Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C MIÉRCOLES 26 DE MAYO DE 1909. EDICIÓN i. PAU. 4. rá fácilmente que la entrevista de Brindisi no haya traspasado los límites de un acto de pura cortesía. Es posible, sin embargo, que se haya hablado de la renovación de la Triple Ali nza. Allí estaba el Sr. Tittoni, que no se da cttertta de lo impopular que es esa alianza. La renovación está incluida en su programa. Como que esa renovación es su razón de ser desde que se ha identificado en absoluta con ella. El eco de los discursos pronunciados en Viena confirma el temor de que los intereses dinásticos han impuesto comoromisos an ese sentido. Como la Constitución italiana concede al Rey la facultad omnímoda de contraer alianzas, es probable que los partidos demócratas que tienen asiento en el Parlamento pidan la revisión de esa Constitución en el 3 entido de someter á la crítica de la representación nacional esa facultad, que es uno de los privilegiQS del jefe del Estado. p L MATRIMONIO CIVIL Existe el pro propósito entre ciertos elementos parlamentarios de suscitar de nuevo la cuestión de la preeminencia del matrimonio civil sobre el religioso. En algunos países no puede celebrarse el matrimonio civil si los novios no presentan un certificado declarando que se ha celebrado el matritnonio canónico. En Italia se puede celebrar el matrimonio religioso antes ó después del civil, y ese sistema da lugar á muchos abusos. Varios diputados han presentado uffa proposición pidiendo que sea siempre anterior el acto civil al acto religioso. En los centros eclesiásticos no se muestran intransigentes, contal de que la ley sea condescendiente cuando los interesados deseen casarse in articulo mortis. Pío X, que ha reformado la legislación del matrimonio religioso, no será hostil á un acuerdo sobre un asunto tan delicado, y al adoptar esa actitud lo hará con el objeto de hermanar los derechos de la Iglesia con los del Estado y de contribuir á que reine el orden en la sociedad civil. FRANCO FRANCHI. Roma, ¡9 Mayo EN LOS PASILLOS T esde primera hora había en el Congreso una gran afluencia de diputados ministeriales. ¿Viene usted de Valencia ó de Esquirias? -me ha preguntado un compañero. -Creo que vengo de Valencia. ¿Por qué 0 dice usted? -Los periódicos han. hablado de su artículo sobre Esquivias. ¿Es posible? No he leído- nada; con el torbellino de las gratísimas fiestas valencianas no ha sido fácil leer ni siquiera un periódico. -Dicen que ha resultado agüella un espectáculo magnífico. -Soberbio; el Rey estaba encantado. No ha parado un minuto. Se necesita una salud de bronce y un temperamento de aeero para hacer ¡o que hace el Monarca. La tarde de la batalla de ñores, después de dar unas vueltas en una carroza, cuando fue á bajar, sin esperar á que pusiesen para hacerlo una escalera, dio un salto rápido por encima de la alta baranda, y se puso en tierra, entre el asombro y los aplausos de la multitud. No puede darse ni más flexibilidad ni más bizarría. Han sonado los timbres llamando á sesión. Los diputados han entrado en el salón de sesiones. En la primera votación ian tomado parte 186 diputados conservalores. La mayoría se compone de 2 8. Para aprobar la ley se necesitaban 193 diputados. Hubieran cubierto el número los diputados ministeriales, de haber permanecido en la Cámara todos los que se hallaban en ella á primera hora. Hay que tener en cuenta que la votación se había señalado para las seis de la tarde, y que en esta creencia algunos diputados se ausentaron momentáneamente del Congreso para volver luego, y que otros retrasaron su llegada. Después de verificada la votación, se adhirieron á ella 17. Estos 17, sumados á los 186 anteriores, hacen 203, número que excede á los 193 que se necesitaban. Para ser exactos en absoluto había que añadir que de estos 203 votos hay que separar dos, que no son ministeriales y que votaron con el Gobierno. Son los señores duque de Almodóvar del Rio, liberal, y Ventosa, solidario. -La votación- -decía luego un parlamentario- -ha sido un alarde de fuerza. El Gobierno puede estar satisfecho. No hay que olvidar que nos hallamos al final de una segunda legislatura y que el Gobierno lleva en el poder más de dos años. Muchos diputados han acudido sin vacilar, abar d mandólo todo, algunos haciendo largos viajes, otros lastimando negocios emprendidos. ¿Habrá ocurrido esto muchas veces en nuestro Parlamento? Descontemos los diputados que se hallan enfermos, otros que no han podido materialmente venir á Madrid, y se verá que la mayoría en masa ha estado al lado del Cjwbierno. Después de las votaciones, los pasillos ae la Cámara se han llenado de diputados y periodistas, Se hacían muchos comentarios sobre lo ocurrido en el. salón. Se hablaba también del discurso pronunciado por el presidente del Consejo en el Círculo Conservador de Valencia. -Los periódicos- -se decía en un corr -no han dado á este discurso toda la importancia que realmente ha tenido. Maura pronunció un discurso breve, pero de una energía y de una concisión