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pesadas con las mediciones. E, l sistema de 1 graduar la cantidad de leehTe por ración, fundándose en el peso, no es el mejor. La cantidad de leche que con relación al peso ingiera un niño, (al cual se pesa antes y desMucho de cada mamada) H ACE TREINTA AÑOS... -agradezco te pués considerablemente; varía de unlames á el otro en cambio, Canrecuerdo- que haces en tu carta respecto al aniversario de la publicación de un modesto libro que apareció en Madrid en Mayo de 1879. Su autor era tan joven, que el tí tulo de la obrita le sirvió de apodo entre ms aompañeros: El Niño. ¡Cuántos recuerdos has evocado. La Musa que inspiró aquellas páginas fue, según ter- tidad de leehe ingerida, teniendo en cuenta minante declaración del autor, un ser á él decímetro cuadrado de superficie ó el quien nadie puede nombrar sin emoción, á centímetro de talla, es sensiblemente consquien debemos la vida, á quien no se olvida tante. Es fácil calcular la dosis de leche que jamás; pues de él recibimos la educación del necesita el niño; teniendo en cuenta que la cuerpo, haciéndonos gozar de las primeras cantidad de leche ingerida por cada centíarmonías de la sensibilidad consciente, hija metro de talla (sobre todo á partir del segundirina del amor, é imprimiendo en nuestro do mes) oscila entre 15 gramos, basta multicorazón un viril entusiasmo por todo lo bello, plicar la talla del niño por el coeficiente 15 por todo lo verdadero, por todo lo bueno. para conocer casi exactamente la ración que Aquel dechado de inteligencia y sentimien- debe tomar el lactante. Los experimentos demuestran que un niño to acababa de morir, y hoy aun alienta é consume al día más de cien gramos por kiinspira al niño de antaño. Los anos han pasado. Hubo siempre más logramo. No debe, pues, exagerarse la escadolores que alegrías, pero afortunadamente sez de ración como se ha venido haciendo, pues muchos de los niños sometidos á este se conservan frescas las ilusiones y las espe ranzas. Aun cuando muchos crean que no se régimen tan severo están hambrientos. Basta adelanta gran cosa, es lo cierto que el mo- para ello aplicar el cálculo citado. Una de las causas del raquitismo estriba vimiento ha sido extraordinario y se hau realizado positivos progresos en favor de la en la mala alimentación, ya por abuso, ya por defecto. Preséntanse en los niños enorinfancia. Consuela observar además que el funda tnento de la propaganda emprendida eij aquella fecha no ha cambiado, como tendré ocasión de probarte recordando algunos capítulos del citado libro. Como él, estas modestas hojas se encami nan á esas pobres mujeres olvidadas, si no escarnecidas faltas de apoyo, instrucción y prestigio, que se agitan ciegas entre una densa y tíbscura nube de inconcebibles supersticiones, llevando en sus brazos un débil ¿niño que mañana será hombre, á quien re clamará inexorable esa en ocasiones maflrastra sin entrañas llamada sociedad. Gracias de nuevo por tu recuerdo. Sea cualquiera el destino que la Providencia nos r serve si en ella confiamos, como hasta aquí, las contrariedades nos servirán de estímulo; las traiciones, de enseñanza, y aun Icuando nos veamos vencidos y humillados alguna vez, bastará un ¡éxito insignifi cátite para considerarnos recompensados con largueza, pues quien no espera nada de ios demás se contenta con lo que sobra después de distribuir con generosidad cuanto puede. Para ser feliz, querido Pepe, hay que desear poco, muy pocas cosas. Mientras mes dilataciones de la cavidad abdominal, llega la hora del reposo, del silesieio defi- habiéndose comparado al vientre de rana, nitivo, ¡tmnseamus benefaciendo! de que da idea el grabado adjunto. Casi todos los niños que se presentan en las consultas públicas, conducidos por madres