Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
DE TODO EL MUNDÓ, POR CORREO, CABLE, TELÉGRAFO Y TELÉFONO DE NUESTRO ENVIADO ESPECIAL DE TODO EL MUNDO, POR CORREO, CABLE TELÉGRAFO W k Y TELEFONO w Cuando el público sale del teatro contiué es La princesa del dollar? Es un episonúa tarareando el vals; entra en el restau- Q dio amoroso que, con razón ó sin el! a, rant, y los tziganes vuelven á recordársele, y atribuyen á Alicia Roosevelt. La hija del por todas partes, en los cafés, en las calles, ex Presidente americano tuvo que luchar en el tranviaria tuusiquilla os persigue, acaEs Viena riciándoos con su melodía dulce y sugestiva. A PRINCESA. DELDOLLAR j l a cuna ¿e Y son las mujeres las que inician el aplaula opereta, el género alegre y retozón por so en el teatro, las que arrastran al público excelencia, y en la patria de La viuda alegre, entusiasmado y piden el bis una y otra vez, seis ú ocho teatros se hacen de oro estre- porque la vienesa enloquece por la música nando todos los años una opereta que no en general y por el vals en particular. No desaparece del cartel en toda la temporada sé quién ha dicho, que la música es para el y que á veces da la vuelta al mundo. Ago- italiano una sensación, para el francés una tado el éxito inmenso de La viuda alegre, distracción y para el inglés una vanidad. cuyo balance arroja un total de 18.000 re- Para la mujer vienesa la música es la papresentaciones, los vieneses acaban de con- sión, toda entera, porque la vienesa es la sagrar el primer millar de otra opereta: Die única mujer que llora escuchando una me- A B C EN VIENA dollar prinzesin: La princesa del douar. La nueva opereta ha eclipsado los éxitos autor, el joven compositor berlinés Leo Fall, se ha colocado de un salto por encima de Franz Lehar y de Osear Strauss, los compositores millonarios. I, a opereta vienesa se ha modernizado, y el nuevo modelo que ahora apasiona á este público amante idólatra de la música es el eterno motivo de un vals encantador que se inicia en la sinfonía y juguetea después en de La viuda alegre y de in Walzertraum, y su FR 1 TZ 1 ARCO Y ALFRED WALTERS mucho antes de convencer á su ainado, que pareceser no estaba muy decidido á contraer matrimonio con una muchacha tan bulliciosa, tan inquieta como la yanqui famosa que llenó por espacio de mucho tiempo las columnas de los periódicos de la Unión con el relato de sus excentricidades y de sus originales ideas. M 1 ZZ 1 WJRTH, EN LA PRINCESA DEL DOLLAR ÓSCAR BRAUN Y PH 1 LA WOTF, EN UN DÚO DE LA OBRA los momentos culminantes de la obra, reco rriendo toda la orquesta, ora alegre, ora sentimental, según la situación. Ese fue el éxito de La viuda alegre y de Eim Walzertraum; ése ha sido ahora el nuevo estupendo éxito de La princesa del dollar. lodía de Beethoven, emocionada y temblorosa, abriendo su alma de par en par á la impresión que recibe, dejándose envolver por el rumor cadencioso de la música como si fuera una nube que la apartase del mundo. Pero ofrecedla inmediatamente después un vals, y de sus ojos desaparecerán la melancolía y el ensueño, en sus labios se dibujará la sonrisa y percibiréis el cálido aliento entrecortado que se escapa de su boca húmeda. ¡Ah! Pero es que al vals vienes le sucede lo que al buen vino: que pierde cuando se le exporta. E) n ninguna parte suena el vals como aquí, los músicos de los demás países no saben matizar los distintos tiempos, ni dar el clarobscuro necesario á la música... E 5 stas orquestas vienesas han heredado ellas solas el secreto del viejo Strauss, el rey del vals del que decían las lindas vienesas que cuando se presentaba vestido de frac, su violín en la mano y comenzaba á dirigir con el arco, estaba hermoso como un dios M 1 SS WERBER Y KARL BACHMANN fantaseado un poco sobre este episodio y han compuesto una obra muy entretenida y muy original; sobre todo, porque los personajes, arrancados déla dorada sociedad neo- Los autores de La princesa del dollar haii