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A B C MIÉRCOLES 7 DE ABRIL DE 1909. EDICIÓN 1. PAG. Esperanza y Caridad, -La recomiendo que iea una composición poética de Joaquina Balmaseda, que se llama El camino del deseo, que comienza: ¿Adonde vas, alma candida, por ese camino estrecho... Y termina: ¡Ay! ¡Pobres almas, llamadas 4 resistir el violento impulso de las pasiones á ciegas con su deseo! Nunca escarmiento hallarán en e desengaño ajeno, que el brillo ríe la esperanza mata el de entendimiento, y aun á riesgo de perder ilusiones, fe y sosiego, irán siempre una tras otra caminíto del deseo. í médico de Pinosy Pepe Espadas. -1. Ni faldas ni trajes de seda á esa edad, y menos negra. 2. a Lavándose con agua de salvado todos los días. 3. a Con agua de manzanilla; 4. a Se estila blanco. 5. a Sí. 6. a Con un buen plan alimenticio y haciento mucho ejercicio. La tonta de capirote. -Puede decir a su hermanita que no era mi santc ese día. No me olvido de ustedes. Siento no poder dar mi opinión. No he ido á causa de enfermedades. Con efecto, me gustaapasionadamente. Créame que no necesito paciencia; las cartas de usted son discretas y bondadosas. No tienen fal tas. 1. a Con agua borícada templada, sé quese bien. 2. a Polvos Angelina de la perfumería Varonat. 3. a Se cura con una enérgica mezcla de voluntad y dignidad. La Melancolía. -Tristecillo es el s eudónimo, y tan afectuosa y discreta la comunicante, que pondré cuanto en mi- mano esté para que pueda modificarle ó cambiarle totalmente. No se encierre usted en casa; deseche tristezas que no tienen razón de ser; comprenda que su juventud, su belleza, su bondad no han sido cread- s para que se agosten por un ingrato. Después que la herida esté en vías de cicatrización admita al que con tenacidad y firmeza la está demostrando un verdadero cariño. Hágalo usted así, y seguramente dentro de no mucho tiempo podremos decir á mi afectuosa ami guita: Yo os saludo, parejas felices que vais por la calle cogidas del brazo, con fulgores de amor en los ojos y suelta la risa del alma en los ¡abios. ¿Qué sería de la primavera si no hubiera flores y no hubiera pájaros? ¿Qué sería sin astros el cielo? ¿Qué sería el mundo siii enamorados? La vecinita de L- -Perdone usted, es ü amiguita sobrado discreta para que comprenda que no es esta sección la más á propósito para su deseo. Su majestad el ái nero. -Me preparo á ser como las puras mieles para íjn comunicante tan respetoso. ¡Ahí es una bicoca! ¡El rey- moneda, que se precipita á ojos cerrados en. estas columnas, cuando parecía tener conmigo resentimientos graves ¡Ave, César! T e recibo con una marcha real- y con la más graciosa de mis sonrisas. Después de leído el galantísimo exordio de la carta, la sonrisa me parece poco, y casi me dan ganas de soltar la carcajada. I Don dinero! ¡Don dinero! ¡Don dinerito pulido! ¡Quién amores te inspirara! ¡Quién te tuviera rendido! Bueno; descendamos. Resulta, amable señor, que su carta anterior duerme apaciblemente, entre otras doscientas, en uno de los 60 legajos que existen en las profundidades de mi herm so armario- librería... M e parece que ha salido bastante redondito este párrafo para decir á usted que lo que le dije del recibo de la contribución no sé á qué se refería, ni tengo tiempo de buscar la carta; usted que tendrá menos que hacer, apunte lo que pregunta; ello sería por algo; pero ¡échele un galgo! Aunque me dan much lástima las juventudes desperdiciadas, inquiriré lo que desea ¡Caramba, qué lástima que haya usted visto el gallarda cuerpecito ataviado así! ¿Qué diría al haberle admirado embutido en algum de las ricas si que elegantes toilettes que luce cuando no tiene excesiva prisa? Gracias, amado pueblo. Jí. ¡Ojalá tuviese sprit para ello! Lo haría muy gustosaj pero ¡tengo los sesos huecos! S. No puede imponerse nada en ese sentido. Además, las que usted indica ¡me hacen pasar cada ratico de rubores! C. Seguramente no coincidimos; prefiero ía dama del guante negro. C 2. a M e parece igual; la imitarán. D, Le aseguro que estoy completamente pez; no adivino... ni esto. E Certifico que es un buen juicio; muy discreto é inteligente galante, educado é ingenioso; y abre, palomita, el pico y pide más, si más quieres. T, Ay, amigo! La parca fiera ha derrumbado el Instituto de Belleza de la calle de Alcalá. La señora inglesa que le dirigía ha muerto, y el Instituto no continúa, ¡Mi esclavo Don Dinero! no me ¡jaga osté rdr, que tengo el labio partió! La esencia de la tontería. -Toa hace suponer que no. La muestra que me remite es lindísima, y estará precioso el traje adornado con tul de gruesas motas. Tíos enamoradas indecisas. -Sí. señora. No. Con