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A B C LUNES is DE ABRIL BE 1909. EDICIÓN t. PAG. 6 íias Jotas cou insuperable maestría, levantando tempestades de delirantes aplausos atre los comensales. A los postres, y después de ser leídos, entre los muchos que se recibieron, algunos telegramas de adhesión por el secretario del Centro, Sr. Solanas, brindaron con gran elocuencia los Sres. Sastrón, Salillas y Luna, y dio á todos las gracias, poniendo en sus frases acentos de honda sinceridad, el señor Paraíso. Tan agradable fiesta terminó á las cuatro ñe la tarde; durante ella diéronse repetidos vivas á España, á Aragón y al agasajado. LA JURA DE LA BANDERA ntes del acto. Con la plausible solemnidad que estos últimos años se viene haciendo, y con un día espléndido y una concurrencia de público, especialmente femenino, en realidad extraordinaria, se celebró ayer la ceremonia de jurar la bandera los reclutas del nuevo reemplazo. En los paseos laterales de la Castellana había muchísimos coches y automóviles. a formación Las tropas comenzaron a saiir de sus cuarteles á las ocho de la mañana, y al son de alegres marchas se fueron reuniendo en la Castellana por el orden eme ayer anunciamos. Los pelotones de reclutas de situaron á lo largo del lado Oeste del paseo, con frente al Norte, en columna por pelotonesj mandado por un capitán cada pelotón, ocupando de eabeza á eola el espacio comprendido entre las esquinas de dicho andén, en las glorietas del Marqués del Duero y del Obelisco. Las banderas y estandartes de los Cuerpos se colocaron al lado Este, dando frente á los reclutas, con sus eseoltas. A la derecha de cada bandera ó estandarte estaba el mayor de su batallón ó regimiento, y á la izquierda el ayudante. Entre estas dos líneas se colocó, á caballo, el general gobernador militar. Mandaba la línea el capitán general, Señor Villar y Villate. a familia Real. Cerca de la estatua del marqués del Daero, en la Castellana, se había leyantado la tribuna regia. Esta se había cubierto de ricos tapices y la adornaban artísticas guirnaldas. A las nueve y media llegaron la infanta doña Paz y su hija la princesa Pilar; poco después, la infanta doña Isabel con su dama la marquesa viuda de Nájera, y casi al mismo tiempo, la princesa de Slewig- Holstein y el príncipe de Battenberg, que vestía de levita. El jefe del Gobierno, Sr. Maura; los ministros y las autoridades cumplimentaron á su llegada á las Reales personas. Minutos antes de las diez, y al frente de brillantísimo Estado Mayor, pasó por la plaza de Colón S. M. el Rey. Cabalgaba don Alfonso en el magnífico caballo andaluz Artillero; vestía uniforme de capitán general, con casco y la banda roja del Mérito militar. Acompañaban á S. M. el príncipe Adalberto de Baviera, el ministro de la Guerral, jefe de la Casa militar, conde del Serrallo; generales Primo de Rivera, Ríos, Luque, Sánchez Gómez, Macías y del Río, y buen número de jefes y ayudantes. Destacaban en el Estado Mayor, por sus vistosos uniformes, los agregados militares de las embajadas de Francia, Inglaterra, Alemania, Italia y Austria- Hnngría. En un coche á la d Aumont llegaron las dos Reinas á la tribuna. Su presencia, como la del Monarca, era acogida con expresivas muestras de afecto por el público inmenso que llenaba el tránsito. Tocaron la Marcha Real todas las bandas militares, y las au gustas damas ocuparon sus asientos en la tribuna. Con SS. MM. llegaron los jefes palatinos y alta servidumbre de guardia. La Reina Victoria vestía precioso traje azul pálido, y se adornaba con hermosas joyas de brillantes y zafiros. La Reina Cristina, elegante toilette gris plata, también con hermosas joyas de brillantes. El Rey se colocó á la derecha de la tribuna, y entonces se incorporó á su comitiva, é. jabalío, el general López Domínguez, L EN MADRID Brillantísima resultó la misa celebrada ayer al mediodía en San Francisco el Grande. I a masa coral, ia orquesta y los órganos, bajo la dirección del maestro Mateos, interpretaron de modo magistíal la misa Sania Cecilia de Gouuod. -Ño obstante verificarse casi al mismo tiempo la jura de la bandera, concurrió número inmenso de fieles á esta solemnidad, debido á la feliz iniciativa del infatigable é insigne P. Calpena. En la Embajada de Alemania se celebrará esta noche una comida en honor de la infanta doña Paz de Baviera. Después, á las diez, habrá una recepción, para la que ha invitado á algunas de sus amistades la amable condesa tle Tattenbach, esposa del representante del Emperador Guillermo. La condesa de Pardo Bazán lia sido nombrada socia de mérito del Ateneo de Madrid. Sigue enfermo de algún cuidado D. Luis Bruguera, padre de la vizcondesa de Eza. I a misa y la jura. En un artístico altar levatitatio enfrea te de la tribuna real comenzó la celebración de la misa á las diez y veinte, oficiando el teniente vicario Sr. Sánchez de la Grana, asistido