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EL REY EN VALENCIA ENTRADA TRIUNFAL. -SLA EXPOSICIÓN. -LAS FIESTA! 0 ¡í TELEFONO DE NUESTRO SERVICIO PARTICULAR SÁBADO, aa, i T ñ o r la mañana. Ha amanecido un día espléndido y desde las primeras lloras de la mañana está en movimiento toda la ciudad para ultimar los preDarativos relacionados con el recibimiento d 1 Monarca. En todas las casas de las calles por donde había de pasar la comitiva regia estaban adornados los balcones con colgaduras, tapices y gallardetes. Desde las primeras horas la afluencia de público era grande, decidido á ocupar el rnejor sitio para presenciar bien el paso de la comitiva. Cervicio de orden. El gobernador ha adoptado toda clase de medidas para evitar la aglomeración y el tumulto, y ha sido fielmente interpretado su pensamiento por las fuerzas de Orden público y Guardia civil. Ha dispuesto que por la carrera haya rondas volantes de Policía; que en las bocacalles parejas de la Guardia civil de Caballería cuiden del orden, y que al desembocar el público por ellas lo haga sin apresuramiento. Además, recorrían toda la carrera patrullas de Guardia civil, compuestas de cuatro números y un cabo. La vigilancia ejercíase también por los terrados, y el gobernador ha prohibido arrojar flores desde los balcones. -í a formación. A las siete ae la mañana salieron las tropas de los cuarteles para ocupar los puntos de formación que se les había designado en el orden de la plaza, siendo el siguiente: Batallón Mallorca, extendióse desde la plazoleta de la estación Norte á la calle de San Vicente, junto á la del Hop; batallón Guadal ajara, desde aquí á la plaza de la Reina; fuerza de á pie de Administración militar, desde el punto dicho á media calle de Zaragoza batallón Veteranos desde ésta á la Puerta de Hierros de la catedral; Cruz Roja, cubría la carrera desde la catedral á la capilla de la Virgen; 7. regimiento mixto de Ingenieros, desde el camarín hasta esquina de la plaza de la Reina, pasando por las calles de la Almoina, Palau, Avellanas y Mar; Sección ciclista, ocupó la calle Baz y final de ésta hasta la Capitanía; batallones de Mallorca, y Guadalajara, segunda posición, 3.0 regimiento montado de Artillería, se instaló en la plaza del Príncipe Alfonso; el regimiento Caballería Alcántara, frente al Ateneo Mercantil, y el regimiento I, erma, frente á la Capitanía general. íp n la estación. Habíase construido un tablado en unión con los andenes centrales y de la izquierda, formando una espaciosa sala, adornada con alfombras, tapices y maceteros, siendo su aspecto magnífico. Por esta sala tenía que atravesar S. M. para salir de la estación. El exterior del edificio estaba adornado con escudos, gallardetes y banderas. T ribuuas y arcos. Se han levantado varias tribunas en diferentes puntos de la carrera, siendo las más notables las siguientes: Dos, muy artísticas, en los solares de San Francisco. Las del Ateneo Mercantil- y Círculo Iliberal, cuajadas de flores naturales en cantidad enorme; los toldos eran sostenidos por tir- sos rematados con coronas reales, adornos, por cierto, que son antiquísimos. En la plaza de Cajeros y en la calle de San Vicente levantaron los jardineros municipales un soberbio arco estilo Renacimiento, hecho de flores naturales. En el frontispicio se lee Valencia á su Rey La Sociedad Valenciana de Agricultura tenía su tribuna en la calle de la Paz. El palacio arzobispal y Centros oficiales, todos estaban artísticamente adornados. I os invitados. Conforme iban llegando á la estación los invitados, se les saludaba por el público numeroso que allí había con grandes aplausos. Al llegar el capitán general se dieron vivas. I legada del Rey, Ala hora fijada entró en agujas el tren regio, é inmediatamente resonó una estruendosa salva de aplausos y vivas al Rey, resultando de un efecto interesantísimo. El tren avanzaba lentamente, el Rey venía asomado á la ventanilla, y en cuanto se le divisóla ovación fue enorme. Bajó primero Su Majestad, siguiéndole el presidente del Consejo y ministro de Marina, conde del Serrallo, mayordomo mayor marqués de la Torrecilla, general de brigada Miíáns Boch y ayudante D. Joaquín Águila. En los andenes aguardaban todas las autoridades, grandes, de España, Sociedades, Corporaciones oficiales y numerosas comisiones. El alcalde se adelantó á saludar á Su Majestad, pronunciando un brevísimo discurso de bienvenida y recordando su viaje anterior. Terminó su saludo con un entusiasta viva al Rey, que fue repetido por