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A B C SÁBADO 24 DE ABRIL DE tgog. EDICIÓN i. P A a to. TEMBLOR DE TIERRA EN MADRID A larma general. Pró- xímamente á las seis menos cuarto de la tarde se sintió ayer en Madrid un pronunciado movimiento sísmico, que ha producido la natural alarma. A la liora indicada se pereibió perfectamente un movimiento de oscilación, seguido de otro menos pronunciado. El fenómeno fue de bastante intensidad. En todos los barrios de Madrid se sintió muy acentuadamente el temblor de tierra; pero más pronunciadamente en los sitios altos. Las noticias circularon con profusión, muchas de ellas, afortunadamente, fantásticas. A una casa de la calle de Fuencarral y á otra de la del Ave María fue el servicio de Incendios, pero no hubo necesidad de él, por ser únicamente alarma o que hubo en ellas. En el Congreso y en el Senado no se ob servó nada. A la primera de dichas Cámaras llevó la noticia el Sr. Millán Astray, quien la comunicó al ministro de la Gobernación. n el Observatorio. Aunque el Observatorio Astronómico de Madrid no es una estación sismográfica, y aunque el terreno arenoso de la villa y corte no se presta á las transmisiones, los aparatos incompletos que posee dicho Observatorio, que son meramente indicadores y no registradores, han indicado ayer tarde, á las cinco y cuarenta y cuatro minutos y diez y nueve segundos, que la tierra se movía en Madrid. En el Observatorio manifestaron á una de nuestros redactores que los péndulos horizontales y verticales se pusieron en movimiento á esa hora. Hubo dos sacudidas, con un intervalo de tres segundos. La oscilación debe de haber sido más en sentido horizontal que vertical. Prueba de ello es que se sintió principalmente en Jos pisos altos. Los técnicos del Observatorio temen que la sacudida que se ha sentido en Madrid sea. la consecuencia de sacudidas mucho más fuertes que habrán tenido efecto en lugares cuya distancia de nosotros no es uosible precisar. Muchos vecinos de las casas cercanas acudieion alarmados al Observatorio en busca de noticias. e l tiempo. Al movimiento sísmico no precedió ninguna alteración del estado atmosférico. La cahna era general y el tiempo ofrecía el- niisi. io carácter de inseguridad que el día aatciior. I. a temperatuia se mantuvo también en las m. smas proporciones. hundimientos en algunas casas de las callas del Ave María, Humilladero y plaza de la Cebada; pero, afortunadamente, se ha comprobado que todo se limitó al susto de los vecinos al ver moverse lámparas y muebles y sonar campanillas A la calle del Ave María, núm. 44, una de las casas que se decía hundidas, acudieron los bomberos y gran número de guardias al aviso del hundimiento. f i n el centro. También fue grande la alarma, pero hay que reconocer que la tranquilidad se restableció pronto. Ni un sólo momento se susoendió la vida ordinaria. La animación en las calles y la circulación de coches y tranvías fueron las de siempre. En la calle de Pontejos, las casas números 1 y 3 sufrieron una trepidación intensa. Hay que tener en cuenta que son dos caserones antiguos donde están instaladas varias ofieinas, dos Casinos y dos colegios de niñas. Al sentirse el primer sacudimiento, el pánico fue horrible. Los vecinos, los escribientes, las niñas y sus profesoras salieron en desorden y con un gran pánico á la calle, debiéndose á la anchura de las escaleras el que no ocurrieran desgracias personales. En el piso cuarto de la casa núm. 3 cayeron los muebles al suelo, y según aseguran los moradores de los cuartos, las paredes parecían oscilar. Bu casi todas las habitaciones de ias casas números 1 y 3 presentaban señales evidentes del destrozo de platos y cristales. Los vecinos de la casa núm. 7 de la plaza de Santa Cruz, también horrorizados por la fuerte oscilación de la casa, salieron pidiendo socorro, á los balcones unos, y los más aturdidos, á la calle. Uno de los vecinos impuso el orden diciendo que se trataba, indudablemente, de una explosión de gas, por lo que se cerraron en seguida los contadores. Hay que advertir que una señora que estaba en el mirador de la casa citada creyó ver que la torre de la iglesia de Santa Cruz se movía, y lo mismo declararon los cocheros del punto que hay en dicha plaza. En el templo no ocurrió nada como consecuencia del fenómeno. También en Palacio se sintió el movimiento sísmico; pero en aquel momento no se hallaba en él ninguna de las personas Reales. Momentos después entró la Reina doña María Cristina. En la Central de Teléfonos creyeron Lis señoritas