Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C. LUNES 5 DE ABRIL DE 1909. EDICIÓN i PAG. En el á modo de catálogo que á todo vi- sa; la Prensa es el tribunal de alzada de tositante le entregan en el laboratorio están dos los abusos y de todos los desenfrenos. clasificados los experimentos en forma tan Se les puede condenar francamente en ella sencilla y tan clara, que cualquiera, aun el por medio de ella el público puede enterarmás lego eu materia de electricidad, puede se de tales abusos y arbitrariedades. Pesa, L, a fortuna quiso que coincidiera mi es- hacerlos sin más que cumplir lo que el cade los abusos, desenfrenos y arbitrariedades acia en Bruselas coa la inauguración de tálogo dice. Cada hoja de este catálogo está de la Prensa, ¿á quién vamos á recurrir? 1 centro de enseñanza práctica de la elec- dividida en cuatro columnas: en la primera ¿Qué tribunal hay por encima de la Prensa? idad, único en su clase seguramente en el hay un esquema del aparato que sirve para ¿Qué medio de expresión y difusión hay sa. undo. el experimento, las conexiones, etc. la se- perior á ella? ¿Cómo podremos comunicar al Su fundador, Mr. Robert Goldschmidt, gunda es una explicación muy concisa de público los agravios que con ella tengamos? No queda más medio de expresión supeonibre que apenas cuenta cuarenta años, lo que representa cada parte del esquema lé expulsado de la mayor parte de las es- de la primera columna; se dice en la tercera rior á la Prensa que la tribuna parlaineata uelas y centros en donde comenzó sus es- columna las operaciones ó manipulaciones ria. He dicho superior y debo rectificar. 1 tdios; por todas partes era calificado de que son necesarias para hacer el experimen- misina tribuna parlamentaria se halla suolgazán, y muy á duras penas terminó su to que se busca, y, por fin, en la cuarta co- peditada á la Preasa; es la tribuna parlaarrera científica. lumna se determina lo que debe resultar del mentaria un medio de expresión, pero necesita el complemento de la Prensa, pero En esa primera etapa de su vida estudian- experimento. 1 atribuía Goldschmidt su holgazanería y Y así en todo lo concernieute á electrici- puede ser ahogada y mixtificada por la a de la mayor parte de los malos estudian- dad, desde las experiencias sencillas é in- Prensa. Contra 3 a Prensa no hay reeturs tes á los defectos de que generalmente ado- ofensivas, hechas con imanes naturales, posible; es un poder que no admite discueee la enseñanza técnica, por carecer el hasta las hechas con corrientes de alta fre- sión ninguna. Ño se puede apelar á nadie de él; los esfuerzos que se hacen a sentid lumno de elementos que le permitan irac- cuencia y á cien mil voltios acar una y cien veces la comprobación de Este es el primer paso dado por m onsieur de apelación se consideran- -claro está, por o que los libros y el profesor le dicen; no Goldschmidt en su idea de fundar un labo- la misma Prensa, -como irritantes y escanbasta, según Goldschmidt, un laboratorio en ratorio téenico popular, extendiéndolo á dalosos. ¿Se comprende ahora el interés viA cual el alumno pueda hacer una vez el ex- otras ramos de la ciencia, como la Mecáni- vísimo que despiertan los debates parlamentarios en que se habla de la Prensa? ¿Se perimento; es necesario dejar á ese alumno ca, la Hidráulica, la Química, etc. etc. en la libertad de poderlo repetir cuantas Es muy de tener en cuenta que no se con- comprende también los aplausos que ea veces quiera, áfindeconseguirqnelo apren- forma Mr. Goldschmidt con pagar lo que es- los mítines socialistas arrancan los oradores, üa y que tome afición ai estudio de la tas instalaciones cuestan, sino que monta él cuando arremeten contra la Preasa? ¿Se ciencia. mismo sus aparatos, y algunos, los más son comprende el ambiente que contra la imposición y las mixtificaciones de la Prensa se Seguramente no estaba descaminado mon- de su propia invención. El Laboratorio Popular de Electricidad puede ir formando lenta y calladamente n sieur Goldschmidt, al menos por lo que á él se refería, pues pronto el mal estudiante se ha costado á su fundador ciento cincuenta un país? trocó en hombre trabajador, hasta el punto mil francos y cinco años de trabajos y desPuede Titüizar bienhechoramente sa pode haber llegado á ser profesor de la Uni- velos. Pero no por eso se amilana moasieur de- la Prensa y puede convertido ea aa versidad de Berlín, á pesar de sus pocos Goldschmidt, y, bien al contrario, está dis- instrumento de devastación y de ¿acuitara. años y de profesar una religión no muy puesto á gastar hasta dos millones de bancosSe ha hablado ahora de exageraciones y de para completar su obra. querida en las esferas oficiales alemanas. confabulaciones de la Prensa. Se han negado por otra parte. Allá unos, JOAN FLORES Y POSADA La gran inteligencia de Goldschmidt, sa y otros con sus afirmaciones. Pero ¿quién gran fortuna y sus no menores sentimienBerlín, Marzo de 1909. duda que nos hallamos en un periodo 4 e tos filantrópicos hicieron nacer en él la idea, excitación, de ofuscación y deirntabiiidad? y llevarla á la práctica, de crear en BruseSe necesita no tener ojos en la cara para ae las un laboratorio técnico eminentemente verlo. Cualquier lector medio de periódiUbre y á la disposición de todas las