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A. B C. MARTES 27 DE ABRIL JDE 1909. EDICIÓN i. PAG. 6. Según parece, se le na avisado que oportunamente le serán señalados día y hora. He aquí lo que acerca de este asunto fue ayer tratado en la Cámara porpular. El Sr. CERVERA protesta de los telegramas dirigidos desde los Arsenales al ministro de Marisa en señal de protesta contra la denuncia del Sr. Macías y estima que caen de lleno en el art. 174 del Código penal, por hacer coacción contra los diputados que están debatiendo ese asunto. Cree que además es muy grave el hecho de que oficiales de Marina censuren actos de un jefe suyo, lo cual; á su juicio, es itna manifestación de indisciplina. Pregunta si es cierto que se ha íormaüo tribunal de honor contra el teniente coronel Macías. 1) 1 presidente del CONSEJO responde al Sr. Cer. vera diciéndole que ha confundido los términos de la cuestión, pues una cosa es el fondo de la denuncia y otra el acto realizado por un militar que está sujeto á leyes especiales, que como todas deben cumplirse. Estima que la manifestación telegráfica de las guarniciones de los Apostaderos es lógica consecuencia de su respeto á la disciplina y á la justicia, y que en nada cohibe la acción de los diputados. Respecto al tribunal de honor, ignora si se ha celebrado, pero afirma que en todo caso es una cuestión ajena al Gobierno. El Sr. CERVERA pide al Gobierno la lista de los jefes que han constituido el tribunal de honor. El presidente del CONSEJO declara que euando sea ocasión se traerán todos los antecedentes. El Sr. NOTJGUES afirma que le han asegurado con visos de certeza que al Sr. Macías le han expulsado del Ejército. Dice que al Sr. Macias se le han formado cinco procesos y que no sabe lo que se le hubiera hecho de haber sido causante de la pérdida de Cuba y Filipinas. Pide que le conteste el ministro de Marina porque el Sr. Maura les arrolla con su elocuencia, y pregunta qué hubiese hecho el Gobierno si J. os telegramas de los marinos fuesen de felicitación. El ministro de MARINA contesta que como- gobernante no lo hubiese disculpado nunca. El Sr. NOUGUES dice que tiene una carta de un oficial de Marina, en la que éste opina de modo contrario que sus compañeros, y desmiente que el general Santaló haya consultado con los jefes y oficiales del Apostadero de su mando, pues muchos de ellos son contrarios al pioyecto de la Armada. Ofrece dar lectura de la carta, pero por Indicaciones de los presidentes del Consejo y del Congreso no lo verifica, pues se le hace ver que con tal procedimiento se quebrantaría la disciplina militar. El presidente del CONSEJO contesta que en los procesos entablados contra el señor Macías no ha intervenido para nada el Gobierno, y sí sólo exclusivamente la jurisdicción de Marina. Hace constar que el Sr. Macías tenía en el ministerio de Marina un cargo de confianza desde el cual, y abusando de ella, ha censurado de modo ilegal la conducta de su jefe. El Sr. IXORENS opina que las manifestaciones colectivas en el Ejército y en la Armada están terminantemente prohibidas, y el ministro de Marina debe formar sumaria á los marinos que le han dirigido telegramas de felicitación. Defiende la formación independiente de los tribunales de honor, pues están admitidos por el Código de Justicia militar. El presidente del CONSEJO DE MINISTROS dice que no ha anticipado juicios sobre asuntos que son ajenos á su jurisdicción. El Sr, CERVERA: Esos oficiales de Marina ejercen coacción sobre nosotros. El Sr. IXORENS: Sobra mí, no. El Sr. INER DE O) S RÍOS defiende una proposición incidental solicitando que se aplace hasta el día 3 de Mayo la discusión de la denuncia del Sr. Macías. (En la Cámara apenas hay veinte diputados. El presidente del CONSEJO manifiesta que el expediente pueden discutirlo los diputados, no siete días, sino siete meses si quieren. Añade que el dictamen no supone prejuzgar el asunto, por lo que aquél se puede discutir en seguida. El Sr. CABAldvE interviene para alusiones, y dice que el caso, á su juicio, es tal como lo planteaba el presidente del Consejo en el dilema de que si se cree que hay prevaricación, los diputados deben acusar, y si no, se debe desestimar la denuncia del señor Hacías. Rectifican los Sres. GINER DE EOS RÍOS y presidente del CONSEJO, haciendo constar el Sr. Maura que, sea cual fuese el acuerdo que recayese sobre la proposición incidental y asín sobre el dictamen, el expediente de la adjudicación de la escuadra quedará en el Congreso todo el tiempo que los diputados quieran para examinarlo. El Sr. CABAIvI E hace constar que todos los oradores que han intervenido en este debate han reconocido categóricamente la honradez inmaculada de los Sres. Maura y Ferrándiz, y, sin embargo, se persiste en una campaña de escándalo y de difamación que indigna á las personas honradas. (Bien, en la mayoría. El Sr. ROMERO, en medio de la hilaridad de la Cámara, habla de los procedimientos contra los ministros, invoca equivocadamente artículos del reglamento, etcétera etc. En votación ordinaria es desechada la proposición