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A B C MIÉRCOLES 21 DE ABRIL DE 1909. EPSCION i. PAG. 6. 25 acto realizado por éste lo condena en ps términos más duros el Sr. Montero Ríos, Be cuyos labios ha oído La Época los califijativos más severos para el Sr. Marías. Efl sto la opinión del ex presidente del Consejo coincide, como no podía menos de suceder, con la de todas las personas sensatas, pi Sr. Montero Ríos, que conceptúa que por pingún concepto se puede poner en duda la moralidad del ministro de Marina y á e todo íl Gobierno, cree que éste, por esa misma razón, debe proceder con calma, no adop. ando precipitadamente ciertas resoluciones jue pudieran convertir al Sr. Maclas- -para íiertas gentes, se entiende, -en un mártir a piando, siguiendo el asxnto sus trámites jaturales, es seguro que el autor de la deimicia ha de caer en el mayor de los des vestigios, aparte de la responsabilidad que jueda corresponderle, y que seguramente 10 será pequeña. p L LIBRO DE LA ESCUADRA A y e CO -f- -menzó á Repartirse el libro publicado por el ministe o de Marina, qne lleva por título: j Documentos relativos al concurso para la aajuPcación de las obras navales aprobadas por la ley ¡fe 7 de Enero de igo 8. in el volumen aparecen toaos los documentos relativos al concurso para la adjudicación de las obras navales, y varios anejos, on los planos, gráficos, cuadros comparativos, etc, relativos á esas mismas construcíipnes. Desde la ley de 7 de Enero de 1908, en la üe se acordó la construcción de la escuara, las bases del concurso, las proposicioles presentadas, con los documentos anejos; as actas de la Junta Superior de la Armada 7 de la Junta del Estado Mayor Central, las le las Juntas técnicas, los votos particulares, hasta el acuerdo del Consejo de minis ros adjudicando las obras á la Sociedad Española de Construcción Naval, todo figura en este libro, debidamente puntualizado, Dará que los diputados y senadores puedan onocer todo este expediente antes de los Jebates que se anuncian. Í En la sesión celebrada ayer por el Congreso, el Sr. NOUGUES manifiesta que ya no tiene razón de ser el apoyar la proposición incidental que ayer presentó; pera que de todas maneras será conveniente discutir por fas minorías la interpretación que la Mesa üa al reglamento sobre las proposiciones incidentales declarando que tiene facultad para calificarlas de proposiciones de no ha fugar á deliberar w B eguidamente pide que se retire la proposición de ayer, y en cambio se lea otra que ha presentado solicitando que por decoro del poder público se dé cuenta al Congreso de la denuncia del j 3 r. Matías, El presidente del CONGRESO declara que la proposición famosa del Sr. Nougués se refiere á un asunto que ya se ña acordado pase á la Comisión de Peticiones, conforme dispone el reglamento. El Sr. NOUGUES pide que se lea el documento en cuestión, como se leyó la denuncia que se presentó contra el conde de Romanones cuando dio su Real orden sobre el matrimonio civil, y que después pase á la Comisión. El señor PRESIDENTE se mantiene en su actitud, apoyándose en el art. 189, que dispone: De todas las peticiones que se dirijan al Congreso se dará cuenta por lista que indi que el orden numérico de prioridad con que se lian recibido en la secretaria, y que exprese únicamente el nombre del peticionario y el objeto de la petición. Añade el Sr. DATO que la Comisión de Peticiones se reunirá y dará dictamen sobre EíL EL CONGRESO- la petición del Sr. Macías, y que eliniércoles y días sucesivos la pondrá á disposición á primera hora, antes del orden del día, para examinarla detenidamente. El Sr. NOUGUES toma nota de las palabras de la presidencia, v retira su proposición incidental. El Sr. VEGA SEOANE pide algunos documentos que dice faltan en el expediente sobre adjudicación de la escuadra. El ministro de MARINA contesta que no enviará los planos de los buques ni los informes técnicos del Estado Mayor y la Junta de Ingenieros porque son documentos reservados, por patriotismo, y no los publicará mientras sea ministro. Invita al Sr. Vega Seoane á que examine estos documentos en el ministerio de Marina. El Sr. VEGA SEOANE opina que el informe de los oficiales Sres. Andújar y Cardona no comprometería la seguridad del Estado al hacerse público El ministro de MARINA insiste en que no puede traer al Congreso los informes técnicos, que en todas las naciones se reservan por elementales deberes de prudencia. (Bien, én la mayoría. El Sr. VEGA SEOANE: El interine de los oficiales Sres. Andújar y Cardona, ¿lo enviará S. S. El ministro de Marina: l,o repasaré, p. orque hace tres ó cuatro meses que no lo he leído, y si no hay. nada que comprometa la seguridad del Estado lo traeré. Si no, no lo traeré. El Sr. MAURA: J 3 s natural, en ningún país se pide eso. (El Sr. Moret asiente. El Sr. VEGA SEOANE: No me explico la negativa del señor ministro de Marina. El ministro de MARINA: Pues la motiva, entre otras razones, que las casas