persocos- -no es preciso ser un lince- -puede obgas que quieran hacer uso de éL servarlo y puede recordar multitud de eaAsí lo dice el propio fundador en el libro I A PRENSA Cuando se celebra en el Con r greso un debate importante, sos. ¿No hemos leído, por ejemplo, mü veque gratuitamente entrega á todo el que visita su laboratorio, y en el cual inserta un conviene leer al día siguiente el Diario de las ces ei acabamiento definitivo de la actual orólogo que dice así; Sesiones para formarse exacta idea de lo ocu- situación política? ¿No se han vaticinado á Todos los que se interesan hoy por la rrido. Después de haber asistido en todas son de atabales y clarines pavorosos suceenseñanza han podido reconocer la insufi- sus partes al debate del viernes y de haber sos que no han llegado? ¿No hemos podido ciencia del libro y de las explicaciones ora- leído luego el Diario de las Sesiones, voy á ha- leer repetidas veces que en tal ó cual debate el presidente del Consejo se levantó balles para el estudio de los hechos experimen- cer algunas reflexiones sobre el caso. tales y la imposibilidad de adquirir una noUn momento muy interesante de la discu- bacieate á contestar á su adversario? M ción exacta de uno de estos hechos, á no sión fue aquel en que se trató de la Prensa. hace mucho, ¿no decía ua periódico ea sa ser por medio de la experiencia misma. Intervino en el debate el ministro de la Go- artículo de fondo- -y este es ua ejemplo en Poseído de esta idea, he tratado de reali- bernación obligado por el Sr. Soriano. Se tre mil- -que al discurso del Sr. Sol y Ortezar bajo una forma didáctica suficientemen- habló de la Prensa por parte del Sr, l, a ga en el Senado siguió un silencio abrute sencilla un laboratorio popular que, par- Cierva y por parte de algunos diputados mador, una sensación de terror y de angustia tiendo de las nociones elementales, permi- periodistas. Se va observando que los deba- Y en este mismo artículo, líneas más abajo, ta, incluso al obrero, familiarizarse con los tes sobre la Prensa inspiran en la Cámara ¿ao se añadía, sia reparar ea quela ag tói problemas científicos relativos á la electri- an profundo interés. Se ve que en cuanto y il terror lo que producen es lividez, que cidad. un orador habla ó parece siquiera que va á las cabezas se inclinaban ai suelo y las me Mi primera intención fue hacer una es- hablar de este asunto se produce en toda la jillas estaban encendidas Centenares fueros pecie de museo de invenciones y descubri- concurrencia un movimiento de atención. las personas que se encontraban ea el Semientos eléctricos, organizado de modo Aun las más veladas alusiones á esta mate- nado aquella tarde. ¿Recuerda alguna de análogo ó como lo son los museos de Pintu- ria son acogidas con rumores y comentadas. ellas algo de esto, algo de estas cosas que ra é Historia Natural, ó los de Artes y Ofi- El observador que siga y anote los detalles se han dicho, no en una ligera información, cios, que con tanta frecuencia se encuen- de este fenómeno que se produce en nuestra sino en un artículo de fondo, ea la parte tran. Cámara, no podrá menos de preguntarse á más importante del periódico? Esto hubiera sido insuficiente, pues no qué obedece este iaterés, esta expectación, Hubiera pasado de ser un libro abierto, en esta ansiedad. 1 A IMPOPULARIDAD Se habló fauntáé el cual el que lo visitare vería todas las- -en la sesión d Reflexionando sobre ello, no será aventuilustraciones á la vez, sin que le reportara rado suponer que este interés profundo, vi- viernes de la impopularidad. Ua orador elogran ventaja, ya que seria el visitante quien vísimo, que se produce en cuanto se sospe- cuentísimo, D. Melquíades Alvares, manituviera que hacer todo el trabajo de asimi- cha que se va á hablar de este asunto, proce- festó qne era preciso que los políticos talación, la mayor oarte de las veces muy de de lo peligroso, de lo arriesgado, de lo vieraa el valor en ne as ocasiones da penoso. temerario que es el hablar de ello. Y es pe- arrostrar la impopularidad, El presidente Lo que es preciso ver no es el principio ligroso porque nos hemos habituado á ver del Consejo, en palabras de una extraordí- científico, sino su demostración; no se trata en la Prensa un poder formidable é intangi- naria energía, expresó que quiea a sepa de ver la manera de hacer la experiencia, ble. Se ha llegado á producir el curioso y sobreponerse al sentir de las turbas bárbasino la experiencia misma. Y por esta razón extraño fenómeno de que siendo la Prensa ras y tabernarias es incapaz de gobernar. La impopularidad es un tema que átate. nació en mí la idea de hacer al visitante el órgano de la critica universal, de la critidueño absoluto del experimento, poniéndo- ca de todo, no se pueda, sin embargo, ha- Yo confieso que siento una atracción irte- le á laivez en presencia del problema pro- blar de ella. Lo que yo estoy haciendo ea sisüble por los hombres impopulares. Bu espuesto y de su solución. este momento es un hecho estupendo y ab- tos hombres justos, rectos y, sin embargo, surdo. De toso se puede recurra á la Pren- impopulares, escarnecidos vejados á tod L NUEVO LABORATO- RIO DE ELECTRICIDAD DE BRUSELAS NOTAS DE ACTUALIDAD IÍ miKnii ¡iJlBIHBEiiHIiirai ¡Hnnil! jniniiniicii iniii: innniuT ii! i ¡TMni