísima. dos ayer, acosándoles ó sin acosarles, cumDompió plaza un toro de gran tipo, apo- plieron en varas y mataron caballos; pero dado Cerrojito, colorao, ojalao, que lucía hicieron tan feamente la pelea, que parecían mansos. el número 47 de la vacada. Como disculpa tienen la infernal de Vicente Pastor le saluda coa algunos ca- que fueron objeto, la absoluta faltalidia dide potazos, perdiendo el percal. rección que se casi El bicho, que manifestó eu principio ten- nunca entraroi iotó en la plaza y quepero bien los varilargueros; dencia á la huida, se crece al castigo, no consignamos el lecho antecede porque obstante el lío que impera en el ruedo y de 1 creemos que responde que opinión general abuso de recortes y capotazos, y toma cineo que formó el público. á la puyas arrancando de largo, mostrándose Garroche, Gonzalito y, por haberse corduro y seco. una banderilla, el I ps picadores lo hicieron pésimamente, y tado éste una mano con malamente el sePollo Varillas dio lugar á que el miureño se en- gundoPosturasy llenaron Vázquez cogió los tercio, friase por empeñarse en picar con ua caba- avíos de matar y Martín á pasar á su enecomenzó llo que estaba casi muerto y, por tal causa, migo deslucidamente, pero de cerca y tranno obedecía las riendas. quilo, no obstante haber sufrido una peliEn quites sobresalió Gaona, singularmen- grosa arrancada. te en uno oportunísimo. Entra bien á herir y señala un pinchazo Cerrojüo llegó noble y bueno á los dos úllo alto. timos tercios, cumpliendo los chicos de Vi- enContinúa pasando apático y sin castigar cente Pastor con tres pares de rehiletes, lo debido con la muleta, no obstante que el buenos los uos primeros. El ex Chico de la Blusa muletea á su ad- toro la obedece sin dificultades. Arranca nuevamente el diestro de cuarversario seco y despegado, y, en cuanto que teando escandalosamente cerca, pero la real marcar cuadra, entra á herir cuarteando horrorosa unión, y deja otro pinchazo hondo. (Pitos. é inmotivadamente, pues el bicho es una pe- Nuevos pases, y el toro, que está hecho rita en dulce por lo bravo y manejable, lar- un marmolillo, se echa aburrido; el puntigando un pinchazo de travesía. Continúa mostrando indecisión deplora- llero lo levanta, y después de recorrer el ble y hace una faena pesadísima y desluci- ruedo dobla Resbalao definitivamente, ¡Ya da de muleta, intercalando un segundo pin- era hora! (Pitos para el apático espadafsevillana. chazo, también marchándose del mundo al iniciar el viaje; otro, entrando más derecho, uarto. ISlaranjito, negro zaino, núm. 80. pero sin apretarse, y otro con marcadísimo Voluntario, pero blando, acepta cinco picotazos, uno bueno del Chano. cuarteo. (Pitos. Descabella al primer golpe, y el diestro A banderillas llegó tardo é incierto, y loa zareilleros quedaron menos que medianamadrileño escucha palmas y pitos. mente. ¡Qué lástima de toro! Gaona pasó fresco v decidido, y entrando; No tuvo más defecto que el de taparse algo; pero, ¿para qué sirve la muleta sino corto y por derecho hizo doblar á su enemipara hacer que los toros que la toman per- go de una estocada algo delantera, tal vea sin que el toro le viese. Eectamente descubran el morrillo? Cae el toro, le levanta el puntillero, vuel ve á caer el toro por efecto de la estocada, y Rodolfo ü- aona escucha una ovación. En el intermedio del cuarto al quinto toro riegan la plaza, la arreglan los areneros y resuenan palmas por la rapidez y habilidad con que se prestaron dichos servicios ara O a que no resulte tan pesada la reseña como lo fue el espectáculo de los toros restan, daremos cuenta semitelearráf tea mente. Toro quinto rehuyó pelea en un principio. Crecióse algo y tomó cinco varas, deiando sobre la arena dos caballos. En banderillas aplaudióse magnífico paí Morenito de Valencia, que entró corto, cuadró en la cabeza y levantó los codos á ley. Vicente Pastor muleteó frío, despagado sufriendo desarme y palotazo mano al tercer pase. Sin más, apenas muleta, largó sablazo, (Pitos. Toro, marmolillo, pero manejable. Diestro, apático, para poco, encorvado, desconfiadísimo. I arga pinchazo hondo cuarteando, que ¿nace humillar res. (Pitos y palmas. Si su toreo es seco, desabrido y al rnataf se aflige, ¡qué alegrías nos va á proporcionar este muchacho! Oexto. Lancéale Manolete parando poca Remata primer quite con una larga que se aplaude. Tientan la piel al bicho eu seis ocasiones, á cambio de cuatro tumbos y tres jacos cara el arrastre. Banderilleros tardan mucho, cumplen mal, haciendo al toro- -que estaba incierto- -des- armar y descomponerse. Manolete muletea cerca y tranquilo, y ek cuanto cuadra el bicho arranca á herir y deja una estocada caída. Nuevos muletazos sin empapar y paran. do poco. Alones trata de ayudarle, cae al suelo J pasa á la enfermería por haber sufrido utf fuerte golpe. Bicho, quedadísimo, defiéndese tablas dej 10; Manolete, apático; faena muy pesada. ¡Un mar de aburrimiento! Al fin, sablazo y pitos. Oéptimo. Magnífica faena primer tercio, 13 Nueve varasen ocho palmos de terreno, mostrando codicia, poder, bravura, de- sanando, arrancando largo, recargando ver dad. Agujetas, superiores puyazos, reunién dose admirablemente; (Ovación toro y pi- t cador. Banderilleros, mal. Peones descomponen bicho exceso capotazos. Martín Vázquez, tres pases; cita con el pie como para recibir; toro no acude, y Martín Vázquez suéltale estoconazo delantero y atravesado. Al arrastrar el toro, ovación estruendosa quizá exagerada, pues tres primeros puyazos no fueron de gran castigo. Efl que cerró plaza cumplió en varas. Eft una de éstas recargó el bicho y cayeron unidos picador, caballo y toro, sacando los monos al picador de entre los cuernos del miureño. Con un buen par de rehiletes y dos me dianos pasó el de Miura jurisdicción Gaona. Este encuéntrale incierto, pero acudiendo trapo. Pasa cerca, sin confiarse; acentúase desconfianza Gaoua, y, ai fin, suelta estoca da alargando brazo, volviendo rostro. ¡Y eran las ocho meaos siete minutos! TOROS Y NOVILLOS EN VISTA ALEGRE edia entrada había á la hora de enipeL zar la fiesta, y bien puede darse por satisfecha la Empresa de elio, porque coa el atrayente cartel de los rrnuras y el exce-