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A B C MARTES 4 DE MAYO DE 1909. EDICIÓN i. PAG. de París, y á Mons. Méndez Bello, patriarca de Lisboa. 151 Papa no tomará ninguna decisión hasta que se celebre otro consistorio en otoño. Son diez y siete los capelos vacantes. O L: S OBISPOS cuenta y seis extranjeros, estando entre los primeros el arzobispo de Sevilla y las personalidades más salientes de la capital, han contribuido con su firma y su euota (que era de diez céntimos) á la adquisición de la placa de oro, cuya fotografía reproducimos hoy, destinada á demostrar la cariñosa gratitud de aquel vecindario á D. Cayetano Luca tde Tena, nuestro respetable amigo, con motivo de la inauguración del grupo escolar Reina Victoria, debido á su iniciativa y establecido en el popular barrio de Triana, y por otros rasgos de alto civismo realizados por aquél. La placa es obra del joven escultor sevillano D. Antonio Castillo, y ha sido fundida en los talleres del doctor D. Manuel Valenzuela. El estuche lo fabricó D. Ramón Serrano. Ninguno de estos tres señores ha querido recibir remuneración alguna por su trabajo. La suscripción popular fue iniciada por el distinguido escritor D. Adolfo Vasseur Carrier, director de la importante publicación -Ahí verá usted. La masa neutra es u n a creación de D. Joaquín Costa. E s el g r a n mito y la gran mixtificación de 1900. El desastre colonial dio origen á u n tópico gigantesco: ese tópico es la masa neutra. -Comienzo á vislumbrar. Prosiga usted en su razonamiento. -El razonamiento es muy sencillo. Después del desastre dimos en la flor de suponer que la causa de todos los males eran los Gobiernos. Ahora bien, un Gobierno es la concreción, la cúspide de un partido. Si los Gobiernos eran malos, había de serlo también su concreción, ó sea los partidos. Pero los partidos no son en un país algo abstracto y aparte de todo. Los partidos son el país. De donde de deducción en deducción, dentro de la más estricta lógica, veníamos á parar en que la culpa de los males del país la tenía el país mismo. Esto era francamente absurdo. Si la culpa de los ma es la teníamos todos, ¿quién iba á fulminar ios anatemas y contra quién íbamos á fulminarlos? -Tiene usted razón; los males del país radicaban en todo el país; todo el país era el responsable. -Bien; pero había que gritar y anatematizar. Como los partidos no podían gritar, y eonio había que inventar un alguien que pudiese gritar, inventamos la masa neutra. En seguida, los mismos políticos que habíamos inventado la masa neutra la pusimos en las nubes con objeto de servirnos d e ella contra nuestros adversarios. La masa neutra era una casta de ciudadanos especiales; la masa neutra era honrada, íntegra; la masa neutra era de u n a moralidad superior á la de los políticos; la masa neutra era, finalmente, independiente y rica. Y ¿dónde estaba la masa neutra? -Eso es lo que n o se sabe. Yo he recorrido muchos pueblos y ciudades españoles; he tratado centenares de familias de la burguesía media; tengo infinidad de conocimientos y amistades. No h e podido descubrir todavía un. ciudadano de esos pertenecientes á la excelsa, maravillosa, exquisita, c ase neutra. ¿Cómo serán esos ciudadanos de condición tan alta é inefable? -Deben de ser, querido Quintanilla, hombres enteramente diversos de nosotros los humildes y pobres mortales q u e profesamos alguna idea política ó social, i- -Repito, estimado Pedrezuela, que la masa neutra es una mixtificación. Hay en España liberales, republicanos, carlistas, conservadores, socialistas; estos ciudadanos pueden votar ó no votar; pueden profesar ideas con mayor ó menor calor; pero en el fondo todos pertenecen á un partido y todos participan de estas ó las otras ideas. Lo que sucede es que en nuestro país domina una nota de incultura, de abandono y de suciedad. Creo que fué- el físico- Dalton quien invento el procedimiento de llegar á un tipo común, uniforme, fusionando un número determinado de retratos humanos. Pues bien; si usted coge un número determinado de españoles pertenecientes á todos los partidos y fusiona sus mentalidades, la resultante será uu tipo opaco, abandonado, laxo, sin a. mor á la limpieza, sin orientación filosófica de la vida y sin preocupación por el arte. Este tipo- resumen puede condensar