cuatro es suficiente. De SOMBBEflO tul griego. De dos á cuatro docenas de cada prenda. Se estilan muchísimo amLa complicada cuestión del tocado femenino está dando mucho que hablar. Se bas cosas. Son los ojos un instrumento Dolorita. -Pues no sé ciertamente anuncia todo género de excentricidades, que tienen realmente alarmadas á las de óptica de que el amor se sirve para cómo se hace ni dónde se vende; yo creo engrandecer las virtudes y reducir los damas de criterio equilibrado. que en droguerías y farmacias lo habrá. vicios. JVo hay que exagerar las cosas; la Moda no es exclusivista, y permitirá siemTambién puede usted poner una fuerte L. M. -Sí, cierto; pero mas vale vivir cantidad de hojas de laurel en aceite; así pre que haya varios modelos, entre ¡os cuates algunos serán discretos. la vida, aunque sea pasando de- vez en he oído decir que da buen resultado, y El modelo que presentamos á nuestras lectoras es una buena prueba de ello, no cuando algunas penitas. Quien quiera si no lo diese (que yo por experiencia que haya amado conoce todo lo que la toca en ninguno de los exiremos y es un discreto sombrero de paja tostada adorpropia no lo sé) tampoco perdería usted existencia contiene de sufrimiento y de nado con flores y cintas color oro viejo. mucho. A sus órdenes. gozo. Dé usted el primer paso en el ca La enamorada de un teniente de tnge. mino de la reconciliación. nieros que gasta lentes. -Recibo sus carSos amigos Montañeros. -j. a Sólo con gran talento Celipe de la Coz. ¡Oh, gran Celipe! ¡Ah, grandísimo tas con muchísimo agrado. El traje, de étamine negro coa puede conseguirse. 2. a Una medalla de oro. No es el caMuley! Pluguiera al cielo no haber dado en el desacierto adorno de tul y forma Imperio ó Princesa. Sombrero, un mino más derecho. Pues proponiéndoselo. de enojarte. Belicoso eres, y valiente y rendido galán, cual acazuelado de seda mate con rosas negras ó una bonita fanDos muñecas hermanas. -Vino blanco, quina y unas gocorresponde á un hijo de Alá mimado por las huríes... y tasía. Se ha portado groseramente; en estos casos es cuando tas de ricino. A sus órdenes. fabricante de cajas de jalea. No sé Ben- Coz, no sé de qué hay que acordarse de la dignidad y el amor propio; devuél Una cubana que desea conocer á la Secretaria, -Gra- artes valerme para mejor desenojarte. La más cruel de las vale sus cartas, ó con cuatro líneas fuertecitas, ó sin na cias á sus amiguitas. j Con fleco ó con encaje. Una teragarenas, la Saida infeliz por quien gimes y lloras, muéssola palabra. cia en cuadro. 2. a Dos docenas de cada prenda. 3. a Él retrase compasiva á tu infortunio; yo sé, porque las hadas en 7 iojanita. -1. a Con potasa. 2. a Con Mixtura Emilmat. gala pulsera; ella, sortija. 4. a Usar glicerina. 5. a Todo secreto me lo contaron, que la infeliz llora noche y día por 3. a Con limón. 4. a Eso es asunto médico. 5.11 Quizá proesto depende del dinero que se tenga. Por término medio, los achares del gran Muslín; sus frescos labios no ríen, su curen mojarse poco. 6. H No debe usted hacer más que totres de teatro y baile y tres de calle y paseo. No puede fresca tez se marchita, sus frescos colores desaparecen... mar reconstituyentes. Mil gracia molestarme una señorita tan simpática. ¡es una frescal Por lo demás, yo, humilde Secretaria, sólo Soñadora. -Yo creo que no debe usted usar nada roas puedo seguir en mis lamentaciones por tu enojo. ¡Qué trisMoscardón. -Pues mire usted, discreto comunicante, que lavados con agua de salvado y Belleza Venus, marca tes resultados trujo! ¿Cómo iba yo, infelice de mí, á figucomo no pueda usted hacer oposiciones á Telégrafos, CoEmilmat. Escribe usted perfectamente. Creo que tiene usted rarme tamaña catástrofe? ¿Quién hubiese sido capaz de rreos, Aduanas, ú obtener alguna dirección de Arrendataun tipo muy lindo, y un rostro bello y atractivo, y todo la calcular desastre de tal magnitud? ¡Oh, grandísimo Muley, ria de Tabacos, ó poner colegio particular, ó lecciones, no sentará bien; prefiera usted, no obstante, los tonos muy perdón! ¡No se ofusque tu clara inteligencia por los dessé qué otra cosa pudiera usted hacer. Diga á su amigo que clavos. Gracias. denes que te agobian! ¡Y por Alá no riñas con la ortograsólo lo conseguiría con la depilación eléctrica, pero que no fía! ¡Todo, todo antes que consentir que vuelvas á escrimerece la pena. Gracias, y á sus órdenes. bir acervo, rebiento y muebe... ¡Campos de soledad! ¡La Dos que quieten ir á Aviles. -Con agua fría y jabonosa agarena llora! ¡La Seeretaria llora! ¡La ortografía llora! y tenderlas á la sombra. Sí se llevarán. He oído afirmar que ¡Perdón! sí, pero no puedo asegurarla. l