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A B C MARTES 18 DE MAYO DE 1909. EDICIÓN 1. PAG. 5. Mola interesantísima y nueva ae la fiesla seta, á lo que parece, unas vistosas qua didlcs depietrotsypienoctesblancos y negros, que llamarán la atención. En estas quadrilLs tomarán parte ias muchacha? máó lindas de ¡a sociedad de Madrid. T, a señora del distinguido oficial de tei Escolta Real D. Manuel Requejo lia dado á luz con toda felicidad una robusta niña. Felicitamos á los padres, así como al es director de Obras públicas D. Fedeiico Roquejo, abuelo de la recién nacida. Su Majestad contestó en estos términos: Señores senadores: E 1 sentido recuerdo que acabáis de tributar á mi malogrado padre y las frases con que una vez más habéis rendido justo homenaje de consideración y respeto á las altas y esclarecidas dotes desplegadas por mi augusta madre durante la Regencia, aumentan sobre manera el reconocimiento eon que, como en años anteriores, recibo ahora el invariable testimonio de adhesión y simpatía del Senado. Cúmpleme asimismo expresaros mi gratitud, señores senadores, por las palabras con que habéis tenido á bien aludir á mi reinado, y mostraros la satisfacción con que veo compartida por vosotros la alegría que n mí despiertan las venturas que reportan á mi hogar las excelsas virtudes de la Reina y el tierno afecto de nuestros augustos hijos, así como la proximidad del fausto aeontecimiento que se avecina. Quiera Dios continar dispensándome su protección para realizar los fervientes votos que habéis formulado, y á los cuales me asocio de todo corazón en bien de la patria v de la Monarquía. Entre los senadores concurrentes asistieron los Sres. Groizard, Mellado, conde de Peña Ramiro, marqués de Santa María de Silvela, Rodrigáñez, López Muñoz, Alonso Castrilío, Ruata, Gullón, Dávila, vizconde de Val de Erro, Calvo de León, marqués de Ibarra, conde de Torreánaz, Tormo, marqués de Bolaños, duque de Arión, Alzóla, Concas, Herrero, marqués de Villamantilla de Perales, Gimeno, marqués de Corvera, Díaz Alvarez, López Pelegrín, Santa María de Paredes, marqués de Cubas, López Dóriga, marqués del Zenete, marqués de Teverga, García San Miguel, Landecho, Ordóñez, marqués de Ivanrey, barón del Castillo de Chirel, conde de Vilana, Aviles, Ibarra (D. Eduardo) Silvela (D. Mateo) Loygorri y marqués de Valdeiglesias. Seguidamente entró la Comisión del Congreso, presidida por el Sr. Dato, quien dio lectura al siguiente discurso: Señor: Veuimos con la alta representación del Congreso de los Diputados á renovar ante el Trono, en el aniversario de vuestro venturoso natalicio, el testimonio de nuestra lealtad inquebrantable, eomo debido tributo á los sentimientos monárquicos de la nación española. Viva complacencia experimenta el Congreso al ver que no lejano el día en que comenzó el reinado de V. M. cuando aun luce espléndida aquella aurora de juventud, empiezan á cumplirse los votos que hizo el pueblo por la prosperidad y engrandecimiento de la patria. La paz qas en el hogar propio disfrutamos y el respeto que á los extraños merecemos, beneficios son inapreciables, porque á su amparo bienhechor van resurgiendo las energías y despertando los entusiasmos, que, si alguna vez pudieron debilitarse, jamás llegaron á extinguirse en nuestra raza. Atento siempre V. M. á estos nobles impulsos nacionales, dispónese á inaugurar uno de los actos en que mejor se acredita la fuerza de los pueblos modernos, que se funda en las grandes conquistas del trabajo. Esa es la España del porvenir, la nación que á la sombra de las instituciones seculares que la gobiernan aspira á reconquistar su influencia en el mundo y á cumplir sus destinos en la Historia, La Providencia, Señor, conceda una larga vida á V. M. y colme de venturas á toda la Real familia, para que el país pueda ver realizadas las grandes esperanzas de que ha hecho á V. M. depositario. Su Majestad contestó en estos términos: Señores diputados: No seria co. mpleto el júbilo con que celebro mi cumpleaños si no fenfeiera contado de antemano con el testimonio de vuestra inquebrantable lealtad, doblemente valioso para mí por la alta representación que ostentáis y jpor ser vosotros los encargados de interpretar en tan señalado, día los arraigados sentimientos de la nación. Inútil considero encarecer la satisfacción con que veo empezar á cumplirse los votos que por el bien de la patria formulé con vosotros al iniciarse mi reinado. Todos mis esfuerzos y energías, desde entonces, no tienen otro fin que el engrandecimiento del país; á él he procurado contribuir constantemente, fomentando y alentando cuantas iniciativas me han parecido conducentes al desenvolvimiento de la prosperidad nacional; y si circunstancias de todos conocidas no impusieran su aplazamiento, hubiera sido para mí motivo de particular agrado poder festejar el día de