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A B C MIÉRCOLES 28 DE ABRIL DE NUESTRO ENVIADO ESPECIAL EDICIÓN i. PAG. 4. brar á ver sus atribuciones mermadas por la Constitución y que ha provocado este motín de la soldadesca, que ha costado la- vida á más de doscientos oficiales; este hombre, que tiene sobre su conciencia ríos de sangre I A JOURNAL 1 STEN- Z 1 MMER En l a vertidos en Macedonia, que todavía ayer orJourna- denaba desde las ventanas de Palacio á los listen- Ztmmer- la agitación, el movimiento, soldados que fusilaran á un oficial de Marino ha cesado en todo el día. La Jbumalisten- na porque se había opuesto á la revolución; Ztmmer es un saló un verdadero salón, del este hombre, ¿renunciaba voluntariamente que disponen día y noche los corresponsa- al Trono? ¡Imposible! En Constantinopla les de la Prensa extranjera que en Viena ocurría algo de más gravedad; pero en vano residen. Cada periodista posee su pupitre funcionaba el telégrafo pidiendo ampliación con el título del periódico que representa, y de la noticia. La censura turca no dejaba el salón, amplio, espacioso, excelentemente pasar un solo despacho... alumbrado, ocupa una pi rte de la planta Horas de ansiedad han sido las transcubaja de la Central de Tek g. -afos. ¡Qué dife- rridas en la Joumalisten- Zimmer; horas de rencia de esta instalación, elegante, confor- inmensa expectación... ¿Quién substituye al table y chic, con nuestro famoso jaulón 1. ¡Qué Sultán? ¿Es que los jóvenes turcos han distancia tan grande de esta Joumalisten- proclamado la República? Todo eran cabaZimmer al rincón habilitado en la sucursal las, conjeturas, suposiciones... de la Bolsa de París! De madrugada, la Neue Frei Ptesse, que Ingleses, alemanes, rusos, italianos, son los corresponsales que no han abandonado por algo disfrutalala reputación que en el un solo instante durante todo el día de hoy mundo entero se de concede, comienza á resus corresponsales en la Journalisten- Zimmer espetando los telegra- cibir despachossabe que el Sultán, en efecBulgaria. Y se mas de Turquía. Una nube de jóvenes tur- to, ha renunciado al Trono, que le substituicos escapados en los primeros momentos rá el príncipe Resciad Effendi, que todo de pánico de Constantinopla aguardaban también con ansiedad noticias del curso de está dispuesto para hacer la proclamación el Sultán será declarado de relos acontecimientos. Sabíase que las tropas y quey encerrado en un castillo loco buena mate con fieles al Comité, las que no habían sido com- guardia para que no vuelva á proporcionarpradas con el dinero del Sultán, acercában- se distracciones como esta última, que ha se á Constantinopla, y una gran curiosidad ensangrentado una ve? más las calles de nos dominaba á todos por saber qué ocurri- Constantinopla. ría. ¿Permanecerían aliado del Comité Unión I, a Joven Turquía ha triunfado, pues, y y Progreso, ó se dejarían conquistar por los factores de la contrarrevolución? ¿Resisti- Europa entera ha visto con simpatía la derían los rebeldes de Constantinopla? Y en rrota del miserable viejo que pretendía ahotanto, los trenes europeos llegaban atesta- gar las libertades constitucionales, del asedos de gente alocada que abandonaba la ca- sino de los armenios, de ese Nerón cobarde, pital de Turquía convencida de que la ciu- que es cruel sin grandeza y tirano sin valor. ¡Oh! ¡Han hecho bien los jóvenes turcos dad iba á arder por los cuatro costados. concediéndole la vida! Han hecho perfectaEl aspecto que ofrecía esta Journcthsten mente no asesinándole... Mil muertes no Zjmmer durante todo el día era interesantí- vengarían todo el daño que ha causado, ni simo. De vez en cuando los recaderos de la lavarían la sangre derramada caprichosaNeue írei Pressey de la Wiener Allgemeine Zei- fnente por su culpa... Es menester que sufra, iung traían galeradas impresas reproducien- que se vea desposeído, encerrado, impotendo los telegramas últimamente recibidos por te; que aunque esté rodeado de comodidamedio de las comunicaciones búlgaras, ya des, de servidores, de riquezas y de lujo, que en Constantinopla las autoridades impe- eate hombre, acostumbrado á ser obedecido, dían la transmisión de los despachos, por- á imponer la ley á todo el mando, cuando que lo primero que la civilización europea ahora se entere de que es un prisionero, de ha llevado á los gobernantes turcos ha sido, que sus riquezas para nada le sirven, de por lo visto, el sistema da la previa cen- I que no puede rebelarse contra sus dominasura. dores, ¡oh! entonces... entonces es posible Los jóvenes turcos contaban las horas que se vuelva loco de veras. y los minutos. Los últimos despachos anunciaban que las tropas de Salónica habían negado á la plaza fuerte de Catalgia, y como este punto se halia á dos horas escasas de 1 os comentarios en la Joumalisten Ztmmer Constantinopla, el choque debía haberse ve- han confirmado día y noche por qué á rificado ya. ¿Quéhabría