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A B C LUNES 10 DE MAYO DE 909. EDICIÓN 1 PAG. 7. pasaron por debajo de las cadenas. Unos segundos después pasaba el tren. El vencedor fue Julio Rodríguez, que empleó en el recorrido cinco horas, un minuto y cuarenta y cinco segundos. Segundo llegó Vicente Blanco, de Bilbao, en cinco horas, cuatro minutos, cinco segundos y dos quintos. Tercero, Alfonso Pérez. Cuarto, Luis Torres. Quinto, Gregorio Cuesta. Sexto, Amunálegui (Omega) Séptimo, Tomás Fuente. Octavo, Antonio Ruiz. Se comentó que Omega se retirase á la vuelta, renunciando al premio, pOOT- BALL El telégrafo anunció ayer á -los aficionados madrileños otro gran triunfo del equipo de San Sebastián, campeón de España, título que alcanzó en Madrid hace un mes. En el match jugado ayer en la eapital de Guipúzcoa con el equipo deToulouse, campeón de Francia, ha vencido el Sau Sebastián por cuatro goa s contra uno. ¡Enhorabuena! SECCIÓN LITERARIA EL EVANGELIO DE VARAUZ 1 CUENTO POR LU 1 G 1 CAPUANA Pasaron los días. Mis relaciones con Evelina íya se me escapó el nombre; suplico discreción, amigos míos) llegaron á formalizarse hasta tal punto, que se fijó la fecha de nuestro matrimonio, anunciándose á todo el mundo con las solemnidades de rigor. Entre los invitados no figuraba, como es de suponer, el caballero susodicho; en primer lugar, porque mi suegro le tenía por un imbécil; en segundo término, porque yo no lo hubiera tolerado, y por último... ¡Al diablo las consideraciones! -interrumpió Morini impacientándose. -Prosigue siu rodeos con tu historia. Confieso que comienza á interesarme. -Escuchadme; se acerca el momento de la estupefacción. Al amanecer de aquel día memorable salí á dar un paseo. Mis nervios, excitados por el insomnio, necesitaban aire puro que los calmase. Dirigíme haeia el puerto en busca de la brisa del mar. No quería encontrar alma viviente, y avancé, encaminándome alo largo de la escollera, en dirección al faro. Aquel sitio estaba casi desierto, viéndose solamente algún que otro galopín que pescaba pececillos con caña. Además, era un día nebuloso, y ya sabéis que he sido siempre un poco miope... -Sí, lo sabemos, y no gastas anteojos. Debe ser la centésima vez que nos lo dices. -Y me sobra la razón para ello. No quiero ¡estropearme la vista un poco más. Conoultad á un oculista y os convenceréis. ¡Fuera las digresiones! -gritó el intransigente Morini. -Pues bien, aunque miope, pude distinguir un bulto negro que saltaba sobre las rocas en que se apoya el faro. Intrigándome aquello, me detuve, y dos pescadores hicieron lo mismo algunos pasos más allá. Miré con atención, esforzándome por percibir en iodo lo posible cuanto sucediese. Pero mi vista detestable... -No gastes gafas nunca, querido Varauzi. Concluirías por quedarte ciego. La cortedad de vista era una idea que obsesionaba al bueno de Varauzi. Sus amigos le dirigían burlas incesantes acerca del asunto, sobre todo cuando se disculpaba de no ver á la gente. Varauzi recibió la chanza con un gesto de desagrado, y continuó: -De pronto le vimos vacilar, deteniéndo- ir se un momento, y acto seguido se lanzó decididamente á las olas. Los presentes echamos á correr con toda la ligereza de nuestras piernas hacia el lugar donde se había sumergido el pobre diablo Os aseguro que estuve á dos centímetros de romperme la crisma por aquellos peñascos, á pesar de lo cu al no me acobardé. Por el contrarío, me acometió (un deseo súbito y desinteresado de salvar al pobre diablo. Sentí el amor al prójimo por primera vez en mi vida. ¿Quién reparaba en el embate furioso de las olas? ¿Quién se acordaba de su boda en instantes tan angustiosos? ¿Y qué mejor prueba de energía moral podía presentar á mi futura que la satisfacción de haber realizado una loable y arriesgada empresa? Todo esto lo pensé en una milésima de minuto. Bien es verdad que confiaba en mi habilidad de nadador aventajado. Pero confesaréis que si no se dispone de valor suficiente... Me arrojé, pues, al agua, sin desembarazarme siquiera del chaquet, y nadé furiosamente; agarré al desgraciado por la tirilla de su pantalón; procuré salir á flote; aquel condenado no me dejaba evolucionar, y parecía esforzarse por hundirme con él. No puedo decir el tiempo exacto que luché bajo el agua. Empezaba á sofocarme, cuando me apercibí de que el infeliz por quien exponía mi vida tenía un enorme pedrusco atado al cuello. Rápido como el pensamiento, me remonto á la superficie para respirar, saco mí cortaplumas del bolsillo, lo abro, me sumerjo de nuevo, corto la cuerda, y, en un supremo esfuerzo, vuelvo á salir á flote triunfante con mi presa. ¡Ya era tiempo! Si tardo tres segundos más, no hubierais