que acudieron al concurso luciéronlo haciendo constar que entregaban sus proyectos confiados en la caballerosidad de los marinos españoles. (Muy bien, en la mayoría. El Sr. VEGA SEOANE: ¿Pero el concurso no era público? El ministro de MARINA: Lo fue para el acto y para presentar pliegos, pero no para su especificación. (Bien, bien. Interviene el Sr. CANALEJAS. Por los caminos que ha emprendido el Gobierno en este asunto se va al abismo ó al despeñadero. E 1 sustraer los documentos que se pide es dar pábulo á la malicia, que ya se ha desarrollado estos días. (Bien, en la parte de la izquierda. El presidente del CONSEJO: No comprendo lo que pide el Sr. Canalejas, porque la única limitación puesta por el ministro de Marina es la de no dar á conocer aquellos documentos técnicos. Nosotros traeremos todos cuantos documentos podemos traer; tenemos en ello más interés que vosotros, porque nos hemos declarado responsables de una obra de la que alardeamos con ufanía y de la que estamos orgullosos. Mañana lo discutiremos. (La mayoría acoge las palabras del Sr. Maura con dos largas, entusiastas, frenéticas salvas de aplausos. El Sr. CANALEJAS: Esa ufanía que tenéis es de una obra que tiene en contra la opinión pública y el informe de los generales de Marina. (Aplausos de los Sres. Azzatí, Nougués y Alcalá Zamora. Eso es una provocadora arrogancia, (Grandes rumores en la mayoría. Y esa jactancia es menos tolerable cuando se dice nosotrossomosnosotros (Bien, en las minorías. El presidente del CONSEJO: Y ya me cuidaré yo del deslinde. (Ruidosas, violentísimas protestas de las minoríaSi) Promuévese un escándalo formidable con todo el aparato de pupitrazos, bastonazos sobre los escaños, campanillazos del presidente, etc. etc. El Sr. Maura, cruzado da brazos, en pie, aguarda que se pase el tumulto por cansancio. El Sr. DATO exclama: Tratáis de ahogar la voz del Gobierno abdicando de vuestro iberalismo. (Bien. La mayoría apoya á los presidentes deL Congreso y del Consejo. Este último puede hacerse oir y explica sus palabras diciendo que no tienen más alcance que al que las suyas diera el Sr. Canalejas, y que él y la mayoría han oído sin protesta. Añade que el estado de opinión ae que han hablado algunos diputados no será, muy fundamentado cuando los mismos diputados han pedido documentos por creer que no tienen bastantes antecedentes. (Bien en la mayoría. El Sr. CANALEJAS: Viene el Sr. Maura desde hace tiempo empleando la frase Nosotros somos nosotros y si con ella quiere significar que él y sus amigos forman la aristocracia de la virtud, rechazo la pretensión. Yo os aseguro que por ahí os juzgan mal y que estamos en uno de aquellos estados de opinión igual á cuando el Sr. Maura combatía al Sr. Sagasta y le aconsejaba que acatase. Pero el Sr. Maura no quiere bajar la cabeza, sino que la levanta altiva. La opinión desconfiaba del fallo del Gobierno, y la prueba es que tenía descontada la adjudicación de la escuadra. Pero hay más, que revela lo irregular de ese asunto, y és que los marinos, arrostrando los castigos de la disciplina, se acuerdan de que son españoles y se agitan en reunio es y comentarios. (Bien, en la izquierda. Pido al presidente del Consejo una aclaración definitiva de sus palabras, y no extrañéis nuestra insistencia en querer sjcja? recer lo que se refiere á la escuadra, perqffe si no ejerciéramos nuestro deber de fiscali zar, entonces nosotros seríamos como vosotros. El presidente del CONSEJO: Con la frase que me reprocháis no quise decir más que lo que expliqué el primer día que la empleé. v sY en mi explicación dije que á los; hombres públicos nos conoce la opinión y á su juicio tenemos que remitirnos, y más que nadie quien, como yo, ha vivido siempre e- ntre el pueblo, en la plaza pública. Creo que el concepto que la opinión ha hecho dé nosotros es favorable. Esto que ahora rept to, dije hace días y nada objetó el Sr. Canalejas, El Sr. CANALEJAS: Esa explicación, más que de S. S. parece de Perogrullo, (Risas. El presidente del CONSEJO Como toda cosa de evidencia absoluta. E ¿cuanto al expediente, está en la Cámara y lo discutiremos detenidamente, y entonces veremos quién se equivoca, que para eso, para fiscalizar, está el Parlamento. (Bien, en la mayoría. El Sr. CANALEJAS: Nuestra urgencia en el propósito de discutir ese expediente era motivada porque queríamos remedia! mn mal. Conozco las prerrogativas del Gobierno) pero creo que en ciertos casos está sobre sk jurisdicción la de la nación entera. Por esto queríamos que se aplazase la adjudicación definitiva. El presidente del CONSEJO: Nosotros creemos que nuestra misión es actuar en el Gobierno hasta la consumación de los aj tos, aceptando, claro está, todas las responsabilidades. Otra cosa sena suprimir el régimen. El Sr. MORET: Felicito al Sr. Canalejas por la manara como ha exigido que se acia rasen las palabras que nos ofendían. El Sr. Maura ha tratado de señalar una línea diferencial, creyendo que los que le