pasado? ¿Qué acon- la salida de los teatros la concurrencia autecimientos e s t a r í a n desarrollándose en mentó... JEran políticos, eran negociantes aquellos momentos en las calles de Cons- que venían á saber noticias y que acogían tantinopla? Y el teléfono funcionaba cons- con incredulidad y desconfianza la renuntantemente con Berlín, con Francfort, con cia del Sultán. ¿Qué sucederá ahora? ¿Cuál 1 Milán, con Dresde... ¡Oh! Era un espectácu- serena conducta del Comité Unión y Prolo interesantísimo ver álos reporters incansa- greso? Los mismos jóvenes turcos gue se encuentran en Viena en bles salir y entrar á los locutorios, comuni- han visto sorprendidos estos momentos se por el triunfo. Así cando á grito pelado: como hace seis meses no creían en la facili- -Corriere- -Niente ancora... dad con que hicieron proclamar la Consti- -Dresdner Aureigér. ¡Fertig! tución, de la misma manera ahora esperaY uno detrás de otro iban siendo iiaina- ban encontrar mayor resistencia en los redos á comunicarlos corresponsales de Ber- voltosos. liner Tagebkti, de la Gaceta de Colonia, de H isfadie sabe lo que sucederá, porque todaSecólo, de Milán; de todos los grandes diarios europeos que tienen con Viena relacio- vía no son conocidos los echos; pero los calendarios en un país como en Turquía cones directas. rren el peligro de no acertar... Nadie creía en la posibilidad de un golpe de mano como p o r fin, i ia la tarde, llegó una el intentado por el Sultán... Nadie sosper noticia sensacional, estupenda, que na- chaba que el partido Joven Turco volviera die esperaba y que por espacio de un cuar- á dominar tan pronto... ¿Qué nuevo aconteto de hora hizo enmudecer á todo el mundo cimiento nos reservará el día de mañana? en la Joumalisten Ztmmer. ¡El Sultán había ¿Qué nueva sorpresa? renunciado al Trono! ¿Calculáis el efecto? Un hombre que viene losé UAH CADENAS reinando despóticamente desde hace treinta y tres años, que ao se ha podido acostumVieaa- AbriJ. NUESTROS GRABADOS entierro de Lagartijilla. Por separado damos amplia noticia del entierro del desventurado torero Fernando Romero (Lagartijilla) verificado ayer tarde ítin agrícola en Mondoñedo. En la hermosa ciudad mindoniense se- ha celebrado un mitin de propaganda agrícola regional, al cual concurrieron representaciones de las cuatro provincias gallegas, con un total de más de 10.000 personas. Entre otros oradores, tomaron parte en el mitin los Sres. Vázquez de Mella y Sal vatella, que fueron muy aplaudidos. anifestación en San Fernando. De la celebrada el domingo último nof comunicó detalles oportunamente nuestra corresponsal telegráfico A ellos remitimos á nuestros lectores por no repetir aquellas recientes noticias. TTerremotos en Portugal. Figura en la información gráfica del presente número una fotografía de la visita del duque de Oporto á los lugares más perjudicados por los recientes terremotos en Portugal, donde ha tenido dicho fenómenc lamentabilísimas consecuencias. uan Manen. Esta noche se presentará al público en el teatro de la Comedía el admirable violinista Juan Manen, cuyo retrato reprodu cimos. A B C EN V 1 ENA J UN SUEÑO ü n el Congreso había á primera hora de la tarde muy poca animación. Un rumor circulaba entre los escasos concurrentes: el de que el Sr. Moróte tenía propósitos de renunciar su acta. ¿Renuncia su acta Moróte? ¿Es ciertor- -se preguntaba. Nadie sabía nada en concreto- -Los periódicos- -observaba alguien- -no tratan en general bien á Moróte; del extracto parlamentario de algunos de ellos se deduce que el diputado por Madrid no dijo nada; de otros extractos se desprende que Moróte no diio sino algunas vagas genera lidades. -Dicen por ahí- -añadía otro ¿le los cireunstanteV- que los republicanos de Madrid están indignados con la conducta d Moróte. ¿Han oído ustedes algo? No había quien diera noticias exactas 5 en concreto. Eran cerca de las tres y media Entonces ha entrado el Sr. Moróte en el salón de conferencias. Inmediatamente le ha rodeado un compacto grupo de diputados y periodistas. Se le preguntaba si era cierts la renuncia de su acta, -Es cierta- -ha contestado el Sr. Moróte. Aquí la llevo. Al decir esto, el diputado por Madrk mostraba un pliego en eme la renuncia es taba redactada. -Yo he cumplido con lo que me dictabs mi conciencia- -ha añadido el Sr. Moróte. ¿Que mi partid o encuentra mal mi conducta? Ahí está mi acta. Que elijan á Macías Ahora mismo voy á entregar la renuncia a. presidente de la Cámara. Me he separado del grupo en compaña de un amigo. ¿Cree usted- -me ha preguntado éste- -que Moróte hace bien? -Creo que este problema que se ha planteado ante Moróte se planteará frecuentemente ante un hombre de entendimiento cultivado y de rectitud que milite en uo campo avanzado. ¿Hasta qué punto van hora bre de estas condiciones es compatible cor la multitud? ¿Hasta qué punto puede convi vir con la multitud un hombre de las cuali HilMIHIiHüffinniinin