de dos capellanes castrenses. Terminada la misa, dio el obispo de Sión la bendición, y en seguida el Rey se dirigió al lugar donde se iba á verificar la jura. Revistadas las fuerzas, volvió el Monarca donde antes estaba. Una hora duró la ceremonia, tomando ei juramento á ios reclutas el gobernador militar, general Bascaran. La fórmula del juramento, como, es ss. M do, es la siguiente: ¿Juráis á Dios y prometéis al Rey seguir constantemente sus banderas y no abandonarlas hasta perder la última gota de yues tra sangre, y no abandonar al que os esttt viere mandando en acción de guerra ó en disposición de ella? Después el obispo de Sión dijo: Por obligación de mi ministerio, ruego á Dios que á cada uno le ayude, si cumple lo que jura, y si no, se lo demande. En el acto del juramento la bandera se hallaba desplegada, y sobre ella colocaba su espada el comandante mavor, cerca del asta, formando una cruz. El acto fue verdaderamente conmovedor. Los reclutas juraban y besaban la bandera muy emocionados. Durante el acto todas las músicas militares tocaron la marcha de El tambor de granaderos. EL Á Y U M T F A M Í E N T O de cesar en sus tareas municipales son los Sres. De Blas, Díaz Agero, Diez González, Ortega Morejón, conde de Mejorada, conde de Alpuente, duque de Montellano, Prast y Celestino Paz conservadores; Venancio ¡Vázquez, Diez Vicario, Cortinas, Lorenzale, Correcher, Castillo, Águila, Suárez Inclán y Salvador, liberales, y Fischer, socialista, que con los señores duque de Arévalo (fallecido) Beltrán y Pro (que renunciaron) componen los 22 que han de ser substituidos. I os que continúan. V Aun cuando el Ayuntamiento de Madrid se compone de 50 individuos, la elección sólo recaerá en 22, porque habría que realizar un sorteo entre los cineo que corresponden al distrito de Chamberí, para eliminar tres, y ninguno de ellos lleva los cuatro años legales funcionando en el cargo. Continuarán, pues, eu el desempeño de sus funciones concejiles, hasta la próxima renovación, los liberales Fernández Victorio, Caballero, Gayo, Senra, Fatás, Blanco, Fuertes, González Rojas, Gascón, Garma, Calahorra, López Martínez, Párraga, Mazzaníini, Lequerica, Martín, Larrea (incluyendo en esta clasiñcación á liberales y demócratas) los conservadores Guirao, Garamendi y Enrío; los republicanos Barranco, Morayta, Cao, Casanova y Santillán, y los socialistas Iglesias, Largo y Ormaechea. i os que elige cada distrito. r- De los diez distritos de Madrid, corresponde elegir: al distrito del Centro, un conteejal; Hospicio, un concejal; Buenavista, üos concejales; Congreso, un concejal; Hospital, tres concejales; Inclusa, cuatro concejales; Latina, cuatro concejales; Palacio, 4 uatro concejales, y U ¿4 ¿4 cejales. y concejales que cesan. LosLos 19 concejales á quienes correspon- K l desfile. Cerca de las doce y media terminó tan hermoso acto, y entonces la familiaReal, coa el obierno y la alta servidumbre palatinas se trasladó á otra tribuna, situada frentep la calle de Ayala, para presenciar el desfile. Don Alfonso, con su brillante cflartel real y el escuadrón de la Escolta, se colocó á Ja derecha de la tribuna, y comenzó el desfile. Precedida de la sección Ciclista, desfiló primero la división del general Orozco, compuesta de la brigada que manda el general Aguilera, formada por los regimientos del Rey y León, y la brigada San Martin, compuesta por Saboya y Wad- Rás. Seguían ios regimientos de Asturias y Covadonga, al mando del general Manso. Desfilaron después la brigada de Cazadores, que manda el general Pintos, compuesta de los batallones de Madrid, Barbastro, Figueras, Arapiles, Las Navas y Llerena; el 2.0 regimiento mixto de Ingenieros, la bri gada Topográfica del Depósito de la Quería, el 14.0 tercio de la Guardia civil y la compañía de Milicianos. Las bandas de música de cada brigada marchaban unidas, y se colocaban frente á la tribuna, tocando hasta que las fuerzas rebasaban el frente. Todos los regimientos de Infantería llevaban los reclutas á retaguardia. A continuación desfilaron los reclutas de los Cuerpos montados. Siguieron los regimientos áe Artillería 2.0 y 5.0 montados, y el 4.0 de ligeros. Las fuerzas de Caballería, mandadas pof el general de división Sr. Huertas, marchaban en el siguiente orden: brigada de Lanceros, formada por los regimientos de la Reina y Príncipe, este último con el nueve uniforme, muy vistoso por el contraste que ofrece los vivos rojos y el correaje blanco, los batidores llevan grandes eordones rojos en el pecho; brigada de Húsares, mandada por el infante D. Carlos; en el regimiento de la Princesa iban los príncipes D. Felipe y D. Reniero, al frente de sas secciones. Brigada de instrucción, al mando del general Andino, eotapuesta de los regimientos de María Cristina y Lusitania. Este regimiento, en el cual iba S. A. el infante dea Bsrnando, también llevaba el uniforme nue I mu 1 1