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A B C. MARTES 27 DE ABRIL DE 1909. EDICIÓN 1. PAG. 4. día más. Ha sido un movimiento ds mi conciencia. El discurso de Luis Moróte ha sido vivamente comentado en la- Cámara. Después, al las tres y media lia comenzado la sesión. levantarse el Sr. Urzáiz, los diputados han Había poca concurrencia en la Cáma- abandonado los escaños. Han quedado tamra- Se veía que el asunto estaba ya juzgado bién desiertas Jas tribunas. El Sr. Urzáiz, sn el ánimo de los parlamentarios y perio- contrariado por el discurso de Moróte, ha comenzado á pronunciar un largo discurso distas. sobre la política general del Gobierno. Pa- -Esto ya no tiene interés- -se decía. -Absolutamente ninguno- -se contesta- saba el tiemrjo; en los escaños republicanos ba; -la cosa ha dado ya de sí cuanto tenía sólo se veía á los Sres. Cervera y Nougués; en los liberales sólo estaban ios Sres. Buque- dar. En el salón de sesiones hablaba el señor rell, Fernández Latorre y Galarza. Poco desGiner de los Ríos. Había en las tribunas me- pués han desaparecido de los escaños todos nos concurrencia que en las tardes anterio- los liberales. El Sr. Uszáiz seguía impertéres. Los escaños liberales y republicanos es- rrito. Eran las nueve y diez; la Cámara se taban también mucho menos poblados. Lo impacientaba; el Sr. Urzáiz, ante la impaque pedía el Sr. Giner es que se concediera ciencia del auditorio, repetía dos ó tres veces la misma cosa. un plazo para estudiar el expediente. -Fíjese usted- -me ha hecho observar un A las nueve y veinte ha terminado la seamigo- -que el plazo de siete días que pide sión. Nos hemos marchado todos precipitaGiner no hace falta para nada. No se trata damente. de juzgar de la pericia ó de la impericia del- ¿Qué le va a pasar á Moróte? -me ha Crobierno en el asunto de la scuadra, sino preguntado un amigo al salir. ¿Cómo codé comprobar en el expediente un delito que mentarán su discurso sus amigos y compase dice que existe en determinada parte ñeros? de él. -Yo no lo sé- -he contestado. -Creo que He dejado el salón y he salido á los pasi- Ibsen- tiene un drama en que el protagonisllos. Muchos diputados y periodistas char- ta, ante una superchería colectiva y tradilaban y fumaban en el corredor central y en cional con que se engaña al pueblo, decide el salón de conferencias. He encontrado á decirle al pueblo la verdad. Asilo hace; pero Luis Moróte. el pueblo, en vez de agradecerle á este hom- -Me dicen que ha visto usted el expe- bre su, abnegación, le silba y protesta airadiente ¿Es cierto? -le he preguntado. do de sus palabras. Algo délo que hace este- -Lo he estudiado tres ó cuatro días; casi, héroe de Ibsenha hecho Moróte; pero con me lo sé de memoria- -me ha contestado el) la diferencia de que si aquí hay quien silbe, ilustre periodista. -No lo ha estudiado na- habrá seguramente más, muchos más, que die más que yo; los otros no han hecho más aplaudan y loen. que hojearlo... Me he quedado asombrado- -AZORllN fia añadido luego Moróte; -es evidente, evidentísima la razón del Gobierno adjudicando la escuadra á la casa Vickers. ¡Ya verá usted qué artículo voy á escribir para la pl cadáver de Lagartijilla. Habana! Por separado informamos á nuestros- Bn el salón de sesiones, mientras tanto, lectores de la suspensión del entierro del un republicano, el Sr. Caballé, protestaba infortunado diestro Fernando Romero yjiel 1 indignado de la conducta de los republica- traslado de su cadáver al Depósito judicial, nos. Hay que decidirse- -decía- -entre acu- así como de las visitas de ayer á la enfersar al Gobierno ó declarar su honorabili- mería de la plaza de toros, convertida en dad. La sesión ha cobrado alguna anima- capilla ardiente. ción; han llegado más diputados á los escaños. La actitud del Sr. Caballé era muy co- I os sucesos de Osera. mentada. Poco después, en esta disposición Reproducimos una fotografía del altar de los ánimos, se levantaba á hablar Luis mayor del monasterio de Osera, en el cnal Moróte. Sus primeras palabras han desper- se ve con toda claridad el baldaquino que tado un movimiento de curiosidad; no esta- se intentó derribar, y que por oponerse á ba seguro el auditorio del rumbo que el ora- ello aquel vecindario ha sido origen de dor iba á tomar. Se dudaba; se esperaba gravísimos sucesos, en que ha habido eran algo qae no se sabia lo que era. Los que ha- número de muertos y heridos. bían oído en los pasillos á Moróte presuDel asunto se trató ayer extensamente en mían, sin embargo, adonde se iba á enca- ambas Cámaras, como podrán ver nuestros minar el orador. El misterio quedó bien lectores en los respectivos extractos de las pronto aclarado. Moróte hacia una defensa sesiones, que en el lugar correspondiente incalurosa, razonadísima, de la adjudicación sertamos. de la escuadra á la casa Vickers. En el exEn el diario de La Corana La Voz de Gatracto podrá ver el lector las manif estacio- 1 licia encontramos el siguiente relato de los 1 nes del diputado