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DE TODO EL MUNDO, POR CORREO, CABLE TELÉGRAFO Y TELÉFONO W DE TODO EL MUNDO, POR CORREO, CABLEtTELÉGRAFO 4 W Y TELEFONO PUENTE NUEVO SOBRE EL JUCAR CORRIMIENTO DEL PUENTE CONSTRUIDO ENTRE LAS ESTACIONES DE ALC 1 RA Y CARCA 6 ENTE DE NUESTRO ENVIADO ESPECJAL Fot. Alabaría. A B C EN ORIENTE ELGRADO Decíase antes que en Servia D los obiernos eran hechura de Rusia; pero los reyes los hacía Austria, y este temor de perder la Corona era el que impulsaba á los Obrenowrich á entregarse atados de pies y manos á los diplomáticos de Viena. Pero el pueblo servio desconfía de Austria y ha vuelto siempre los ojos á Rusia, madre y protectora de las nacionalidades eslavas. El día que el pueblo servio tuvo conocimiento del Tratado secreto que con Austria había firmado el rey Milano, la dinastía de los Obrenowrich recibió su golpe de muerte. La tragedia del Konak fue la primera ostensible protesta contra Austria. Aquel equilibrio de- años pasados, por medio del cual Rusia y Aiastria se repartían la. influencia sobre el pequeño reino, quedó roto al ocupar el Trono el actual soberano, PedroKarageorgewicht. El nuevo Monarca, si quería consolidarse, tenía que gobernar con el pueblo, y el pueblo se inclinaba del lado de Rusia, alejándose de los austríacos cada vez más. Ya aquello de que Austria hacía los reyes y Rusia los Gobiernos no lo iba á creer nadie. ¡Adiós, pues, influencia austríaca! ¡Adiós porvenir de Austria en los Balkanes! Rusia ahora sería dueña y señora en Servia de los Gobiernos y de la dinastía. El paso de Salónica, lejos de abrirse á la ambición austríaca, iba á quedar cerrado para siempre. He aquilas verdaderas causas de todo este conflicto pavoroso, que por espacio de seis meses ha estado á punto de provocar la temible conflagración europea. uando el cronista desembarcó en Belgrado, después de seis horas de viaje desde Budapest, creyó encontrar la capital en revolución, ¿os trenes salían abarrotados de viajeros, en la estación agitábase sin cesar una multitud afanosa. ¿Será la movilización? pensamos. C JENARO MÁRQUEZ HERNÁN, CÓMPLICE EN LA FALSIFICACIÓN DE BILLETES DESCUBIERTA AYER EN MADRID Pero no... Es que los servios, despechados por la humillación sufrida, convencidos de su impotencia, pero rebeldes siempre, emirgran... Y emigran amillaras, por bandadas, sin rumbo fijo, sin saber adonde dirigirse... Quieren llegar á Bremen ó á Hamburgo para embarcarse y huir á devorar lejos el dolor de sus esperanzas muertas. El cronista no entiende una palabra de esta lengua bárbara; pero ha presenciado escenas desgarradoras de despedida, ha escuchado verdaderos rugidos de dolor y ha visto la rabia, la desesperación con que muchos hombres decían adiós á sus madres y saltaban sollozando en los vagones del ferrocarril, que se los llevaba lejos, muy lejos, á las regiones de donde casi nunca se vuelve. Y el cronista temía que todo esto fuera el prólogo de una espantable revolución, mansa y callada al principio, pero que quizá se hiciese avasalladora después, traduciéndose en un ataque al Gobierno, en uá golpe de Estado audaz, quién sábé si en otra tragedia como la que ensangrentó Jiace años las regias estancias del Konák. ¿Pues qué? ¿No estamos leyendo todos los días en la Prensa vienesa las noticias que lanza á los cuatro vientos asegurando que la dinastía de los Karageorgewich sé halla en crisis, que el Rey quiere dimitir y qué ya han salido varios pretendientes a la Corona. Pero el cronista se tranquilizó poco á poco... No... Este pueblo paciente; al verse ahora abandonado por toda Furopa, se ha convencido de su pequenez y. llora su desamparo... No piensa en revoluciones ni en motines; no odia á su Rey; no se le ocurre que un cambio de dinastía pueda lavar la