ignorantes, ofrecen idéntico aspecto. Son víctimas inocentes de la alimentación excesiA MEDICIÓN DEL NIÑO En números va. Bien puede afirmarse que el niño que come pronto de todo, muy en breve no comerá anteriores se ha dado cuenta de la pediometría, reseñan- nada. do los trabajos realizados en las Inclusas para apreciar la talla del niño, relacionán- LA SALUD dola con el peso, con el fin de poder fijar la ración alimenticia que conviene en cada DÉLOS NIÑOS caso. g 1 NTOMAS DIFERENCIA- SiendobasEl doctor Pinard emplea el aparato euya LES EN LAS ERUPCIONES cuentes eñ figura es adjunta, que consiste en un vastago que se desliza porcuna regla de 65 centí- esta época las erupciones, conviene que las metros de largo, graduada en milímetros. madres conozcan las principales diferencias Es de gran interés eientífico combinar las entre las más importantes, que son la ru- 1 CARTAS A PEPE béola ó alfombrilla, el sarampión y la escarlatina En la primera no hay catarro, la erupción se presenta al mismo tiempo que la fiebre, las manchas desaparecen y reapareeen, al tocarlas con el dedo; suele presentarse dolor de oídos y de las articulaciones, especialmente en los- pies; apenas hay descamación, no hay albúmina en las orinas, la enfermedad es contagiosa, pero benigna y breve. En el sarampión hay catarro, dolor de cabeza y horror á la luz por inflamación de las conjuntivas. La erupción se presenta generalmente á los dos días de fiebre, la descamación es ligera, la gravedad sé acentúa con los trastornos catarrales de pecho ó vientre. Es contagioso desde el período de incubación. En la escarlatina hay anginas, se presenta la erupción con fiebre alta, de cuatro á ocho días de calentura. Las manchas son más coloreadas que en el sarampión, y la compresión de la piel deja una huella que se presenta de la periferia al centro; la descamación es muy marcada, hay albuminuria y la enfermedad es muy contagiosa y grave, siendo peligroso todo enfriamiento aun despu és de treinta días de la erupción. Muchas veces se confunden con estas erupciones las manchas en la piel, debidas r rastornos intestinales producidos por in. gestión de substancias estimulantes ó medicamentosas. Las madres han de ser muy prudentes en lo que se refiere á medicamentos, nb empleando intempestivamente purgantes 6 depurativos, limitándose hasta la llegada del profesor á suministrar al enfermo bebidas sudoríficas, aislándole en cuarto adecuado, que tendrá la debida ventilación, sin abrumar con ropas al paciente. Especialmente durante la convalecencia, es indispensable ser muy parcos en la alimentación; sobre todo no darle alimentos sólidos hasta que lo juzgue conveniente el médico de cabecera. DICHOS Y HECHOS 1 AS ESCUELAS EN Después de la catásMESINAYREGIO acaecida en Italia, una de las cosas que han preocupado más al Gobierno ha sido la cuestión de enseñanza, acordándose la reconstrucción de escuelas. Por su parte, los maestros han contribuido poderosamente á auxiliar á sus compañeros. La Sociedad de Institutores de Ñapóles ha propuesto á la general de todos los del reino para que contribuyan on el haber de un día en favor de los huérfanos de sus colegas, recogidos por aquéllos, y á los cuales se proponen educar. L AIRE LIBRE En Inglaterra comenzó A en 1907 la campaña para fundar escuelas al aire libre. El Comité de Londres estableció cuatro que han dado magníficos resultados, sobre todo en los niños abandonados y faltos de alimentación. En cinco meses de vida al aire libre, bien alimentados con substancias sanas y abundantes, vigilando la limpieza y concediendo el debido reposo, se disipan la apatía é ines labilidad de los niños, desarrollándose las facultades intelectuales y los organismos de los niños víctimas de la miseria. En España las Escuelas Manjón demues- ARTE DE CUIDAR A LOS NIÑOS