todos los presentes. El Monarca dio las gracias al alcalde, apretando su mano cariñosamente. Después oírecieron sus respetos al Rey el gobernador, arzobispo de Valencia, obispo de Segorbe, capitán general y demás autoridades. El Sr. Maura fue también objeto de grandes demostraciones de afecto. Seguidamente se pusieron en marcha para tomar los coches. Al aparecer el Rey en la puerta principal de la estación, la ovación que se le tributó fue estruendosa. I a comitiva en marcha. Inmediatamente se organizó la comitiva. Su Majestad ej. Rey subió a una magnífica carretela de doble suspensión, matizada de azul, servida por cochero, lacayo y dos postillones lacayos de banqueta. El Rey llevaba á la izquierda al alcalde, y en los testeros á los Sres. Maura y Ferrándiz. Su Majestad vestía de uniforme de general de Caballería. El orden de la comitiva fue el siguiente: Batidores de la benemérita, coche del gobernador con el teniente ¡coronel de la Guardia civil, el hijo del gobernador; sección ciclista, coche del Rey, capitán general con su Estado Mayor, carruajes de los altos palatinos, Escolta Real y luego coches de Cabildo, Audiencia, Diputación, Universidad, Ayuntamiento, jefes de Fomento, y del Consejo de agricultura, delegado regio, Consejo industria, delegado regio de primera enseñanza, vicealmirante de la escuadra inglesa, Delegación de Hacienda. Senadores y diputados á Cortes, Jefatura de Obras públicas, Ingeniero de 1 División Hidrológica del Júcar, Ingeniero jefe del Servicio agronómico, Juez de instrucción y municipal, Junta de Obras del puerto, Junta local de Emigración, Grandes de España con el general Pons de Dueñas, Grandes cruces, Real Maestranza, Ordeues militares, Caballeros del Santo Sepulcro señores D. Luis de Jáudenes, gentilhombre, y marqués de Benicarló. Cuerpo Consular, Colegio de Abogados, Colegio Notarial, Instituto general técnico, Escuela Superior de Industria, Superior de Comercio, y de Prácticas de Agricultura, Academia de Bellas Artes, Sociedad Amigos del País, Real Academia de Medicina, Cámara de Comercio, Colegio de Procuradores, Comité de la Exposición regional, Aleneo Mercantil, Compañía Arrendataria de Tabacos, Administración de Correos, Círculos Liberal, Conservador, Iliberal monárquico, Escuela de Artesanos, Club Náutico, Rat Penat, Cruz Roja, Sociedad de maestros carpinteros, Conservatorio de Música, ingeniero jefe de Montes y Círculo de Bellas Artes. En total, 117 coches. del Rey por las calles ha sido una ovación continuada; los aplausos y los vivas no han cesado un momento. De los balcones caía una lluvia de flores des hojadas, que formaban en la calle una verdadera alfombra Al pasar el Monarca ante la tribuna üei Círculo Liberal el entusiasmo no puede describirse. D. Alfonso saludaba militarmente; pero emocionado ante tantas muestras áe cariño, se puso de pie y saludó con las dos manos, haciendo además cortesías á izquierda y derecha. La ovación que se le tributó fue indescriptible. Al pasar por debajo del arco construido por iniciativa del alcalde, le dijo: Es lindísimo; doy á usted las gracias, y en nombre niío déselas también á Valencia. tjesuineu. El recibimiento ha sido de lo más hermoso que se ha podido presenciar, pues grandes masas de pueblo y de la clase media vitoreaban y aplaudían con verdadero entusiasmo la presencia del Rey, no pudiéndose decir en qué parte de la carrera ha sido más ovacionado el Monarca, porque la ovación no se ha interrumpido un momento. SÁB DO, 2 2 3 T. carrera. P Corla tránsito El E n la Catedral. A la puerta de la Basílica esperaban el arzobispo y el cabildo catedral. Su Majestad se apeó ágilmente del coche y fue á besar el Lignum Crucis que le ofrecía el P. Guisassola. Luego, bajo palio, penetró en el templo, dando la derecha al prelado. Al pjie del altar mayor se detuvo, situándose á su derecha é izquierda los Sres. Maura y Ferrándiz, y detrás ¡as autoridades, los grandes de España marqueses de Cáceres y de Malferit, etc. Todos los invitados ocupaban las tribunas adhoc instaladas. Rezó D. Alfonso unos minutos, y luego se. cantó á toda orquesta el Tedeum, oficiando el arzobispo, auxiliado por los obispos de Segorbe y de Loryma. Inmediatamente el Monarca pasó á la capilla de Nuestra Señora de los Desamparados, inmediata á la basílica; se descubrió la imagen y el Rey besó su mano, como igualmente los Sres. Maura y Ferrándiz, orando luego. la Capitanía, Instantes después reanudaba su vio i1 cha el cortejo, y las ovaciones, incesantes g estruendosas, 3 ra no cesaron.