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A B C VIERNES 14 DE MAYO DB 1909. EDICIÓN 1. PAG. 4. qae suele consistir en desarraigarse y no hablar catalán en Barcelona ni castellano en Madrid, en echar de menos én Barcelona el Retiro y en Madrid el bulevar; después de ese estado de incomprensión que se prolonga durante medio siglo, quiérese bogar corriente arriba y contrarrestarla en un abrir y cerrar de ojos. ¿Y cómo? Al mismo tiempo se ha operado una transformación radical de las costumbres públicas. El sufragio ha venido á términos de efectividad. Se han registrado elecciones en Barcelona con la presencia de 90.000 votantes en los colegios. El proletariado ha hecho su aparición y ha planteado sus pavorosas demandas en el mitin, en la huelga general, en cien huelgas parciales, en la Prensa demagógica, en la manifestación callejera, en el melodrama y la pelícu la de subuibio, en el folleto, en el tomo de ns bibliotecas de sociología. Una y otra tendencia, la local ó autonómica, la cosmopolita ó proletaria, coinciden en la adopción del mismo método: la conquista de la plaza pública, al aire libre, por medio de una propaganda oral y escrita, tan copiosa como infatigable. La cátedra de los Ateneos, la tribuna de los mítines, la imprenta en todas sus manifestaciones, son las armas de esa cruzada. Sonlo también la acción social sostenida, la fundación de instituciones y escuelas, de economatos y patronatos, toda una red de asociaciones para los más diversos fines de la vida, á través de las cuales opera y se difunde el espíritu de la parcialidad. Pues bien: ¿puede ser contrarrestado todo eso por simple resurrección de los procedimientos de la antigua política de comité, en forma sigilosa y de conciliábulo? Para hacer frente á esos estados de opinión, ¿serviría para algo el favor oficial, el calor oficial ó cualquiera de los eufemismos que se adoptan para encubrir viejas mañas de arbitrariedad, y falseamiento? ¿Bastará el juego de las relaciones particulares, el apoyo de la sociedad seudoelegante, el monarquismo vacío de contenido, manifestación igual y contraria al republicanismo abstracto y sin substancia de losrad cales históricos? Para destruir ó mo Jificar ó atemperar esos grandes estados de opinión, producidos por largas é intensas propagandas intelectuales, no existe más que un camino: bajar al palenque, vestir la misma armadura y empuñar ia misma espada. No cabe sino oponer idea á idea, programa á programa, libro á libro. La atmósfera espiritual creada por na literatura no. desaparece más que cuando se le sobrepone otra literatura más f aerte y más joven, y esto es muy difícil de conseguir. No se modifica en todo caso más que entrando en la primera para enriquecerla, depurarla y orientarla mejor. Lo más insensato es haber permanecido ajenos á ella, ignorantes de ella, por torpe desprecio del factor intelectual. El escritor y el artista tienen el instinto de su público, y saben quién les oye y quién les escucha. Las clases, los elementos que durante medio siglo no se han interesado por el desenvolvimiento espiritual de su país ni han actuado dentro de él no tienen derecho á quejarse si en los días nefastos se encuentran á la vez fuera de esa atmósfera é impotentes para renovarla ó resistirla. Rousseau, creyente fervoroso. en la bondad innata del hombre; -el mismo sociólogo leído siendo muchacno comprendería su situación falsa, Recuerdo haber de Pedro Aretino titula- frente de tal establecimiento. Enviolenta, al su interior una comedia da Elfilósofo. En ella aparece un sabio va- acaso deploraría el paso en que incautarón dedicado á estudios filosóficos; las ca- mente se metiera. Y si se le ofrecía medio vilaciones de este hombre son profundas; discreto para salir de él, sin mostrar que era todo el día y toda la noche los pasa incli- su voluntad dejado, acaso lo acogiera allá nado y absorto sóbrelos libros. El tal filó- dentro de su espíritu con la más viva satissofo tiene mujer y vive en una casa con nu- facción AZORIN merosa servidumbre. Acontece que mientras él cavila leyendo los infolios, su mujer y toda la servidumbre se entregan á mil trapisondas, tunanterías y- desenfrenos. Como en aquella casa el amo no se preocupa de la ejoró el tiempo, y aunque á media tarde dirección, ni tiene tiempo más que para ca cayeron algunas gotas alarmantes que vilar, excusado es decir que todo anda de sembraron el pánico entre paseantes y conmanga por hombro, y que la másjjintoresca currentes á las fiestas deportivas, lo eierto anarquía reina en los hechos y gestos de la es que Madrid pudo ofrecerse agradable áj mujer del filósofo, de los servidores, de los isidros á echar lacayos, escuderos, dueños y pajes. Todo el losaire y á que han venido grandes una cana disfrutar de los festejos, mundo hace lo que le viene en gana; nadie al pone freno ninguno en su conducta. Y en- suspendidos para otra ocasión. -de Benefi- Queda, tre tanto, el buen filósofo lee y relee en sus cencía, desin embargo, la corrida la disfrutar pasado infolios durante el día y durante la noche. mañana. Cara, que podrán es; pero, en caní muy cara Lo que el Aretino quiso decir en su co- bio, la adquisición de billetes en la Diputa