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A B C. V I E R N E S 3o D E ABRIL D E 1909. EDICIÓN i. PAG. 6, Hacienda. -Concediendo- autorización para presentar á las Cortes un proyecto de ley relativo á un crédito extraordinario de 30.000 pesetas para adquirir el grupo Eclosión, primera medalla, del escultor Blay. Aprobando el reglamento de la ley del Timbre. Exceptuando de las formalidades de subasta la venta de enseres y maquinaria de las fábricas de cerillas que se expropian. Por la Comisión le contesta el Sr. NANDE- Z PRIDA; rectifica brevemente el Sr. PALOMO, y es desechada su enmienda. -Sigue el debate promovido por la interpelación del Sr. Calbetón acerca de los SUCESOS DE OSERA Rectifica el Sr. CALBETÓN, haciéndose cargo de las últimas declaraciones del ministro y las excitaciones del prelado de Madrid, con que recomendó serenidad y paz á todos. Advierte que él, con su intervención, no ha perseguido más sino que se haga justicia y sean castigados cuantos delinquieron y cubrieron de sangre y luto una población. Cree que el prelado de Madrid debe hacer extensiva su recomendación de paz, prudencia y amor á un periódico que, como El Eco de Orense, comentaba los sucesos de forma que más parecía redactado por espíritus de chacales al justificar y casi aplaudir que se hubiese acudido á la sangría como remedio. Aplaude la noble y elevada intervención del señor obispo de Madrid- Alcalá en este debate; renuncia á analizar completamente el extracto de la carta del prelado de Orense, leído ayer por el de Madrid; pero recoge las manifestaciones que contradicen los informes y manifestaciones del ministro. Así, hace notar que el prelado gallego no ha estado en Osera; que el vicepresidente de la Comisión provincial de Monumentos no dio al obispo informe favorable á que se desmontase el baldaquino; que los párrocos de los pueblos próximos al de los sucesos aconsejaron á su prelado que no era conveniente hacer tales obras; que la iglesia de Osera no es monumento nacional, aunque pertenezca al Estado, sino parroquia, siquiera no haya al frente de ella un párroco, sino un ecónomo, por olvido de lo que el Concilio de Trento prescribe sobre provisión de curatos. Después de leer páginas de un libro inglés que acaba de publicarse respecto de Galicia, en el cual se relatan profanaciones y sustracciones de esculturas y objetos de arte en el mismo templo, no extraña que los de Osera se resistiesen á que se hiciera con el baldaquino lo que con otros objetos que les habían sido despojados. Censura al ministro por haber puesto la fuerza pública á disposición de quienes iban á realizar en Osera obras para las cuales no se habían llenado los trámites necesarios en análogos trabajos. Refiere que los vecinos se ofrecieron al prelado á costear la reparación del baldaquino si amenazaba ruina, y aldeano hubo que brindó su vaca para que con el producto de su venta se ayudase á tales gastos. De palabras del prelado orensano, que decía que se avino á que fuese á Osera la fuerza pública, colige que el diocesano no pidió Guardia civil, sino que de ello es únicamente responsable el gobernador, que quiso imponer su autoridad. Estima que el ministro ha debido ver las cosas serebamente y esperar á que los informes del gobernador y del jefe de la Guardia civil se contrastasen con testimonios aportados á la investigación abierta. Si la fuerza fue sólo á proteger los trabajos de los obreros. ¿por qué no se retiró cuando éstos se retiraron? Si hubiera habido agresión á la fuerza no hubiese intervenido la jurisdicción ordinaria, sino la militar. Es patente para el orador que no hubo agresión, porque sólo había en el templo niños, mujeres y ancianos y entre éstos sólo fueron las víctimas Concluye excitando al ministro á que oiga y atienda sin animosidad los informes de que se han hecho eco las oposiciones, y no anticipe juicio sobre la conducta de las autoridades, que no se puede formular mientras el relato oficial de los sucesos no esté comprobado. El señor ministro de la GOBERNACIÓN se felicita del espíritu de prudencia en que ha inspirado sa discurso el senador demócrata, y declara que con muchas apreciaciones coincidía su criterio cuanto á la actitud que ha de adoptar el Gobierno en e te asunto. Dice que al dirigirse á las oposiciones no quiso sino prevenirles eontra exageraciones y apasionamientos de que algunos telegramas se han hecho eco. Parafrasea los telegramas oficiales en cuanto afecta á la intervención del prelado en relación con las obras en el templo, y repite cuanto tiene manifestado respecto á la procedencia del envío de la benemérita, que para proteger á los obreros pidió el provisor por ausencia del obispo. Niega con datos de hechos que las víctimas fuesen sólo ancianos ó niños. Concluye insistiendo en que el deseo del Gobierno es sólo que resplandezca la verdad y se haga