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DE TODO EL MUNDO, POR CORREO, C BLE, TELEGRAFO Y TELÉFONO feg DE TODO EL MUN DO, POR CORREO, CABLE, TELÉGRAFO Y TELEFONO Í ROMA. LA BEATIFICACIÓN DE JUANA DE ARCO ASPECTO DE LA PLAZA DE SAN PEDRO MIENTRAS SE CELEBRABA LA SOLEMNE CEREMONIA nadas de hoteles á ambos lados, limpias, resplandecientes, que llenan de perfumes los jardines que la villa ha trazado artísticamente? Viajando en el Metro no podremos OS JUDÍOS ESPAÑOLES El suntuoso contemplar la brillante exhibición de los lucafé de Nueva josos comercios que han recibido ya las últiYork ha abierto sus grandes ventanas sobre mas novedades de París y Berlín, ni nos la Erzsébet Kozut, inmensos miradores desde será posible admirar el lindo talle de las los cuales podemos contemplar el tráfico fa- húngaras gallardas, sus pequeños pies y el tigoso de la capital húngara. Budapest, brillo de sus ojos andaluces. como Viena, es una ciudad carísima, quizá Buda y Pest han despedido el invierno de las más caras de Europa; pero la vida cruel que las había cubierto de nieve, y se en la capital magiar es más confortable, más asoman ahora á las orillas del Danubio, que cómoda que en la capital austriaca. Ved en separa ambas ciudades, para disfrutar de la este mismo café las redondas mesas enor- tibia caricia del sol... Y Buda y Pest se vismes, con sus sillones de mullidos brazos, ten de flores para recibir la visita de la prigrandes como butacas de coro catedral; mi- mavera, que ha anunciado ya su aparición rad la altura de estos techos, las exageradas abriendo los botones de rosa de los árboles dimensiones de estas habitaciones. Todo es de la isla Margarita. grande, todo es amplio y todo está raarsviNo quedan vestigios de X uieve, que üasa liosamente cuidado. ta hace pocas semanas cubría los campos; Budapest es un París en pequeño, pero los lagos donde los elegantes de la capital más lindo, más coquetón... Tiene la ciudad magiar patinaban día y noche se han detodo lo que en París hay, porque aunque á rretido suavemente, y los últimos bloques la capital magiar no le hacía falta maldita, de hielo el Danubio los arrastra precipitalia construido un pequeño Metro, que es una do en su corriente. Budapest despierta del parodia del Metropolitano parisién, y hace pesado letargo invernal y se despereza al cr un recorrido cortísimo... Pero los magiares recibir lo ayos del sol... tienen su Metro también y están muy orondos y muy huecos porque conocen las delin torno de esta mesa del café de Nueva cias del vehículo subterráneo... y no van York, el cronista se ha reunido con vanunca en él. ¿Para qué, si es tan hermoso rios amigos que esperaban la visita. Son pasear por estas espléndidas avenidas, ador- húngaros que hablas castellano, porque OE NUESTRO ENVIADO ESPECIAL rot. JTrampus. ABC L EÑTORIENTE E descien- deñ de los judíos expulsados de Es paña y han conservado preciosamente la lengua como una sagrada reliquia. A m a chos de ellos los visitó el doctor Pulido en su viaje por Oriente y fueron poderosos auxiliares que le ayudaron en sus investigaciones El cronista apenas puede comprender el castellano que hablan, un castellano antiguo, mezclado de palabras árabes, eslavas, portuguesas é italianas; pero estos buenos judíos españoles son tan entusiastas de España, demuestran tanto amor por las cosas españolas, que realizan el milagro de hacerse entender. Y hablan del doctor Pulido. ¡Oh! ¡Un señor muy bueno! -exclama el Sr. Heim. -Nos ha prometido trabajar en España para que se nos permita volver. A mí esta ingenuidad no ha podido menos de conmoverme, y hago esfuerzos para demostrarles que las leyes de expulsión de los judíos hoy no existen ni sirven para nada, que España es una nación abierta á los viajeros dejlas cinco partes del mundo, que pueden visitarla siempre que gusten, sean cristianos, protestantes, judíos ó budistas. Porque estos judíos que tienen su situación en el extranjero, claro es que no iban á trasladar su residencia á España, pues el Sr. Heitn hablaba de su capricho de hacer un viaje á España, capricho que no realizaba por temor á que las autoridades, al saber que es judío, le pusieran en la frontera.