media, de un modo un poco caricaturesco, ción está llena de inconvenientes v moes que son inhábiles ó nulos para dirigir una numerosa familia los hombres entrega- lestias. Sin llevándose uno unos balo dos á ensueños y especulaciones intelectua- nes deembargo, para respirar, unos frascos oxígeno les. ¿Qué sabrá de las cuentas de un arren- de ácido fénico para desinfección, una silla datario, ni qué le importarán estas cuentas para descansar, la comida y la merienda ni las mañas dolosas de colonos y adminis- para nutrirse, una linterna para ver, unabi tradores á quien está preocupado honda y blia para leer y la paciencia ce Job para esprofundamente con los problemas de la onprobable que le llegúela hora de tología, de la. creación del mundo y de las perar, esla suspirada localidad. obtener relaciones del sujeto con el objeto? No se descubrió ayer ninguna, novedad, Pues supongamos ahora que á un soció- ni un intento de evasión siquiera en la Cárlogo de nuestros días lo ponemos al frente cel Modelo. de una factoría colonial, de una fábrica con Hubo tiro de pichón en la Casa de Camobreros levantiscos ó de una prisión. Puede po, ganando el campeonato de España y que este sociólogo una á su entendimiento catorce mil y pico de pesetas, que es casi especulador una voluntad firme; es posible otro campeonato, el conde de O Bríen; conque se haya dado ó se dé este caso. Pero lo surso hípico, bastante animado, y partidas regular, lo lógico, sera que, puesto el tal so- de lawn- tenms, animadas también. ciólogo en la dirección de un establecimienSesiones tranquilas en las Cortes, con los to penitenciario, las cosas marchen á los mismos asuntos de hace días, hace meses y dos días como marchaban en la casa pinta- hasta hace años da por el Aretino. Los hombres no son maEn los Tribunales, buenos vientos para los ni buenos; son una ú otra cosa según los que sufren persecución de la justicia: velas circunstancias. Mas se puede afirmar redicto de inculpabilidad para los procesasin. peligro de caer en temeridad que los dos por falsedad de un testamento, y absohombres reunidos en una prisión son más lución para el conductor de un tranvía que bien malos que buenos. Ahora bien; á los atropello á una anciana. hombres reunidos en un Centro penal no les Crisis en la Junta de Espectáculos, que se vamos á tratar á palos y con la mayor du- considera molestada con recientes disposireza (como pedía Tomás Carlyle) pero tam- ciones policíacas; como que ya es el jefe de poco será temerario aseverar que sin una Policía el que autoriza ó deniega la apertuvoluntad firme, recta, enérgica, que se halle ra de los teatros, valiéndose del técnico que al frente de tales hombres y que sepa en todo le viene en gana y prescindiendo de aquella momento mantener el respeto, la jerarquía y Junta, y, la verdad es que resulta ya mucha el sentido del orden, no será, ni mucho me- función de Policía. nos, dicho establecimiento un modelo en su Por la nqch, e, suspensión, género. El sociólogo que lo dirija merecerá anunciados, y buen tiempo. de los- estrenos por sus trabajos intelectuales nuestra consideración; sera un carácter cortés y bondadoso; se preocupará hondamente de la humaniINFORMACIÓN dad y de su porvenir; pero una cosa serán los libros y los ensueños humanitarios y POLÍTICA otra la dura y desconsoladora realidad. No LO DE MARRUECOS se tratará del palo y del pan duro que pedía Carlyle; se tratará, sí, de una firmeza Ciguió dominando ayer la nota tranquila. discrecional, inteligente, acomodada á las En el Consejo de ministros celebrado circunstancias, y de una preocupación mi- por la mañana bajo la presidencia del Rey nuciosa y constante por todo lo que suceda se trató, según las referencias oficiosas, de ó pueda suceder en la casa penitenciaria. la situación creada con motivo de la susFaltando esto, sin esta firmeza y sin esta pensión de las negociaciones con el Sultán, MIGUEL S. OL 1 VER concentración sobre todos los detalles, no habiendo agregado los ministros na a ¿cómo podremos extraña? que en el esta- nuevo á las impresiones completamente blecimiento dirigido por un sociólogo reine tranquilizadoras de que ayer nos hacíamos el D. DOMINGO PÁRRAGA se más ameno desorden? ¿Sería extraño que eco respecto al desarrollo lterior de este perdiera el sentido de orden, de respeto asunto A las cuatro de la tarde de ayer falleció y de jerarquía; que los penados llegaran á repentinamente en su domicilio el ins- destrozar maderas, artefactos y cañerías; p n el ministerio de Estado no se han re pector jefe de la estación del Mediodía, don que abrieran sus celdas con ganzúas fabri- cibido todavía noticias acerca de la feDomingo Párraga y Rodríguez. cadas hábilmente; que hasta lograran cons- cha de salida de Fez de nuestro embajador, El Sr. Párraga era un antiguo funciona- truir una galería subterránea para fugarse? Sr. Merry del Val. rio que disfrutaba de muchas y justas sitnLa impresión que se tiene en aquel CenEl mismo sociólogo, ante tan amarga reaN oatiis. Su muerte g tá muy sentida. lidad- -capaz de desilusionar aun al propio tro oficial es que ha aplazado su salida de UN CASO MADRID AL DÍA ffnmtnmaiuni umn v 1 rim 9 iiRatBinil! n ínir- n niifl IBIT