extraordinarias. Dijo que había que perseverar en el camino emprendido pasando por eneima de la animadversión, de la hostilidad y de la envidia de unos pocos. Manifestó que él tenía confianza en. la opinión sana de España. Advirtió que había que acabar con la política de intrigas, de logros y de hechos personales, que él no estaba dispuesto á fomentar y satisfacer. Hizo notar también que aun quedaba gran parte del camino por recorrer En otros corros se hacían cabalas y horóscopos sobre la marcha que puede llevar la política en España. -Yo no sé- -decía un parlamentario- -lo que harán los liberales cuando se convenzan de que no vienen al Poder tan pronto como ellos creen. I partido liberal- -se replicaba- -no tiene ni organización, ni masa popular ni programa para venir al poder. El partido conservador ha hecho reformas liberales- -las cuales debía haber realizado el partido liberal- -tales como la ley de Administración local y la ley Electoral. Ha realizado refor mas sociales, obreras, y llevará otras á ja práctica. (La legislación española sobre materia obrera se debe, no á los liberales, sino á los conservadores. El partido conservador planea unj vasto proyecto sobre obras públicas, que el ministro de Fomento presen tará á las Cortes. Finalmente, el partido conservador hará también la reorganización y dotación de la enseñanza, por que tanto se clama- -De modo que usteü, ¿no ve el mouvo por que pueden llegar al poder los liberales? -Ningún motivo. Además, piense usted en lo que podría resultar de unas elecciones con voto obligatorio, de unas elecciones verdad hechas por el partido liberal. Podría resultar una tremenda, ruidosa derrota del partido liberal- -Pero de las futuras elecciones generales puede salir un contingente grande de dipu ¿tados antidinásticos. -No lo crea usted. Lo que podrá pasar es que se vaya acentuando un movimiento de las masas católicas, tradicionalistas, hacia los conservadores. Agrandado de este modo el partido conservador, en él puede iniciarse un desprendimiento de los elementos más liberales, más reformadores, que s- erán los que pasen á constituir un nuevo partido liberal. -Nos deja usted un poco indecisos. ¿Qué pasaría en el campo liberal cuando los levantiscos é impacientes se percataran de que no meses, sino años, iba á durar el destierro? -Pasaría tal vez, llegado este caso, que obligarían á Moret á hacer. algún acto parecido al- antigao ázlpapelüo. Moret amenazaría con retirarse de la política; llegaría, en efecto, á retirarse. Pero si el partido conservador, por sus anhelos en bien del país, contaba con la opinión de España, el acto de Moret y los gritos de los revoltosos caerían en el vacío y aquí no sucedería nada. He escuchado en silencio este y otros diálogos. A título de curiosidad, como información, los copio; yo no añado nada de mi cosecha. I,o que haya de suceder, sucederá. A media tarde ha ido desfilando la gente del Congreso. Me he marchado á tomar un rato el fresco entre árboles. AZORIN MADRID AL DJA U ace ya una verdadera temporada que 1 venimos dando cuenta á diario de las hazañas de algún loco. Los sucesos vienen por rachas. El loco de ayer fue el tiempo. x Tras de un lunes de calor vino un martes revuelto, fresco, casi frío, consagrado a Bolo, que sopló como un condenado. Regresó de Valencia el Rey. Llegaron los duques de Connaught y su bella hija, princesa Patricia. Llegó Maura, llegaron los diputados de la mayoría que descansaban en sus distritos de la fatigosa tarea de no legislar. El Congreso, con este último motivo, estuvo muy animado por la tarde. ¡Parecía otra aquella casa! ¡Cuánto diputado isidrt Los ilustres huéspedes votaron como un solo hombre, cargaron con las alforjas y se volvieron á su lugar. El Gobierno, encantado. Como no le amargue la vida una profecía ó un articulo de Nido, tiene asegurado el veraneo y el pavo de Navidad. El Senado también se dio prisa en aprobar artículos de régimen local para acabar pronto y dejar Madrid por miedo al calor y á la vacuna, porque, ya se sabe, ¡á la niñez senatorial, viruelas! En los Tribunales siguió la vista del crimen de Cabanillas. Los procesados, erre que erre en que ellos fueron las víctimas. Y comenzó la del asesinato de una criatura por su propia madre y por una amiga de ésta. Horrible 3 Por la Casa de la Villa, noticia de qut vuelven á correr algunos de los antiguos viajes de aguas y de que van á purificarse con ozono las de otros viajes. Gran satisfacción para muchos enemigos del Lozoya, qu precisamente estos días anda más turbio j revuelto que la cuestión de Marruecos. La segunda sesión de carreras de caballos en el Hipódromo, tan concurrida, pero más pacífica que la primera. Con el viento cjue dominó todo el día, los caballos no eorrían volaban. SucesoSj un crimen, á la caída de la taráe. en la carretera de Extremadura. Uñ heriác muy grave. Principales autores, aunque irresponsables: la navaja y el vino. Dos rapaces de diez y siete y trece años detenidos por hurto. Rapacidad probada. Por la noche, presentación en la Zarzuela