vuelto á ver á vuestro amigo. Quiero d eeír con esto que perdí el conocimiento apenas pisé tierra. Al recobrar mis facultades encontrénie en un lecho qtre no era el mío; á mi alrededor pude ver mucha gente que se apelotonaba para verme. Un médico me tomaba el pulso, mirando al mismo tiempo S x reloj. (Concluirá) in, en la de director, por muerte del Sr. Delgado, D. José Echegaray, y en la de consejero que ocupaba el marqués de Luque, D. Luis Urquijo. Corresponde cesar este año á los consejeros D. Alejandro Pidal, D. Bernardo de Frau y D. Bernardo Rengifo, cuya reelección es segura. CORRIDAS DE TOROS EN MADRID mucho mejor de lo que podía esperarse, dado lo desapacible del día, pues la plaza estaba casi llena, y algunas amenazas de lluvia, que á medida que avanzaba la tarde fueron desapareciendo, dio comienzo á la hora marcada la quinta de abono, Los espadas encargados de estoquear los seis toros de Miura fueron Vicente Pastor, Regaterín y Moreno de Alcalá; es decir, tres valientes, que si, como todos los toreros, tienen sus defectos, aceptan, en cambio, cuando de lidiar se trata, lo que quieren echarles las Empresas Y tal conformidad no les perjudica, ciertamente, aunque muchos aficionados no la tengan en cuenta. Y vamos á reseñar lo que ocurrió ayer tarde en la corrida. primer miura. Orejiüa de nombre, negrt bragado, largo y escobillado de los dos cuernos. Vicente Pastor dio unos lances para tijar al bicho, y éste arremetió una vez y derribó á Varillas; pero á continuación se declaró manso, y hubo necesidad de foguearlo. Aranguito sale en primer término, y coloca un par con prontitud y aseo; sigue Morenito de Valencia con otro bueno, librándose de un susto á la salida gracias al oportunísimo capote de Moreno de Alcalá, y repiten ambos, con medio el Aranguito, y uno entero, pero de los de ordago á la grande, el valenciano. Este muchacho, que consolida su cartel día por día, fue justamente ovacionado Aranguito cierra el tercio con un par aceptable, y sale Vicente Pastor, quien á distancia y con excesiva desconfianza da varios pases altos y algunos de pitón á pitón, para atizar media estocada en las agujas que echó á rodar al bicho. (Palmas) Cegundo. Rondeizo, negro bragado, más grande y con más pitones. Regaterín se abre de capa y da cinco verónicas con arte y estilo, que valen aplausos, y el miureño, que es voluntarioso, toma cuatro varas, por dos talegadas y un jaco para el arrastre. Regaterín fue también aplaudido en un quite en el cual se adornó á gusto de la concurrencia Tocan á banderillas, y Bonifa, tras una salida en falso, deja un par al cuarteo. Pataterillo Chico cuelga otro desigual, y repite el primero con uno bastante bueno. Antonio Boto encuentra al bicho algo quedado, pero lo torea con guapeza, y tras algunos pases superiores entra á matar, pinchando en hueso Dos ó tres muletazos más, y Regaíerín entra de nuevo, esta vez con muchísimo coraje, para dejar una estocada hasta la bola en todo lo alto. (Ovación al madrileño, que estuvo valiente de veras. TTercero. Tortolillo, negro, bragado, muy 1 largo de cuello y bien puesto de pitones. Al salir duraban todavía las palmas cor. que el público premió la faena de Regaterín. -de La quintauna abono. Con entrada LOS ACCIÓN i ST AS DE LA TABACALERA ñía Arrendataria de Tabacos. La Memoria del Consejo de administración dedica un recuerdo al gerente fallecido D. Eleuterio Delgado y al consejero marqués de Luque. Detalla minuciosamente la gestión de la Compañía en la fabricación y venta de tabacos, haciendo notar que el año 1908 fue el de mayor producto de la renta. Da cuenta de las gestiones que se realizan cerca de países vecinos para perseguir el contrabando; del buen resuli ado que ofrece la aplicación del sistema semimecánieo en la fabricación; de los contratos con los fabricantes cubanos y con la Compañía de Tabacos de Filipinas; de las obras realizadas y pendientes en los edificios de la Compañía. Resulta de los datos que consigna que los productos de tabacos fueron de 209,62 millones de pesetas, ó sea un gasto por habitante de 11,478 pesetas; lo exportado asciende sólo á 43,940 pesetas. El aumento en los productos de la renta sobre 1907 fue de 6,69 millones. La Memoria da cuenta del proyecto sobre modificación del contrato del Sr. Sánchez Bustillo y de la facultad concedida al Gobierno por la ley actual de JPresupuestos; pero de los trabajos y gestiones realizados con esta autorización ministerial nada dice. La Memoria informa que para la vacante de presidente del Consejo de administración, por fallecimiento del marqués de Aldama, íué nombrado D. Alejandro Pidal; el Banco de España celebró En junta general de accionistas ayer tarde la Compa-