encargadas del servicio que se hundía la casa y llevaron un susto enorme. En el Congreso apenas se notó el temblor de tierra. Únicamente varios relojes, entre ellos los de los despachos de ministros y del presidente de la Cámara, se pararon á las cinco y cuarenta y cuatro mina os. Jltima hora. a En los Centros oficiales no se tenia esta madrugada la menor noticia de que las sacudidas sísmicas de ayer tarde hubieran causado otros efectos que la natural alarma que esta clase de fenómenos produce siempre, y más cuando tan vivo está aún en la memoria de todo el mundo el íecuerdo de las recientes catástrofes de Italia. En los primeros momentos se dijo que algunas casas, entre ellas una de la calle del Marqués de Urquijo y otra de la de Sevilla, habían sufrido graves quebrantos; pero reconocidas por los arquitectos municipalee, éstos desmintieron en absoluto ¿a especie. EN PROVINCIAS POR TELÉOBAPO E S i V IESTRO SERVICIO PARTICULAR SEVILLA, 23, 6 r. A las cinco próximamente se ha notada en esta ciudad un temblar de tierra, cuya duración ha sido de unos cuarenta él cincuenta segundos. La duración ha sido, pues, bastante para que todo el mundo advirtiera el fenómeno y para que se produjese alguna alarma, por fortuna, pasajera. Instantáneamente la gente se lanzó á las calles, que se han visto durante una hora muy concurridas. En algunas oficinas, los empleados abaadonaron su ocupación. Las personas que ocupaban las tribunas en las carreras de caballos se dieron oerfec. ta cuenta de las sacudidas. En los primeros momentos atribuyeron el fenómeno á falta de solidez de las tribunas. Con este motivo la alarma fue muy grande. El movimiento se notó de Norte á Sur, En el barrio de Triana se hundió una casa. Afortunadamente no ocurrieron des- gracias M uestros corresponsales de Valladolia, Huelva, Piedrabuena, Alcántara, Alburquerque, Pueblo Nuevo del Terrible, Andú jar, Beíinez, Cañaveral, Bailen, Talavera, Don Benito, Málaga, Córdoba, Badajoz y Jerez de la Frontera también nos comunican que en dichas localidades se han notado los efectos del fenómeno sísmico. En todas ellas observáronse las sacudidas casi á la misma hora que en Madrid, y según el testimonio de los corresponsales, su duración fue también de escasos segundos. Afortunadamente no han ocurrido en los sitios mencionados desgracias personales, y aparte de la natural alarma en algunos lugares, sólo ha habido que lamentar algunos ligeros desperfectos en los edificios. E EN PORTUGAL LISBOA, 2 3 i Q K C n i a zona Norte. La alarma en la zona Norte de Madrid fue extraordinaria, especialmente en las calles del Conde Duque, Arnaniel, San Bernardo, Alberto Aguilera, Ruiz, Sandoval, JMoníxleón y otras adyacentes. Los vecinos de muchas calles salían dando voces y poseídos de terror indescriptible. El fenómeno sísmico produjo conmoción más violenta en la casa núm. 89 de la calle de San Bernardo, 2 y 3 de la del Conde Duque, 40 de la de Monteleón y otras de la de Sandoval. En las citadas casas no quedó ni un sólo vecino sin salir á la calle, y hubo necesidad de propinar calmantes á algunos de ellos. CTn la zona Sur. TA pánico en esta parte de Madrid también f aé grande. En los primeros momentos circulaiou noticias de haberse producido C I esta capital y en otras muchas pobla ciones del reino se han notado esta tarde violentas sacudidas terrestres. La intensidad no fue igual en todos los puntos, pero sí se oyeron en todos fuertes ruidos subterráneos. Como el Observatorio de Lisboa carece de aparatos sismógrafos, no ha podido registrarse el fenómeno. Los periódicos, que han recog 1 algunos detalles, dicen que las sacudidas fueron dos; la primera, muy ligera; la segunda, de mayor duración y inucha intensidad, siendo la trepidación vertical en un principio y hori zontal después. La duración total en Lisboa fue de seis segundos. Hasta ahora no ha habido noticia de desgracias personales. Sólo se sabe que una anciana, aterrorizada al sentir el terremoto, se tiró por un balcón á la calle. Algunos edificios. sobre todojos muy viejos, se han cuarteado. Varias chimeneas j han caído á la calle con gran estrépito. i También se produjeron algunos incendios! de escasa importancia, que sofocaron pron 1 lamente ios bomberos. fí! terror sí ha sido grande y los síncopes! sufridos numerosos, sobre todo en las mujeres, que aun temen la repetición del fenómeno. L. SBOA, 2 3 I 1 N p n e l momento en que ocurrió el terrern to se feallaba pronunciando un discurso en la cámara de los Pares el jefe de los progresistas disidentes, Sr. Alpoitn. ÉII