republicano. Al tocar el sucesos: punto de la denuncia el orador exclamó: Según parece, para realizar la destruc ¿Que no hay prevaricación? ¡Eso ni siquie- ción del copete ó baldaquino fueron á Osera se discute! Luis Moróte habló detenida- ra ocho carpinteros, protegidos por la Guarmente del expediente. dia civil, al mando del teniente Sr. Salinas. -Eso es lo qué se debió hacer desde el He aquí el relato hecho por los carpinprimer día- -decía un ministro en el banco teros: azul; -estudiar el expediente. Nosotros no El destacamento de la Guardia civil que tendríamos perdón si hubiésemos procedido al mando del teniente Salinas salió de Oreninjustamente; hemos examinado el expe- se custodiando á los carpinteros llegó á Cea diente por todos los lados, por arriba, por á las cinco y media de la madrugada del 22. detrás, de canto, en todos sus aspectos, y Allí se detuvieron los expedicionarios, aleso durante hora y horas, en repetidísi- morzando y cargando de vituallas y bebimos Consejos de ministros. das dos caballerías menores, que los acomMoróte avanzaba en su tliscurso. Se veía, pañaron hastaí Osera. á través de sus palabras, la lucha entre los Al llegar al monasterio se encontraroín partidarios de la casa Ansaldo y el elemen- cerradas herméticamente las puertas del to joven, culto, estudioso, déla Marina, par- templo. tidario de la casa Vickers, autora de proceNadie respondió á las intimaciones de la dimientos novísimos en el arte naval. Guardia civil, y el teniente ordenó entonces- -He hecho esto- -señores diputados- -ha que los carpinteros derribasen las puertas á terminado diciendo Moróte, -porque no po- hachazos, como así lo hicieron UN HÉROE DE 1 BSEN NUESTROS GRABADOS Franqueadas las puertas, la nave del templo apareció llena de mujeres y chiquillos que gritaban pidiendo que no les tocasen á su venerado altar. El teniente Salinas- -conforme á lo que decía Ten su comunicación oficial- -dispuso una carga al aima blanca, desalojando el templo. Los carpinteros, comprendiendo cuan m sensata era la tentativa de poner mano en aquel altar de tan conmovedora manera defendido por aquel pueblo profundamente religioso, manifestaron al teniente Salinas su propósito de retirarse inmediatamente. El teniente destacó una pareja que los acompañó hasta Cea; pero antes de llegar á la mitad deL camino, oyeron con espanto un vivo y graneado fuego de fusilería. Hasta aquí, el relato de los carpinteros. Por boca de uno de los paisanos que llegaron á Cea en busca de médicos se supo que los paisanos penetraron en la nave central del templo. Según esta misma versión, de la que ao nos hacemos solidarios, cuando Jlos paisanos se hallaban agrupados en la nave, sin agredir á lafuerza, limitándose á cubrir con sus cuerpos aquel altar objeto de su adoración, hoy salpicado de sangre, el teniente Salinas dio la orden de fuego, que la fuerza obedeció disparando los fusiles repetidas veces Cuando los labriegos, despavoridos, desalojaron elíemplo, nueve cadáveres y veintisiete heridos yacían sobre las losas Entre los mdáveres veíase dos mujereSj una de ellas próxima á ser madre. a. iglesia donde se halla el baldaquino de referencia es ua suntuoso templo que perteneció al monasterio de bernardos, cuyas dimensiones y riquezas le valieron el renombre de Escorial de Galicia y cuya descripción detallada ocuparía varias columnas de periódico. Dicho monasterio fue fundado en 1137 por el emperador Alfonso VII, en memoria del cual se tituló Imperial y ReaL Sin contar los edificios agregados, tiene unos 700 metros de circuito. Hubo tiempo en que el convento llegó á tener ciento veinte monjes, y dependieron de él cinco prioratos de la diócesis de Lugo, once de la de Orense, otro de Marín y el convento de Santa María de Junías, en Portugal. Es un monumento arquitectónico de inapreciable valor. p 1 monumefito á Gambetta. Como en nuestra información telegráfica dijimos, anteayer se inauguró en Niza el monumento erigido á la memoria del insigne orador francés León Gambetta, presidente del Consejo de ministros que filé de la vecina República. Complemento de aquella información es la fotografía del monumento, que hoy reproducimos. MADRID AL DJA W ísperas de mucho, días de poco. Eso ha ocurrido, al fin y al cabo, con esos asuntos de la escuadra qae con tanto aparato de tempestad se pusieron sob re la, mesa. Ya se lo imaginó la gente con esa fina penetración que la distingue. Tuvo el Congreso poca clientela dentro; y fuera de la casa, ninguna. Dentro, cortaron el paño los diputados republicanos; tres ó cuatro, para regocijo de la concurrencia; dos, para enojo de sus correligionarios. Pero ya lo dijo uno de los primeros, contrariado por la alegría de los oyentes: ¡Rieros, rieros! Y agregó que el último en reír sería el que más riese. Melquíades Alvarez lo hubiera dicho en correcto francés: Eira bien qui nra le derniei Total, que allí no hubo más que un fustazo del republicano Caballé, que dejó h ¿A- ifüíllSimilIfflri UlIlflISHdlITmunin i: n