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AM 1 ENS. EL MONUMENTO A JULIO VERNE EN LA INAUGURACIÓN DE LA ESTATUA. EL ACADÉMICO MR. CLARET 1 E, LEYENDO SU DISCURSO Mfot, Delius. CORRESPONDENCIA PARTICULAR t u esta secjón se contestarán las prega tí as que nos hagan nuestros, lectores. Vara demostrar esta cualidad es necesario acompañar cada carta de! cupón que publicamos en ia sección de anuncios. Xa Dirección se reserva el derecho de no contestar á determinadas consultas que exijan gran extensión en la respuesta ó que no sean pertinentes. SoMeza. -Agradezco mucho las galantes irasts que me dedica, i. a Son producidas por desequilibrios biliares, y necesitan plan médico. 2. a Lo más lindo y lógico es que todo sea blanco. 3. a Sí; la electrólisis. Mil gracias. deLedésma. -Nose enfade usted, dulce amiguita, pues al decirla que haga un llamamiento, desde luego es s uponer que lo tiene usted, porque si no. ¡por mucho que llamase! Pero desde luego le tiene un poquito relegado al olvido, y por eso es la receta del llamamiento. Es una sospecha que tienen muchas personas, y que ya me figuré yo que surgiría al cambio de seudónimo. Pero esté usted segura de que Mariacho y la Secretaria son la mismita persona. i. a Vestidito á la inglesa. Sonibrerito ahuevado. 2. a Lávele con agua de manzanilla. Queme las puntas una vez al mes. Una entusiasta de Siul. -Con horquillas onduladoras. Ninguna sirve efectivamente. Si él no ha hecho antes, otro, no le haga ninguno. Lavarse con agua de salvado. Justo castigo. -Gracias, amado pueblo, por tantas frases lisonjeras. Pero, alma de Dios, ¿cómo se le ocurrió á usted tomar la magna resolución sin hacer un previo viaje para ratificar ó rectificar su primer juicio? BueUna que le gusta hacer chistes y por eso se vino no, eso ya no tiene remedio; pero no vaya con cábos negros? ¡Qué error! Siéiiipre resulusted á echar á rodar todo, por otra ligere- tarán mejor que las rubias falsificadas, que za. Vaya usted á verla, convénzase de cuál en muchos casos pierden gran atractivo al es en definitiva la impresión que perdura: llevar un color de cabellos que choca con su si es la primera, miel sobre hojuelas; si es tipo. ¿Mi parecer? Que no se tina. Acuérdela de la desilución, busque un pretexto hon- se de la fábula en que termina diciendo un roso y termine antesjie hacerla y hacerse borriquillo en defensa de sus orejas desgraciados. Me parece muy bien eso de la No royéndomelas andes, misteriosa amistad á bien que esa no habrá que Dios tendrá bien sabido retrato que la modifique. Como soy pez en por qué me las hizo grandes. la materia, no me atrevo á formar juicio. Además, ¿de dónde saca usted que las molodo para ella. -i.3- Leche Candé. 2. a Pro- renas no son capaces de inspirar á un poeta cure por todos los medios captarse su conde fianza, y hágala comprender cómo una ac- ni á un pintor? Va usted á leer trocitos los unos versos que- inspiró una morena, de titud fría puede producir un derrumbamien- que suprimiré. lo que sea personal... y ¡cuánto- de ilusiones. 3. a N existe nada eficaz. tas y cuántas más han sido, son y serán! No me molesta. Que la Virgen fue morena El de la esquina. No conozco ninguna que eá ya cosa averiguada tenga esas propiedades. Lo siento. por datos que lo comprueban M. I. L, 3. lo creo que estoy convenciy por textos que lo aclaran. da de que lo efectuaría con verdadero fer- Sus ojos eran tan negros vor! Por eso mismito fue el calificativo. ¡Ah! cual el fruto de las zarzas. En cuanto á las noticias de la venerable anLa virtuí, de tomar cuerpo tigüedad, créame que me placen en extre- y de tener carne humana, mo. Por eso también fue el calificativo. Con tomaría la figura súlteme cuanto quiera, con ó sin- guasita, de una, morena de raza, como guste. con ojos como los tuyos. Revene. ¡Ay! ¡Y tan raro! Diríjase por earta á la librería de Fe, en Madrid, Puerta del Las morenas ante todo: Sol. 15. que en sus ojos se declara L. de T. -No tengo nada que perdonar a lo que dicen, lo que piensan, una señora tan correcta y afectuosa. Puede ¡lo que sienten, lo que aman. llevar un año de rigor y medio de alivio. El manto no es preciso, también se siente con No en vano dijo un poeta, sombrero. Use desde luego sombrero de que gozó de grande famacrespón con velo. A los seis meses puede Los ojos de las morenas ser de otro género. De lana, el año. Seis medon el alma á la ventana. ses. A sus órdenes. 4 ve usted que aunque sea una felicidad í... ¡Pero por Dios! jQaé furor de poner- el ser rubia, no es precisamente una desgrase rubias! ¿Pero es que creen que ya ño sir- cia el tener esos cabos negros que antes cito. ven para nada las morenas, ni las blancas MARIACHO i n m