hoy dirigiéndome á Valencia para inaugurar su Exposición, como hace un año tuve ocasión de acudir á la de Zaragoza, corroborando de esta suerte mi decidido empeño de asociarme á todo lo que constituya signo de adelanto y de progreso, á todo lo que redunde en beneficio de indudable utilidad para el pais. Aceptad, señores diputados, la suma expresión de mi gratitud por vuestro voto; tened por seguro que el anhelo más ferviente de mi vida ha de se- r continuar mereciendo la confianza que en mí tenéis depositada. Entre los diputados que se unieron á la Comisión, figuraban los Sres. Moret, Canalejas, Suárez Inclán, García Alix, Ruiz Jiménez, García Prieto, marqués de Villaviciosa de Asturias, vizconde de Eza, Poggio, conde de los Andes, Castro y Casaléiz, Rózpidej marqués de la Romana, Cañal, Quiñones de León, Travesedo, Martínez (D. Justo) Rosales, Quiroga Esp Silvela (D. Jorge) Francos Rodríguez, Prado y Pació, Alba, Pacheco, Urquijo (D. E. Orxtuño, Laviña, Espada, Delgado y Alvarado. Después desfilaron los caballeros del Toisón, grandes de España, representación de los Tribunales, etc. etc. y clases de etiqueta. A las cuatro dio comienzo la recepción de señoras. n ecepción general. Ocupados por las Reales personas sus puestos respectivos en el salón del Trono, comenzó la recepción general. sgDetrás del trono se situaron los jefes palatinos, los grandes de servicio y las damas de guardia, que eran: con la infanta doña María Teresa, la duquesa de Fernán- Núñez; con la infanta doña Isabel, la duquesa de Tovar; con la infanta doña Eulalia, la duquesa de Aliaga, y con la infanta doña Luisa, la condesa de Heredia Spínola. El Gobierno, el Cuerpo diplomático y las clases de etiqueta ocuparon sus puestos de siempre. La recepción ha sido muy larga, pues las comisiones y representaciones de toda clase de entidades civiles v militares eran muchísimas. Renunciamos á detallar las representaciones por falta de espacio. El elemento militar, como de costumbre, ha tenido la representación más brillante y numerosa. En ella figuraban los siguientes generales: Señores Primo de Rivera, López Domínguez, Weyler, Luque, Puente, Sppotorno, García de la Vega, Sostoa, Luanco, Villar y Villate, Concas, Basearan, Montes Sierra, Pintos, Ríos, Martitegui, Redondo, Baizán, Franch, Ochando, Orozco, Macías, Pacheco, Zabal, Sánchez Gómez, Martínez, Perol, Sánchez Mesa, Madari- aga, Zappino, -Ferrer y Chacón. tros detalles. La Reina Victoria no asistió á la recepción, en atención á su estado. EL CUMPLEAÑOS DEL REY PALATINA. on motivo del cumpleaños de S. M. el Rey, y en la forma de costumbre, se celebró ayer solemne recepción en el Real Alcázar. Vestía el Rey de capitán general, con el Toisón de Oro, el collar de Carlos III y la banda roja del Mérito Militar. La infanta doña María Teresa, ae rosa, con joyas de brillantes; la infanta Isabel, de azul, 5 T la infanta Eulalia, de blanco. Los infantes D. Carlos, D, Fernando y D. Alfonso llevaban sus respectivos uniformes. El infante D. Luis, el de maestraute de Zaragoza. I as Cámaras. Primeramente entraron en la antecá- mará el Gobierno y los jefes superiores de Palacio, cumplimentando á S. M. A continuación pasaron al salón del Trono, y ocupadoéste por el Monarca, que tenía á derecha é izquierda á la familia Real, y colocándose detrás los ministros, comenzó la recepción. En primer término entró el Senado, presidido por el Sr. Azcárraga, quien leyó el discurso de salutación. Dicho discurso dice así: Señor: No en vano es el de hoy día 0 gala. de Con pompa oficial se celebra el 23. aniversario del nacimiento de V. M. que promueve generales sentimientos de afecto y adhesión á V. M. y á la Real familia, evocando el recuerdo de aquella fecha memorable en la cual, entre impaciencias, anhelos y esperanzas, muerto prematura y dolorosamente vuestro augusto padre, la bandera nacional, flotando sobre este Alcázar, anunció á Madrid, para que la fausta noticia repercutiera en todos los ámbitas del Reino, que la sucesión üe la dinastía estaba asegurada en varón, llamado á continuar la obra de paz y prosperidad reanudada á raíz de la Restauración del Trono. Señor: Los votos de nuestra patria se han realizado cumplidamente. Tras una regencia que ensalzó con su rectitud y talento vuestra egregia madre, el reinado personal de V. M. ha sido ya fecundo en bienes para España. Reconociéndolos y apreciándolos en cuanto valen, el Senado se congratula en poder asociarlos á las venturas con que vuestro hogar os brinda, iluminado por los destellos Mde la virtud y la hermosura de vuestra augusta esposa y alegrado por vuestros tiernos vastagos, que presagian lluevas auroras sonrientes para el país y para el Estado. Dios permita que la vida de V. M. se prolongue largamente, dando repetidas ocasiones á la Alta Cámara para reiteraros el sincero testimonio de s amor y su respeto. O