justicia. (Pide la palabra el señor obispo de Madrid. La tiene pedida el Sr. Uávila. Tiene que rectificar el Sr. Calbetón. Cortesa: ente se ceden unos á otros la palabra. Rectifica el Sr. CALBETÓN, notando que no es materia parva la que se discute, puesto qtte hay sangre derramada que reclama justicia. Se complace en el tono y declaraciones del ministro esta tarde, y confía en que se exigirán responsabilidades. Explica el Sr. DAVILA su intervención en el debatey sus interrupciones vehementes de la tarde anterior y dice que nadie podrá llamarle enemigo de la Guardia civil, cuando él en pleno Senado defendió un día á dicha benemérita institución, rindiéndole justicia. ¿Pero es que entre los que la forman no puede haber culpables? No se puede excusar á quienes se exceden en la represión. Recuerda la edad y condición ae ios infelices fusilados dentro de la iglesia, y pregunta al ministro que, si ha habido agresión de parte de los vecinos de Osera, ¿dónde están las armas recogidas? Lamenta el orador que ni dei oanco azul ni de los escaños de la mayoría haya salido ninguna protesta, ni por la sangre derramada innecesariamente, ni por la profanación del templo; inculpa á la autoridad eclesiástica de Orense como causa de lo causado, y acusa también al gobernador como presunto culpable, siquiera por negligencia. Termina diciendo que en las sociedades mal gobernadas las leyes son como la tela de araña, que los insectos chicos se enredan en ella, y los grandes las pasan. Teme que ocurra coa la itif ormacion a 3i erta estoj más cuanto que ni el obispo se ha retirado á un convento, ni el gobernador ha sido traído á Madrid mientras se lleva á cabo la información. Brevemente rectifica el ministro de la GOBERNACIÓN, se suspende el debate y se levanta la sesión á las ocho menos cuarto. SENADO SESIÓN DEL DÍA 29 DE ABRIL DE 1909. ps abierta por el general Azeárraga á las r tres y treinta y cinco. Los ministros de Gracia y Justicia, Gobernación é Instrucción pública ocupan el banco azul. En los escaños, poco más de 40 senadores. La tribuna pública, llena. Las demás, vacias. Leída el acta de la sesión anterior, es aprobada. TUIEGOS Y PREGUNTAS El Sr. GARCÍA. MOHÍNAS pide al ministro de la Gobernación que envíe á la Cámara el proyecto y planos que hizo el señor Grases para hospital de epidemias, y que costó al Estado 80.000 pesetas, y el informe que sobre el mismo dieron los arquitectos declarándolo irrealizable. Cuando estos documentos estén en el Senado, el citador senador liberal explanará acerca de ello una interpelación, que desde luego anuncia al ministro. Contesta el ministro de la GOBERNACIÓN que remitirá los antecedentes que sobre el asunto fray en el ministerio, porque parte del expediente lia desaparecido y él lia dispuesto se proceda á la averiguación de lo ocurrido y se esclarezca quién es responsable de esta falta. El Sr. LARA (D. C) haciéndose intérprete de los deseos é inquietudes del vecindario de Madrid por lo que haya de ocurrir con la proyectada Gran Vía, pregunta al ministro si se van á emprender estas obras, puesto que ha transcurrido el plazo prorro gado al concesionario, Sr. Picavea, sin que éste haga el correspondiente depósito de la fianza. El ministro de la GOBERNACIÓN dice que no tiene de esto más informes que las noticias particulares; pero asegura que está resuelto á que tales obras comiencen lo más pronto posible, ya anunciando nueva subasta, ya acudiendo á otro procedimiento que facilite y garantice la realización del proyecto, que tanto interesa á Madrid. Se entra en seguida en el ORDEN DEL DÍA Se reanuda la discusión del proyecto de RÉGIMEN LOCAL 51 Sr. ARIAS DE MIRANDA apoya otra enmienda al art. 103. Después de contestarle el Sr. TORMO y hacer aclaraciones el ministro de la GOBERNACIÓN, es desechada tal enmienda. (Entran en la Cámara el jefe del Gobierno y el ministro de la Guerra. Otra sobre las facultades que se otorgan á los Ayuntamientos para enajenar ó gravar bienes muebles es defendida por el señor RODRIGAÑEZ. Estímala improcedente el Sr. MAURA, porque lo que se pide está substancialmente en el texto de la ley. Y, al fin. la Cámara no la toma en consideración. Sin discusión son también desechadas otras enmiendas al mismo artículo suscriptas por los Sres. Castillo y García Soriano y Arias de Miranda. Otra del Sr. PALOMO es apoyadapor éste. CONGRESO SESIÓN DEL DÍA zq DE ABRIL DE 1509 A las tres y cuarenta y cinco minutos de clara el Sr. Dato abierta la sesión, hallándose en el banco azul los Sres. Maura, Allendesalazar, Linares y Sánchez Guerra. La Cámara, muy desanimada en escaños y tribunas. RUEGOS Y PREGUNTA El Sr. IRANZO pide que se facilite ía ex portación de productos levantinos. El ministro de ESTADO le responde que el Gobierno hará lo posible por complacerle. El Sr. IRANZO Uauia la atención el Gobierno sobre el próximo cambio arancelario