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DE TODO EL MUNDO, POR CORREO, CABLE TELÉGRAFO Y TELÉFONO jg DE TODO EL MUNDO, POR CORREO, CABLE TELÉGRAFO W Y TELEFONO f. M i LAS FIESTAS DE SEVILLA VISTA GENERAL DEL PRADO DE SAN SEBASTIAN DURANTE EL MERCADO DE GANADOS DE NUESTRO ENVIADO ESPECIAL Fot. Barrera. A B C EN ORIENTE Realmente, si no fuera por el recuerdo de la espantosa tragedia que aquí tuvo lugar hace algunos años, no sentiríamos la menor curiosidad por visitar el Konak, la residencia de la familia real de Servia. Él edificio no tiene nada de particular, y el rey que en él ¿abita no se rodea de fausto ninguno, sino que vive como un buen hurgues, cuidando de que el país vea lo que dentro de su casa ocurre, á fin de que no pueda llamarse á engaño. ¿Es miedo? Yo no lo sé... Pero indudablemente el rey Peter conoee el temperamento de sus subditos y quiere vivir en una casa de cristal. Su lista civil es muy exigua, pero no se queja. Su mesa es la de una familia burgue- sa, sin suntuosidad ni aparato. Vive muy modestamente, no se oculta á las miradas del pueblo y trabaja doce horas todos los días, -tratando de conciliar á los políticos servios, que son los verdaderos culpables del atraso de esta pequeña nación. v Porque en Servia, como en todos los países donde no hay industria, ni comercio, ni riqueza, ni nada que hacer, la gente se entretiene en politiquear. La política es la ocupación nacional, y así resulta eme hav N EL KONAK sobrados políticos y tienen que combatirse forzosamente... El rey Pedro se pasa la vida suavizando asperezas, allanando dificultades y tratando de unir á los grupos y grupitos que se disputan el mando en nombre del sacrosanto principio quítate túfpara ponerme yo... 4 ¡Muy agradable país! En verdad os digo que es digno de admiración el rey Peter, y que pocos hombres en su caso tendrían tanta paciencia. El gesto del heredero príncipe Jorge, dando un puntapié á la Corona y mandando á paseo á los politicantes ele oficio, es cosa que no puede asombrar á nadie que haya permanecido nada más que veinticuatro horas en Belgrado. Nos le han presentado los artículos de la Prensa vienesa como un joven alocado y turbulento, autoritario hasta la tiranía y déspota hasta el asesinato. S príncipe Jorge, por el contrario, vale un poco más de lo que sus biógrafos pretenden, y el día qae firmó su renuncia irrevocable á la sucesión al Trono los servios perdieronjin gran rey. Pero el príncipe Jorge es joven, no sabe fingir, y desde el primer momento mostróse resuelto enemigo del elemento militar que había preparado los asesinatos de Alejandro y Draga. Quiso apoyarse en el pueblo, el del principe Jorge llegado L a figura nosotros mixtificada ha confusa. hasta y pueblo le hizo su ídolo, y como no se puede contentar á todos al mismo tiempo, ni la política ni el Ejército vieron nunca su popularidad con buenos ojos. Digan lo que quieran, en Belgrado son todavía los asesinos del Konak los que mandan. Ellos quitan y ponen los Gobiernas; dios hacen y deshacen cuanto les viene en gana, y el Rey tiene que transigir si quiere permanecer en el trono, porque disponen de la fuerza. Aquella noticia que corrió hace algún tiempo por las columnas de la Prensa europea, anunciando que los jefes y ofiaiales servios que asesinaron á los desventurados reyes Alejandro y Draga habían sido exonerados y vivían recluidos en lóbregas mazmorras, era una pura leyenda... Los oficiales que entraron en las regias estancias y asesinaron cobardemente á dos seres indefensos; los que llevaron su crueldad hasta el extremo de arrojar por la ventana el cuerpo acribillado de heridas, desnudo y todavía palpitante de la reina Draga; aquellos valerosos hombres de armas, triunfan alegremente- en Belgrado, lucen sus vistosos uniformes y se pasean gallardos, seguros de la impunidad de sus crímenes. El joven príncipe Jorge no podía convl vir con ellos, huía de su compañía, le repugnaba su contacto. Trataron de conquistarle adulándole, organizando bacanales en su honor, proporcionándole fáciles conqttis-