incidental del Sr. Giner de los Ríos. El Sr. CERVERA consume el primer turno en contra del dictamen de la Comisión de Peticiones relativo á ¡la denuncia del Sr. Macías. Empieza diciendo que hace años éí (el orador) estaba á las órdenes de un ministro plenipotenciario, y entendiendo que había delinquido le denunció á su jefe el ministro de la Guerra, siendo jefe del obierno Cánovas del Castillo, y, sin embargo. no se le encarceló como á Macías, sino que se le trasladó al ministerio de la Guerra á un cargo de confianza. Afirma que tratará del expediente íntegro, aunque si el ministro de Marina le convence de que debe guardarse reserva sobre algún documento no lo quebrantará. Opina que un barco no tiene secretos como los tiene una fortaleza, y que los cinco elementos de los buques: artillería, corazas, velocidad, radio de acción y estabilidad, son públicos en todas partes. Pregunta al ministro de Marina si conoce los planos y el proyecto de acorazado de 15.700 toneladas de la casa Vickers. Él ministro de MARINA: No hay proyecto de acorazado de 15.700 toneladas; lo hay de 15.400, modificado. El Sr. CERVERA: Sea lo que sea, el ingeniero naval que lo ha proyectado es, á mi juicio, más grande científicamente que Alejandro y Napoleón por haberlo hecho en cuarenta y tres días. Pide tiempo para estudiar el expediente y los planos de los barcos y para consultar con Macías y los generales de la Armada que han emitido votos particulares. El señor ministro de MARINA: Si S. S. se considera competente para substituir á la Tunta de ingenieros navales que ha hedió el estudio, no hay ningün ifleonveniente e ¿que S. S. vea todo lo que quiera ver y eíj acceder á lo que solicita. El Gobierno está dispuesto á facilitar á S. S. todos los medios que considere necesarios para el estudio de esos proyectos. En el libro que se ha publicado consta que se preguntó á la Junta consultiva si se aceptaban los proyectos y si éstos respondían á las condiciones exigidas. ¿Podía ha- cer el ministro otra cosa que aceptar el informe de aquella Junta técnica? El Sr. Vega Seoane pide la palabra. El señor ministro de MARINA pro igue su discurso defendiendo la necesidad de guardar ciertos secretos que afeetan á la defensa nacional. Refiriéndose luego á los tres proyectos presentados, dice que en un buque de guerra lo más esencial es la artillería; cuando ésta se reduce, el valor del buque baja; en cambio, se puede modificar la velocidad y el radio de acción, y el barco puede seguir valiendo lo mismo. Por la especial condición de sus cañones, mientras los de la casa Ansaldo hacen un disparo, los de la casa Vickers hacen dos. Si no existiera secreto en estas cosas, convengamos en que Ansaldo sería muy tonto en no aplicar á sus cañones los maravillosos procedimientos de la casa Vickers (Aprobación en la mayoría. Se acuerda prorrog la sesión, y se concede la palabra al Sr. VEGA DE SEOAN que empieza diciendo que él no quería tomar parte en este debate. I, a mayoría se ríe, y el orador se enfada. Agrega luego que su intervención no tiene más objeto que protestar contra las palabras del ministro cuando dijo que él no entendía de cuestiones técnicas. Hace observar que aquellos marinos qwe hoy están en condiciones de ser jefes de escuadra han formulado voto particular en contra del proyecto. Pide que el ministro declare qué documentos son los que no pueden ser conocidos. El señor ministro de MARINA: Eo dejo á la disraeción de S. S El señor PRESIDENTE advierte á los diputados que le consulten aquellos documentos de los cuales necesiten sacar copia, para él, á su vez, consultarlo con el ministro de Marina. El Sr. CERVERA rectifica muy brevemente, y el presidente del CONSEJO DE MINISTROS interviene para insistir en que todos los documentos, incluso muchos que el Consejo no examinó por considerarlos de carácter técnico, están aquí para que puedan ser examinados por todos los diputados que quieran hacerlo. Todas las calles de Madrid- -dice- -están libres para que por ellas se pueda marchar. El Sr. ROMERO pregunta si es cierto que el Brasil ha encargado á la casa Vickers un buque de 22.000 toneladas igual á otro construido para otra nación El señor ministro de MARINA dice que no es uno, sino tres. El Sr. ROMERO repite la pregunta, añadiendo que tiene por objeto demostrar que el secreto en la construcción de estos barcos no debe ser tan secreto como eí ministro supone, cuando una nación encarga fue se le construya un barco exactamente igual á otro construido para otra naeión. El Sr. MORÓTE consume el segundo turno en contra, empezando por extrañarse de que el Gobierno se negase á traer los informes de los Sres. Andújar y Cardona. Hace un relato muy detallado y muy completo del informe de los Sres. Andújar y Cardona, el cual constituye un. estudio acabadísimo de los tres proyectos presentados. Ha visto que á favor del proyecto Vickers se declararon catorce jefes técnicos de la Junta Consultiva de la Armada, mientras, que formularon voto en contra los Sres, Estrañ, Sostoa y Spotíomo, EN EL CONGRESO n i I! I Ilinnniinmitl un iramflpmn!