en las tres frases capitales que son su evangelio: qué se me da á mí en este país y ya lo decía yo Este tipo es el que h a inventado el tópico de menos política y más administración (Sin perjuicio de cometer él algún chanchullo estupendo cuando se mete á hacer administraeión. Ahí tiene usted, querido Pedrezuela, lo que es la masa neutra. -No tiene límites mi pesadumbre s dilecto Quintanilla. AZOR 1 N FRAN- Los obispos franceses que vinieCESES EN ROMA ron á Roma con motivo de las fiestas de Juana de Arco han pedido á la Santa Sede la autorización de que se celebre en Roma una Asamblea del episcopado francés. El Papa no se mostró al principio muy favorable al deseo de los obispos franceses, y, además, ciertas intervenciones oficiosas de la diplomacia extranjera le aconsejaron después que no accediera á ello. Entonces es cuando casi todos los obispos franceses presentes en Roma firmaron un mensaje pidiendo al Papa que diera instrucciones prácticas acerca del sostenimiento del clero francés. El arzobispo de Dijoa, monseñor Dadolle, Journal des Etrangers. tuvo el encargo de llevar al cardenal Merry del Val ese mensaje. Pero el secretario de Estado supo lo que se intentaba, y opinando que un documento de esa índole podía EL NUEVO comprometer al Papa, avisó á monseñor Dadolle para que se abstuviera de cumplir su COMISARIO REGIO mandato. El Vaticano, al llamar á Roma á los obispos franceses con motivo de la ca- p l Gobierno üd piuvisto la vacante de co nonización de Juana de Arco, no pensó nun- misario regio del Canal de Isabel II, ca en que el episcopado francés hiciera una producida por la dimisión del Sr. Sánchez manifestación colectiva de carácter político. de Toca, nombrando al señor marqués de Algunos obispos se ñau ido á Francia dis- Aguilar de Campoo. gustados de la actitud del Vaticano, que no Ea querido intervenir en asuntos políticos por temor de represalias. N SEÑOR El arzobispo de París ha sido convocado por el Santo Oficio. Se asegura que el eraimente prelado lia dado explica ciones muy satisfactorias acerca de su acción político- religiosa. Se afirma también que el proceso incoado contra él quedará en suspenso. Pero tratándose de una personalidad tan eminente, es probable que el Santo Oficio no tarde en adoptar una resolución definitiva. Si ésta es favorable á Mons. Amette, es seguro que el Sagrado Colegio de Cárdena les le abra de par en par sus puertas... ¡Dig ñus est intrare! FRANCO FRANCH 1. Roma, Mayo. 1909. NUESTROS GRABADOS 1 os terremotos en Portugal. La última carta que hemos publicado de nuestro corresponsal en Lisboa, Sr. Gayo, daba noticia de la visita del Monarca lusitano á la región devastada por los terremotos. Como complemento á aquella información insertamos una fotografía de la mencionada visita. i as elecciones municipales. Como una curiosidad de las recientes elecciones publicamos ayer la fotografía del colegio de la calle de Núñez de Arce en el cual actuó de interventor el ex ministro y ex presidente del Congreso D. José Canalejas. Hoy reproducimos otra instantánea, que nos remite nuestro activo corresponsal en Barcelona, de un colegio electoral presidido por un señor sacerdote. j al Sr. Luca de Tena. 1 Ocho mil quinientos siete sevillanos, cuatrocientos doce forasteros y ciento cin- El ex ministro conservador desempeña en la actualidad el cargo de mayordomo y caballerizo mayor de la Reina doña María Cristina. Por dos veces ha sido ministro de Estado, donde desarrolló con verdadero acierto felices iniciativas. Fue también el marqués de Aguilar de Campoo alcalde de Madrid, dejando muy buenos recuerdos de sus gestiones. Tiene, pues, conocimientos y elementos de juicio bastantes para que redunde en beneficio del vecindario de la corte su presencia en el puesto que se le confiere. LA MASA, NEUTRA C 3i e m p r e que se habla de elecciones sale á 1 relucir la masa neutra. Por favor, querido Quintanilla, dígame usted, ¿qué es la masa neutra? -Voy á darle á usted un disgusto, estimado Pedrezuela. ¿Se interesa usted por la masa neutra? Pues la masa neutra no existe. -Me deja usted estupefacto, atónito. ¿Cómo no ha de existir u n a cosa de que hemos hablado, tanto? T l ü f i l i r M I l H I- -H M I I I Mimil I Him lUinillIMflinnmn m iimnrinnnininnTniwnni u Tintninrimi mumnrTTtni iin i fita